amenazas

Hola a todos.

Este pequeño texto es una reflexión acerca de como la puesta en práctica cotidiana de la ideología capitalista globalizada entra claramente en conflicto con la soberanía popular, la democracia real, la sostenibilidad ecológica y los derechos mínimos del ser humano (alimentación, sanidad, educación, vivienda y trabajo).

Puede afirmarse que bajo el capitalismo se produce una clara inversión entre los medios y los fines que deben guiar un sistema global sostenible, pasando a estar el ser humano al servicio de la economía y el capital en lugar de poner a la economía y los recursos disponibles al servicio de todos y cada uno de los habitantes del planeta. Este es el PECADO ESTRUCTURAL , raíz de gran parte de los males globales que padecemos y contra el que sólo cabe una dinámica de LIBERACIÓN.

Aquí tienes 10 principios básicos de la ideología capitalista, así como las amenazas que cada uno de ellos encierra:

1. La transformación de una materia prima en mercancía mediante unos medios de producción y su posterior comercialización puede generar un beneficio susceptible de ser almacenado en forma de capital. Este capital debe acumularse indefinidamente para poder afrontar los retos de la competencia.

Ciertamente la capitalización es una forma de gestionar el beneficio generado en una operación comercial pero no es la única posible ya que la riqueza puede también revertir continuamente sobre la población de manera cooperativa, siendo sólo acumulada en un muy pequeño porcentaje de reserva. En la empresa capitalista el crecimiento, la acumulación y la concentración de poder son objetivos en si mismos, llegando al rango de imperativos categóricos. Un ejemplo claro de ello es la forma en que la propiedad de la empresa se materializa en las “acciones” que tienden a ser controladas por un reducido número de individuos (una acción=un voto). La manera capitalista de dirigir empresas y sociedades ignora por completo los principios democráticos ya que el poder de una élite podrá imponerse de manera legal e implacable sobre los intereses y necesidades de una mayoría de personas. Esta forma de organización es solo una entre las muchas posibles ya que existen alternativas. Una opción diferente puede ser la empresa cooperativa que reparte el poder entre las personas (un socio=un voto) y no entre las acciones, garantizándose un mucho más justo y equilibrado control en la distribución de beneficios, así como la imposibilidad de acumulación ilimitada de capital en las manos de una sola persona física. El imperativo de la acumulación y el crecimiento conlleva un germen autodestructivo cuando se le sitúa en un entorno finito y limitado como es nuestro hábitat medioambiental ya que, inevitablemente, la riqueza y el bienestar de unos se construye sobre el empobrecimiento o la privación de otros.

2. El capitalismo es el sistema económico en el cual el capital establece su dominio hegemónico sobre cualquier otro factor necesario para la producción tales como el trabajo, los recursos naturales o los medios de transformación.

La hegemonía del capital entra inevitablemente en conflicto también con el equilibrio medioambiental y con los intereses de los trabajadores, ya que la consideración “generosa” de estos factores supone siempre una merma de beneficios en el balance final entre ingresos y gastos propio de la economía capitalista. Pagar un salario “justo” desde el punto de vista de los derechos humanos, reconocer vacaciones o una jornada laboral acorde con la legislación podrá conllevar unos costes inasumibles en competencia con otras empresas que no respetan esos mínimos. Hay que considerar también que el progreso tecnológico unido con la “optimización” de los costes laborales provoca un excedente progresivo de mano de obra que, a su vez, empuja a la baja los salarios y condiciones de trabajo de aquellos que aún conservan su empleo. Todo esto, junto con el abandono a su suerte de los colectivos empobrecidos, se traduce en un incremento progresivo de las diferencias entre clases y grupos sociales, es decir a una POLARIZACIÓN en la distribución de la renta. Producir de forma ecológicamente limpia también implicará unos costes añadidos. Se podrá argumentar que para evitar eso están las leyes nacionales europeas o americanas pero…¿qué sucede cuando el capitalismo se globaliza?, ¿existe acaso un marco legal equivalente que preserve los intereses de los trabajadores y del medio ambiente en países empobrecidos?

3. La acumulación de capital es el objetivo final que actúa como motor del sistema. Las masas de capital tenderán a establecer “sinergias” o alianzas entre ellas para expandir su control del mercado, a la vez que consiguen fortalecer su defensa contra hipotéticos ataques hostiles, en un proceso de concentración siempre inacabado.

Esta acumulación de capital supone también una acumulación de poder en pocas manos (los accionistas mayoritarios de esas megacompañías). Este “poder agregado” entrará inevitablemente en competencia con el poder político emanado de la soberanía popular. Uno de los dos tendrá que “plegarse” y ponerse al servicio del otro. Este principio teórico del capitalismo supone pués, en la práctica, un socavamiento del modelo democrático para la gestión de la sociedad.

La concentración de poder y de recursos genera a su vez más y mejores oportunidades de negocio para los que ya de por si gozan de una buena posición, generándose así un círculo vicioso que tiende a ensanchar progresivamente las diferencias de renta disponible entre ricos y pobres. La sabiduría popular lo explica en pocas palabras con la frase “el dinero llama al dinero”.

4. Las materias primas, los medios de producción y la fuerza del trabajo se convierten también en mercancías que pueden ser adquiridas por los propietarios del capital. Todo, por tanto, es mercantilizable y podrá ser tasado monetariamente mediante el mecanismo de la oferta y la demanda.

La mercantilización progresiva de todo tipo de bienes y servicios básicos combinada con la aplicación del mecanismo de oferta-demanda para la fijación de precios provoca un cóctel explosivo, auténtica cicuta, que expulsa a la marginalidad o la muerte a colectividades enteras incapaces de pagar la cantidad monetaria fijada para la adquisición de dichos bienes. También genera un empobrecimiento espiritual acelerado de las personas, cada vez menos capaces de encontrar un significado trascendente que dé sentido a su existencia fuera de la lógica puramente comercial. El mercado fija un precio para todo pero…¿qué sucede con aquellos seres humanos que no disponen de recursos materiales para pagar ese precio?. Esas personas se convertirán inevitablemente en seres invisibles, da igual que estén vivos o muertos (quizás mejor muertos ya que así dejarán de consumir materias primas y generar problemas), con pocas o ninguna esperanza de que su situación pueda mejorar. Se convierten en naúfragos perpetuos que nunca serán recogidos por los barcos del mercado, los cuales pasan a su lado ignorando absolutamente su presencia. Fabricar productos destinados a una población que no tiene capacidad para comprarlos es absurdo en la lógica capitalista.

5. Las compañías que no sean capaces de expandirse tenderán a ser eliminadas por otras que sí han conseguido crecer gracias a la reducción de costes y/o la ampliación de su mercado.

La irremediable necesidad de competir continuamente por parte de empresas y trabajadores ahoga el espacio para la ayuda desinteresada (altruismo) o la solidaridad que se convierten en comportamientos ineficaces o incluso contraproducentes desde el punto de vista de la lucha por el beneficio monetario. No hay amigos, ni hermanos ni compañeros; sólo rivales, competidores o enemigos. La reducción de costes se realiza, en gran parte de los casos, mediante la precarización de la mano de obra o los despidos de trabajadores.

6. La búsqueda del beneficio privado se traducirá en progreso, bienestar individual y bien común para toda la sociedad. La suma de los egoísmos personales y corporativos se transforma en bienestar colectivo.

Esta sea quizás la mayor falacia de todo este sistema de pensamiento. La suma de egoísmos individuales no sólo no se convierte en bienestar colectivo sino más bien en todo lo contrario. La defensa encarnizada de privilegios por parte de grupos o indivíduos poderosos sin considerar sus consecuencias sobre otros grupos o individuos con poca capacidad de defensa constituye el caldo de cultivo adecuado para la especulación, los conflictos sociales, las derivas racistas, las xenofobias, los terrorismos y las insolidaridades de todo signo. ¿Qué sustancia mágica es capaz de transformar el egoismo individual en beneficio global?. Está claro que hay un eslabón perdido imposible de encontrar dentro de ese razonamiento “lógico” que sólo podría empezar a discutirse como viable en un mundo en donde todos los seres tuviéramos las mismas capacidades y posibilidades de defendernos. Es decir, en un marco de “competencia perfecta” a escala global, por otro lado completamente irreal.

7. El crecimiento económico es el principal parámetro a observar para evaluar el correcto funcionamiento del sistema.

El crecimiento económico es un parámetro claramente inadecuado para medir el progreso social de las colectividades humanas. Un crecimiento económico puede basarse en un endeudamiento latente desbordado, en actividades económicas dañinas, violentas o insalubres, puede tener un sustrato de fuerte explotación laboral implícito o simplemente una distribución totalmente desequilibrada en el seno de la sociedad sin que por ello deje de ser “crecimiento económico”, es decir, ninguno de esos aspectos habrá repercutido negativamente sobre este indicador concreto. El correcto funcionamiento de un sistema económico deberá ser evaluado a través de unas herramientas y parámetros completamente diferentes tales como el Índice de Desarrollo Humano (IDH), la expectativa de vida de mujeres y hombres, los porcentajes de población con acceso a los servicios básicos (alimentación, sanidad, educación, trabajo, agua potable, vivienda, defensa jurídica) o el coeficiente de Gini en la distribución de la renta.

Además el análisis de costes y beneficios se realiza de una forma totalmente reduccionista y fragmentaria en la economía capitalista ya que no se computan los costes personales, familiares, sociales, culturales y medioambientales de las operaciones realizadas, ni tampoco aquellos que están siendo diferidos en el tiempo o en el espacio. Los “efectos colaterales” de las actividades lucrativas jamás son computados en ninguna cuenta de resultados.

8. Para que la acumulación de capital pueda producirse será necesario una demanda expansiva que a su vez sólo será posible mediante la presencia de uno o varios de los siguientes factores: el aumento de los niveles de consumo, la conquista de nuevos mercados, la eliminación de empresas competidoras, el crecimiento de la población o la generación de nuevas necesidades de consumo.

La necesaria expansión del capital que el sistema precisa para su supervivencia se consigue mediante diversos mecanismos de “desplazamiento”, que equivalen a diferir la solución de los problemas en el espacio y en el tiempo para no enfrentarse a ellos en el aquí y el ahora. ¿Cuáles son los principales mecanismos de desplazamiento?

El primero de ellos sería “la solución espacial” (expansión territorial mediante guerras coloniales de conquista y estrategias imperialistas, como la actual guerra de Iraq y/o sometimiento comercial mediante reglas de doble rasero que “revientan” los mercados internos de los países sometidos, en favor de los grandes productores mundiales). Es una de las principales formas de conseguir “nuevas oportunidades de negocio” para las metrópolis y las megacompañías transnacionales.

El segundo mecanismo de desplazamiento sería “la solución temporal” o “intergeneracional”, mediante el invento del crédito (“consuma ahora y pague mañana”) que lanza a las próximas generaciones el coste de la deuda que genera nuestro despilfarro de hoy.

El tercer mecanismo es la “solución intersocial” que consiste en repartir los costes entre todos los ciudadanos a la vez que se concentran los beneficios en las clases más altas. Este mecanismo también puede definirse como “socialización de los riesgos y privatización de los beneficios”

Son tres mecanismos de desplazamiento indispensables para que pueda seguir produciéndose la acumulación de capital, en una permanente estrategia de “huida hacia delante”. Los problemas quedan diferidos en el tiempo, en el espacio o transferidos a otros grupos humanos más indefensos ante la agresión. Esto equivale a “limpiar la casa” mediante la estrategia de barrer la basura hacia debajo de los muebles. A corto plazo puede dar la apariencia de funcionar pero a medio plazo empezaremos a encontrar hormigas, cucarachas o incluso ratas dentro de nuestro hogar.

9. Para conseguir expandir los niveles de consumo podrá recurrirse al crédito, gracias al cual puede diferirse en el tiempo el pago de los productos consumidos, además de fidelizar a las fuerzas del trabajo y mitigar la conflictividad laboral.

Vuelve a insistirse en el segundo mecanismo de desplazamiento de los problemas, prototipo de “la huida hacia delante” para enfrentar las crisis de consumo. Hace falta “dinero barato” para lanzar contínuamente a las masas el mensaje del “consumid sin freno y sin descanso”. Esta dinámica de multiplicación del dinero irá necesariamente asociada a tensiones inflacionistas ya que los recursos naturales y las materias primas no crecen mientras la masa monetaria y la deuda no paran de aumentar.

10. El crecimiento económico, bajo esta fórmula, será potencialmente ilimitado.

Se trata de otra gran mentira a la que poca gente, por el momento, tiene intención de hacer frente. La necesidad expansiva de la demanda y el consumo para el mantenimiento del sistema choca frontalmente con los límites físicos y biológicos de nuestro planeta. Es la “verdad incómoda” que no interesa ver porque significaría cuestionarnos radicalmente nuestro “estilo de vida occidental”. El crecimiento perpetuo es empíricamente inviable.

Hemos visto como la puesta en práctica cotidiana de la ideología capitalista globalizada entra claramente en conflicto con la soberanía popular, la democracia real, la sostenibilidad ecológica y los derechos mínimos del ser humano (alimentación, sanidad, educación, vivienda y trabajo). ¿Hasta cuando seguiremos mirando para otro lado ante esta realidad?

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16 comentarios to “amenazas”

  1. Hola de nuevo Javier,
    sinceramente, tras leer esta entrada, me da la impresión de que los principios capitalistas son o ironías poco sutiles, o bromas de mal gusto. Es muy triste que los ciudadanos sigamos respaldando un sistema que antepone el capital a algo que no se puede comprar e infinitamente más valioso: la vida. Soy consciente de que ninguno de nosotros posee la verdad absoluta (porque no existe), pero también de que este no es el buen camino.

    Desde aquí todo mi apoyo. Un saludo.

  2. Muchas gracias por el apoyo, Amante del Error. Cuanto más analizamos este sistema más cuenta nos damos de que está montado sobre un gigantesco engaño destinado al sometimiento de las masas en beneficio de una élite. Los hipotéticamente más ricos son, en realidad, los más endeudados (EEUU, Reino Unido, Alemania, Francia…). No obstante se permiten el lujo de decirle a todo el mundo lo que deben hacer. Absurdo, pero real. Puedes consultar los datos, suministrados por la propia CIA, aquí:

    https://www.cia.gov/library/publications/the-world-factbook/rankorder/2079rank.html

    Cada vez me reafirmo más en la idea de que la gran propiedad privada sólo esconde detrás un gigantesco robo, una apropiación que se realiza sobre la base simple de tomar y no devolver. En este mundo esquizoide los más ricos son los más deudores y, por tanto, los más sinvergüenzas. La única explicación para que esto pueda ser posible es la existencia de potentes ejércitos de militares, “periodistas” e intelectuales al servicio de los cleptómanos.

    Salud y rebelión.

  3. Cuantas veces he oído eso, de que, el sistema capitalista es un mal menor. Pues no es un mal menor, es mayor del que uno se imagina. Este sistema que se empezó a gestar hace 150.000, tiene en su haber millones de muertos por hambre, en guerras perfectamente planeadas, etc. ¿Está en nuestra naturaleza tener apego a la propiedad?. ¿Es el Homo Sapiens culpable directo, o ya el antepasado de este, (neanderthal), practicaba la acumulación de propiedades? o quizá si retrocedemos más en el tiempo, ¿también el Homo Erectus o el Parántropus?. Estas preguntas si se contestaran pondrían a la especie actual en el lugar que le corresponde. Yo pienso que todas las especies del genero Homo han sido y somos unos auténticos avaros, solo hace falta que nos pongan a prueba. A nadie le amarga un dulce. Tengo un amigo que dice que, prefiere ser cazador antes de ser cazado.
    Javier, en otra ocasión te comenté que no creía en la especie humana teniendo a mi perro en casa, pero no solamente por eso, sino porque somos lo peor de la evolución, los más depredadores y destructores de la naturaleza, nos manipulan y parece que nos gusta, vamos a las guerras como corderos y no somos capaces de decir esa palabra tan sencilla; ¡NO!. Toleramos a los tiranos durante muchos años, -Franco, Hitler, Musoloni, Aznar, Berlusconi. etc. Hemos hecho intentos de liberarnos de nuestras miserias a nivel colectivo, pero nunca a nivel individual. Asi que, mi opinión es poco positiva ante el futuro que nos espera, si es que hay futuro, solo nos quede la autodestrucción.

  4. ¡Dios no te oiga!. Hay muchas tribus humanas, antiguas civilizaciones, comunidades, pueblos… que no se organizan bajo esas premisas tiránicas e individualistas que comentas. El colectivismo y el mutualismo han funcionado y funciona en muchas sociedades como ha demostrado la antropología comparada en multitud de ocasiones. Cuidado, el capitalismo es el primer interesado en que poco a poco cale en nosotros esa imagen del ser humano que tu manejas como un ente despiadado. Si eso fuera realmente así el sistema quedaría moralmente justificado. Sin embargo casi todos nostros percibimos que el capitalismo es éticamente injustificable. Si el ser humano fuera tan malo como dices esa percepción subjetiva de simpatía por los desfavorecidos e indignación contra la injusticia no existiría dentro de nosotros.

    Saludos.

  5. Es cierto que existen tribus humanas, antiguas civilizaciones, etc, pero decir que son muchas es inexacto, de hecho las grandes civilizaciones desaparecieron por agotamiento y en consecuencia inviables. Actualmente la mayoría de las tribus que quedan tienen un futuro incierto, están en declive, diezmadas por la presión que se ejerce sobre ellas, introduciendo en su seno enfermedades desconocidas por ellos, dioses tiránicos, y costumbres occidentales que chocan con sus culturas ancestrales.
    Claro que el colectivismo ha funcionado y puede que aún lo siga haciendo, pero como esto es contrario a la usura y la avaricia, es decir al capitalismo, más bien pronto que tarde desaparecerá, a no ser que entre todos lo impidamos.
    Es cierto que el Estado considera a los hombres naturalmente perversos, y por eso se ha arrogado el derecho de juzgar a los demás. Pero esa no es la cuestión; el problema radica en la mayoría de la humanidad actual, que ha llegado a ser tan miserable
    caótica y pasiva ante lo que se avecina que lo único que se merece es la desaparición o extinción total de la Tierra, y así dejarían en paz al resto de las especies.
    Si percibimos que el capitalismo es moralmente injustificable por un lado, no podemos decir por otro lado que es justificable. El capitalismo se mire por donde se mire no tiene ninguna justificación, pero, ¿está justificado el criminal comportamiento de la inmensa mayoría de la humanidad ?
    La percepción subjetiva de simpatía por los pobres, está claro que no es generalizada, si esto fuera así, que se eche a temblar el capitalismo, sin embargo esto no es así, la pasividad y la tolerancia humana es irritante, solo unos pocos están por la labor.
    Me ha hecho gracia eso de “Dios no te oiga”. Los inventos no oyen.
    Salud, que falta nos hace.

    de la humanidad

  6. En ningún momento, nadie y en ningún caso ha dicho aquí que el capitalismo es justificable. No sé exactamente donde has leído eso o has podido sobreentenderlo. En fín, como tú mismo dices el colectivismo y el mutualismo desaparecerán… “a no ser que entre todos lo impidamos”. Pués de eso se trata y en esa tarea todos tenemos algo que aportar.
    Salud.

  7. Tienes razón, ha sido una metedura de pata, no se como he podido entender lo contrario. Te pido mis disculpas.
    Por otro lado te felicito por este intercambio de opiniones sin acritudes y sin insultos, como hacen en otros sitios cuando no estas de acuerdo con ellos. Te recomiendo que vayas al sitio de PÚBLICO y veras como se insultan unos a otros, eso parece un gallinero.
    un saludo.

  8. Sí, es cierto. Lo bueno de PUBLICO, para mi, es que supone un punto de encuentro para muchos lectores con sensibilidad de izquierdas. Lo malo es ver lo desunidos que estamos demasiadas veces y las guerras de egos en las que casi siempre andamos enredados. Como en otras tantas cosas la vanidosa, soberbia y residual izquierda europea tiene muchísimo que aprender de la potente y a la vez humilde izquierda latinoamericana. Salud y alegría.

  9. Muchas ideas que hemos comentado en este sitio las expuse en PUBLICO hasta hace poco tiempo. bastantes me las censuraron, y en otras ocasiones me han puesto a caldo. Me han llegado a decir que soy un “renegado”. e incluso “gilipollas”. Este tipo de argumentos son muy habituales cuando escasea la imaginación y la inteligencia. Yo pienso, que más que imponer una idea, hay que convencer. Cuando alguien se cree poseedor de la verdad es poco fiable y, en consecuencia peligroso, son como la quinta columna que se meten en este mundillo para generar confusión y caos.
    Un saludo.

  10. Hola alterglobalización,
    estoy haciendo una entrada titulada “La Cultura del Consumo”: un artículo humilde en el que expongo brevemente las distintas formas que existen de enfocar la economía: crecimiento 0, desarrollo sostenible, decrecimiento y crecimiento “ilimitado”. Respecto a este último, me gustaría enlazar con esta página; pues todo lo que yo pueda decir es poco en comparación y considero que sería un buen apoyo. ¿Me das permiso? Si quieres puedo mandarte un borrador antes de publicarlo por si no estuvieras conforme: no es tanto por el problema de la autoría (que estoy seguro de que no lo hay) como el hecho de que te cite sin que tengas constancia.

    Un saludo y gracias adelantadas.

  11. Hola Amante del Error.

    Es un honor para mi que me cites en cualquiera de tus escritos. En absoluto es necesario que me pidas permiso para hacerlo. Si algo tiene de bueno el “ciberespacio” es que funciona la libertad de expresión para que cualquiera pueda trabajar sobre el material publicado y más si tiene licencia Creative Commons como es el caso de esta bitácora. La única condición que se suele establecer es citar la fuente original, cuando ello sea posible. Si me mandas el texto que elabores con un formato no demasiado extenso lo publicaré como entrada (post) en esta bitácora citándote, por supuesto.

    Salud y alegría.

  12. Buenas tardes alterglobalización.

    Ya tengo la entrada de la que te hablé a punto de ser publicada. Te copio el texto íntegro y cuando me digas que opinión te merece borro el comentario. Respecto a lo de publicarlo en tu blog, soy consciente de que tienes un formato de entradas más cortas que las mías; así que si sigues estando de acuerdo tras leerlo te lo puedo resumir y enviar más tarde. Un saludo.

    PD: Me acabo de dar cuenta de que los comentarios no permiten enlaces. Estos irían sobre las palabras “alterglobalización (que enlazaría a tu página principal) y “amenazas” (a esta entrada).

    NOTA: Esta entrada parte del supuesto de que has leído la precedente: El Sistema (IV): La subcontratación. Si no es así, el texto que viene a continuación puede que resulte demasiado incoherente, incluso para esta página.

    En el artículo anterior de esta serie concluí con que, la causa de la explotación de los trabajadores en el tercer mundo es “la cultura del consumo”. Corro el riesgo de haber sido demasiado categórico, sin embargo, sigo defendiendo lo que escribí.

    Por Cultura del Consumo entiendo la actitud del que considera que el tener más posesiones es el fin último de su vida, pero también los mecanismos desarrollados por las instituciones para inculcar estos valores al conjunto de la sociedad. Es decir, el valor de algo se reduce únicamente a su valor en el mercado.

    Ya comenté en El Sistema (II): La publicidad los mecanismos que existen para crear deseos (no naturales y no necesarios, que diría Epicuro) en las personas. Independientemente de lo vacía, insatisfactoria y corta de miras que (nos) pueda parecer esta filosofía de vida, hay una serie de motivos que, además, la hacen reprobable moralmente por el hecho de vivir en sociedad. Pero antes, echemos un vistazo a las, a grandes rasgos (no es mi intención utilizar la falacia del hombre de paja), cuatro maneras de enfocar el crecimiento económico:

    1. Estimando prioritario frenarlo totalmente para evitar que los problemas ecológicos aumenten: pérdida de la biodiversidad, calentamiento global, contaminación, etc. Sin embargo, este modelo de Crecimiento 0 no es aplicable en los países pobres donde, si bien un hipotético reparto equitativo de la riqueza ayudaría, no sería suficiente porque la gran mayoría de las personas no podrían acceder a unos niveles básicos de consumo (según qué paises, se necesitarían varios planetas Tierra para mantener a la totalidad de la población con un consumo medio equiparable).

    2. Basándolo en un desarrollo cualitativo: perfeccionar la tecnología para hacerla más eficiente y menos contaminante. Si a esto le añadimos las leyes de Daly, a saber:

    * Utilizar los recursos renovables a una velocidad igual o inferior a la velocidad de regeneración (en el caso de las energías infinitas a escala humana – solar, eólica, maremotriz…no hay limitación).
    * Explotar los recursos no renovables a una velocidad similar a la tasa de sustitución por otras alternativas renovables.
    * Emitir contaminantes más lentamente que la capacidad de depuración del medio.

    Obtenemos, más o menos, los pilares del Desarrollo Sostenible, un modelo muy coherente y con gancho. Tanto que los políticos se lo han apropiado y lo utilizan a la menor ocasión (aunque sea mentira) para parecer comprometidos con el futuro del planeta.

    3. Eliminándolo e invirtiéndolo. Si consideramos que en occidente padecemos de sobreconsumo y en las antiguas colonias de subconsumo (el 20% de la población posee el 80% de los recursos), lo más lógico para lograr un mundo más igualitario es reducir voluntariamente nuestros gastos para que los otros puedan cubrir sus necesidades correctamente. Gracias a este Decrecimiento, el medio ambiente no se vería tan perjudicado por nuestras acciones.

    En mi opinión (que no viene al caso, pero da igual), el Decrecimiento aventaja a las dos modelos anteriores porque plantea soluciones a sus puntos débiles:

    -En el caso del Crecimiento 0, postula que en los países pobres sí que es necesario un cierto nivel de crecimiento y desarrollo hasta que se llegue a un nivel de vida aceptable. Además de que hoy por hoy es insostenible y utópico pensar que, si se llegaran a generalizar, el planeta aguantaría multitud de economías hiperdesarrolladas por mucho tiempo.

    -Respecto al Desarrollo Sostenible, si bien es cierto que el incremento de la eficiencia tecnológica es algo positivo, normalmente este no sirve de nada si abarata los costes en el mercado y su utilización se multiplica. Es lo que se denomina efecto rebote. El Decrecimiento evita este problema haciendo más hincapié en el descenso voluntario del consumo y en el precio real de lo contaminante que en los avances tecnológicos. Para más información, pásense por aquí o vean:

    4. Considerando que los recursos naturales del planeta permitirán al ser humano crecer ilimitadamente en cuanto a riquezas materiales se refiere. Este sistema apuesta por la liberalización del mercado y el aumento de las rentas. En principio, todo eso estaría muy bien si los recursos de la Tierra fueran infinitos y su producción, consumo y retirada no acarrearan consecuencias medioambientales negativas. Sin embargo, esto no es así. ¿Solución? Limitar la riqueza a unos privilegiados durante las pocas generaciones que el planeta aguante.

    Desafortunadamente, este último el punto de vista al que parece apoyar la situación actual. Podemos enfocar la crítica al modelo de crecimiento ilimitado desde varias enfoques:

    -Enfoque ecológico a nivel planetario (Insostenible). Es imposible pretender crecer ilimitadamente en un sistema finito como es nuestro planeta y más si no respetamos los ciclos de la materia (del Carbono, del Nitrógeno) propios de los ecosistemas. Es decir: todo aquel proceso que implique utilización de materia y tenga forma lineal no se puede clasificar de sostenible.

    La energía es diferente, pues se degrada de formas más aprovechables a menos (calor). Sin embargo, en el caso de nuestro planeta poseemos una fuente prácticamente ilimitada desde el punto de vista antropocéntrico: el Sol, el cual permite a los organismos autótrofos fotosintéticos convertir la materia inorgánica en orgánica. Todo esto es tan bello y coherente que en varias entradas posteriores haré una aproximación.

    El primer problema (reciclado de materia) se podría solucionar estableciendo un sistema realmente eficaz de reciclaje. Sin embargo, como cada vez se consume en mayor cantidad y más rápido, requerimos extraer un número superior de recursos (y energía) en cada vez menos tiempo; un proceso inviable a (no tan) largo plazo. Si a esto le añadimos la contaminación derivada del tratamiento, el transporte de las materias primas y la ingente cantidad de residuos imperecederos que fabricamos…la situación podría estar a punto de volverse irreversible e ir cada vez a peor (al respecto recomiendo La venganza de la Tierra, de James Lovelock).

    Las principales críticas hacia las energías renovables residen en que proporcionan energía de baja intensidad y su dificil aplicación en algunos puntos del planeta:

    – Lo de baja intensidad realmente solo es aplicable a hoy día y al despilfarro que llevamos a cabo, además de que en un futuro se podría aumentar paulatinamente su eficiencia como ha sucedido con los combustibles fósiles. Hablo de investigación tecnológica.

    -La aplicabilidad es un punto complicado, pero en cualquier caso no tenemos alternativa. Puede que sea difícil (que no imposible) encontrar el modo de suministrar energía a ciertas zonas pero ¿es eso peor que depender de los combustibles fósiles, que se acabarán en breves y envenenan y calientan la atmósfera?

    El problema de la energía está en que se apostó por la inadecuada y ahora sobran intereses por los que no dejarla y faltan ganas de cambiar. Todo esto puede parecer muy abstracto y general, pero todos sabemos lo que lleva detrás: pérdida de biodiversidad, cambio climático, desaparición de la capa de ozono, etc. realidades que, se tenga aprecio a la naturaleza o no, nos afectan a todos porque somos parte de ella.

    -Enfoque humanista a nivel inter/intra-estatal (Insolidario). Relacionándolo con el punto anterior, el simple hecho de que una minoría de la población acapare la mayor parte de los recursos y energía explica esta etiqueta. El crecimiento ilimitado establece una competencia por los bienes del planeta y, como este tiene unos límites, se justifica y hace necesario que los pobres sean cada vez más pobres para que los ricos puedan ser más ricos (El Sistema (III): El necolonialismo).

    Y no solo se reduce la capacidad adquisitiva de esa gran mayoría, sino que también es beneficioso ir privándoles de derechos (El Sistema (IV): La subcontratación). Esto sucede tanto en el mundo hiperdesarrollado como en el subdesarrollado, solo que en el primero tenemos la posibilidad de protestar y quejarnos (aunque muchas veces sirva de poco) mientras que en el otro no está tan clara.

    Por último, el consumo superfluo divide el planeta en varios roles. Yo lo veo así:
    (A) Una mayoría sin derechos y cada vez más pobre, a la que solo le queda ser explotada para cubrir las demandas de B y C e intentar sobrevivir.
    (B) Una minoría que paulatinamente va pasando más dificultades económicas, con algunos derechos y la necesidad de trabajar para consumir lo que produce A (y ella misma) y sustentar a C.
    (C) Una pequeña parte cada vez más rica dentro de la propia minoría, que consume lo que A y B producen, dirige la economía y evita que la situación que les beneficia varíe.

    -Enfoque teleológico a nivel ético (Incoherente). En vistas de lo anterior: ¿es realmente moral que no solo no se satisfagan las necesidades de una mayoría, sino que se creen otras superfluas? Al parecer, el fin del crecimiento ilimitado y sus mecanismos (publicidad, modas, tecnología innecesaria…) es satisfacer temporalmente una serie de deseos prefabricados, a cambio de que lass personas lleven vidas llenas de trabajo y, en algunos casos, de explotación. ¿Merece la pena esta alineación insostenible e insolidaria? ¿Qué cantidad de nuestras vidas realmente nos pertenece? ¿En qué grado cuidan los Estados a aquellos que se niegan a consumir? Dejo los interrogante abiertos, junto con este fragmento.

    He procurado aportar mi opinión sobre el consumismo y el modelo de crecimiento actual de forma más o menos razonada y ordenada. Sin embargo, no puedo resistirme a enlazar al blog de alterglobalización y, en especial, a su entrada amenazas: una crítica muy elegante e interesante (además de afín) relacionada con lo que acabais de leer.

    En la próxima entrada hablaré de los medios de comunicación: el principal soporte para hacernos creer que somos consumidores y luego personas y no al revés.

  13. Hola Amante del Error.

    He leído la serie completa que has escrito sobre “El Sistema” (I: Lo Básico, II: La Publicidad, III: El neocolonialismo IV:La Subcontratación, V:La Cultura del Consumo.). Estás tocando y desarrollando todos los puntos clave del engranaje capitalista. Además estás intentando desentrañar, siguiendo un proceso lógico, por donde pueden ir las vías de solución a nuestros gravísismos problemas. No puedo por más que felicitarte viendo la labor de formación y divulgación que estás acometiendo. Es cierto que las entradas tienen un formato demasiado extenso para la línea habitual de esta bitácora. No obstante podríamos intentar realizar algún desarrollo más sintético, remitiendo mediante enlaces a las fuentes de tus textos originales. Por supuesto seguimos atentos a las futuras entregas que estás preparando.

    Muchas gracias por tu trabajo y por citarnos.
    Salud y alegría.

  14. De acuerdo. Yo creo que lo más fácil es que te haga un resumen sin prescindir de las ideas principales del texto y luego mandartelo a alterglobalizacion.wordpress@gmail.com. Por cierto, tus últimas entradas me están gustando especialmente. Se ve que los que escribimos sin salario es porque tenemos una motivación extra a la hora de contar la realidad.

  15. Muchísimas gracias por tu apoyo, Amante del Error. Tus palabras de ánimo son muy valiosas y constituyen el mejor salario para los que funcionamos por sencillas convicciones. Nuestro empuje también para ti y para tu labor de desarrollo teórico de la cual esperamos seguir disfrutando. En cuanto tengas el texto nos lo mandas y se le dará oportuna difusión en esta web.

    Un abrazo.

  16. En este enlace puede verse empíricamente como el actual capitalismo globalizado (aplicado sin oposición en las últimas décadas) tiene un efecto directo sobre el incremento de la desigualdad en la distribución de la riqueza, medida mediante el coeficiente de Gini:

    http://www.elblogsalmon.com/economia/tres-decadas-de-mayor-desigualdad

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