Posts tagged ‘anticapitalismo’

abril 16, 2014

Izquierdas y derechas en la centralidad capitalista (II)

00-we-are-the-99-percentLas dinámicas de crisis globales interconectadas (laboral, financiera, ecológica, migratoria, democrática, energética…) siguen avanzando en el actual 2014 con rumbos erráticos y poco predecibles. Aunque no siempre de una manera evidente podemos comprobar que, conforme el proceso discurre, los contornos que dibujan los mapas y las fronteras de los conflictos reales desbordan los aparentes esquemas de confrontación entre supuestas izquierdas y derechas políticas. Los vendavales que hacen crujir los mástiles de nuestras sociedades decadentes, en forma de paro, deuda, violencia y exclusión social, se compadecen mal con simplificaciones y polaridades políticas forzadamente encorsetadas en izquierdas y derechas por la retórica predecible del poder dominante. Las cuestiones medulares que vertebran la política (y por tanto el conflicto social entre lo que es y lo que debería ser) interpelan a las comunidades humanas y desdibujan por completo los contornos de una división simétrica inducida entre frentes ideológicos empaquetados y artificialmente presentados. Nos referimos a retos tales como las demandas identitarias de los pueblos que aspiran a escribir su propia historia, las luchas contra el capitalismo depredador y antidemocrático realmente existente, articuladas en múltiples plataformas tanto internacionalistas como patrióticas, la espiritualidad de la resistencia ante el retroceso de los derechos humanos en muchos lugares del planeta o incluso la composición orgánica de los movimientos obreros y sindicales a lo largo del tiempo. No será dificil encontrar evidencias que nos ayuden a entender que cualquiera de estos frentes de confrontación contra el modelo económico impuesto por el poder de las élites se ha nutrido de elementos culturales que beben en distintas tradiciones de haceres y saberes, constituyendo finalmente tejidos de oposición difícilmente etiquetables en izquierdas o derechas.

En el ámbito del estado español es posible citar diversos ejemplos de estas amalgamas sólidas de resistencia y contrataque. En el campo de las luchas contra el capitalismo depredador podríamos citar estructuras transversales tales como las Plataformas de Afectados por la Hipoteca, las Mareas Ciudadanas que luchan exitosamente por la salvaguarda de los servicios públicos o en general al fenómeno ciudadano de las multitudes indignadas que exigen una democracial real. En el campo identitario, nunca exento de potentes controversias y paradojas, podemos fijarnos en la Asamblea Nacional Catalana que promueve un referéndum soberanista por la autodeterminación, con sustento político en muy amplias capas de población pertenecientes a supuestas derechas, centros e izquierdas. En el campo de la espiritualidad encontramos la existencia de importantes corrientes religiosas y humanistas, provenientes de distintas familias y tradiciones políticas que defienden la centralidad del ser humano y su liberación frente a la mercantilización de la vida. La historia nos demuestra que el anticapitalismo es una poderosa pulsión de resistencia de los pueblos contra la distopía de un mercado omnipotente capaz de engullir los más básicos derechos político-laborales de las comunidades y de las personas, comenzando por su derecho a la soberanía democrática e identitaria y terminando por su elemental derecho a subsistir físicamente ante la miseria creciente. Este anticapitalismo ha bebido tanto de las hipotéticas derechas como de las izquierdas o de los centros. En el lado contrario también hemos contemplado a supuestas izquierdas y derechas convirtiéndose en puntales muy gruesos que han salido escandalosamente en defensa del sostenimiento de un sistema enormemente injusto en sus momentos de debilidad, como sucedió con la reforma del artículo 135 de la Constitución española. De igual forma podemos encontrar a supuestas izquierdas y derechas que colaboran, de manera combinada, en el sostenimiento de un nacionalismo esencialista y exclusivista construído sobre el menosprecio al extranjero y su puesta bajo sospecha, como está sucediendo actualmente en Francia y en otros muchos lugares.

Pero… si las líneas de los conflictos sociales y políticos realmente existentes no se dejan cartografiar con rigor en términos de polaridad izquierdas-derechas… ¿dónde situar las fronteras entre lo que es y lo que debería ser para entender el presente y construir un futuro de convivencia, paz y justicia entre los pueblos?. ¿No será la propia concepción de la sociedad como una estructura vertical, donde el poder se ejerce desde arriba hacia abajo, de una manera intrínsecamente autoritaria en menoscabo de la participación colectiva en la toma de decisiones, frente a un modelo horizontal donde el poder nace desde la base, configurando de manera directa todas las decisiones políticas que afectan a nuestra vida en común?. Por supuesto ese conflicto entre dos concepciones estructuralmente diferentes de la vida en sociedad es, de manera integral, un conflicto ideológico con raíces filosóficas y políticas muy profundas. El verticalismo, un sistema de pensamiento y organización que no confía en la capacidad del ser humano para gestionar de manera auténticamente democrática y colectiva su presente y su futuro contra el horizontalismo, un proyecto que parte de la idea de que la humanidad como conjunto y como constelación de pueblos diversos, está capacitada para autogobernarse de manera adaptativa e inteligente. El futuro, que se hace presente a cada instante, nos interpela a cada una de nosotras para que tomemos partido en este conflicto ideológico. ¿Entregar el poder a “los que saben” o conservarlo para redistribuirlo con equidad?. ¿Confiar en la inteligencia de la multitud o en el pragmatismo brutalmente egoísta de las élites?. Cada camino exige su precio, su coste de oportunidad y sus peajes. Aunque parezca sencillo no es una decisión fácil de tomar.

Entrada relacionada: Izquierdas y Derechas en la centralidad capitalista (I)

enero 2, 2013

EZLN o la serena dignidad de los invisibles

Extracto de Comunicado del EZLN. México. Fin de Año 2012.  (Pulsa aquí para ir a la fuente original)

¿ESCUCHARON?

Es el sonido de su mundo derrumbándose. Es el del nuestro resurgiendo.

“No es el nuestro un mensaje de resignación. No lo es de guerra, de muerte y destrucción. Nuestro mensaje es de lucha y resistencia. Nosotros, que nunca nos fuimos aunque así se hayan empeñado en hacerles creer los medios de todo el espectro, resurgimos como indígenas zapatistas que somos y seremos. En estos años nos hemos fortalecido y hemos mejorado significativamente nuestras condiciones de vida. nuestro nivel de vida es superior al de las comunidades indígenas afines a los gobiernos en turno, que reciben las limosnas y las derrochan en alcohol y artículos inútiles. Nuestras viviendas se mejoran sin lastimar a la naturaleza imponiéndole caminos que le son ajenos. En nuestros pueblos, la tierra que antes era para engordar el ganado de finqueros y terratenientes, ahora es para el maíz, el frijol y las verduras que iluminan nuestras mesas. Nuestro trabajo recibe la satisfacción doble de proveernos de lo necesario para vivir honradamente, y de contribuir en el crecimiento colectivo de nuestras comunidades. Nuestros niños y niñas van a una escuela que les enseña su propia historia, la de su patria y la del mundo, así como las ciencias y las técnicas necesarias para engrandecerse sin dejar de ser indígenas. Las mujeres indígenas zapatistas no son vendidas como mercancías. Los indígenas priístas van a nuestros hospitales, clínicas y laboratorios porque en los del gobierno no hay medicinas, ni aparatos, ni doctores ni personal calificado. Nuestra cultura florece, no aislada sino enriquecida por el contacto con las culturas de otros pueblos de méxico y del mundo. Gobernamos y nos gobernamos nosotros mismos, buscando siempre primero el acuerdo antes que la confrontación.

Todo esto se ha conseguido no sólo sin el gobierno, la clase política y medios que los acompañan, también resistiendo sus ataques de todo tipo. Quienes apostaron a que sólo existíamos mediáticamente y que, con el cerco de mentiras y silencio, desapareceríamos, se equivocaron. Cuando no habían cámaras, micrófonos, plumas, oídos y miradas, existíamos. Cuando nos calumniaron, existíamos. Cuando nos silenciaron, existíamos. Con nuestro silencio nos hicimos presentes. Y aquí estamos, existiendo. Hemos demostrado, una vez más, que somos quienes somos. Acá, con no pocos errores y muchas dificultades, es ya una realidad otra forma de hacer política. Nos diferenciamos así de quienes, durante sus gobiernos, repartieron y reparten la muerte entre sus gobernados. En los próximos días el EZLN, a través de sus comisiones Sexta e Internacional, dará a conocer una serie de iniciativas, de carácter civil y pacífico, para seguir caminando junto a los otros pueblos originarios de México y de todo el continente, y junto a quienes, en México y en el mundo entero, resisten y luchan.

Somos los mismos de hace 500 años, de hace 44 años, de hace 30 años, de hace 20 años, de hace apenas unos días. Somos los zapatistas, los más pequeños, los que viven, luchan y mueren en el último rincón de la patria, los que no claudican, los que no se venden, los que no se rinden. Hermanos y hermanas, compañeras y compañeros, somos l@s zapatistas, reciban nuestro abrazo. ¡Democracia!, ¡Libertad!, ¡Justicia!”

diciembre 21, 2012

La distopía de Caifás

El mensaje del palestino Jesús, distopía para los poderosos de todas las épocas

El mensaje del palestino Jesús, distopía para los poderosos caifases de todas las épocas

José Laguna. ¡Ay de Vosotros…!. Distopías evangélicas. Cristianisme i Justícia

Dice el refrán que nunca llueve a gusto de todos. Eso mismo pensarían los jefes romanos y farisáicos de la Palestina ocupada cuando oían hablar de aquel nuevo profeta que arrastraba a las masas con sus prédicas utópicas. Su problema consistía en que esa eutopía de los pobres era, a la vez, la distopía de Caifás. Así mismo la eutopía de los reyes, los príncipes y los banqueros de la época era, al mismo tiempo, la distopía de los los explotados, los miserables y los parias.

Brillante, José Laguna, en su cuaderno:

Jesús de Nazaret suspendería hoy la carrera de Administración y Dirección de Empresas en cualquiera de nuestras escuelas de negocios. Sus propuestas no superarían la evaluación de los tribunales económicos y jurídicos. Existen argumentos más que razonables para rebatir uno tras otro cada uno de sus anuncios distópicos para los ricos. Dios es un banquero “necio” que perdona a sus deudores, un empresario “injusto” que paga salarios en función de la necesidad y no del trabajo realizado; un padre “insensato” que acoge incondicionalmente al hijo perdido, agraviando al que siempre le fue leal; un pastor “irresponsable” que abandona el redil y sale a buscar la oveja extraviada; un juez “parcial” que toma partido por la causa de huérfanos y viudas, en detrimento de sus acreedores. La concreción de las propuestas del Evangelio crisitiano en el campo de la economía derivaría hacia un comunismo igualitarista, en el campo ético hacia una sociedad de moral asimétrica, en el político hacia la anarquía y en el espiritual hacia una heterodoxia incompatible con cualquier forma de institucionalización religiosa. La razón última para intentar poner el mundo patas arriba es la creencia en un Dios claramente distópico para los ricos y los económicamente privilegiados.

La esencia cristiana sería, por tanto, el insensato sueño de un Dios distópico para el capital. Es, a la vez, una eutopía a la que el profeta galileo entregó su vida. Una promesa de la que depende la existencia de tres cuartas partes de la humanidad, un camino tortuoso que se nos invita a transitar, un proyecto al que Caifás el banquero, el especulador, el gran empresario, el ejecutor de leyes o el lider político de nuestros días tiene declarada la guerra.

Gracias, José Laguna, por el regalo que nos haces en forma de reflexión compartida y gracias al movimiento Cristianisme i Justícia por vuestro excelente y profundo trabajo colectivo.

abril 29, 2012

Descodificando a Le Pen o la falsa dualidad izquierdas contra derechas

¿Izquierda o Derecha?. Vean su programa y juzguen

Los excelentes resultados de Marine Le Pen en la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas provocan inquietud en los mercados y en las cabezas pensantes que dirigen el negocio desde Bruselas. Opinadores profesionales nos avisan desde sus púlpitos mediáticos que la “extrema derecha” está ganando adeptos y que ello es muy peligroso. Buscamos la propuesta electoral de esa señora y nos encontramos con que su programa económico está en las antípodas del de Sarkozy: Liberarse decididamente de la tutela de los mercados financieros, blindar los servicios públicos, apostar por los productos locales frente a los importados, revalorizar los salarios, renegociar los tratados, imponer una laicidad real del estado, fomentar los referendums vinculantes, atacar decididamente la corrupción, recuperar la independencia política y militar respecto a las grandes “alianzas” internacionales. ¿No podría firmar todo eso cualquier partido de la llamada “izquierda nacionalista”?. Vemos nítidamente que el voto a Le Pen es un voto anti-globalización y  anti-capitalista (ya que el capitalismo en la última década ha preferido adoptar la etiqueta más amable de “globalización económica”). Naturalmente es un programa que provoca pavor entre los “tecnócratas” neoliberales de Bruselas. Y no es precisamente por sus proclamas contra el peligro de islamización de Europa (cosa que al mundo financiero le trae totalmente sin cuidado) sino por la posible nacionalización de la Banca para ponerla bajo el control político de la mayoría parlamentaria. Efectivamente también hay contenidos en su programa que se nutren del sentimiento de desconfianza hacia el extranjero, algo tristemente secular en la condición humana, sobre todo en tiempos de crisis. Pero… ¿No sería también posible etiquetar este programa como “izquierda xenófoba” frente a la “izquierda multicultural” de Jean-Luc Mélenchon?. ¿No podrían ser ambos etiquetados como programas de izquierda por su carácter anticapitalista, frente a los programas de derecha (pro-capitalistas) de Hollande-Sarkozy?.

El intentar analizar siempre los acontecimientos políticos bajo la rígida plantilla mental izquierdas-derechas nos dificulta la percepción de importantes matices socio-culturales que operan en una capa más profunda de la realidad. Este prisma de análisis puede llegar a constituir un cierto reduccionismo intelectual que las propias élites mediáticas fomentan para encubrir y enmascarar sus verdaderos objetivos de clase. Los hechos son tozudos y nos muestran una y otra vez que la lucha de clases existe y es muy real, aunque los magos de la información intenten velarla cada día. “Somos el 1%”, nos gritan cada día los grandes capitales con abierta agresividad, “y vamos a por el 99%”, que sois vosotros. Son los de arriba contra los de abajo, y no tanto las izquierdas contra las derechas. Los resultados electorales franceses nos muestran, por un lado, que el sentimiento anticapitalista no deja de crecer (como ya empezaba a verse con claridad en esta encuesta del año pasado) y por otro que hay una facción de la sociedad que se está cansando de pedirle por favor a los bancos que sean buenos, y que están valorando seriamente la utilización de otros métodos menos amables y más expeditivos.

abril 7, 2011

El sentimiento anticapitalista ya vence en importantes países

Según una reciente encuesta publicada por una empresa canadiense especializada en estudios transnacionales de opinión el sentimiento anticapitalista ya sería mayoritario en importantes países avanzados como Japón, Francia o Turquía. También se recoge un significativo aumento de esta tendencia de opinión en EEUU donde se registra una subida de 15 puntos en poco más de un año. La ola de indignación avanza ante la confirmación de que todo el sistema se construye sobre la base de privatizar las ganancias y socializar las pérdidas, o lo que es igual, en realizar una contínua transferencia de recursos y patrimonio público a manos privadas.

La conviccion del "system error" avanza en todo el mundo rico

A pesar de que la pregunta se realiza en términos amables utilizando la siempre dulce expresión “economía de libre mercado” (en lugar del mucho más certero, exacto y descriptivo nombre de “capitalismo”) en EEUU el rechazo al sistema se eleva al 29% y en Reino Unido (cuna del invento) la desaprobación alcanza el 36%. En Francia, Turquía y Japón el NO al Capitalismo es ya mayoritario. En un mundo donde los ricos son cada vez más ricos y los pobres, incluso dentro del primer mundo, no paran de aumentar, el fracaso rotundo del sistema es cada vez más patente. “EEUU es el último lugar en el que esperábamos ver una caída tan pronunciada de la confianza en el sistema de libre empresa”, comentó el presidente de la compañía promotora del estudio, Doug Miller. Los estadounidenses con ingresos inferiores a 20.000 dólares anuales son quienes han perdido la fe en sistema, ya que solo un 44% de ellos dice creer en él. “La encuesta sugiere que la clase empresarial estadounidense está a punto de perder el contrato social con la familia media que le ha hecho prosperar en el mundo, dijo Miller según este diario.

Cabe pronosticar que esta percepción se irá agudizando debido a las catastrofes medioambientales, los accidentees nucleares, la destrucción de reservas naturales de la biosfera y la progresiva extinción de un número creciente de especies animales y vegetales. El próximo paso será trasladar esta marea anticapitalista al espacio político, rompiendo los muros de cristal que encierran a nuestras falsas democracias.

Fuente: Resultados resumidos de la encuesta original

marzo 21, 2011

Movimientos sociales y altermundismo

Los pueblos se van rebelando contra sus dictadores. Las antiguas fórmulas dejan de ser válidas. La política tradicional se sumerge en el agujero del descrédito mientras nuevos actores emergen por doquier. La política debe ser un instrumento de justicia y redistribución, pero en la actualidad es solo una herramienta de gestión al servicio de los intereses privados de una muy reducida élite. La democracia parlamentaria se ha vaciado cada vez más de contenido real. Necesitamos revindicar otra política, no profesionalizada, orientada a la defensa de los intereses comunes y a la transformación radical de la sociedad.

septiembre 15, 2010

Huelga General 29-S

No al Capital, Huelga General. Las fuerzas de progreso comienzan por fin a unirse.

julio 23, 2010

La bancarrota moral y el silencio de la Iglesia

Una religiosidad políticamente comprometida es una religiosidad coherente. A veces no queda más remedio que lanzar piedras contra los tanques.

Como bien comenta Stiglitz en su último libro, “Caida libre”, un elemento sustancial para entender la crisis sistémica en la que vivimos es el déficit moral. Los directivos de los bancos y las grandes empresas han robado cuanto han podido, han estafado a sus propios clientes, han extorsionado a los ciudadanos y han sobornado a los políticos gobernantes… sin ninguna conciencia de que estuvieran haciendo algo inapropiado. Era “normal”, su responsabilidad era ganar a cualquier precio. Algo más sorprendente resulta que una parte importante de la sociedad comparta esta benevolencia por el robo y el expolio contra los más desfavorecidos. Ciudadanos moralmente corrompidos muestran su apoyo indisimulado a grandes adalides de la podredumbre como Fabra, Camps, Berlusconi, Bush o tantos otros. Un parte importante de esta sociedad está siendo vaciada de su componente ético y se está dejando, está renunciando a su soberanía política sin grandes protestas, se envilece, se revuelca en el fango y parece disfrutar con ello. Nada de esto es nuevo. Lo más sorprendente ante actitudes tan declaradamente anti-cristianas es que los jerarcas vaticanos no estén todos los días haciendo declaraciones de condena contra la ideología capitalista, responsable en último extremo de esta gigantesca bancarrota moral de la sociedad.

El rearme ético de la sociedad es un elemento imprescindible para encarar nuestro futuro colectivo; cualquier propuesta (sea de ascendencia materialista o de ascendencia religiosa) que navegue con este rumbo será positiva. Se echa mucho de menos una Iglesia anticapitalista, coherente con el espíritu evangélico de Jesús de Nazaret, una religiosidad valiente y comprometida que denuncie al sistema y que proponga otro modelo de sociedad acorde con sus principios éticos. La Iglesia católica está echando mucho de menos en estos tiempos convulsos a un papa cristiano y, por tanto, anticapitalista.

junio 23, 2010

Charla de Esther Vivas en Sevilla: 1 de Junio de 2010

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