Jesús el palestino

jesus3.jpgEn muchos textos y artículos, comenzando por la propia wikipedia, estamos acostumbrados a leer que Jesús fue un predicador judío. Sin embargo las enseñanzas transmitidas por Jesús de Nazaret y recogidas en el Nuevo Testamento evidencian profundas divergencias con las costumbres y principios nucleares del Judaísmo. Por ejemplo, un principio básico de esta tradición religiosa y cultural sería la creencia en el carácter de “pueblo elegido por Dios” como rasgo fundacional de la comunidad judía. El mensaje de Jesús, por contra, habla de que Dios Padre no tiene elegidos por razón de nacimiento, etnia o creencia. No hay un pueblo elegido sino una fraternidad universal entre todos los seres humanos de la Tierra. Jesús pone en cuestión muchas tradiciones y ritos propios del judaísmo (la autoridad de sus líderes espirituales, el carácter sagrado del día de fiesta, el tipo de alimentos que pueden ingerirse, la interpretación superficial de las escrituras transmitida por sus rabinos…). Esta actitud crítica le granjeó fuertes odios, envidias y miedos y, en gran parte por ello, fue ejecutado. Muchos judíos de generaciones posteriores lo critican, llamándole impostor, farsante, falso profeta o cosas mucho peores. ¿Qué sentido tiene pues calificarlo como “judío” cuando muchísimos de los miembros de su hipotética comunidad no lo aceptan como tal?.

Jesús de Nazaret no es de nadie y a la vez es de todos. Jesús no era más ario que árabe, no más occidental que oriental, no más del Norte que del Sur, no más clerical que laico, no más conservador que revolucionario, no más judío que palestino.

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14 comentarios to “Jesús el palestino”

  1. 25, ya es Navidad. Todos juntos vamos a brindar
    por Ruanda, Etiopía. En Venezuela o en la India
    hoy mueren niños, ¡FELIZ NAVIDAD!
    Navidades de hambre y dolor. Ha nacido el hijo de Dios.
    El Mesías que nos guía, ofrece su filosofía.
    Nadie entiende al hijo de Dios.
    Mi familia comienza a cantar. En el ambiente hay felicidad.
    En compañía vamos a olvidar la agonía de los pueblos
    donde no hay Navidad.
    Cantemos, hermanos, todos juntos hacia el Vaticano.
    Suelta prenda, ¡COÑO!, que mueren niños de inanición.
    Un negocio millonario con la fe de los cristianos
    que utilizan a Jesús como el perpetuo salvador.
    Jesucristo era un tío normal, pacifista, intelectual,
    siempre al lado de los pobres, defendiendo sus valores,
    siempre en contra del capital.
    Crucificado como un animal, defendiendo un ideal.
    El abuso de riqueza se convierte en la miseria más injusta
    de la humanidad.
    Mi familia comienza…
    Cantemos, hermanos, todos juntos…
    Fue la Iglesia la que se lo montó
    y de su muerte un negocio creó.
    El Vaticano es un imperio que devora con ingenio
    predicando por la caridad.
    25, ya es navidad. Todos juntos vamos a brindar
    por un revolucionario que intentó cambiar el mundo,
    el primer hippie de la humanidad.
    Mi familia comienza…
    Cantemos, hermanos, todos juntos…
    La Navidad, la Navidad, ES LA SOCIEDAD DE CONSUMO.
    MENTIRA, MENTIRA, la Navidad es mentira, MENTIRA…

    (Letra de Ska-p)

  2. Hola Sole.

    Poco que añadir a este amargo poema, triste y real como un golpe seco en la boca del estómago.

    Muchas gracias.
    Javier.

  3. Hay quien se declara creyente cristiano (es decir, del Dios cristiano) porque se identifica con el mensaje de bondad de Jesús. Algo un tanto ilógico, en mi opinión: ni siquiera un mensaje tan válido convierte la creencia religiosa en algo más razonable. Y el mensaje seguiría siendo igual de válido si le quitásemos el elemento divino, ¿no? Incluso el Jesús de los cristianos sigue siendo considerado un hombre admirable para muchos que no creen en su carácter divinal.

    Un paso más allá lo dan quienes hoy en día entienden que se puede admirar a Jesús el sabio sin ser creyente cristiano, y seguirle al margen de la religión y de dioses.

    Sin embargo, yo diría que esa gente no ha hecho el camino completo. Cojamos a esa misma gente que se dice seguidor del Jesús-hombre porque comulga con sus enseñanzas morales: teniendo en cuenta que el Jesús tradicional (el que mucha gente cree encontrar retratado en los Evangelios) se compone esencialmente de características que no están probadas para el Jesús histórico (es decir, para el Jesús que es posible verificar a través de las fuentes históricas), ¿por qué admirar a Jesús? El hecho de que exista un mensaje valioso atribuido tradicionalmente a él, ¿es razón suficiente para admirarle, incluso cuando es posible que fuera muy diferente a como pensamos que fue? Es decir: ¿asumimos que Jesús existió, tal y como nos han dicho que fue, sólo porque nos gusta su mensaje? (Me remito de nuevo a la ciencia histórica, de la que algo -humildemente- sé: no sabemos nada seguro de Jesús. En mi opinión, creer en Jesús (incluso en un Jesús humano y desvinculado de la religión) es casi, casi, como creer en la existencia real de un personaje de ficción (aunque tradicional) como Ulises por el mero hecho de que nos sentimos identificados con su ejemplo vital. ¿En que lugar deja esa admiración, por un personaje imaginado (y por lo tanto, fácilmente idealizable), a personajes reales y humanos (y por lo tanto, complejos y sometidos a las tentaciones reales humanas), como Gandhi o Martin Luther King? ¿Porque no ver las ideas más positivas del mensaje de ese hipotético Jesús como parte de una corriente de pensamiento transversal a todas las culturas y a toda la historia (o no, pero igualmente actual y susceptible de adhesiones)? El Jesús popularizado está muy poco probado científicamente. Muchísimo menos que Mahoma, por ejemplo. No digo que Jesús sea un personaje admirable, pero apenas sabemos nada de él, y los Evangelios (canónicos y apócrifos) son francamente contradictorios y ambiguos.

    Admiremos el mensaje que pudo haber dicho Jesús y que la historia una y mil veces a reinterpretado, pero no admiremos a Jesús. Admiremos a otros hombres, aparentemente menos perfectos, cuya vida llena de pruebas, penurias, errores y alegrías no necesita ser demostrada. Además, en mi opinión, Jesús es inhumano. A un no he encontrado un fragmento en las Escrituras en el que Jesús peque de celos. ¿Qué clase de persona es esa?

    Por otro lado, para creer que Jesús era un radical rebelde contra lo peor del sistema religioso judío hay que escoger muy bien las citas. Porque muchas otras son muy ortodoxas, y en algunas citas de la Biblia parece un fanático rabioso que cree que los hombres debemos sumisión (‘islam’, en árabe) a Dios. En fin…

    Y, finalmente, basándonos en todas las fuentes, probadas o no: Jesús de Nazaret no era ario ni árabe, porque era judío. Si pasamos del cuento de la paloma y nos ceñimos a las genealogías, su padre era judío, y el padre de su padre lo era también. Pero sí era semita, como los árabes, y por tanto tenía más parentesco con estos que con los indoeuropeos (o arios) y persas (arios entre los arios). ¿Era occidental u oriental? ¿Del Norte o del Sur? Hoy lo es de todas partes, hoy es universal, porque la religión en torno a él construida pretende ser universal, y porque el mensaje que le atribuimos lo es de verdad. No era en absoluto clerical, porque era una especie de fariseos (antepasados de los rabinos, maestros de la ley, teólogos, juristas) rebelde. Si era conservador o revolucionario, no lo sabemos con seguridad, pero podemos creer lo que queramos. Y sin duda, era un judío de Judea, en Palestina, y no tiene mucho que ver con los palestinos actuales, árabes de raza y musulmanes de fe.

    (Buf… Sé que me he dejado muchas cosas en el tintero y otras muchas no las he explicado tan bien como debería. Incluso algunas son discutibles. Si alguien quiere, ¿claro? Un saludo a todos. Adelante por un mundo mejor, gente…)

  4. “…su padre era judío, y el padre de su padre lo era también.” Única corrección que voy a hacer al texto, aunque podrían hacerse muchas más. No he sido correcto. Debi decir lo siguiente:

    1) Étnicamente, su padre y su madre eran hebreos con (presuntamente) antepasados hebreos.
    2) Socialmente, su madre era judía, lo que le otorga el “título oficial” de judío nato, ya que el judaísmo se transmite por vía materna.
    3) Culturalmente, Jesús fue educado como un judío.
    4) Literalmente, Jesús se declaró judío múltiples veces.

    ERGO: Jesús era hebreo y judío.

  5. Hola de nuevo, Virus. Como siempre gracias por tus reflexivas y argumentadas aportaciones que enriqucen extraordinariamente estas sencillas entradas de la bitácora. Sólo me gustaría profundizar en algunos puntos de los que has mencionado.

    – Tengo entendido que desde el punto de vista étnico los árabes y los hebreos son prácticamente el mismo pueblo. Ambas familias pueden ser consideradas semitas. En el evangelio no se menciona el término “árabe” sencillamente porque la mayoría de esa gente lo era en la manera general en que hoy entendemos el término. Creo que aquella gente era tan “árabe” como “judía”. Estos términos en la actualidad están tan politizados que son prácticamente irreconocibles.

    – ¿Es lo mismo hebreo y judío? ¿Todos los hebreos eran/son judíos?

    – Nada sabemos a ciencia cierta del padre biológico de Jesús, por tanto es arriesgado afirmar que era hebreo.

    – No tengo las referencias exactas en las que Jesús se declara judío de forma literal.

    – Jesús nace en Judea de forma accidental. Su matriz familiar y social es Galilea, no Judea. De ahí que en todas las escrituras aparezca como “Jesśu el Galileo” o “Jesús de Nazaret”. (Nazaret está en Galilea).

    – ¿Es incorrecto considerar a Jesús como palestino o como judeo-palestino?.

    Tus opiniones y consideraciones son relevantes para nosotros.
    Gracias, Virus.

    alterglobalizacion

  6. No, gracias a ti por mostrar interés. No soy ningún experto, pero intentaré aportar un poco de luz (en base a mis estudios) a este asunto endiablado. Lamento que mi referencia casi única sea la Wikipedia pero, aunque no es el libro de los especialistas (algo evidente, si miras sobre un tema del que sabes), bien vale para apoyar sólidamente una argumentación en una charla informal como esta. Sigo tus puntos:

    1. “Desde el punto de vista étnico…”, ¿eh? Creo que yo también utilicé esta expresión tan poco afortunada. Aclarémosnos: ¿qué es una etnia? Remito al artículo wikipédico correspondiente en español (concretamente a la introducción, “Definición” y “Debates…”; “Clasificación” es muy discutible). Ahora bien, ¿son judíos y árabes dos etnias diferentes? ¿Lo eran en tiempos de Jesús? ACTUALMENTE: En un mundo como el actual, de estados y naciones (mayores y más elaborados intelectualmente que las etnias, basadas en el parentesco y una unidad cultural básica), el término ‘etnia’ tiene poca utilidad: lo importante es que árabes y judíos se reconocen y son reconocidos como sociedades diferentes, con lengua, cultura e historia diferentes, como ‘pueblos’ diferentes. EN TIEMPOS DE JESÚS Y ENTRE LOS ESTUDIOSOS DEL TEMA: Rotundamente, sí: eran dos etnias. Para todos los paisanos del Mediterráneo Oriental y del Creciente Fértil de aquella época, árabes y judíos eran grupos claramente diferenciados, lo que se atestigua en diversas fuentes de etnógrafos de la época (como Herodoto). Eso sí: lejanamente emparentados, como ellos mismos afirmaban. Porque entonces como ahora, las similitudes entre ambos pueblos (y frente a otros pueblos vecinos) eran evidentes. ¿Esto significa que eran el mismo pueblo o etnia? Pues no: había muchos pueblos semejantes en la zona. ¿Somos todos los europeos un pueblo? ¿O todos los latinos? ¿O todos los euro-latinos? Hay similitudes, pero no, como no lo eran los latinos y los umbros (de la familia itálica) o los latinos y los griegos, pese a ser todos indoeuropeos. En su caso, árabes e israelitas (que no judíos) eran dos etnias de la familia lingüístico semita, ambas de la macro-familia afroasiática. (Y todo esto según la filología, que es prácticamente nuestra única forma de deducir parentescos.) EN LA BIBLIA: Por último, es cierto que en los Evangelios no aparecen mencionados los árabes, pero es más por su irrelevancia en los hechos relatados que por otra cosa. Sí aparecen antes, en el Antiguo Testamento, p. ej: “El terror del Señor se apoderó de todos los reinos de los países que rodeaban a Judá, de manera que no hicieron la guerra contra Josafat. Algunos filisteos trajeron a Josafat presentes y plata en calidad de tributo. También los árabes le trajeron siete mil setecientos carneros y siete mil setecientos chivos.” Y también aparecen en un libro del Nuevo Testamento, los Hechos de los Apóstoles: “«Partos, medos y elamitas; habitantes de Mesopotamia, Judea, Capadocia, el Ponto, Asia, Frigia, Panfilia, Egipto, la parte de Libia fronteriza con Cirene, forasteros romanos, judíos y prosélitos, cretenses y árabes, todos les oímos hablar en nuestra lengua las maravillas de Dios.»” (Hch 2, 9-11).

    2. ¿Judíos, hebreos, israelitas, israelíes, judaítas…? ACTUALMENTE: La RAE se hace la picha un lío, pero las cosas están claras en el día a día: ‘judío’ es el que se reconoce parte del antiguo pueblo de Israel (descendiente de) o el que profesa la fe de Moisés (sin ser judío de nacimiento); ‘israelí’ es el ciudadano de Israel, y ‘hebreo’ un término que designa más a un idioma que a otra cosa. EN LA BIBLIA: ‘Judío’ es el habitante del reino de Judá (el reino del sur del pueblo de Israel) o de Judea (provincia romana con las fronteras de dicho reino); ‘israelita’ es el perteneciente al reino de Israel, y ‘hebreo’… Bueno: los israelitas son hebreos porque lo es su antepasado Abraham; pero edomitas e ismaelitas también son descendientes de Abraham… ¡Y ellos no son hebreos! ‘Hebreo’ es un término difuso. Perdón: la Biblia es confusa. Al final, resulta que ‘hebreo’ es (en la Biblia) la denominación racial de la nación ‘israelita’. PARA LOS ESTUDIOS ACTUALES (ver “La Biblia desenterrada”, p. ej.): ‘Hebreo’ e ‘israelita’ son lo mismo, pero se prefiere ‘israelita’ para definir a aquel pueblo/etnia, que hablaba ‘hebreo’; sin embargo, esto da lugar a confusiones, porque ‘israelita’ también es el nativo del reino de Israel; ‘judaíta’ es el del reino de Judá; ‘judío’ es el habitante de Judea (reino vasallo de Roma) descendiente de judaítas, pero también tiene las dos acepciones actuales (descendiente de israelitas y creyente judío); e ‘israelí’ es el ciudadano del moderno Estado de Israel. EN TIEMPOS DE JESÚS: Los judíos de Judea se reconocían como israelitas (del pueblo elegido de Israel, descendientes del antiguo reino de Judá) y reconocían a los galileos (de Galilea, antigua Samaria) como israelitas (del pueblo elegido de Israel, descendientes del reino de Israel), aunque israelitas “de segunda”). Los galileos reconocían esa tradición, aunque no creo que les gustase la mala fama. Y los árabes… Vivían lejos, y a nadie le importaban.

    3. Nada sabemos del padre biológico de Jesús porque nunca se sabe nada a ciencia cierta del padre biológico de nadie (en Roma y en derecho moderno, “mater semper certa est, sed pater semper incertum est”). Pero lo cierto es que, de hecho, no sabemos apenas nada a ciencia cierta del propio Jesús histórico, ni siquiera la identidad de su madre. Tomemos por cierto que era ‘el Nazareno’, ‘el Galileo’. Para la gente de aquel entonces, él era un galileo entre judíos, todos israelitas: compartían la misma fe y se veían como parte del mismo pueblo de Israel. Pero como hoy en día ‘judío’ significa también ‘descendiente de los israelitas’, Jesús es ‘judío’. Un rollo, ¿eh? ¿Alguien quiere algo más sencillo? Bien: si hacemos caso a la Biblia, la madre de Jesús (único pariente directo, porque no tuvo hermano ni hijos, Dios fue su padre y él es Dios, así que él fue su propio padre) era judía de pura cepa (de la tribu de Levi, la tribu sacerdotal). Y su padre adoptivo, José, era judío hasta las trancas, ya que era de la casa de David y David era de la tribu de Judá. Pero una cosa es cierta: Jesús era natural de Galilea y fue educado allí. Así que era un paria en Judea.

    4. Yo tampoco he encontrado citas literales de Jesús declarándose judío. De hecho, las únicas citas existentes de Jesús son las que aparecen en la Biblia, muy poco fiables. No sabemos lo que se consideraba Jesús, es cierto. Sin embargo, en la Biblia y otros textos antiguos, Jesús aparece como un miembro integrado (a su manera) de la comunidad judía/israelita. ¿Eso es algo?

    5. En cuanto a su “palestinidad” (¡new!), creo que es incorrecto considerarlo así. Palestina pudo ser (y seguir siendo hoy) durante mucho tiempo una definición geográfica que incluía a muchos pueblos (el último de los cuáles es, precisamente, el árabe), pero hoy no significa eso: los palestinos, hoy, son los árabes palestinos. En todo caso, los judíos serán palestinos en la medida en que vivan en la región de Palestina (es decir, los israelíes). En mi opinión, esta observación no ayuda a los palestinos: imagino que preferirán conservan en exclusiva el nombre, parte de su identidad nacional.

    Lamento el rollazo. Y lamento el lío. (Puede que algunos aspectos de la Judea romana no estén bien del todo.) Sería aceptable incluso recibir un insulto por este latazo, pero me temo que sólo merezco la indiferencia del lector, que no debería perder el tiempo con ladrillos como este que me acabo de cascar… En fin. Un saludo a todos, amigous.

  7. Nada de “ladrillo”, Virus. Todo lo que nos aportas es relevante. Pienso que bucear en las profundidades de estas cuestiones es muy importante para acercarnos a la comprensión del mundo actual y entender “la madre de todos los conflictos”. Todo este asunto está endiabladamente politizado y por ello es muy importante desenmascarar la manipulación sionista sobre supuestas verdades históricas que pretenden servir como coartada a un genocidio, otorgándole carta de naturaleza.

    Yo sí pienso que es correcto llamar “palestino” a Jesús atendiendo a un criterio objetivo puramente geográfico y no sometido a laberínticas cuestiones étnicas o religiosas. Los palestinos son los habitantes históricos de Palestina y eso se refiere al pasado, al presente y al futuro. En Palestina vivieron, viven y vivirán musulmanes, cristianos y judíos. Hay palestinos cristianos, palestinos judíos y palestinos musulmanes. Intentar fundar nuevos países o estados en base a criterios de pureza étnica o religiosa es una práctica racista que debe ser denunciada y abandonada. Eso es justamente lo que ha sucedido en la creación del estado de Israel. De la misma forma haríamos mal, bajo mi punto de vista, visualizando un estado palestino sobre un criterio de pureza étnica (árabe) o religiosa (musulmana) ya que sería aceptar de facto el mismo razonamiento racista que hacen los sionistas.

    La fundación del estado de Israel concebido además como patria del pueblo judío es la madre de gran parte de los males de la humanidad. Hubiese sido mucho más lógico construir un estado palestino multiétnico, multiracial y multireligioso ya que esto se ajusta mucho más a la historia de Oriente Medio en general y de Palestina en particular. Habrá algunos que quieran pensar que precisamente eso es el actual Israel pero por supuesto esa es otra gran mentira. El propio término Israel tiene ya en su seno esa connotación étnica-religiosa y por tanto es un nombre inválido si de verdad se quiere construir una cultura de paz para la zona. El nombre más apropiado para ese estado es Palestina.

    No es casual que los iraníes y los judíos antisionistas (a los que, por cierto, los fanatizados gobienos israelíes odian con toda su alma) coincidan defendiendo planteamientos similares a los que exponemos aquí .

    La figura de Jesús es una pieza muy cotizada para la ideología sionista ya que tiene más de mil millones de seguidores en el mundo. Los sionsitas ya han secuestrado al judaísmo (aunque hay muchos judíos que no se dejan, como la red de judíos anti-sionistas) y también pretenden secuestrar la figura de Jesús, construyendo un hipotético frente judeo-cristiano antagónico al frente islámico. Este planteamiento se ajusta como anillo al dedo a sus bastardos intereses políticos, pero no se corresponde con la realidad histórica. Los crsitianos, los musulmanes y los judíos estamos mucho más proximos de lo que las mentes genocidas pretenden hacernos creer desde hace siglos. Estas mentes genocidas no tienen un color religioso concreto: algunas habitaron y habitan en el Vaticano, promoviendo las cruzadas. Otras habitan en remotos confines de Pakistán, promoviendo masacres humanas de inocentes. Pero la mayoría de ellas habitan hoy en EEUU, en la Palestina ocupada, en Francia, en Italia, Alemania… formando esa descomunal máquina genocida llamada “sionismo”.

    Saludos cordiales, Virus, y muchs gracias por obsequiarnos con tus profundos conocimientos históricos. Un lujo para nuestro blog.

    alterglobalizacion

  8. Gracias de nuevo por haberme dado este lugar para expresar mis dudas y mis opiniones. Yo también creo que es necesario conocer la realidad en que vivimos y su historia para enfrentarnos mejor a los problemas que nos plantea.

    Ciertamente, Jesús era palestino, pues Palestina ha sido durante mucho tiempo una forma correcta de llamar a la región en la que nació. Tal vez haya que poner en duda si ese significado de Palestina no esté prácticamente desapareciendo fuera del mundo académico, pero… Sea como sea, tomar partido por un significado u otro (es decir, dar significado a los términos) es una decisión política. Y decidir que palestino es todo aquel que haya vivido o viva en Palestina es una decisión política más válida científicamente que muchas otras.

    En otra cosa sí que estoy más de acuerdo contigo: en Palestina han vivido hebreos, árabes, europeos (de distintos lugares), otros semitas e incluso algunos pueblos más; en ella también han convivido y conviven personas de las tres religiones del Libro: judíos, cristianos y musulmanes (los peces amarillos, azules y blancos, según cierto cuento de “Las Mil Noches y Una Noche”). Y hoy viven allí árabes y otras gentes de todo el mundo (debido a la diversidad genética judía derivada de la Diáspora), se consideren judíos o no, sionistas o no, crean en Dios o no, e indiferentemente de en que Dios crean. Es un lugar de paso, un cruce de caminos, una parada de las caravanas. Todo ello es hermoso, en muchos sentidos, y deberíamos saber aprovechar todos esos significados históricos de Palestina (Tierra Santa, Canaán, etc.) para construir desde allí un mundo mejor, y no para convertirlo en ejemplo de nuestras miserias.

    Y al margen de las complejidades del Derecho, pilar básico de la civilización con sus propias inercias negativas, yo tampoco creo en los Estados-nación ni étnicos ni confesionales ni en base a criterios históricos. La Nación es un objeto imaginado. Todo grupo humano, al margen de su diversidad, que lo enriquece, puede formar una comunidad política, cuya característica fundamental es la ciudadanía. Por eso creo (confieso que de forma poco definida por ahora) en la solución de un sólo Estado para Palestina (solución poco popular entre los expertos internacionales, y con razón, me temo). Y es que el conflicto actual entre la nación palestina y el pueblo de Israel en realidad encubre un apartheid racista y un conflicto de clase (al estilo marxista), ambos en el seno de una misma sociedad: la árabe-israelita de Palestina. Así, estoy con cierto célebre judío (no recuerdo quién) que opinó en cierta ocasión que el proyecto sionista estará acabado el día que el problema se aborde desde esta perspectiva. En cuanto al nombre de ese deseable Estado, me da igual. Seguramente, lo más sensato será llamarlo Israel-Palestina (por escrupuloso orden alfabético). Pero esto, claro, no es más que ficción.

    En cuanto a la idea de crear un Estado-hogar para el pueblo judío, creo que no fue ni es descabellada. Los primeros sionistas no querían echar a los árabes de Palestina: sólo querían reunirse en la tierra de sus tradiciones, para vivir juntos y poder ayudarse. ¿Y qué hicieron? Comprar tierras y emigrar. ¿Qué hay de malo en eso? Y los estadistas de la época de todas las naciones vieron adecuado que los judíos dejaran de ser la minoría más perseguida de todos los países del mundo. Luego hubo que decidir cómo darles un Estado, y ahí la cosa se empezó a torcer por unas razones y por otras (la menor de las cuales no es precisamente los enormes problemas que siempre han supuesto las grandes migraciones). Sin embargo, creo que la idea nunca ha sido esencialmente mala. Al menos, en mi opinión. (Para los peros y los cómos creo que ya sirve mi anterior párrafo.)

    Ahora nuestro problema es cómo solucionar un conflicto social entre dos grupos que cohabitan Palestina, y debemos hacerlo buscando lo mejor para ambas partes (judíos -no sionistas- y árabes palestinos). En alusión a tu opinión sobre que “lo más lógico habría sido…”… Bueno: si la Humanidad ha cumplido una norma escrupulosamente durante su historia es que, en cuestiones políticas, lo más lógico NUNCA ha sido lo más factible. A día de hoy, ni siquiera existe consenso sobre qué es lo más lógico.

    Tampoco creo que nadie piense que Israel sea un estado maravilloso, pero sí es multirreligioso y multiracial, aunque no multiétnico. Y la democracia allí funciona. Lo malo es que la mayoría de la población es paranoica y estúpida, y su Enemigo son los árabes. Allí como en todas partes, la maldad es muy poco frecuente; por desgracia, abundan la estupidez y la mezquindad, la triste y gris pobreza de espíritu que está en la raíz de todos los problemas de la Humanidad, y que no permite que nuestras grandes virtudes (el amor, la cultura, la ciencia) guíen el mundo en paz.

    Finalmente, me parece muy improbable que la figura de Jesús juegue un papel importante en todo esto. El eje cristiano-judío frente a la civilización islámica no es cosa exclusiva de fanáticos cristianos y sionistas, sino que es una visión compartida por mucha gente común al margen de la religión. Porque lo cierto es que, objetivamente, tras siglos de contacto sin asimilación, el pueblo judío puede considerarse una pieza natural de Occidente (o Norte o Noroccidente, dependiendo de donde queramos meter a Latinoamérica): democracia, Ilustración, ciencia… El mundo occidental y sus judíos son uña y carne. Otra cosa es la visión del mundo islámico como un otro peligroso o despreciable. Eso está mal. Pero, de hecho, los sionistas no son sólo los más religiosos de los judíos, aunque los más radicales de los religiosos judíos sean sionistas. Los sionistas son nacionalistas.

    Por último, creo que los mitos sionistas nunca han tenido gran calado en la sociedad española (¡en la española!).

    De nuevo, gracias por todo y perdonadme el tostón. Esta vez creo que no he aportado nada, sino que más bien he opinado y me he explayado demasiado. Y, sobre todo, gracias por incitarme a exponer y debatir, porque de esa forma he tenido una experiencia genial de investigación (para mi anterior comentario) y retórica y me ha ayudado a ordenar y definir mis ideas. Es algo genial. Me gustan mucho estos debates.

  9. Eh… Vale: sé que esto es una pedantería pero he releído lo que dije sobre las menciones a los árabes en la Biblia y me he dado cuenta de que cité el Antiguo Testamento sin especificar: la cita es de 2 Cro, 17, 10-11.

  10. Sí, Virus. El debete incita a la reflexión y nuestro mundo está muy anémico de reflexión. A mi también me sirve para crecer interiormente, para intentar acercarme al objetivo de comprender el mundo en el que vivo y para, posteriormente, intentar transformarlo en la parte infinitesimal que me toca.

    Tus comentarios son muy sustanciosos, de los que se prestan a una segunda o tercera lectura con el fin de sacarles todo su jugo. En el último de ellos hablas sobre el sionismo y expresas ideas como estas: “los sionistas no son sólo los más religiosos de los judíos … Los sionistas son nacionalistas.”. Es cierto, los sionistas son nacionalistas. Yo diría ultranacionalistas (véase Lieberman, actual ministro de asuntos exteriores) o fundamentalistas del nacionalismo. Lo que no veo por ninguna parte es que sean gente religiosa en el sentido profundo del término. Más bien pienso que son poco o nada religiosos sino gente lista que ha sabido instrumentalizar el sentimiento religioso de personas sencillas manipulándolo en su propio beneficio político. Si te fijas en la gente que comopone el movimiento anti-sionista internacional verás a tipos profundamente religiosos en el sentido positivo del término. Los sionistas actuales son capitalistas violentos, cegados por el odio y la ambición de poder sin ningún tipo de limitación ética. Nada que ver con la religión en el sentido de humildad, comunitarismo, generosidad, fraternidad y sencillez propio de una espiritualidad auténtica. Para mi el sionismo es actualmente el máximo paradigma de lo que significa el racismo y el terrorismo a gran escala en toda su amplitud. Su idea sobre la “vocación de destino manifiesto” como “pueblo elegido” está en la misma línea argumental de otros terroríficos genocidios.

    Saludos cordiales.

  11. He vuelto a releer toda la conversación que tuvimos hace dos años y medio… Dos años y medio ya. Qué cosas, ¿eh? Bueno, el caso es que sigo pensando que fue una estupenda conversación. Me he dado cuenta además de que te dejé un poco con la palabra en la boca… Quiero decir: ni siquiera me despedí. Supongo que quise responderte pero lo fui posponiendo hasta que se me olvidó. Lo lamento. Espero que no te sentase mal. Pero quedó una buena charla, ¿eh? Para la posteridad, digo. Yo realmente la disfruté. En fin. Espero que todo te vaya bien, alterglobalización.

  12. Bastantes errores ortográficos, gramaticales pero lo peor, históricos y de conclusiones simplistas. Españoles tratando de arreglar algo de lo que no tienen idea. Los “postulados” del primero de agosto del 2009, típico de alguien que se cree superior por “su intelecto”, porque ha leído “algo”, y habla (escribe) sin saber, sustentando en “estudios científicos” sus ideas, pero al final es bastante pobre en análisis y reflexión.

    • Hola, Alejandro. En ningún modo es nuestra intención creernos superiores por “nuestro intelecto”. Solo pretendemos comprender la realidad, más allá de opiniones prefabricadas. Si nos puedes ayudar en esa tarea tus aportaciones serán bien recibidas. Aprovecho esta intervención para introducir un nuevo elemento de análisis en torno a cuestiones históricas que se han mencionado en los comentarios que acompañan a esta entrada. Saludos.

      http://palestinalibre.org/articulo.php?a=24989

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