Archive for enero, 2010

enero 9, 2010

2009, resumen del año: La bolsa gana un 30%, el empleo cae un 30%.

Capitalismo: System Error

Muchos expertos llevan años avisándonos de que este capitalismo de cuarta generación está ejerciendo un poder destructor enorme sobre el tejido social y sobre el empleo. La gran mayoría de medios de comunicación no lo cuentan a pesar de la enorme evidencia empírica acumulada. Es notorio que el sistema actual está experimentando un “desacoplamiento brutal” entre la economía real (intercambios de productos y servicios tangibles, empleos, salarios, bienestar social) y la economía virtual (cotizaciones bursátiles, masa monetaria, valores, bonos, “productos financieros”…). En principio este dato no preocupa en exceso a la opinión pública debido a nuestra casi total ausencia de formación teórica al respecto. Sin embargo hay unas consecuencias evidentes y muy preocupantes cuando conseguimos darnos cuenta de cómo funciona realmente el sistema y de que nada hay de fortuito en estos acontecimientos.

En el caso que nos ocupa no es difícil comprobar como el valor de las acciones de la bolsa española (IBEX-35) aumentó en el ño 2009 cerca de un 30%, mientras que hubo una destrucción de empleo también cercana al 30%.  ¿Es sólo aparente la relación entre ambos datos?. Mucho nos tememos que no. El beneficio de las grandes empresas en bolsa se está produciendo, en una buena proporción, a costa de la destrucción masiva de empleo. Cuando una gran compañía despide trabajadores (sea General Motors, Wall Mart o Banco Santander) su cotización en bolsa suele aumentar en la práctica totalidad de los casos ya que el despido de trabajadores incrementa la expectativa de rentabilidad del negocio. También podemos darnos cuenta de que el flujo de dinero que reciben este ramillete de compañías privilegiadas cotizadas en bolsa (¿llegará al 0.01% del total de empresas existentes?) se retrotrae de todas las demás, aumentando los problemas de financiación y capacidad de desarrollo del restante tejido productivo y empresarial. Dicho resumidamente, los grandes crecen a costa de los pequeños. En un ejemplo más cercano podemos observar como el aumento de tamaño de una gran cadena de distribución (tipo Carrefour o Corte Inglés) supone el cierre de una gran cantidad de pequeños comercios y la subida del desempleo entre los autónomos, que no pueden competir. A buen seguro que los mal remunerados empleos de vendedor o cajera creados por estas cadenas serán muy inferiores en números absolutos a la cantidad de pequeños comerciantes que tendrán que echar el cierre a sus negocios.

El aumento del capital, medido como beneficio de las grandes compañías, se está produciendo a costa de un incremento neto de la destrucción de empleo. De esta forma es la propia dinámica de este capitalismo necrófago la que se está convirtiendo en el principal factor explicativo en la destrucción del tejido social en la actualidad. De igual forma que los eucaliptos bloquean el crecimiento de otras especies vegetales en la naturaleza las macroempresas están esterilizando el tejido primario de los intercambios humanos igualitarios. La limitación en el crecimiento de los grandes será una condición indispensable para que los pequeños puedan subsistir.

enero 8, 2010

Juantxo y sus compañeros salen victoriosos

El gran capital financiero ha intentado amedrentar al movimiento antiglobalización en Copenhague mediante la violencia policial y el encarcelamiento arbitrario de sus líderes. Se ha instaurado el nuevo precedente de la “detención preventiva” de activistas pacíficos, que resultan muy incómodos a los intereses de las transnacionales y sus capataces políticos.

El gran delito de Juantxo y sus compañeros fue recorrer la alfombra roja de palacio como representantes de los millones de personas de todo el mundo que demandaban un acuerdo justo, ambicioso y vinculante para evitar una catástrofe climática, desplegando dos pancartas con el lema: “los políticos hablan, los líderes actúan“. Por este motivo fueron detenidos y enviados a la cárcel danesa de Vestre Fængsel, en régimen de aislamiento y sin juicio, hasta el 7 de enero. Frente a esta lógica represiva el Movimiento por la Justicia Global sale reforzado, con mención especial para la organización Greenpeace. Juantxo ya está en la calle mientras miles de activistas se preparan, a buen seguro, para nuevas acciones.

Comunicado de agradecimiento de greenpeace por las masivas muestras de apoyo

Enlazamos también la valoración de Esther Vivas sobre la cumbre de Copenhague:

(El vídeo ha sido extraido del Blog de Esther Vivas)
enero 5, 2010

Cuba

La enorme legión de periodistas a sueldo del capital se lanza una y otra vez en trombra contra Cuba. Siempre encuentran algún motivo, el último es la negativa del gobierno de la isla a dejar entrar en el país a Yañez, un político neoliberal hostil a la revolución.

Al hilo de esta noticia reproducimos un texto de Belén Gopegui sobre Cuba, aparecido hace ya algo más de un año:

“…Y nadie crea que a los países conquistadores, a los que están acostumbrados a invadir y saquear y matar, les preocupa que Cuba hiciera una revolución, rechazando el expolio. Eso no es más que una invención. Cuba no se rebeló nunca. Lo único que pasa hoy es que los países conquistadores, productores y traficantes de armas, con su riqueza han paliado el hambre, la incultura y la miseria de los países saqueados, y ahora también quieren hacerlo en Cuba. ¿Alguien dice que Cuba ayudó a países como Pakistán, Haití, Bolivia, Timor Oriental, y a tantos de África? No, nadie lo crea. Esos y otros países habían sido salvados por los países ricos. Hace ya mucho tiempo que los países occidentales con generosidad y grandes campañas de alfabetización y de extensión de la salud pública, eliminaron la miseria dentro y fuera de sus fronteras. El único país pobre que queda, y recalcitrante, es Cuba. Por eso hablan de él, lo sancionan y vigilan. No es que quieran hacer negocios en Cuba. No es que quieran aprovechar su capital humano. No es que quieran aplastar la idea de la solidaridad combativa de los pueblos. Nadie lo crea.

Como bien sabemos, los medios de comunicación trabajan cotidianamente para que creamos tanto lo que nunca estuvo ahí como, a veces, lo que sí está: la falta, por ejemplo, de viviendas en Cuba. No es éste, sin embargo, un dato que quiera ocultar la revolución cubana. El canciller Felipe Pérez Roque lo explicó en su reciente visita a España: el gobierno tenía previsto construir este año cincuenta mil viviendas. Los últimos huracanes han causado destrozos en cientos de miles de casas, pero además han hecho que se vengan abajo por completo sesenta y cinco mil, de manera que en Cuba hay, efectivamente, importantes problemas de vivienda que tienen su origen en el bloqueo, en la colonización, en la pobreza, en la mala gestión de los recursos, en los desastres naturales, etcétera. Según ha señalado Santiago Alba, lo que no hay en Cuba y sí hay en los países que han exprimido a Latinoamérica durante años, son viviendas vacías por millones mientras otras personas no tienen casa.

Sin embargo, cualquiera puede jugar a sentirse economista por un día y aventurar qué tendría que hacer el gobierno de un país pobre, explotado y bloqueado para convertirse en un país del primer mundo y, recuerden, lograrlo sin explotar a otros. Quizá el economista repentino descubriese que el problema planteado concierne a más de un país y a más de un gobierno. Aun cuando sea un gobierno revolucionario. ¿Revolucionario? Sí, a no ser que sigamos la pauta del poema diciendo: nadie crea que en Cuba hubo una revolución. Nadie crea, por ejemplo, que ese elevado porcentaje de universitarios y universitarias cubanas que tantos defensores encuentra entre la derecha europea, logró su formación gracias a que un país se alzó en armas contra quienes estaban privándoles de sus derechos más elementales. No, qué va. Por el contrario, y como bien se sabe, en Ecuador o en Bolivia o en Guatemala hay, proporcionalmente, muchos más universitarios que en esa isla que tuvo el atrevimiento de querer conquistar su propio destino.

Fidel dijo una vez que el talento es masivo. Hay quien no está de acuerdo y seguramente tiene razón. A veces pasa que cuando diez mil personas estudian química, es más fácil que aparezcan cien químicos buenos, bastante más fácil que cuando son sólo cien personas quienes estudian, pero esto es pura casualidad, no tiene nada que ver con que las facultades de las personas puedan desarrollarse. Y si también pasara que cuando millones de niños tienen acceso al deporte y a la cultura, apareciesen no sólo mil buenos deportistas, sino generaciones enteras cultas y formadas, sería algo rarísimo. Así que nadie crea que esto ha ocurrido en Cuba.

Nadie crea que en Cuba hay un valioso “capital humano” codiciado por sus supuestos salvadores, los que quieren comprarlo por treinta monedas, los que sueñan con una Europa llena de cubanos cualificados que venderían muy baratos sus servicios cuando los grandes defensores de la libertad para explotar en Cuba lograran que se desmantelase todo lo que aquel pueblo en armas empezó a construir hace cincuenta años. Por supuesto que no. Cuba es una isla sin apenas recursos naturales, fue colonizada y saqueada igual que el resto de Latinoamérica y, como no hizo una revolución, por eso no hay en ella apenas cubanos ingenieros ni cubanas ingenieras, ni médicas, ni biólogos.

Por eso también ocurre que en España interesan una barbaridad los blogs de autores paraguayos y las numerosísimas películas del cine uruguayo y la abundante literatura haitiana y los miles de músicos guatemaltecos y los cientos de escritores salvadoreños, interesan desde luego mucho más que el inexistente cine cubano -porque en una isla pobre y reprimida, cómo va a haber cine- y que la famélica literatura cubana -porque en una isla pobre y reprimida, cómo va a haber voluntad de fomentar la reflexión, la capacidad que ofrece la literatura para construir un abanico de imaginarios-, etcétera.

Dice la Constitución de la República de Cuba que este país hace suyos los principios del internacionalismo proletario y la solidaridad combativa de los pueblos. Dice que reconoce la legitimidad de las guerras de liberación nacional y de la resistencia armada a la agresión y la conquista, pero esto no son más que palabras huecas. Que nadie las crea. Esas historias de cubanos que murieron en Angola, o de jóvenes procedentes de países pobres que estudian en Cuba, o lo de los médicos, y enfermeros y técnicos cubanos repartiendo solidaridad por el mundo… son bulos solamente. Y el mayor bulo de todos es la resistencia armada a la agresión y la conquista. Por el contrario y como se sabe, la población cubana fue la más dócil del universo, nadie crea que se rebeló una y otra vez contra cada opresor de su país. Nadie crea que hoy sigue luchando contra el bloqueo, argumentando contra lo injusto, reconstruyendo los hogares derribados.

En cuanto al socialismo que siempre estuvo allí, en cuanto a la posibilidad de que los seres humanos sean libres y justos y felices, nadie la crea. El capitalismo es mejor porque nos permite alimentar la mezquindad y la autoestima al mismo tiempo. El hombre nuevo es una creación del capitalismo. Es aquel hombre profundamente injusto, intensamente explotado y sin embargo rebosante de autoestima. Éste es el horizonte que tenemos. Nadie crea nada más.”

Texto leído en una mesa redonda sobre Cuba organizada por Espacio Alternativo en Madrid el 31 de Octubre de 2008 con la participación de Carlos Fernánez Liria y José Manuel Martín Medem.

http://www.tiempodecuba.com/node/1899

enero 4, 2010

Israel o la inexorable decadencia hacia el fascismo

¿Qué condiciones debe cumplir un estado para ser considerado como un régimen fascista?.

Numerosos autores como Edward Malefakis o Vicenc Navarro han teorizado sobre los rasgos distintivos que configuran un regimen fascista: glorificación del sentimiento nacional, proclamación de una vocación mesiánica como pueblo elegido, militarización de la sociedad, represión violenta contra los opositores, deriva ultraderechista, legitimación de la tortura, alianzas estratégicas con el gran capital, instrumentalización política del sentimiento religioso, concentración de poder en una élite dirigente, constante manipulación ideológica de la información transmitida al pueblo, racismo… No es difícil apreciar como Alemania, Italia o España se situaron en estas coordenadas en los años 40 del siglo pasado. En la actualidad cada una de estas características puede ser aplicada sin ningún género de dudas a otros realidades políticas tales como el régimen israelí. Nos centraremos brevementecabe en el último de estos rasgos el racismo: El desprecio absoluto hacia todos los ciudadanos de origen árabe se aplica de manera implacable contra el semita pueblo palestino sin excepción e incluso contra los propios nacionales pertenecientes a esta variante étnica. Cabe decir por tanto que el régimen teocrático israelí es profundamente antisemita ya que los israelíes pertenecientes a este etnia son progresivamente arrinconados en favor de los judíos de origen centroeuropeo (comunidad ashkenazí) y por tanto no semitas. Lieberman, Netanyahu y otros miembros del gobierno israelí son un vivo ejemplo del fascismo del siglo XXI digno de análisis para la historiografía moderna.

A %d blogueros les gusta esto: