La Cultura del Consumo

Publicamos esta entrada que nos ha hecho llegar muy amablemente Amante del Error, desde su bitácora Rebelión en la gran ciudad, analizando las incoherencias de la cultura del consumo que cada día se nos pretende imponer desde los medios como panacea a todos nuestros males:

La Cultura del Consumo

Con Cultura del Consumo me refiero a la actitud del que considera que el tener más posesiones es el fin último de su vida. Más allá de lo trivial que pueda parecer una existencia basada en esta actitud, las instituciones desarrollan mecanismos (publicidad, modas, tecnología innecesaria…) para inculcar estos valores en la sociedad, sin reconocer lo peligrosos que pueden llegar a ser. Y no solo para los que los hacen suyos.

En función de como contempla la idea de crecimiento económico, se puede distinguir entre los siguientes modelos:

– El Crecimiento 0, que estima prioritario frenarlo totalmente para evitar que los problemas ecológicos aumenten. Sin embargo, no es aplicable en los países pobres porque en ellos la gran mayoría de la población no puede acceder a unos hábitos de consumo básicos.

– El Desarrollo Sostenible, que considera que debe basarse en un desarrollo cualitativo mediante el aumento de la eficiencia tecnológica y el cumplimiento de las 3 leyes de Daly. No obstante, el aumento de la eficiencia suele ir acompañado de un efecto rebote: el abaratamiento de la energía hace que se utilice igual o más que antes de la mejora.

– El Decrecimiento, que cree necesaria su eliminación e inversión en los países que padecen de sobreconsumo para mejorar la situación de los que sufren de subconsumo y acabar con el deterioro medioambiental. Evita el efecto rebote dando mayor importancia a la simplicidad voluntaria y al poner los precios reales a los productos en función de su coste ecológico.

– El Crecimiento Ilimitado, que se basa en la premisa de que los recursos naturales del planeta permitirán al ser humano crecer ilimitadamente en lo que a riquezas materiales se refiere. Es el modelo vigente en la actualidad.

Frente a las 3 primeras alternativas, el Crecimiento Ilimitado tiene bastantes limitaciones (paradójicamente) que pueden ser analizadas desde 3 enfoques:

-Enfoque ecológico a nivel planetario. La utilización de la materia y la energía en procesos lineales de uso-retirada cada vez más rápidos, además de condicionar el estado futuro del planeta a (no tan) largo plazo, puede tener efectos negativos irreversibles. Por lo tanto, el Crecimiento Ilimitado es insostenible y empobrece las vidas de las próximas generaciones.

-Enfoque humanista a nivel inter-/intra-estatal. Como crecer cuantitativamente de forma ilimitada en un planeta finito es imposible, la única opción viable para la minoría privilegiada es reducir la capacidad adquisitiva y los derechos del resto; luego el Crecimiento Ilimitado es también insolidario porque disminuye las posibilidades de buena parte del mundo.

-Enfoque teleológico a nivel ético. Plantea algunas preguntas relacionadas con la finalidad y ética de este modelo: ¿Es moral crear necesidades superfluas en la población en lugar de subsanar completamente las que ya tiene? ¿Tiene sentido la explotación vitalicia de la mayoría para acabar temporalmente con estos deseos? ¿Son visibles los que no consumen a ojos del Estado? Todo esto hace al modelo incoherente desde mi punto de vista…el lector quizás dé otras respuestas.

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