Por Luis Ángel Aguilar Montero*
Este 1º de Mayo, además de las tradicionales manifestaciones en defensa del vilipendiado mundo del trabajo, con quien se ceban todos los gobiernos neoliberales, incluido el nuestro, tuvo lugar otro acontecimiento mundial y su contra correspondiente. Por una parte, la rápida beatificación del llamado “santo súbito”, el polaco “, mas conocido como el Papa Juan Pablo II , y por otra, la queja por la lentitud y bloqueo de la mas que merecida canonización del mártir Óscar Romero , bien llamado “San Romero de América”por el pueblo creyente latinoamericano que, sin boatos ni oropeles, ya le encumbró con ese título que su Iglesia sigue boicoteando.
Benedicto XVI, el actual papa, ha argüido cierta “fama de santidad” de JPII para imponer una reducción de los plazos establecidos por el derecho canónico y de una manera meteórica ha acelerado su proceso de beatificación hasta cerrarlo en un solo sexenio. Pero Karol Wojtyla, independientemente de su vida personal, como gestor de la Iglesia, ha sido un papa mediático, que siempre se alió con el poder, que dio la espalda a los pobres y que traicionó todos principios aperturistas del Concilio Vaticano II.
Las posibles luces de su pontificado –el tercero mas largo de la historia con casi 27 años- son esas impresionantes cifras tales como los 129 países visitados, que suponen dar 30 veces la vuelta al mundo, las 139 ceremonias de beatificación y canonización en las que proclamó 1.338 beatos y 482 santos, (la mitad de los que cuenta la Iglesia Católica), las mas de 1000 audiencias públicas, o las 14 encíclicas y los 4 libros publicados. Pero yo me pregunto, ¿todo ello, por espectacular y mediático que fuere, es motivo suficiente para elevarlo a los altares?
Porque entre las sombras, JPII nos dejo un triste haber al imponer una iglesia vertical, jerárquica y vinculada con el poder, los lobbies de presión, los mercados y la corrupción (no olvidemos que fue él quien respaldó y trató de ocultar el mayor escándalo financiero de la historia de la Iglesia: “El caso Marcinkus”, muy mal llamado el “banquero de Dios”).
Otros datos que también quedarán para la historia serán sus posturas reaccionarias con la nueva ética sexual, el celibato opcional, el papel de la mujer en la Iglesia, la falta de derechos y de democratización interna, sus sempiternos castigos al medio millar de teólogos aperturistas, su censura a todos los teólogos de la liberación, su desautorización de las comunidades cristianas de base, o el escamoteo de la pederastia, (como hizo al proteger al fundador de los legionarios de Cristo, Marcial Maciel
Ni que decir pues que no comparto ni este gesto de la jerarquía eclesial católica, ni sus formas, ya que pasando de sus fieles, -ese Pueblo de Dios con el que se les llena la boca-, e incluso de sus propias normas, hacen y deshacen a su antojo, dejándonos una Iglesia autoritaria, alejada de las necesidades de la gente, y con una cultura cada vez mas sectaria y fundamentalista. Así no es de extrañar que cada día haya menos adeptos y se borre mas gente en este dilatado, y ya de por si largo, invierno eclesial
http://luisangelaguilar.blogspot.com
(*) Luis Ángel Aguilar Montero es miembro de las CCP y de Redes Cristianas
Otra entrada relacionada: Juan Pablo II y la Teología de la Liberación, por Antonio Torres Rodríguez


























La etiqueta “Teología de la Liberación” mueve a las masas y se ha convertido en sinónimo de éxito electoral por todo el continente. En esta línea se enmarca el último ejemplo de Perú, con el sacerdote
Hoy se cumplen 20 años de la matanza de “curas rojos” en El Salvador. Parece que los grandes medios de desinformación capitalistas y la Jerarquía Católica, aborchonados por su desvergüenza cobarde, pasarán de puntillas sobre esta fecha. La triste efemérides contrasta con el otro aniversario que hemos recordado la pasada semana envuelto en la habitual fanfarria idelógica neoliberal. La Teología de la Liberación sufrió la más cruenta represión militar y mediática, culminando con un auténtico “golpe de estado” vaticano contra todos los sacerdotes y obispos que en aquellos años se pusieron de parte de los probres en su lucha contra las oligarquías criminales de los grandes negocios y los sicarios a sueldo de la CIA. Los asesinos hoy siguen impunes bajo el manto imperial. Afortunadamente las balas del terrorismo de Estado no consiguieron acabar con la espiritualidad revolucionaria, como puede comprobarse actualmente en SurAmérica.

¿Cuántos católicos socialistas habrá en el mundo?. Una primera respuesta irreflexiva nos llevaría a pensar que no pasarían de dos docenas. Si tuviéramos que fiarnos del punto de vista que transmite diariamente la llamada “prensa respetable” como el País, el Mundo, ABC o la Razón, parecería que se tratase de un grupo completamente marginal. El catolicismo, según la visión que interesa transmitir a los medios capitalistas, se trataría de un movimiento básicamente de derechas. Sin embargo un ejercicio simple de investigación nos revela los siguientes datos: El país del con más católicos del mundo es Brasil con 147 millones de personas. El socialista PT (Partido de los Trabajadores) es el más votado, con fuerte apoyo también para el MST (Movimiento Sin Tierra) y la Teología de la Liberación. El 86% de la población venezolana (casi 25 millones) son católicos, con apoyo mayoritario para Chávez. En Ecuador el 90% de la población es católica, con apoyo mayoritario para Correa. En Bolivia el 80% de la población es católica, con apoyo mayoritario para el Movimiento al Socialismo de Morales. Así podríamos seguir con la Nicaragua (83%) de Ortega, con el Paraguay de Lugo (75%), Cuba (55%), El Salvador (76%), España…