Posts tagged ‘Bin Laden’

mayo 8, 2011

¿A quién beneficia la existencia de Al Qaeda?

¿Quién ha pagado el sueldo de este hombre y el de todo su inmenso equipo de trabajo?

Las élites dirigentes de EEUU y Arabia Saudita han tenido un buen acuerdo durante casi 80 años: los saudíes garantizan el suministro ilimitado de petróleo a EEUU a cambio de seguridad militar, impunidad política y certeza jurídica de que los beneficios lleguen directamente a la familia gobernante, en sus múltiples ramas. La familia saudí recibe todo tipo de protección por parte de los gobiernos estadounidenses pese a la represión interna, la falta de libertades y la ideología extremista en que se sustenta. Por dar unos datos, sin entrar en profundidades, Arabia Saudita no tiene Constitución, ni gobierno representativo, ni libertad de prensa, ni de reunión. Las iglesias y sinagogas están prohibidas y los shíies son tratados como apóstatas (es frecuente referirse a ellos con el término peyorativo de “rafiditas”, que se vendría a traducir como “los que rechazan” –rafad-) si hacen manifestación pública de su fe. El 23 de abril se convocaron una especie de elecciones municipales (las primeras de su historia fueron en 2005) en las que las mujeres no han podido votar… Se podría seguir, pero con estos datos basta para entender de qué país se está hablando. No sería excesivo afirmar que estamos ante el estado más totalitario y aberrante de todo el orbe planetario. La única forma de mantener la existencia de un régimen tan despiadadamente tiránico es la creación artifical de una “amenaza fantasma” que pueda seguir legitimando el uso de todo este tsunami de violencia represiva. No cabe duda de que para ellos la marca Al-Qaeda es un negocio estratégico, con unos altísimos niveles de rentabilidad.

En noviembre de 2009 el Ejército de Arabia Saudí entra en  Yemen en apoyo de las fuerzas yemenitas que combatían a los rebeldes houtis. Aquí Arabia Saudita aplicó la misma estrategia que Israel contra los palestinos: operó en aguas internacionales, bombardeó bastiones rebeldes dentro del territorio yemenita (utilizando bombas de fósforo, como Israel en Gaza) y desplazó a centenares de pobladores de aldeas fronterizas para “crear una zona de seguridad” (sic) que pusiese fin “al flujo de terroristas, contrabandistas e inmigrantes ilegales”. La nula reacción internacional a ambas operaciones, debido a “la amenaza terrorista”, indicó a los gobiernos de Arabia Saudí e Israel que seguían teniendo “luz verde” para implementar estos ataques indiscriminados contra civiles indefensos.

Arabia Saudí cuenta con el visto bueno de EEUU, que considera a Yemen una base de operaciones de Al-Qaeda –y así hay que interpretar que sean los saudíes quienes han impuesto, utilizando al Consejo de Cooperación del Golfo, una “solución” a las revueltas populares en Yemen, promoviendo a su candidato, el general Ali Moshen Al Ahmar, un amigo corrupto enriquecido por el contrabando de petróleo en el país más pobre del mundo árabe, como el sustituto del actual presidente en una etapa “de transición”. En Bahréin el ejército saudí también ha intervenido en apoyo de la dictadura amiga reinante.

La única forma de legitimar la represión más brutal, como la que ejercen los gobiernos saudí e israelí contra decenas de millones de habitantes en su zona de influencia es alegar la existencia de una amenza aún mayor. En este punto Al Qaeda juega un papel decisivo. También será necesario agudizar hasta el extremo los odios interétnicos entra suníes y shíies,  otro rol asignado a este grupo cuya financiación no puede provenir de una fuente distinta a la estos ricos y abiertamente criminales regímenes. Las élites israelíes obtienen un beneficio añadido de la existencia de Al Qaeda: Además de legitimar su política de represión, apartheid y asesinatos selectivos contra los palestinos (supuestos amigos de Al Qaeda) consigue estimular enormemente las ventas en su principal sector productivo nacional, que es la industria del armamento y los “sistemas de seguridad” contra amenazas terroristas. El triángulo de intereses EEUU-Arabia Saudí-Israel aparece como el principal beneficiado en la escena del crimen.

Algunos datos para esta entrada han sido tomados de: El declive de EEUU en Oriente Medio

mayo 2, 2011

“Guerra contra el terror”, el gran culebrón para masas aborregadas

Dos de los protagonistas del exitoso guión "Guerra contra el terror". Estos personajes, ya amortizados, serán reemplazados en la nueva temporada

Los guionistas de ese gran serial televisivo de ficción llamado “Guerra contra el terror” nos han presentado hoy el capítulo 500: Los paladines de la libertad matan al malo, malísimo. Esperan conseguir grandes audiencias y el regocijo de los televidentes. Ya están preparando nuevas entregas con espectaculares atentados protagonizados por otros nuevos malos malísimos para que  los buenos buenísimos puedan volver a vengarse, imponiendo por siempre la bondad y la libertad.

Mientras los seriales de ficción continúan su emisión a través de las pantallas televisivas la crónica de la Historia de los últimos 50 años nos ofrece sus datos y fechas:

1. Vietnam (1964-1975):

Mentira mediática: El 2 y el 3 de agosto Vietnam del Norte atacó a dos barcos estadounidenses en la bahía del Tonkin.

Lo que supimos después: El ataque nunca existió. Fue una invención de la Casa Blanca.

Objetivo real: Impedir la independencia de Vietnam y mantener la dominación estadounidense sobre la región.

Consecuencias: Millones de víctimas, malformaciones genéticas (agente naranja), enormes problemas sociales.

2. Granada (1983):

Mentira mediática: La pequeña isla del Caribe ha construido una base militar soviética y pone en peligro la vida de médicos estadounidenses.

Lo que supimos después: Totalmente falso. El presidente Reagan fabricó el pretexto de cabo a rabo.

Objetivo real: Impedir las reformas sociales y democráticas del Primer Ministro Bishop (que fue asesinado).

Consecuencias: Represión brutal y restablecimiento de la influencia de Washington.

3. Panamá (1989):

Mentira mediática: El presidente Noriega es un peligroso traficante de drogas y es urgente detenerlo.

Lo que supimos después: Noriega era un producto de la CIA y reclamaba la soberanía del canal cuando acabase la concesión a USA. Intolerable para Estados Unidos.

Objetivo real: Mantener el control estadounidense en esta vía de comunicación estratégica.

Consecuencias: Los bombardeos estadounidenses mataron entre 2.000 y 4.000 civiles, ignorados por los medios de comunicación.

4. Iraq (1991):

Mentira mediática: Los Iraquíes habían robado las incubadoras de la maternidad de Kuwait City.

Lo que supimos después: Invención total de una agencia publicitaria pagada por el emir de Kuwait, Hill & Knowlton.

Objetivo real: Impedir que Oriente Próximo resista a Israel y consiga independizarse de EEUU.

Consecuencias: Innumerables víctimas de la guerra y después un largo embargo incluso sobre los medicamentos.

5. Somalia (1993):

Mentira mediática: Kouchner «sale a escena» como héroe de una intervención humanitaria

Lo que supimos después: Cuatro sociedades estadounidenses habían comprado la cuarta parte del subsuelo somalí, rico en petróleo.

Objetivo real: Controlar una región militarmente estratégica

Consecuencias: Al no conseguir controlarla, Estados Unidos mantendrá la región sumida en un caos interminable.

6. Bosnia (1992 – 1995):

Mentira mediática: Existen campos de exterminio serbios que están siendo utilizados para masacrar a los bosnios.

Lo que supimos después: Ruder Finn y Kouchner mentían. Eran campos de prisioneros para intercambios. El presidente musulmán Izetbegovic lo reconoció.

Objetivo real: Romper Yugoslavia, demasiado a la izquierda, eliminar su sistema social, someter la zona a las multinacionales, y controlar el Danubio y las rutas estratégicas de los Balcanes.

Consecuencias: Cuatro años de una guerra atroz para todas las nacionalidades (musulmanes, serbios, croatas), provocada por Berlín y prolongada por Washington.

7. Yugoslavia (1999):

Mentira mediática: Los serbios cometen un genocidio sobre los albaneses de Kosovo

Lo que supimos después: Invención pura y simple de la OTAN, como reconoció Jamie Shea, su portavoz oficial.

Objetivo real: Imponer la dominación de la OTAN sobre los Balcanes, y su transformación en policía del mundo. Instalación de una base militar estadounidense en Kosovo.

Consecuencias: Dos mil víctimas de los bombardeos de la OTAN. Limpieza étnica de Kosovo por la UCK, protegida de la OTAN.

8. Afganistán (2001):

Mentira mediática: La autoridad de este país actúa en connivencia con Bin Laden, lider de Al Qaeda y autor de los atentados del 11-S, y por tanto es cómplice de sus crímenes.

Lo que supimos después: No hay ninguna prueba que vincule directamente a Bin Laden con los crímenes del 11-S. No hay ninguna prueba de que Al Qaeda y los Talibán persigan los mismo objetivos estratégicos ni sean parten de un mismo entramado político. En cualquier caso, los talibanes se habían comprometido a localizar y extraditar a Bin Laden, tras la presentación de los correspondientes cargos y los indicios de prueba, para que pudiera ser juzgado en EEUU, cosa que a las autoridades norteamericanas nunca pareció interesarle.

Objetivo real: Controlar militarmente el centro estratégico de Asia y sus reservas gasísticas, construir un oleoducto que permitiera controlar el suministro energético del sur de Asia, aumentar la facturación de sus empresas armamentísticas, aislar a Irán.

Consecuencias: Una larga ocupación, un gran incremento de la producción y el tráfico de opio, un país hundido en la crueldad y en la miseria, las mujeres relegadas a la sumisión y el oscurantismo, un aumento espectacular de la actividad terrorista, incontables víctimas civiles.

9. Iraq (2003):

Mentira mediática: Sadam poseía peligrosas armas de destrucción masiva (ADM), afirmó Colin Powell a la ONU, probeta en mano.

Lo que supimos después: La Casa Blanca ordenó a sus servicios que falsificaran o fabricaran las pruebas (asunto Libby). Las ADM no existían.

Objetivo real: Controlar el petróleo, abrir mercado para sus megaempresas, cercar a Irán, presionar a sus rivales China y Rusia, proteger a Israel.

Consecuencias: Iraq hundido en la crueldad y en la miseria, las mujeres relegadas a la sumisión y el oscurantismo, un aumento espectacular de la actividad terrorista, incontables víctimas civiles.

10. Venezuela – Ecuador (¿2008?):

Mentira mediática: Chávez apoya el terrorismo, importa armas, es un dictador (el pretexto definitivo parece que todavía no se ha elegido).

Lo que ya sabemos: Ya se han vertido varias mentiras mediáticas: Chávez dispara contra su pueblo, Chávez es antisemita, Chávez es militarista… Y la satanización continúa.

Objetivo real: Las multinacionales estadounidenses quieren el control del petróleo y los demás recursos de toda América Latina. Tienen miedo de la liberación social y democrática del continente.

Consecuencias: Washington está librando una guerra global contra el continente: golpes de Estado, sabotajes económicos, chantajes, establecimiento de bases militares cerca de las riquezas naturales.

(Este breve resumen de hechos ha sido aportado por Txema, comentarista habitual de las noticias publicadas en la versión digital del Diario Público)

PD: Adjuntamos opinión de Chomsky sobre el supuesto asesinato del supuesto autor de los crímenes del 11-S

septiembre 11, 2010

11-S, la gran teoría de la conspiración

En conmemoración con la fecha de hoy reproducimos este post publicado hace ya algunos meses:

Muchos lo piensan. Algunos incluso se atreven a escribirlo

“Éranse una vez unos hombres muy malos con turbantes que vivían escondidos en unos remotos lugares de Asia. Pasaban su tiempo dentro de grietas y agujeros excavados en las montañas. Eran atrasados, incultos y crueles hasta el extremo. Su principal inquietud era matar a los cristianos occidentales, que son unas personas muy buenas, cultas y tolerantes que viven en Europa y América del Norte. Uno de estos hombres decidió un buen día, mientras rezaba en su cueva, que estrellaría dos aviones contra las torres gemelas de Nueva York y que después pondría unas sofisticadas mochilas-bomba en los trenes de Madrid y Londres sin que los servicios secretos y la inteligencia militar más avanzada del mundo se enteraran de nada. Llamó a media docena de sus compañeros anacoretas, cogieron sus teléfonos móviles y un par de portátiles de los que suele haber en todas las cuevas y a los pocos meses dos aviones de pasajeros hicieron colapsar en cuestión de minutos algunos de los rascacielos mejor construidos en el país más avanzado de la Tierra”.

Hay personas a las que no les gustan las teorías de la conspiración y prefieren investigar la verdad. Algunas de ellas son: FRANCESCO COSSIGA. Ex-Presidente de la República Italiana; ANDREAS VON BÜLOW. Ex-Secretario de Estado de Defensa, Ex-Ministro de Investigación y Tecnología de Alemania; MICHAEL MEACHER, Miembro del Parlamento Británico; GIULIETTO CHIESA, Eurodiputado del Parlamento Europeo; YUKIHISA FUJITA, Miembro del Parlamento Japonés; PAUL HELLYER, Ex-Vicepresidente de Canadá, Ex-Ministro de Defensa y Trasnporte; RON PAUL, Congresista Republicano por Texas, Candidato a las Presidenciales de EEUU en 2008; CHRISTINE BOUTIN. Ministra de Vivienda y Urbanismo de la República de Francia; DENNIS KUCINICH, Congresista Demócrata por Ohio, Candidato a las Presidenciales de los EEUU en 2008, KURT SONNENFELD, fotográfo contratado por el gobierno federal… entre otros cientos de millones de ciudadanos de todo el mundo.

Aquí se puede ver lo que realmente piensa la gente de a pie sobre este asunto. (Basta ordenar por puntos los más de 100 comentarios a la noticia)

marzo 26, 2010

Terrorismo al servicio del capital

Bandera falsa: El dinero tiene sus razones

La realidad no siempre es como nos la cuentan. Una y otra vez los actos terroristas salpican el planeta en los sitios y momentos más apropiados a los intereses del poder. Puede ser en Colombia, Bosnia, EEUU, Afganistán, Yemen, Argentina, España o Pakistán. Desde Las Brigadas Rojas hasta Bin Laden, pasando por la insurgencia iraquí, aparecerán justo cuando a los caciques del dinero les venga bien, en una perfecta sincronización con agendas políticas y planes de despliegue militar. Seguramente no erraríamos al afirmar que la mayor parte de atentados terroristas que se producen en el mundo están generados por los propios servicios secretos de los Estados. Hay ya casos históricos, completamente confirmados y reconocidos, en manos del Mossad israelí (los mayores maestros en esta práctica criminal para la manipulación de masas), los servicios secretos italianos (en su lucha contra el comunismo), o la CIA (para preparar el aterrizaje de la tiranía militar-corporativa en muchos rincones del planeta).

La última aparición de la gran estrella mediática del terrorismo mundial,  echándole un cable a los fiscales norteamericanos en la fabricación del consenso colonial contra el Islám, no es más que el enésimo capítulo de esta patética estrategia de la cleptocracia mundial para seguir saqueando el planeta. Bin Laden es el ídolo de las élites parasitarias que dirigen el mundo, con su increíble “hat-trick” 11-S, 11-M, 7-J, es el “galáctico” mejor pagado,  la más rentable creación  virtual al servicio de ese selecto club llamado “aristrocracia financiera transnacional”.

La barbarie terrorista en todo el mundo cada vez huele más a Inteligencia de Estado, a explosivo militar de última generación, a ejecutores mercenarios de poca monta (con hambre de dinero o drogas) que cogen la pasta sin hacer preguntas, a carceleros y  delincuentes haciendo negocios.

Hasta el sufrido ciudadano, narcotizado por el fútbol, la hipoteca y los juegos de azar, comienza a percibir que algo está muy podrido tras cada nueva previsión o ejecución de atentado terrorista.

Post relacionado: Argumentos necesarios para la rapiña colonial.

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