Dictadores y banqueros: Buenos amigos

Arcadi Oliveres nos explica en 8 minutos como se realizan los acuerdos entre banqueros, dictadores y directivos de transnacionales para expoliar al pueblo. Negro sobre blanco, con nombres y apellidos para entender mejor cuánto, cómo y quién se queda con ese dinero que ahora los trabajadores del mundo tendrán que poner de su bolsillo para tapar los agujeros que estos criminales dejan en las arcas públicas de las naciones del mundo.

Estos delincuentes, que dirigen países a su antojo, son los mismo que reprimirán, criminalizarán e incluso, llegado el caso, ordenarán asesinar a los sindicalistas de Honduras, Colombia, Tailandia, Vietnán, China o cualquier otro país de África, Asia o América del Sur. Esos mismos sindicalistas cuyo éxito es vital para mantener el actual estado de bienestar en Europa.

Ya podríamos empezar a apoyar decididamente a los sindicatos chinos independientes, a la lucha sindical en países empobrecidos (y, en general, a todo el movimiento sindical mundial) si queremos que nuestros sueldos y nuestras condiciones laborales no comiencen a ser pisoteadas con el argumento de que o trabajamos como ellos, asumiendo sus mismas condiciones laborales, o Botín y sus amigos se llevarán allí todas sus empresas. Sólo si los salarios y condiciones de trabajo en esos países se elevan la amenaza dejará de funcionar. Y en ello, a todos, nos va nuestro futuro.

12 comentarios to “Dictadores y banqueros: Buenos amigos”

  1. Siempre es una alegría constatar que hay gente que dice con capacidad y posibilidades de llegar a su auditorio que dice verdades como puños.
    Como casi siempre que habla el señor Oliveres da en el clavo.
    Un saludo.

  2. Así es, quebrantandoelsilencio.

    Ánimo con tu blog. Estás haciendo un trabajo muy interesante. Creo que es muy importante que la izquierda dé mucha voz y cancha a gente como Arcadi. Las señas de identidad para ganar masa crítica no deben ser otras que la claridad expositiva, la defensa de la JUSTICIA y la apuesta radical por la Democracia real y por la Igualdad. Arcadi, junto con otros activistas españoles e internacionales, cumplen de sobra estas condiciones.

    El programa electoral de la Izquierda para los próximos años no es más (ni menos) que la defensa práctica (y no retórica) de la Carta Universal de los Derechos Humanos (1948) completada con la Carta de los Derechos de los Pueblos y la Carta en Defensa de la Madre Tierra. Todo está ahí escrito. Sólo se trata de enfocar la política hacia la consecusión de esos objetivos.

    Un saludo cordial.

  3. Todas las noticias de estos días sobre incidentes en países del Norte de África van en la misma dirección de lo que denunca Arcadi Oliveres y también se ha comentado en este blog y en muchas otras webs: Los dirigentes políticos de estos países no son más que despreciables dictadores asociados con los intereses del imperialismo norteamericano y las grandes multinacionales. No más que brutales capataces del fasciocapitalismo. Igual da que te vayas a Marruecos, Túnez, Egipto, Argelia, Jordania, Arabia Saudí, Kuwait… Mientras esos criminales roban a manos llenas el pueblo se muere de hambre. Sólo el mensaje del Islám les aporta un mínimo rayo de luz, esperanza y fe en la Justicia.

    Este enlace describe bien la situación de Túnez:
    http://www.rebelion.org/noticia.php?id=119795

  4. Lo de sindicatos independientes en China, me recuerda a los que según se dice, hay en Cuba. Ya se sabe, las administraciones yanquis los crean para ver si pueden subvertir el orden constitucional revolucionario. Afortunadamente, no lo consiguen. En cuanto a Vietnam, país que practica una economía de mercado orientada al socialismo, esta nación asiática no comulga con ruedas de molino y veta productos foráneos que puedan dañar la salud de sus ciudadanos (piénsese en Johnson and Johnson, por ejemplo). Tanto China como la patria de Ho Chi Minh tienen partidos comunistas fuertes, con representación y funciones inspectoras en todas las empresas extranjeras que invierten en sus países. Cuando la RPCh realiza inversiones en terceros países no comete las tropelías habituales de las potencias de Occidente. A numerosos testimonios me remito. No se puede medir con el mismo rasero al bloque de los países en desarrollo y al llamado Primer Mundo ultracapitalista.

    Hechas estas matizaciones, reconozco que esencialmente el artículo que acabo de leer en esta bitácora tiene muchísima razón y merece ser ampliamente divulgado.

    ¡Salud!

  5. Hola R.A.F.A.E.L

    Ante todo muchas gracias por participar y bienvenido a este pequeño espacio de opinión.

    La objeción que nos planteas es interesante. Tengo que decirte que según los datos que manejamos la situación laboral y sindical en China es bastante sombría en cuanto a posibilidades de Huelga, salarios, vacaciones, estructura sindical o jornadas de trabajo. ¿No es precisamente eso lo que atrae allí a los “inversores” occidentales?. Pienso que aquel escenario no coincide exactamente con el sueño de Marx y mucho menos con el de Kropotkin, con el cual nos sentimos identificado en muchos aspectos. También veo que la perspectiva de una progresiva “orientalización” del trabajo en EuroAmérica es una posibilidad cada más real, teniendo en cuenta la dinámica normal de funcionamiento del actual capitalismo globalizado. La amenza de las temidas deslocalizaciones funciona como un martillo generador de sometimiento y sumisión en la ciudadanía occidental. En este contexto los grandes propietarios de todo el orbe planetario se sienten muy cómodos ante la perspectiva de poder externalizar muchos costes y, de camino, disciplinar a sus trabajadores a través de la firma de acuerdos comerciales con las autoridades chinas. Lo siento pero este modelo en absoluto coincide con el ideal del comunismo libertario. Mi opinión es que lo que se está fraguando en China es un fasciocapitalismo estatalizado, con unos propietarios privados inmensamente ricos y unas desigualdades sociales muy llamativas. Creo que la eclosión de revueltas sindicales realmente independientes perjudicaría, sobre todo, a grandes empresas capitalistas occidentales que tienen allí radicada su producción, pero no perjudicaría a los trabajadores chinos.

    Si realmente las autoridades chinas creen en el ideal comunista ¿por qué no ejercen un rol activo y destacado en los enfrentamientos ideológicos que se están dando en torno a estas cuestiones dentro del concierto internacional, foros sociales, medios de comunicación, etc.?. Su silencio en cuanto a debates de calado político/filosófico suen a aceptación cómplice de la lógica de la explotación capitalista, la cual ellos parecen aplicar como nadie en escalas humanas nunca vistas.

    Si manejas una perspectiva distinta acerca del futuro de las condiciones laborales en Europa/América como consecuencia de la irrupción del gigante asiático dentro de este capitalismo globalizado o sobre las posiciones político-ideológicas del gobierno chino nos encantaría conocerlas.

    Un saludo cordial.

  6. Yo siempre digo que China es una nación de sabiduría milenaria. Tras la muerte de Mao Zedong empezó el proceso, que aún perdura y que madura, de desarrollo y aperturista, encaminado a lograr por encima de todo el desarrollo del país sin renunciar al socialismo. Esta etapa es transitoria y será crucial para el comunismo a nivel planetario. Se puede decir que han cambiado las tácticas, pero la estrategia sigue siendo la misma. El gigante asiático apuesta por las energías renovables, colabora económicamente con otros países del Tercer Mundo, no invade a ninguna nación ni tiene bases militares en el exterior, arbitra en escenarios de tensión internacional y rechaza un mundo unipolar. Que haya elementos capitalistas en la China contemporánea no la convierte en facha sin escrúpulos, del mismo modo que, por ejemplo, cuando hablamos en Occidente del Estado del bienestar (cada vez menos, desgraciadamente) no nos referimos a que nos desenvolvemos en un sistema socialista, ni mucho menos.Esto es obvio.

    El pueblo chino, mayoritariamente, está contento con el rumbo de su país y además las diferencias sociales se acortan, la pobreza disminuye y se siguen atendiendo las necesidades de sectores de la población como el rural,considerablemente más atrasado que el urbano.

    Por otra parte,hay que reconocer que la lucha de clases existe en China, pero soy optimista en ese sentido. Creo que la izquierda más revolucionaria prevalecerá.

    De momento, recomiendo este enlace, de mucho interés: http://chinastrikes.crowdmap.com/. Se trata de una web para seguir las huelgas y movilizaciones obreras en China Popular.

    ¡Salud!

  7. La cuestión es … ¿hasta qué punto tendrán que renunciar los trabajadores occidentales a sus derechos laborales, esos que tanto tiempo, esfuerzo y lucha han costado conseguir en este balance de equilibrios oriente/occidente?

    ¿Tendrán que hacer los grandes capitalistas renuncias en este proceso o para ellos están reservadas por siempre las perpetuas mieles del triunfo y la cómoda explotación de las clases asalariadas?

    Perdona pero no termino de ver el eslabón perdido entre la actual fase de explotación descarnada de las clases trabajadoras y la hipotética sociedad comunista de la que nos hablas. Me recuerda a otro eslabón perdido: El que une el egoísmo individual con el bienestar colectivo en la lógica argumental capitalista.

    Gracias R.A.F.A.E.L.

  8. Yo no hablo de sociedad comunista, sino de sociedad socialista en el caso chino. Socialista con peculiaridades, desde luego. No sé de qué modo llegará el comunismo global si es que llega. Lo más difícil, en principio, será mantenerlo y consolidarlo.

    El liberalismo burgués trata de conciliar la libertad con la individualidad, cuando la primera está íntimamente vinculada a la idea misma de justicia social.

    Cuando un Estado, pese a las erróneas impresiones que en un primer momento pueda causar, tiene como objetivo prioritario al ser humano, no encaja en el molde del capitalismo más feroz, que devora pueblos enteros para saciar la codicia de multinacionales que dictan las políticas de diversos gobiernos. Gobiernos en los que raramente se castigan graves comportamientos corruptos cometidos desde las altas esferas.

    No es la inversión china en el extranjero lo que debería preocuparnos, sino las de otras empresas de otros países. Inversiones estas últimas carentes de código ético y culpables de numerosas violaciones de los derechos humanos allá donde aquéllas dejan su impronta.

    Un cordial saludo.

  9. No sé, no sé. El ideario ético real (no el declarado) de los sucesivos gobiernos chinos sigue siendo para mi un asunto oscuro. Incluso el ideal retórico es ya difícil de encontrar debido a las pocas declaraciones de filosofía política que se les oye a esta gente. Sólo les oigo hablar de acuerdos comerciales, exportaciones, divisas, compra de deuda de otros países o para decir que nadie se inmiscuya en sus asuntos internos. Cuesta trabajo saber realmente cual es su credo político. Por otro parte las dos cuestiones que he planteado en mi comentario anterior siguen flotando en mi mente de manera incierta y amenazadora.

    Un saludo cordial.

  10. Las grandes corporaciones se parecen cada vez mas a organizaciones criminales, mientras que el crimen organizado funda sus propias multinacionales. Pronto será imposiblemente distinguirlas. Esto es lo que ocurre cuando el dinero no tiene color ni responsabilidad.

  11. China es pacífica, no belicista. Eso sí, es misteriosa y astuta. Pero yo, por lo menos, confío en ella. El tiempo tendrá la última palabra.

    Mis más cordiales saludos.

  12. Gracias camino a gaia y R.A.F.A.E.L. por participar.

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