Posts tagged ‘amenaza_terrorista’

mayo 23, 2013

El origen de las células durmientes yihadistas

Andreas Von Bülow no es ningún patán. Se trata, nada más y nada menos, que de un ex-ministro de Ciencia y Tecnología del poderoso gobierno alemán, entre 1980 y 1982, así como Secretario de Estado en el Ministerio de Defensa alemán entre 1976 y 1980. Sabe muy bien de lo que habla porque ha conocido desde dentro el funcionamiento de los servicios secretos de los estados. En diversas entrevistas, artículos y libros nos ha explicado el fenómeno del terrorismo islamista de manera que todos podamos entenderlo mejor:

andreas_von_bulow

Usted estaba en el gabinete de Helmut Schmidt, cuando los soldados soviéticos entraron en Afganistán. ¿Cómo fueron las cosas en aquel entonces?

Los estadounidenses presionaron para que se impusieran sanciones comerciales, exigieron el boicot de los Juegos Olímpicos en Moscú… en el que participó el Gobierno alemán… y hoy lo sabemos: Fue una estrategia del Consejero de Seguridad estadounidense, Brzezinski, la desestabilización de la Unión Soviética a partir de los Estados musulmanes vecinos: Se atrae a los rusos a Afganistán y se les crea un infierno, su propio Vietnam. Con un importante apoyo de los servicios secretos de EE.UU. se entrenó en Afganistán y Pakistán a por lo menos 30.000 combatientes, procedentes de los más bajos y desestructurados nichos sociales, dispuestos a todo a cambio de dinero. Estamos hablando de personas psíquicamente traumatizadas por el odio y por la violencia que posiblemente ha sido ejercida contra ellas de forma previa, no de personas religiosas. Es como si una potencia extranjera con grandes recursos monetarios organizara a través de influyentes mediadores locales a los más ultras de los clubs de fútbol europeo para que iniciaran una cruzada contra el islam. Descerebrados a los que se ofrece dinero fácil y excitantes aventuras a cambio de perseguir y matar a sucios extranjeros. Osama Bin Laden fue uno de los principales organizadores de estas campañas de reclutamiento, siempre en coordinación directa con los servicios secretos de EEUU, Arabia Saudí y Pakistán. Escribí hace años: “Provenientes de esa gentuza aparecieron en Afganistán los talibán criados en las escuelas coránicas wahabíes y financiadas por dinero occidental y saudí, que ahora aterrorizan y destruyen el país”. [Muchos de esos fanáticos han sido después convenientemente dispersados por el mundo, con la connivencia de los servicios secretos británicos, saudíes, israelíes, pakistaníes y estadounidenses, para seguir extendiendo una red de terror difuso que ayude a fabricar un enemigo necesario para mantener el control social en Occidente, una excusa perfecta para la represión de todo tipo de movimientos sociales de protesta, un vector para legitimar el establecimiento de bases militares estadounidenses en Oriente Medio y, sobre todo, una fabulosa oportunidad de negocio para grandes empresas transnacionales dedicadas al sector de la energía y del armamento militar. Podríamos afirmar, sin temor a equivocarnos, que las grandes cúpulas empresariales de EEUU, Europa y los países del Golfo han estado incubando con enorme cuidado y esmero el germen de un nuevo fascismo, ahora con retórica islamista, en Oriente Próximo desde hace décadas para exportarlo posteriormente en las dosis adecuadas al resto del mundo].

¿Quiénes están detrás del terrorismo?

Especule un poco. Con ayuda de horrendos atentados, mediáticamente amplificados, las sociedades occidentales están siendo sometidas a una forma suave pero persistente de manipulación psicológica. Ya no aparece el concepto del enemigo comunista, ahora hay que reemplazarlo por los pueblos musulmanes. Se les imputa que engendran el terror suicida. ¿Lavado de cerebro? ¡Es duro de tragar! ¿Es así?. La idea del concepto del enemigo necesario no es mía. Proviene de Zbigniew Brzezinsky y de Samuel Huntington, dos precursores de la política de inteligencia y de política exterior de EE.UU. Huntington pensaba ya a mediados de los años 90, que la gente en Europa y EE.UU. necesitaba a alguien a quien odiar ­ para fortalecer su identificación con su propia sociedad. Y Brzezinski ya propugnaba, cuando era consejero del Presidente Jimmy Carter, que EE.UU. debía tener acceso exclusivo a todas las materias primas del mundo, sobre todo al petróleo y al gas. Los atentados yihadistas convienen exactamente al modelo de negocio de las grandes compañías energéticas, de todo el complejo militar-industrial-académico y subsidiariamente de los servicios secretos. Llama la atención. Las grandes reservas de materias primas están ahora a disposición de los países de la OTAN, también los caminos para los oleoductos, y… eso lo describió exhaustivamente Erich Follath en Der Spiegel: “Se trata de bases militares, de drogas, de reservas de petróleo y gas natural”… Compruebo que la planificación de los atentados del 11S fue una realización magistral desde el punto de vista técnico y organizativo. ¡Secuestrar en cosa de minutos cuatro aviones de gran capacidad y pilotarlos hasta su objetivo en una hora mediante complicadas maniobras! Es inconcebible sin muchos años de apoyo y experimentación con recursos logísticos, tecnológicos y militares altamente especializados. ¿Quién puede disponer de algo así?.

Si nos remontamos al primer atentado contra el WTC en 1993 podremos ver como se atrapó a todo el grupo terrorista que llevó a cabo la operación. Se ha sabido que la CIA y el FBI se habían infiltrado en la organización mucho tiempo antes de los atentados. El fabricante de la bomba fue un agente provocador del FBI. Su superior se comprometió a sustituir los explosivos por sustancias químicas inocuas para poder capturar a los atacantes con las manos en la masa y prevenir cualquier daño. Sin embargo la cúpula del FBI no cumplió su compromiso. El resultado fueron varias víctimas mortales y mil heridos. Otro hecho extraño: los miembros del grupo terrorista tenían vetado el acceso a EEUU y figuraban en una lista del FBI y del Departamento de Estado. Curiosamente, la CIA se encargó de que se hiciera la vista gorda ante la prohibición de entrada al país. [La conclusión es que parece ser que la utilidad política de un atentado real es muy superior a la utilidad policial de una captura de agentes criminales con intención de cometer un atentado, en el cálculo de costes y beneficios que las cúpulas dirigentes se hacen en torno al fenómeno del terrorismo. Para ellos resulta infinitamente más útil dejar que suceda o incluso hacer que suceda].

Fuentes:

ingenieria_social

abril 11, 2011

Los otros terrorismos, los más mortíferos

el terrorismo, un fenómeno con mil caras y mil cómplices

Los otros terrorismos son sombras cotidianas en este mundo globalizado. El terrorismo de estado con olor a servicios secretos, que surge en cualquier boca de metro o en cualquier mezquita como aliado del fasciocapitalismo gobernante para disciplinar a los pueblos díscolos con el poder, el terrorismo financiero que hace pagar a los trabajadores las orgías de los banqueros, el terrorismo de la violencia sexual que prostituye a miles de mujeres y niñas como fuente segura de negocio para los amos del dinero, el terrorismo del hambre que condena a la miseria a millones de personas para que los especuladores puedan llenar sus bolsillos alterando el precio de los alimentos. Ante estos terrorismos silenciosos, consentidos, cotidianos y decididamente genocidas palidece por pequeño y anecdótico el terrorismo de baja intensidad de los cócteles molotov, la kale borroka y las fotos de los presos. Salgamos a la calle y pidamos el fin del terrorismo, el fin de todos los terrorismos.

octubre 7, 2010

El gran negocio de las alertas terroristas difusas

¿Quién sale más beneficiado con las "amenazas difusas", las "pandemias virtuales" y los ataques terroristas de autoría oscura?

En esto días estamos asistiendo a una nueva “alerta terrorista difusa” emitida por el gobierno de EEUU y secundada por su séquito europeo. Las consecuencias de estas ambiguas alertas, manejadas con descaro como arma política y de control social, son variadas. Destaca el alza de las cotizaciones de las grandes empresas dedicadas a la venta de armas y sistemas de seguridad. Nada como un contexto de amenaza permanente e indefinida para disparar sus perspectivas de facturación. Las ventas están garantizadas tanto a gobiernos como a particulares.

Indirectamente los bancos también se verán beneficiados ya que podrán colocar nuevos créditos a todas estas entidades, tanto públicas como privadas, que perciben la necesidad imperiosa de garantizar su seguridad. El mecanismo es exactamente el mismo que se aplica en las “amenazas de pandemias”, como la reciente y fantasmal “Gripe A”. Los gobiernos corrieron a comprar vacunas despavoridos, haciendo fuertes desembolsos que engordaron directamente la cuenta de beneficios de 3 grandes laboratorios farmacéuticos y la media docena de bancos que financiaban la operación. Actualmente las vacunas se pudren en las cámaras frigoríficas de medio mundo, pero las transnacionales y los bancos ya se han llenado los bolsillos con un dinero criminal. ¿A alguien extraña que la deuda de los países se incremente en este contexto?. Para que el negocio funcione será necesaria la amplificación mediática de la amenaza artificial y centralizadamente generada. Los periódicos, radios y T.Vs al servicio de esa élite criminal jugarán su cómplice papel en este despiadado engranaje.

La sinergía entre la industria militar y los bancos es la columna vertebral del siniestro sistema capitalista que doblega las rodillas de la democracia. La banca privada lleva 100 años concediendo créditos a todas las dictaduras militares del mundo. Han ganado sumas astronómicas de dinero, así como las empresas fabricantes de armas que han trabajado codo con codo junto a ellos. También han salido beneficiados con este sistema los propios dictadores que han utilizado esas armas para someter, reprimir y torturar a sus ciudadanos de manera implacable. Para mayor escarnio los hijos de los torturados tendrán que trabajar de sol a sol para pagar los intereses de la deuda que sirvió para adquirir las armas con que sus padres fueron masacrados. Dictadores como Mobutu, Marcos, Suharto, Duvalier, el Sha de Persia, Pinochet y tantos y tantos otros saben mucho de esto. La actual deuda externa de estos países también les debe mucho. Para los bancos estos préstamos son los más rentables: Cuando una empresa entra en quiebra convocará concurso de acreedores, pagarán una pequeña parte, cambiarán de nombre y seguirán operando. Pero los países no pueden declararse en quiebra, sus ciudadanos tendrán que devolver la deuda contraida por aquellos que les han torturado. Ellos, la banca privada, son los principales interesados en engrasar esta maquinaria de la muerte. Vemos así con meridiana claridad como un enorme porcentaje del dinero que engorda la cuenta de resultados de la banca capitalista está manchado de sangre.

Ahora son las “amenazas difusas” el gran nuevo negocio que el capitalismo genocida le coloca a la ciudadanía mundial. Los trabajadores serán los paganos de este festín que la criminal aristocracia financiera del capital se corre a nuestra cuenta. Intentarán que con nuestros impuestos y nuestro sudor soportemos el expolio de la mentira, el miedo, la deuda y la explotación; el más letal de todos los terrorismos. ¿Por qué los pueblos que han padecido esta plaga de robos no tienen derecho a negarse a reembolsar una deuda tan profundamente injusta y funesta?.

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