Archive for julio 2nd, 2009

julio 2, 2009

Socialismo libertario y ética cristiana

anarcocristianoEl Evangelio cristiano destila redistribución de la riqueza y desdén hacia la acumulación privada por todos sus poros:

“La gente le preguntaba: ¿Qué debemos hacer?. El les contestaba: El que tenga dos capas dé una al que no tiene y quien tenga que comer haga lo mismo” (Lc 3, 10-11).

Son consejos de vida, anclados en la realidad. En la época de Jesús también había desigualdad, había pobres y ricos. Evidentemente las capas y otros bienes materiales estaban en las casas de la gente, no brotaban en medio de los caminos. Pero ayer como hoy había apropiación especulativa y codiciosa de esos bienes y por eso el palestino más famoso de la historia decía que contra la apropiación el camino es la renuncia, en aras de la redistribución. La acumulación de propiedad privada no sólo no es necesaria para vivir sino que llega a convertirse en un obstáculo insalvable para la práctica crisitiana. La salvación de un acumulador de riqueza se equipara a la posibilidad de que un camello (es decir, una soga) pase por el ojo de una aguja. Es imposible. Jesús de Nazaret nos da a entender claramente que tras cualquier forma de acumulación o especulación subyace una forma de robo que debe ser corregida sin demora. Ni siquiera un ciego puede dejar de ver eso.

“No amontonéis riquezas en la tierra…pués donde están tus riquezas está también tu corazón” (Mt 6, 19).

El Evangelio de San Mateo es radicalmente incompatible con el capitalismo.

Mucho de lo que se predica ahí está en la línea del socialismo libertario, como muy bien entendió Leon Tolstoi. No hay autoritarismo en la enseñanza de Jesús, el palestino galileo, pero sí una pauta de acción extremadamente clara. Otra cuestión podría ser cual es el agente que debe “ejecutar” esa redistribución: el indivíduo, el pueblo, la comunidad, el estado, la cooperativa… pero el hecho de que hay una OPCIÓN PREFERENCIAL POR EL POBRE y un principio axiomático que apuesta por la REDISTRIBUCIÓN DE LOS BIENES es completamente incuestionable. El capitalismo supone una negación de facto de estos principios básicos del cristianismo, ya que ignora al pobre condenándolo a la muerte o la miseria y se nutre de la acumulación para su propia supervivencia.

Etiquetas: ,
julio 2, 2009

Anarquismo, una cultura de resistencia.

Durante una reciente feria del libro celebrada en mi ciudad me sentí fuertemente atraido hacia el “stand” instalado por la CNT. Tras un rato hojeando varios títulos cuidadosamente editados por la Fundación Anselmo Lorenzo decidí llevarme “Sociología y Anarquismo: Análisis de una cultura política de resistencia”, de Raúl Ruano Bellido. Tras leer esta interesante obra y conocer algo más sobre la vida de estos grandes hombres y mujeres, algunos famosos, la mayoría anónimos, me quedé con la sensación de que el mundo de hoy ha contraído una importante deuda con todos ellos. Su memoria ha sido enormemente tergiversada hasta convertirlos en grandes desconocidos para mucha gente de hoy. Sin embargo sus titánicas luchas han conseguido dejar un mundo mejor del que se encontraron y marcan una línea ejemplificadora en constante renovación vital con algunos ejes bien delimitados:

* Su encuentro con la libertad integral del ser humano, partiendo del principio de que la libertad de uno sólo puede ser completa cuando se asienta sobre la libertad de todos, sobre la libertad compartida. Mientras no sea así no hablamos de libertad, sino de privilegio.

* Su gusto por el principio de acción directa desde la solidaridad, la justicia, la igualdad, la fraternidad, el humanismo.

* Su rechazo hacia cualquier tendencia que suponga alienación del ser humano: consumismo, prostitución, adicciones, sometimiento, explotación…

* Su huida, a diferencia del marxismo, de una concepción puramente materialista de la historia.

* Anarquismo es, en esencia, la antítesis de egoísmo. Anarquismo es un camino, no un fin, una aspiración (no un estado), una vocación, un ideal radicalmente incompatible con la actual cultura bulímica, nihilista, destructiva y egocéntrica en la que nos ha tocado vivir. El movimiento libertario es, sin duda, un movimiento de futuro.

Gracias, Raúl, por escribir este libro.

Etiquetas:
A %d blogueros les gusta esto: