Posts tagged ‘7-J’

abril 4, 2010

La teoría de la conspiración

Un peligroso grupo de sofisticados terroristas  momentos antes de “hackear” los ordenadores del pentágono

Éranse una vez unos hombres muy malos con turbantes que vivían escondidos en unos remotos lugares de Asia. Pasaban su tiempo dentro de grietas y agujeros excavados en las montañas. Eran atrasados, incultos y crueles hasta el extremo. Su principal inquietud era matar a los cristianos occidentales, que son unas personas muy buenas, cultas y tolerantes que viven en Europa y América del Norte. Uno de estos hombres decidió un buen día, mientras rezaba en su cueva, que estrellaría dos aviones contra las torres gemelas de Nueva York y que después pondría unas sofisticadas mochilas-bomba en los trenes de Madrid y Londres sin que los servicios secretos y la inteligencia militar más avanzada del mundo se enterara de nada. Llamó a media docena de sus compañeros anacoretas, cogieron sus teléfonos móviles y un par de portátiles de los que suele haber en todas las cuevas y a los pocos meses dos aviones de pasajeros hicieron colapsar en cuestión de minutos algunos de los rascacielos mejor construidos en el país más avanzado de la Tierra.

Hay personas a las que no les gusta la teoría conspirativa de los anacoretas asesinos y prefieren investigar la verdad. Algunas de ellas son: FRANCESCO COSSIGA. Ex-Presidente de la República Italiana; ANDREAS VON BÜLOW. Ex-Secretario de Estado de Defensa, Ex-Ministro de Investigación y Tecnología de Alemania; MICHAEL MEACHER, Miembro del Parlamento Británico; GIULIETTO CHIESA, Eurodiputado del Parlamento Europeo; YUKIHISA FUJITA, Miembro del Parlamento Japonés; PAUL HELLYER, Ex-Vicepresidente de Canadá, Ex-Ministro de Defensa y Trasnporte; RON PAUL, Congresista Republicano por Texas, Candidato a las Presidenciales de EEUU en 2008; CHRISTINE BOUTIN. Ministra de Vivienda y Urbanismo de la República de Francia; DENNIS KUCINICH, Congresista Demócrata por Ohio, Candidato a las Presidenciales de los EEUU en 2008, KURT SONNENFELD, fotográfo contratado por el gobierno federal… entre otros cientos de millones de ciudadanos de todo el mundo.

(Aquí se puede ver uno de los muchos videos en donde ingenieros cualificados desmontan documentalmente punto por punto toda la versión oficial)

marzo 26, 2010

Terrorismo al servicio del capital

Bandera falsa: El dinero tiene sus razones

La realidad no siempre es como nos la cuentan. Una y otra vez los actos terroristas salpican el planeta en los sitios y momentos más apropiados a los intereses del poder. Puede ser en Colombia, Bosnia, EEUU, Afganistán, Yemen, Argentina, España o Pakistán. Desde Las Brigadas Rojas hasta Bin Laden, pasando por la insurgencia iraquí, aparecerán justo cuando a los caciques del dinero les venga bien, en una perfecta sincronización con agendas políticas y planes de despliegue militar. Seguramente no erraríamos al afirmar que la mayor parte de atentados terroristas que se producen en el mundo están generados por los propios servicios secretos de los Estados. Hay ya casos históricos, completamente confirmados y reconocidos, en manos del Mossad israelí (los mayores maestros en esta práctica criminal para la manipulación de masas), los servicios secretos italianos (en su lucha contra el comunismo), o la CIA (para preparar el aterrizaje de la tiranía militar-corporativa en muchos rincones del planeta).

La última aparición de la gran estrella mediática del terrorismo mundial,  echándole un cable a los fiscales norteamericanos en la fabricación del consenso colonial contra el Islám, no es más que el enésimo capítulo de esta patética estrategia de la cleptocracia mundial para seguir saqueando el planeta. Bin Laden es el ídolo de las élites parasitarias que dirigen el mundo, con su increíble “hat-trick” 11-S, 11-M, 7-J, es el “galáctico” mejor pagado,  la más rentable creación  virtual al servicio de ese selecto club llamado “aristrocracia financiera transnacional”.

La barbarie terrorista en todo el mundo cada vez huele más a Inteligencia de Estado, a explosivo militar de última generación, a ejecutores mercenarios de poca monta (con hambre de dinero o drogas) que cogen la pasta sin hacer preguntas, a carceleros y  delincuentes haciendo negocios.

Hasta el sufrido ciudadano, narcotizado por el fútbol, la hipoteca y los juegos de azar, comienza a percibir que algo está muy podrido tras cada nueva previsión o ejecución de atentado terrorista.

Post relacionado: Argumentos necesarios para la rapiña colonial.

A %d blogueros les gusta esto: