Posts tagged ‘bankia’

junio 14, 2012

¿Para qué sirve la banca privada?

Los rescates públicos a los bancos privados suman 1,2 billones en ocho países

Así socializan los ricos su deuda privada mientras se apropian del ahorro público: Capitalismo en estado puro.

Jesús Sérvulo González – El País


El sistema financiero español está empachado por un atracón de ladrillo y el Estado ha decidido salir en su rescate. El caso de España no es único: hasta el momento, al menos, ocho países han desembolsado más de 1,2 billones de euros de sus arcas para rescatar al sistema financiero, según datos del Fondo Monetario Internacional (FMI). La diferencia es que el Gobierno de Rajoy ha tenido que recurrir a sus socios europeos para inyectar dinero público a las entidades españolas.

» España. A pesar de que las autoridades españolas no dudaron en alardear de la buena salud de sus bancos durante el colapso financiero de 2008, el estallido de la burbuja inmobiliaria dejó un reguero de entidades enfermizas. En 2010, el Gobierno inició un proceso para impulsar la bancarización de las cajas. Las operaciones eran apoyadas mediante un fondo (FROB), a través del cual España ha aportado 40.789 millones a las instituciones financieras, aunque se han recuperado 27.908 millones. No obstante, como el problema persiste el Ejecutivo ha recurrido a Bruselas, que ha puesto a disposición de España un fondo de hasta 100.000 millones.

» Estados Unidos. La crisis financiera de 2008 tuvo su epicentro en EE UU y el símbolo de aquella tormenta financiera fue la caída de Lehman Brothers. Las consecuencia de aquel tsunami financiero llevó al Gobierno del expresidente George Bush a poner en marcha un fondo, el TARP (Troubled Asset Relief Program), para inyectar hasta 700.000 millones de dólares (unos 574.086 millones de euros) a la banca. Ese dinero permitió nacionalizar las grandes entidades al inocular el dinero público a la fuerza en sus balances. La entidad que recibió más ayudas fue AIG (140.000 millones). Las hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac también fueron nacionalizadas. La ducha de dinero público para eliminar las dudas en el sector financiero, enfermo por la crisis de las hipotecas subprime, también alcanzaron a Citigroup (unos 35.000 millones de euros en dos tramos) o Bank of America (otros 35.000 millones). Cuatro años después, las devoluciones al Gobierno de EE UU ascienden a 227.468 millones de euros, la deuda pendiente corresponde sobre todo a pequeños bancos estatales y locales y a las participaciones que el Estado tomó en algunas entidades.

» Reino Unido. Mientras las entidades españolas sacaban pecho en 2008, los bancos británicos sufrían la virulencia de una crisis que se intensificó en Londres. El banco Northern Rock fue el primero en caer afectado por el veneno de los activos tóxicos. El Gobierno de Gordon Brown lo nacionalizó y abrió la vía de las ayudas públicas para rescatar a la banca. Durante el vértice de la crisis, en otoño de 2008, el Reino Unido aportó cerca de 118.122 millones de euros en el capital de los bancos más afectados, entre ellos el Royal Bank of Scotland (25.000 millones de euros), Lloyds (5.000 millones) y HBOS (16.000 millones). El Tesoro británico aún conserva participaciones en muchas de las entidades por importe de 99.000 millones.

» Irlanda. Uno de los casos paradigmáticos de cómo un país practica una transfusión millonaria de fondos públicos —el 41,2% de su PIB— para salvar al sistema financiero. La medida resultó demasiado dolorosa y tuvo consecuencias inesperadas. El manguerazo de dinero tuvo su origen en un sector financiero desmedido —representaba cerca de ocho veces el PIB irlandés—. Varios meses después del estallido de la crisis financiera, sus consecuencias aún sacudían Irlanda. Dublín se vio obligada a nacionalizar el Anglo Irish Bank y el Irish Nationwide entre 2009 y 2010. El virus financiero se contagió con fuerza y el Gobierno decidió crear un banco malo, Nama, para concentrar los créditos tóxicos de los bancos. Para ello, las autoridades irlandesas destinaron 64.452 millones para comprar préstamos dudosos y capitalizar entidades. Irlanda aún debe recuperar cerca del 90% de esa aportación. La mayúscula inyección de fondos desembocó en el rescate del país por parte del FMI y la UE.

» Holanda. En la misma época, la grave infección de la crisis en dos entidades holandesas llevaron al Gobierno de Amsterdam a desembolsar 84.897 para rescatar a dos de sus bancos principales y a otras entidades. El Fortis recibió 28.000 millones e ING 10.000. Cuatro años después, el Ejecutivo holandés ha recuperado casi la mitad de su aportación.

» Alemania. A pesar de la buena reputación de los bancos alemanes, el Ejecutivo alemán ha inyectado hasta 313.638 millones de euros para sanear sus entidades. Una buena parte de dinero público fue a parar a una multitud de bancos regionales. Pero como el problema financiero fue creciendo, Berlín creó un banco malo que se tragó más de 250.000 millones en activos tóxicos.

» Bélgica. El Gobierno belga aportó el 7% de su PIB para ayudar a Fortis y recapitalizar Dexia. El Tesoro público aún debe recuperar 24.676 millones.

Así le doblaron las rodillas los grandes bancos privados estadounidenses a los tesoros públicos de los países más importantes. Autoquebraron sus balances en 2007 y obligaron a los tesoros públicos a salir en su rescate, disparando la deuda pública y forzando el desmantelamiento del estado del bienestar. La Banca Privada es un cáncer.

 

… ¿y todavía seguís pensando alguno que la culpa de la crisis es de esa marioneta llamada Zapatero?, ¿Tan difícil resulta entender que son las propias reglas del sistema capitalista globalizado las que nos llevan a esta situación?

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Como empezar a obligar a los banqueros a pagar lo que deben – Xavier Vidal Folch

junio 6, 2012

Plan de Rescate Ciudadano

Audio: plan-de-rescate-ciudadano

PlandeRescateCiudadano – DemocraciaRealYa

mayo 27, 2012

¿Déficit o Deuda?: Así te estafa el poder

Engaño, mentira y manipulación, armas fundamentales del terrorismo financiero

La crisis capitalista en España sigue su curso previsible. El sentido común nos indica claramente  que un sistema que lleva inscrito en su código genético la ausencia de responsabilidad individual por los ataques económicos perpetrados contra la colectividad y la constante generación de cotas crecientes de desigualdad, no puede tener otro fin que el hundimiento. Las cúpulas que dirigen el negocio hicieron girar todos los focos mediáticos hacia el déficit público (diferencia entre los ingresos y los gastos que generan las administraciones públicas de un Estado en un año). Se escogía así, entre todos los posibles, el parámetro más conveniente para los fines políticos deseados por dichas cúpulas, que no eran otros que el desmantelamiento de las garantías de la cohesión social y el sometimiento de la ciudadanía al poder de las élites económicas. Mientras tanto restaban importancia a otros parámetros, mucho más decisivos para entender el funcionamiento general del sistema y su sostenibilidad futura, como son la deuda total, la deuda privada (diferencia acumulada entre ingresos y gastos, generados por empresas, bancos y particulares) y la deuda pública (diferencia acumulada entre los ingresos y gastos generados por el conjunto de las administraciones públicas).  Dicho de otra forma, la deuda sería la resultante final de los déficits acumulados y de los “proyectos” aún no rentabilizados (y posiblemente nunca). Se contrae deuda con objeto de cubrir los déficits y/o inciar nuevos proyectos para los que no se disponen de ahorros. El sistema es un gigantesco cuento de la lechera en el que la leche derramada suele ser pagada por el que la pisó y no por quién rompió el cántaro. Otros también lo podrían llamar “estafa piramidal”.

Aprovechando la falta de formación de gran parte de la población se nos introduce la absurda idea de que el montante total de la deuda acumulada por todos los agentes económicos es mucho menos importante que los números concretos de la deuda anualizada (déficit) de las administraciones públicas. La teocracia bancaria pretende hacerle creer al pueblo que la hipotética correción de un problema insignificante en tamaño será la palanca de salvación para todo un sistema quebrado y corrupto, es decir, algo equivalente a pretender convencernos de que es posible curar un cáncer con una mezcla de aspirinas y espiritismo. El sistema ya no tiene credibilidad porque no tiene ningún plan de futuro que ofrecer. Corre despavorido, como pollo sin cabeza y sin destino. Simplemente nos exige fe y sumisión para que lo acompañemos en un viaje, que ya todos intuímos, a ninguna parte.

Los secuestradores de Bankia han pedido 18.000 millones de euros más por el rescate de la entidad a los pueblos que configuran el estado español, a añadir a los 4.500 millones de extorsión que ya fueron entregados en un primer pago. El gobierno cleptocrático, al cuidado de los intereses de sus amos, no ha tardado en garantizarles miles de maletas llenas de dinero caliente, recién robado de nuestras carteras y salarios. Ante la opinión pública no tardarán en contarnos que el dinero pagado no aumentará el déficit, sino la deuda y se quedarán tan panchos. Como el país tiene una baja deuda pública, en comparación con sus socios, no habrá problema en subirla varios dígitos de una vez. La contbilidad mágica y creativa del “birli birloque” puede aumentar la deuda mientras baja el déficit, en una descomunal burla a la ciudadanía.

La deuda es la más antigua forma de esclavitud

La esclavitud por deuda (algo que está sucediendo a Grecia y que pronto nos sucederá a nosotros, en el momento del inevitable “rescate”) es uno de los problemas más antiguos de la humanidad. Los países de África, Asia y América Latina lo conocen muy bien, de la misma forma que lo conocían los habitantes de Palestina y de todo el Oriente Medio en la época del Antiguo Testamento. La solución a esta cuestión clave, propuesta desde aquellos lejanos días por nuestros antepasados, por los profetas y, para los creyentes, por el propio Dios, no era otra que el Jubileo: Condonación total o parcial de la deuda  (“Perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores”) y liberación de los esclavos.  La doctrina bíblica al respecto puede encontrarse en múltiples textos, entre los cuales exponemos algunos ejemplos: Éxodo 22:24-26; Levítico 25:35-37 y Deuteronomio 23:20.  Una y otra vez se insiste en la prohibición de los préstamos de dinero o alimentos con interés a un hermano o hermana necesitados  ó incluso a un residente extranjero. Otros libros de la Biblia subrayan la importancia de ésta prohibición sobre los intereses.  Por ejemplo, Salmo 15:5 caracteriza a un hombre justo, como uno que, entre otras cosas, “presta su dinero sin interés”. Tanto Ezequiel 22:12 como Nehemías 5:1-11 condenan prestar dinero con interés, especialmente para los pobres.  Ezequiel 18:13 señala incluso al préstamo de dinero con intereses como uno de los pecados dignos de muerte. ¿Cómo y por qué llegaron los antiguos a esta conclusión?, ¿Qué conexión guardan esas recomendaciones “proféticas” con el rabiosamente actual problema de los deshaucios a familias con todos sus miembros en el paro e hijos pequeños a su cargo?.

La traducción a nuestros días de todo esto sería la auditoría exhaustiva de la deuda, condonación total de la deuda odiosa, pérdida de patrimonio de los accionistas y especuladores, recuperación de bienes y encarcelamiento de los banqueros, empresarios y políticos que se han lucrado obscenamente y han espoleado el problema con su avaricia criminal, creación de una banca pública ética y democrática que preste sin interés, reformulación profunda de todo el sistema monetario, reformulación de las leyes de propiedad sobre la tierra, los recursos naturales y los medios de distribución de manera que se imposibilite cuaquier forma de acumulación, armonización fiscal al alza y con fuerte progresividad, desmantelamiento de los paraísos fiscales y confiscación de los fondos allí depositados, renta básica de ciudadanía y establecimiento de un tope máximo de beneficio empresarial. Ayer, hoy y mañana puro sentido común.

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P.D.: Si las cúpulas vaticanas tuvieran la más mínima sensibilidad cristiana hace tiempo que estarían exigiendo cada día todo esto a gritos y, por supuesto, habrían condenado como profundamente antirreligiosa, antievangélica y anticristiana la reciente reforma de la Constitución española, en la que se establece la prioridad aberrante del pago de la deuda sobre la cobertura de las necesidades básicas de las personas. En el libro fundacional de las tres grandes religiones monoteístas podemos encontrar también interesantes reflexiones sobre el derecho de propiedad sobre la tierra (Levítico 25:23), sobre el disfrute de sus frutos, sobre la forma de trabajarla y sobre la obligación de cuidarla. Aunque estos libros han quedado completamente desfasados en sus prescripciones sobre moral sexual, papel de la mujer en la sociedad, castigos corporales o uso penal de la violencia, siguen conteniendo ideas importantes sobre otras muchas cuestiones relativas al bien común y a la perpetuación de la especie humana sobre la Tierra. Incluso para los no creyentes se trataría de lecturas enriquecedoras como tratados históricos de Antropología Social, Derecho y Filosofía.

abril 26, 2012

Bankia pública, para empezar

Sin BankiaPública permanente, sin que el control del dinero se ejerza por el pueblo de forma democrática y soberana, jamás podremos salir del agujero en el que los criminales nos están metiendo.

Hoy podemos leer en los diarios económicos que el FMI alerta “de que quizá se necesite un mayor apoyo público para reestructurar el sector financiero”. “Con objeto de evitar que los costes de resolución sean demasiado elevados para que la industria los pueda soportar, una vez agotadas las opciones para una recapitalización privada, puede ser necesario un mayor recurso a la financiación pública, con el fin de preservar la estabilidad financiera y evitar un excesivo desapalancamiento”.

Una vez más los criminales organismos financieros internacionales vuelven a plantear esclavizar al pueblo, como en los peores momentos del feudalismo, quitándole el pan de la boca a los pobres y a los campesinos para engordar la bolsa de los señores del castillo.

La riqueza para quien la produce, la tierra para quien la trabaja y la banca para quien la sostiene, es decir para el pueblo. Banca Pública YA y para siempre. En el caso de Bankia quizás sería cuestión de dejar caer el valor de las miles de viviendas que tiene en sus balances al precio actual de mercado, dejar caer el valor de la acción hasta que quede a su precio real, declarar la entidad en quiebra, respetando solo a los impositores hasta cierta cantidad garantizada. Después, con lo que quede, nacionalizar estableciendo un justiprecio (algo parecido a lo que está haciendo el gobierno argentino con YPF). A partir de ahí , empezar a conceder pequeños créditos bajo criterios de ética y sostenibilidad a microempresas y, finalmente, crear un parque público de viviendas en alquiler con un gran stock de pisos preservados al efecto. Recapitalizando, poco a poco, gracias a los pequeños ahorradores para que la Banca Pública y Ética se haga una realidad.

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