20N: Uno de los velos necesarios para la perpetuación de la falsa democracia ha sido rasgado
Una primera valoración de los datos del 20N:
- El PP-SOE ha perdido 10 puntos porcentuales de respaldo ciudadano en las urnas (del 61% del censo al 51%), 27 escaños y casi cuatro millones de votos respecto a 2008, es decir, hay cada vez más gente que va entendiendo los fundamentos perversos de la falsa democracia capitalista. El electorado cada vez confía menos en el partido bicéfalo gracias a la nefasta dirección de sus líderes coyunturales y a la labor de denuncia realizada por las movilizaciones ciudadanas en calles y plazas. Aunque aparentemente la victoria de la facción más conservadora pueda parecer un retroceso en el progreso democrático, se trata de una etapa inevitable para continuar el despertar de poblaciones adormecidas, la deslegitimación de nuestro actual modelo político-electoral (suben la abstención, el voto blanco, el nulo y el partido escaños en blanco) y la toma de conciencia para desarrollar el necesario cambio sistémico. Las fuerzas verdaderamente progresivas avanzan en cómputo general, mientras las falsas soluciones del “neoliberalismo con rostro humano” pierden respaldo global.
- El reparto de poder y el sentido de voto podrían experimentar vuelcos radicales bajo una democracia real ya que las propias reglas de reparto de escaños ejercen una influencia sobre la forma individual de afrontar la cita con las urnas y las cábalas previas que cada uno hace sobre la utilidad de su voto. La pérdida real de respaldo del PPSOE sería, casi con seguridad, aún mayor que la pronosticada en los 3 estudios anteriores, ya que mucha gente que vota a algunos de los grandes con “la nariz tapada” se animaría a dejar de hacerlo ante la posibilidad de que algún partido pequeño más afín a sus ideas pudiera tener opciones reales de obtener representación.
- Con la aberrante ley electoral actual el 51.9% de respaldo obtenido por el PPSOE sobre el total del censo de votantes se traduce, por arte y gracia de los reyes magos de la transición, en un acaparamiento del 84% de los escaños disponibles, más de 30 puntos extras de “oro, incienso y mirra” en el teatro deforme de la representatividad popular.
- El voto de impugnación directa a la partitocracia (nulo+blanco+escaños en blanco) debería tener grupo parlamentario propio en el Congreso ya que sería la sexta fuerza política del estado, con nada menos que 750.000 votos, es decir más del doble que partidos como PNV que ostentan un destacado e histórico protagonismo parlamentario. En cuanto al Senado se alcanzó la espectacular cifra de casi dos millones de electores votando nulo o blanco. Esto, unido a los casi 10 millones de abstencionistas, dan una aplastante mayoría de ciudadanos que piensan que este órgano es solo una madriguera para cobijar a una camada de grandes vividores y un gasto completamente inútil para las arcas públicas.
- Sólo un 31% de la población con derecho a votar (es decir, una facción que no llega al tercio del total) apoya al PP. Otro tercio aproximado no tiene ninguna confianza en el sistema y por ello se abstiene, vota en blanco o nulo. El último tercio largo vota a algún otro partido. Los votantes del PP, por tanto, solo representan a una minoría de españoles.
- El PP gana gracias a sus parroquianos de siempre que han sido refractarios al mensaje de los indignados. La mayoría de ellos pretende aferrarse a un conjunto de ilusiones y falsas esperanzas promovidas por líderes populistas y corruptos.
- El candidato vencedor, el delfín Rajoy, perdió dos elecciones ante el que se supone era el peor presidente de la historia del país. Además ha ganado por mayoría consiguiendo menos votos que los obtenidos por el inepto Zapatero en 2008, lo cual es indicativo de la irracionalidad cuasicómica del sistema electoral hispánico. Rajoy es además un hombre profundamente mediocre, indeciso, sin carisma, sin autoridad, con casi nula preparación en idiomas o economía, y del que ya hoy las redes sociales se mofaban pidiendo su dimisión.
- El hundimiento del PSOE es una buena noticia para el pueblo emancipado y una mala noticia para quienes manejan desde la sombra los hilos del poder, que se aplicarán ahora de manera intensa en la sutura del destrozo. Con él queda rasgado uno de los principales velos que sirven para esconder las enormes vergüenzas del neoliberalismo capitalista en el estado español. Esto va a servir para desatar energías insumisas y reivindicativas a nivel sindical, territorial, vecinal, asociativo e identitario. A partir de ahora los bloques de poder van a quedar dibujados de una manera más nítida y los antagonismos de clase quedarán bien reflejados, haciendo viable una ofensiva contundente por parte de grandes masas y alianzas ciudadanas, cada vez más movilizadas e informadas sobre el auténtico origen de sus problemas. La toma de conciencia rebelde sigue su curso.
La estrategia represiva del fasciocapitalismo internacional sigue su curso mientras los antagonismos entre clases sociales, las contradicciones irresolubles del sistema o la clamorosa mentira que suponen sus democracias secuestradas, se hacen cada día más visibles. Cercenar la libertad de los opositores al régimen es la única respuesta que conocen para intentar acallar el grito por la dignidad de los indignados. En EEUU, Yemen, Francia (marchabruselas), Egipto, Grecia, Marruecos… el lenguaje de la teocracia bancaria, especulativa y totalitaria de las élites gobernantes siempre es el mismo. ¿Tendrán cárceles para encerrarnos a todas y todos?
Ya sabemos que esto no es nada nuevo. El video es antiguo, las estrategias son conocidas. No obstante nos ha parecido interesante recordarlas y tenerlas presente ahora que va a comenzar una nueva campaña electoral. Muchas de estas técnicas del poder para la “fabricación del consenso” serán claramente reconocibles en los próximos meses:
1. La estrategia de la distracción El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. ”Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
2. Crear problemas y después ofrecer soluciones. Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.
3. La estrategia de la gradualidad. Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.
4. La estrategia de diferir. Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.
5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad. La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver “Armas silenciosas para guerras tranquilas”)”.
6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión. Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido critico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…
7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad. Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad. Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…
9. Reforzar la autoculpabilidad. Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución!
10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen. En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídas y utilizados por las elites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.
Comenzar ahora a puentear al poder, una opción cargada de futuro
Entendemos por “puentear al poder” el funcionar, tanto como podamos, al margen de ellos, de sus conceptos y de su imaginario, utilizando múltiples facetas de nuestra vida diaria, en aspectos tales como…
* Puentear a los grandes partidos políticos, no votándolos, haciendo política al margen de ellos en las calles, en las plazas, en los foros virtuales y en las asociaciones, exactamente en la forma que está marcando actualmente el movimiento 15M.
* Puentear a los grandes medios de comunicación utilizando fuentes de información alternativas para estar informados, a través de prensa, libros o revistas no dependientes de los grandes circuitos comerciales y sitios webs no sometidos a la dictadura del beneficio monetario.
* Puentear la propiedad intelectual, a través del uso de contenidos culturales libres de copyright, software libre, medicamentos genéricos o copiando contenidos y patentes una vez transcurridos dos años desde su publicación original (tiempo razonable para retribuir el esfuerzo del creador). En sentido estricto nadie es dueño completo de sus creaciones ya que todas se basan en elementos preexistenes que otros y otras nos han legado de forma gratuita.
* Puentear a las grandes marcas comerciales y bancos a través del uso de productos fabricados y distribuidos por pequeñas empresas, cooperativas de consumidores/productores, agricultura ecológica, comercio justo y finanzas éticas.
* Puentear al sistema en su conjunto mediante la reducción de nuestro consumo material, la no solicitud de créditos bancarios de ningún tipo y el uso de sistemas de intercambio no oficialmente monetarizados, siempre que ello sea posible.
Y … ¡Pasea tu insumisión por el mundo con alegría y desenfado, como hace la gente de #marchabruselas!
Movilización en la calle y Huelga General son el camino. Hoy todxs somos Grecia.
El capitalismo y la democracia son sustancias que tienden a repelerse entre sí, la mezcla nunca termina de materializarse por mucho que agitemos, al igual que sucede con el agua y el aceite. Esta repulsión mutua es lo que se está comprobando últimamente en Europa, al igual que se comprobó desde hace ya años en América del Sur. Existen otras mezclas más homogéneas, buenas síntesis en donde los distintos ingredientes tienden a formar un conjunto más integrado y sinérgico, con componentes difíciles de separar, aunque a veces altamente explosivos. Este es el caso de fascismo y capitalismo, ácido nítrico y ácido sulfúrico, una buena combinación para fabricar explosivos, un modelo “superior” y más “eficiente” que el Europeo como bien puede comprobarse en China o Arabia Saudí. La emulsión grasienta propia del decadente sociocapitalismo occidental sucumbre cabizbajo ante la versión pura y auténtica del sistema, el fasciocapitalismo oriental de los trabajadores-esclavos.
Pero en estos contextos siempre surge la chispa de la inteligencia colectiva y su incontenible espíritu de resistencia liberadora. Hoy todos somos Grecia. Movimientos ciudadanos diversos, plataformas de indignados y sindicatos han convocado dos días de Huelga General y movilizaciones contra el eje del mal formado por banqueros, políticos profesionales y especuladores. Los trabajadores griegos, al igual que los irlandeses, españoles, islandeses, portugueses … están comprobando en carne propia el efecto del combustible capitalista en sus vidas. Para ver en directo lo que está sucediendo por allí pulsa en este enlace. Nuestro Mubarak hoy se llama Papandreu.
Este 1º de Mayo, además de las tradicionales manifestaciones en defensa del vilipendiado mundo del trabajo, con quien se ceban todos los gobiernos neoliberales, incluido el nuestro, tuvo lugar otro acontecimiento mundial y su contra correspondiente. Por una parte, la rápida beatificación del llamado “santo súbito”, el polaco “, mas conocido como el Papa Juan Pablo II , y por otra, la queja por la lentitud y bloqueo de la mas que merecida canonización del mártir Óscar Romero , bien llamado “San Romero de América”por el pueblo creyente latinoamericano que, sin boatos ni oropeles, ya le encumbró con ese título que su Iglesia sigue boicoteando.
JPII, ¿Amigo de los pobres o de los dictadores?
Benedicto XVI, el actual papa, ha argüido cierta “fama de santidad” de JPII para imponer una reducción de los plazos establecidos por el derecho canónico y de una manera meteórica ha acelerado su proceso de beatificación hasta cerrarlo en un solo sexenio. Pero Karol Wojtyla, independientemente de su vida personal, como gestor de la Iglesia, ha sido un papa mediático, que siempre se alió con el poder, que dio la espalda a los pobres y que traicionó todos principios aperturistas del Concilio Vaticano II.
Las posibles luces de su pontificado –el tercero mas largo de la historia con casi 27 años- son esas impresionantes cifras tales como los 129 países visitados, que suponen dar 30 veces la vuelta al mundo, las 139 ceremonias de beatificación y canonización en las que proclamó 1.338 beatos y 482 santos, (la mitad de los que cuenta la Iglesia Católica), las mas de 1000 audiencias públicas, o las 14 encíclicas y los 4 libros publicados. Pero yo me pregunto, ¿todo ello, por espectacular y mediático que fuere, es motivo suficiente para elevarlo a los altares?
Porque entre las sombras, JPII nos dejo un triste haber al imponer una iglesia vertical, jerárquica y vinculada con el poder, los lobbies de presión, los mercados y la corrupción (no olvidemos que fue él quien respaldó y trató de ocultar el mayor escándalo financiero de la historia de la Iglesia: “El caso Marcinkus”, muy mal llamado el “banquero de Dios”).
Otros datos que también quedarán para la historia serán sus posturas reaccionarias con la nueva ética sexual, el celibato opcional, el papel de la mujer en la Iglesia, la falta de derechos y de democratización interna, sus sempiternos castigos al medio millar de teólogos aperturistas, su censura a todos los teólogos de la liberación, su desautorización de las comunidades cristianas de base, o el escamoteo de la pederastia, (como hizo al proteger al fundador de los legionarios de Cristo, Marcial Maciel
Ni que decir pues que no comparto ni este gesto de la jerarquía eclesial católica, ni sus formas, ya que pasando de sus fieles, -ese Pueblo de Dios con el que se les llena la boca-, e incluso de sus propias normas, hacen y deshacen a su antojo, dejándonos una Iglesia autoritaria, alejada de las necesidades de la gente, y con una cultura cada vez mas sectaria y fundamentalista. Así no es de extrañar que cada día haya menos adeptos y se borre mas gente en este dilatado, y ya de por si largo, invierno eclesial
Hamad y JC Borbón, dos monarcas intercambiando confidencias sobre sus negocios
El rey Hamad de Bahréin es un tirano corrupto cuyo desprecio por los derechos humanos básicos fue subrayado por las acciones de sus fuerzas de seguridad al atacar un campamento de protesta en la plaza principal de la capital, asesinando a 5 manifestantes en un ataque avanzada la noche, e hiriendo a más de 200. Existen indicios de que por lo menos algunos de los atacantes eran saudíes. Bahréin, un pequeño reino isleño en el Golfo Pérsico, está conectado con Arabia Saudí por una carretera elevada.
En los últimos años, el gobierno se ha sometido a la presión estadounidense de que por lo menos presente una fachada de reforma “democrática”, pero los cambios que Hillary Clinton elogió en su visita a Bahréin hace algunos meses sólo fueron cosméticos: el parlamento elegido sigue siendo un organismo consultivo, la corrupción es general, y los ciudadanos no tienen nada que decir sobre cómo o quien los gobierna. Por cierto, parece que la tan pregonada “reforma” supuestamente emprendida en el país a pedido de Washington no es más que una fachada para la manipulación política y el hurto a alto nivel. En Bahréin la tortura de disidentes políticos es rutinaria.
“Lo vi con mis propios ojos. El policía le disparó en la cabeza y no dejó que le recogieran hasta que estuvo
Los dictadores del golfo sienten fascinación por las voladuras controladas. En este caso el símbolo de la libertad para los manifestantes pacifistas shiíes
muerto”, asegura Ali Ashur, recordando el desalojo del campamento de la plaza de la Perla en la madrugada del jueves. Es solo uno de los numerosos testimonios sobre los excesos cometidos por las fuerzas de seguridad en Manama. La mayoría los atribuye al origen extranjero de muchos de sus miembros. “Son mercenarios”, repiten una y otra vez.
“A diferencia del resto del mundo, los miembros de nuestras fuerzas de seguridad vienen de otros países a atacarnos”, apunta Said Ali, un joven de 16 años que ha acudido con su madre a la sentada del hospital Salmaniyah. Varios jóvenes se unen a la conversación y mencionan Pakistán, Siria, Jordania y Yemen como los lugares de origen de esos policías y soldados. Algunos de los que vinieron a sacarnos de la plaza el otro día hablaban pastún entre ellos”, señala por su parte Isa, un jubilado de 65 años, en referencia a uno de los idiomas de Pakistán. “Y les dan la nacionalidad y casas, mientras nosotros tenemos enormes dificultades para acceder a una vivienda y muchos parados”, concurre Ashur, que tiene 31 años y trabaja para una empresa de seguridad. De ahí, explican, que los uniformados se sientan más leales a la familia real que al país y no duden en disparar contra los ciudadanos a diferencia de lo que ha ocurrido en Túnez y Egipto.
La mayoría de los discursos islámicos vigentes están a años luz de su espíritu iniciático y revolucionario, y responden más a la necesidad de mantener las costumbres heredadas.
Están a años luz la mayoría de las instituciones que se presentan como guardines de la tradición, de los jeques y los monarcas, de los ministerios de asuntos religiosos, encargados de velar por la pureza doctrinal de las masas musulmanas. Es decir, por la supremacía de una visión reaccionaria del islam, pietista y alienante, que no cuestione el status quo.
Esta a años luz el salafismo, con su mediocre, anacrónica y alienante idolatría del pasado, su obsesión con la pureza doctrinal y ritual, con su rechazo malsano de la innovación, de la creatividad.
Esta a años luz ese “islam moderado”, “liberal” o “progresista” que los poderes de occidente tratan de promocionar, aparentemente como antídoto del fundamentalismo, pero en realidad como un medio de desactivar las potencialidades revolucionarias del islam, de modo que no interfiera en sus planes de dominio planetario y de expansión del capital.
Sin ocultar las diferencias entre la religión islámica y la tradición libertaria, Abdennur Prado nos muestra que en aspectos como el antiestatismo, la justicia social o el apoyo mutuo, los textos del profeta Muhammad o de ciertos intelectuales islámicos coinciden con la lógica libertaria. El rechazo de la opresión y la lucha contra la injusticia social forman parte de las enseñanzas del islam, así como la prohibición de la usura, de los monopolios, de la acumulación de la riqueza… Todo ello repugna profundamente al musulmán.
La posición de Avempace, el turco sheij Bedreddim o Ibn Jaldún, que «antepuso el ideal ético de la ayuda mutua y la cooperación entre los miembros de una comunidad a la obediencia al Estado», pone en relación algunas de las fuentes clásicas del islam con la lógica antiautoritaria y comunista o colectivista de la tradición libertaria. En este sentido, cuando el autor nos habla de misticismo o de «anarquismo místico», hace referencia a una espiritualidad libre, sin clérigos ni dogmas, que «antepone la experiencia a la creencia», que lejos de abstraerse de la realidad está arraigada a la tierra y a la vida, y que repele cualquier mediación o codificación por parte de la religión instituida.
“Si atendemos a la biografía y a las palabras del Profeta, pocos pueden poner en duda que Muhámmad fue un auténtico revolucionario, que lanzó un mensaje igualitario, en nombre de los oprimidos, en contra de las oligarquías de su tiempo. Un mensaje plenamente vigente, en el cual la liberación colectiva es inseparable de la liberación individual, de la superación del egoísmo y el trabajo de pulimento del ego, para que pueda reflejar las más nobles cualidades. Un mensaje de retorno a nuestra naturaleza más profunda”, comenta Abdennur.
El shiísmo, una fuerza minoritaria históricamente rebelde e indomable
El 6 de Marzo de 2009 el régimen de Marruecos, liderado por su caudillo Mohamed VI, decidió romper relaciones diplomáticas con Irán. La razón principal para esta ruptura fue que el gobierno iraní criticó al Rey de Bahréin, un monarca afín, amigo y aliado del marroquí, que al igual que él somete y controla a sus ciudadanos mediante un aparato de seguridad dirigido por su familia. Sencillamente eso fue considerado inaceptable. Irán no cuestionaba la soberanía de Bahréin pero si ponía en entredicho implícitamente la legitimidad de los Al-Khalifa para gobernar sobre la base de políticas que excluyen la participación de una mayoría de sus ciudadanos. La larga mano de la familia Saud, una de las más sanguinarias e intolerantes dictaduras del planeta, se adivina tras las masacres contra los pacíficos manifestantes de Baheréin.
Pero… ¿De dónde procede el pavor de las monarquías saudita, alauita y de otros totalitarismos árabes ante los musulmanes shiíes?. La respuesta está en la historia moderna y antigua del Islám. Fue la Revolución de Irán de 1979 la que depuso a otro autócrata como ellos, el Shah Reza Pahlavi, proclamando la República. Por lo tanto se percibe que los musulmanes shiíes (siempre confundidos con iraníes), tienen una tendencia inherente a derrocar “el orden establecido”.
El shiismo antiimperialista desafía los tópicos eurocéntricos
La historia del shíismo, esa confesión minoritaria y ya casi mítica debido a su capacidad para sobreponerse ante ataques brutales de fuerzas superiores en número y recursos, está ciertamente repleta de actos de desafío contra califas percibidos como injustos. Una vez más, y haciendo honor a su fama rebelde y su fortaleza indomable, l@s ciudadan@s shiíes en Bahréin y Yemen dejan su sangre en las calles para denunciar la tiranía de sus corruptos dirigentes. Y lo más remarcable es que, con su sacrificio, se ganan la admiración de decenas de millones de musulmanes en todo el mundo, incluyendo ya a los propios trabajadores suníes que se están sumando a la corriente rebelde en Bahréin. Salvando las distancias y peculiaridades de cada país puede decirse que algo parecido sucede en Egipto, con la unión entre cristianos, islamistas y agnósticos reclamando Justicia y Libertad. Una vez más vuelve a evidenciarse que las guerras entre religiones o confesiones religiosas nunca parten de la gente del pueblo, creyentes sencillos y pacíficos, sino que más bien están prefabricadas por las élites económicas y cleptocráticas que promocionan a los dictadores del mundo.
La guerra de Israel contra Gaza, y la complicidad en ella de los monarcas y dictadores respaldados por EEUU en el mundo árabe (Egipto, Jordania, Marruecos, Arabia Saudí, Bahréin, Kuwait…), sacaron a la luz la profunda y tenebrosa brecha entre ellos y los pueblos que gobiernan. Pero las acciones represivas son características de una autoridad que se espanta ante su propia ilegitimidad. Al tomar medidas tan desesperadas como la agresión brutal contra compatriotas pacíficos esos dirigentes certifican su inexorable decadencia política.
La dimisión de Mubarak puede ser cuestión de horas. Solo un paso más. No es hora de triunfalismo sino de redoblar la tensión, la lucha y la insumisión contra el poder de las oligarquías financieras
Se acerca el momento de una nueva fase en el camino siempre tortuoso de la liberación. Es precisamente ahora cuando las fuerzas represivas y los poderes imperialistas que se esconden tras las bambalinas van a tratar de que todo se mueva para que nada cambie. Los poderes financieros capitalistas hacen sus cálculos para promover falsas democracias, al estilo occidental, en muchos territorios oprimidos y cruelmente explotados. Las fuerzas sindicales, los movimientos ciudadanos, los jóvenes pacifistas, el pueblo en definitiva debe estar más atento que nunca para que su revolución no sea secuestrada. No es momento de triunfalismo pero, indudablemente, sí de alegría porque se está consiguiendo dar un difícil paso necesario en el camino de la Justicia. Muchos y más altos muros esperan su turno para ser derribados.
“Recientemente nos han sorprendido los acontecimientos de Túnez que han desembocado en la huida del tirano Ben Alí, tan demócrata para occidente hasta anteayer y alumno ejemplar del FMI. Sin embargo, otra “revolución” que tiene lugar desde hace dos años ha sido convenientemente silenciada por los medios de comunicación al servicio de las plutocracias europeas. Ha ocurrido en la mismísima Europa (en el sentido geopolítico), en un país con la democracia probablemente más antigua del mundo, cuyos orígenes se remontan al año 930, y que ocupó el primer lugar en el informe de la ONU del Índice de Desarrollo Humano de 2007/2008. ¿Adivináis de qué país se trata? Estoy seguro de que la mayoría no tiene ni idea, como no la tenía yo hasta que me he enterado por casualidad (a pesar de haber estado allí en el 2009 y el 2010). Se trata de Islandia, donde se hizo dimitir a un gobierno al completo, se nacionalizaron los principales bancos, se decidió no pagar la deuda que estos han creado con Gran Bretaña y Holanda a causa de su execrable política financiera y se acaba de crear una asamblea popular para reescribir su constitución. Y todo ello de forma pacífica: a golpe de cacerola, gritos y certero lanzamiento de huevos. Esta ha sido una revolución contra el poder político-financiero neoliberal que nos ha conducido hasta la crisis actual. He aquí por qué no se han dado a conocer apenas estos hechos durante dos años o se ha informado frivolamente y de refilón: ¿Qué pasaría si el resto de ciudadanos europeos tomaran ejemplo? Y de paso confirmamos, una vez más por si todavía no estaba claro, al servicio de quién están los medios de comunicación y cómo nos restringen el derecho a la información en la plutocracia globalizada de Planeta S.A.