Posts tagged ‘explotacion’

octubre 13, 2013

Carta a un ser humano sin empleo

José Ibarrola

José Ibarrola

Durante décadas han intentando, y en muchas ocasiones conseguido, convencerte de que la culpa de tu situación es solo tuya y de que el empobrecimiento de la gente no es más que el lógico castigo a su ineficiencia o a su falta de productividad. Han inyectado la culpa en tu pensamiento, diciéndote que lo que te pasa es la consecuencia de no haberte formado lo suficiente, de no haber tenido todo el interés necesario en progresar, de ser algo perezos@, de conformarte con poco y ahora incluso de ser un defraudador/a o un pequeño ladrón. Han intentado, y en muchas ocasiones han conseguido, convencerte de que la solución a tus problemas no pasa por asociarte y estrechar vínculos comunitarios con otras millones de personas que se ven como tú sino en aceptar de forma inevitable la realidad opresiva que te envuelve, en confiar en los juegos de azar como sueño dorado que pondrá fin a tu pesadilla cualquier buena mañana, en ahogar tus penas con los deportes de masas que se muestran por las pantallas, con las drogas legales o en la telebasura. Han intentado, y en muchas ocasiones han conseguido, convencerte de que has fracasado como persona, de que debes avergonzarte de tu condición y de no mostrarla demasiado en público porque así solo vas a encontrar el desprecio social y la agudización de tu infelicidad. Durante décadas han intentado, y en muchas ocasiones han conseguido, convencerte de que ser un des-salariado como tú equivale a no trabajar. Sin embargo tu sabes que trabajas en el hogar, que trabajas realizando labores básicas de cuidado y mantenimiento en el seno de tu familia, que trabajas duro buscando empleo o en tareas relacionadas con la economía de subsistencia, que trabajas duro para formarte si eres estudiante, que trabajas duro ayudando y dando soporte a personas que te rodean y te necesitan. Tú en el fondo sabes que no es trabajo lo que te falta sino salario.

Yo hoy quiero decirte que casi todo lo que te han contado y te han hecho creer es mentira. Eres tan trabajador como cualquiera aunque hoy no tengas salario, eres tan digno como cualquiera aunque te hayan robado tu autoestima, no eres el culpable de lo que te pasa, no eres un vago, no eres un fracasado o fracasada, no eres un corrupto o corrupta, no eres un defraudador. Solo eres una persona que aspira a subsistir y a ser feliz, como cualquier otra, una persona que trabaja cada día, que es útil y que aspira a ser más útil aún. No es caridad lo que necesitas, simplemente justicia. El otro trabajador/a no es tu enemigo sino tu único aliado posible. No te dejes engañar por aquellos que te quieren hacer confiar en los juegos de azar como solución a tus problemas en lugar de buscar alianzas con otras millones de personas que al igual que tú solo aspiran a ser felices y útiles. No hay nada dentro de ti que esté mal o que funcione mal. Es el sistema el que está mal y el que funciona mal, un sistema que legitima y justifica la desigualdad económica extrema entre los seres humanos y el afán ilimitado de lucro privado como un fenómeno normal, natural y deseable, para así anular nuestra capacidad colectiva de resistencia. Un sistema que fomenta el aumento del paro como forma de sometar más a los que aún conservan un salario, un sistema que, en definitiva, utiliza el desempleo y la precarización del empleo como mecanismo de control social en favor de las élites. Es el sistema el culpable de tu situación y, particularmente, son las grandes oligarquías de banqueros, de grandes directivos de empresas cotizadas en bolsa que suben su valor conforme despiden a más trabajadores como tú y los políticos profesionales corrompidos por los anteriores los culpables de tu dolor.

asamblea_trabajadores_desalariadosSí hay un camino, sí hay un futuro, pero no soluciones mágicas, solo inteligencia y fuerza colectiva, trabajo cooperativo, trabajo en red, preocupaciones compartidas y apoyo mutuo como formas de construir una nueva realidad. Busca alianzas con otros trabajadores y trabajadoras (tengan o no tengan salarios), pelea contra la desigualdad y su legitimación social, exige una renta garantizada de ciudadanía que mereces de sobra por tu esfuerzo, reivindica el reparto del trabajo y el reparto del poder. La defensa de lo común es nuestra esperanza.

Entrada relacionada: Diez ideas para empezar a liberarnos del control social y la explotación

julio 9, 2013

La expropiación del trabajo ajeno como fuente de riqueza

renta_basicaEl debate sobre la separación del empleo respecto del trabajo sigue estando en el centro explicativo de la crisis. Contemplamos con corpresa como cada día hay menos empleo (trabajo monetariamente remunerado) mientras existe cada vez más trabajo real y potencial (cosas que se hacen y cosas que deben ser hechas en todos los ámbitos de la vida). Que no haya empleo no significa, en absoluto, que no haya trabajo. El empleo sería un subgrupo cada vez menor dentro del vasto universo del trabajo. Por otro lado es necesario señalar que cualquier acumulación genuina de riqueza está basada en la apropiación de los frutos del trabajo realizado por otr@s. Ninguna gran fortuna puede edificarse sobre el trabajo realizado en exclusiva por una sola persona. La fórmula de la riqueza material, por tanto, consistirá necesariamente en controlar la mayor cantidad posible de fuerza laboral (trabajo) a cambio de la menor cantidad posible de remuneración. No es difícil entender que todas las grandes acumulaciones de riqueza de la historia, desde los imponentes faraones egipcios de la antigüedad, hasta las modernas fábricas textiles de Bangladesh o Indonesia en la actualidad, pasando por las enormes plantaciones de algodón de los nacientes Estados Unidos de América, siempre se han basado en el mismo principio de “trabajo forzado”. El capitalismo jamás habría conseguido prosperar sin esta mano de obra sub-retribuida o, directamente, no retribuida. Los ejércitos de esclavos han sido, por tanto, el camino más recto hacia la acumulación de riqueza material ya que garantizan la máxima cantidad de trabajo al mínimo coste posible en manos de una sola persona o sociedad empresarial. Existen además, y esto ya quizás no sea tan evidente, otras formas de capturar trabajo útil sin tener que remunerarlo a través de formas invisibilizadas de explotación laboral como puede ser el inmenso caudal de actividad realizado por las mujeres como mano de obra doméstica o campesina. Según Mari Ángeles Durán, si en el estado español hubiera que convertir en empleo a jornada completa las horas dedicadas a trabajo no remunerado, sería necesario crear un mínimo de 26,4 millones de empleos… ¡En un entorno en el que había 18,6 millones de personas ocupadas en el mercado! (EPAIV trim.2009). De ese tiempo de trabajo gratuito, el 83% lo realizan mujeres. Suele olvidarse el hecho de que si las mujeres no desempeñaran estas “tareas del hogar” las empresas no podrían funcionar porque los hombres no tendrían tiempo de “trabajar” cuidando a sus niños y mayores, cocinando, limpiando, barriendo, yendo a comprar comida, etc. Las empresas capitalistas necesitan este trabajo no remunerado para su sostenimiento vital pero no están dispuestas a pagar por el ya que eso haría disminuir drásticamente sus beneficios. Forzar el trabajo de otros (y sobre todo de otras) siempre ha sido una cuestión crucial para los que aspiran seriamente a hacerse ricos y por ello el patriarcado sometió históricamente a la mujer como mano de obra cautiva desde el principio de los tiempos, como bien nos explica Amaia Pérez Orozco o Silvia Federici.

Una falsa solución que el sistema ha inventado para afrontar este problema del mantenimiento y restitución de la fuerza laboral, ha sido lo que ellos mismos han bautizado como “externalización” de los costes laborales que viene a significar en un lenguaje más llano “que otros paguen y mantengan lo que yo disfruto”. Desde este punto de vista puede ser una solución más real al problema la exigencia de la ILP por la renta garantizada de ciudadanía. Elemental cuestión de justicia y eficiencia económica que, por otro lado, solo podría ser financiada dentro del actual sistema con una profunda reforma fiscal que hiciera pagar los costes reales de la fuerza laboral a quien realmente la disfruta y la rentabiliza desde el punto de vista monetario.

Todo este debate plantea ante nosotr@s un abanico de cuestiones urgentes que nos exige repensar el mundo del trabajo, sus significados, su distribución y los sistemas de compensación más sostenibles y efectivos para las personas que verdaderamente lo realizan.

Entradas relacionadas:
Hacia una nueva semántica del trabajo.
Valor y precio.

mayo 9, 2013

Mariano Rajoy: El presidente que más ha endeudado a los españoles

Fíjate en sus caras. En un par de años los verás en los consejos de administración de las empresas a las que ahora protegen con sus decisiones

Fíjate en sus caras. En un par de años los verás en los consejos de administración de las empresas a las que ahora protegen con sus decisiones. No trabajan para ti. Trabajan para ellos.

Cuando el PP llegó al poder, la deuda pública estaba en el 68,5% del PIB. Ahora ya (Septiembre-2014) se sitúa en el 98.9%. Todo para los bancos privados. Miseria para el pueblo.

Durante el año 2012 la deuda pública española ya experimentó uno de los mayores avances de su historia. Habría que remontarse más de un siglo, hasta la época del desastre de Cuba y Filipinas, para ver algo similar. La deuda pública había pasado de suponer un 69.3% de nuestro PIB (736.468 millones de euros) a finales de 2011, al 84.2% del PIB (883.873 millones de euros) a finales de 2012, con un escalofriante incremento del 14.9% en un solo año,  más de 145.000 millones de euros de incremento en un solo ejercicio. En Enero de 2013 volvimos a batir el registro acumulativo con un 85.3% del PIB. El tópico dice que los gobiernos socialdemócratas incrementan la deuda y los neoliberales la reducen. La realidad es que ambos la incrementan pero los neoliberales pulverizan los records con un absoluto desparpajo. A la clase social para la que trabajan les va muy bien así.

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Los regalos de dinero público a los mismos bancos privatizados que nos desahucian están en la raíz del expolio. Esta es la realidad de las políticas neoliberales del PP de Rajoy, un partido que se está encargando de colocar grilletes en los brazos y piernas de todos los habitantes del estado español y de sus hijos e hijas. Rajoy tiene ya el triste record de ser el presidente que más daño ha hecho al país, vendiendo a sus ciudadanos como esclavos a los grandes bancos y multinacionales, socializando las pérdidas de esos mismos bancos y empresas, desmantelando el estado del bienestar y condenando al exilio a los jóvenes. Nunca antes un presidente fue tan débil con los fuertes y tan fuerte con los débiles, nunca vimos tanto desprecio hacia el pueblo, al que dice representar, por parte de un gobernante. Las políticas neoliberales y capitalistas en general solo persiguen un propósito que es hacer más ricos a los ricos y más pobres y sumisos a todos los demás. La nueva ley educativa que quieren implementar está orientada a consolidar esta estructura de privilegios al servicio de las élites. El neoliberalismo y el capitalismo en general jamás concibieron la educación como un mecanismo para mejorar y humanizar la sociedad sino únicamente como una herramienta para mantener la desigualdad, el control y el poder totalitario de las élites acaudaladas sobre el resto de seres vivos, que se convierten en simples engranajes a su servicio.

Cuando les oigas decir que su prioridad es el déficit pregúntales por la deuda, que a la postre será lo que realmente le importe a tus hijos. Cuándo les oigas decir que no se puede gastar lo que no se tiene pregúntales entonces porqué ellos están endeudando al país como nunca antes nadie lo había hecho. La respuesta es evidente: Ellos no miran por tus intereses y mucho menos por los de tus hijos. Su única motivación es labrarse un futuro de bienestar y de retiro dorado para si mismos y sus familiares en el consejo de administración de alguna de esas grandes empresas a las que están beneficiando de forma escandalosa con sus decisiones a costa del empobrecimiento y la miseria de tod@s nosotr@s.

¿Quién ha gastado en España el dinero que no tenía, señor Rajoy?. La respuesta es clara: Tú, tus amigos y las empresas que muy pronto te tendrán en nómina . Miseria y explotación para el pueblo, grandeza y privilegio para la casta a la que tú aspiras a pertenecer.

abril 29, 2013

Primero de Mayo, ¿Libertad o sumisión?

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No son izquierdas, no son derechas, son los de arriba que no paran de enriquecerse a costa de los de abajo. Este primero de Mayo sal a la calle, defiende tu dignidad, plántate ante la dictadura de los ricos y su nuevo feudalismo. Cambiemos sus reglas para que el poder y la riqueza se repartan ahora de manera equitativa entre todas y todos. No somos vasallos, somos personas. Venceremos.

abril 5, 2013

Diez ideas para empezar a liberarnos del control y la explotación capitalista

(Esta entrada surge como respuesta antagonista al decálogo para ejercer el control y explotación de las masas)

  1. No discrimines ni desprecies a nadie por causa de su género, etnia, religión, profesión o identidad nacional. Se crítico, infórmate e investiga sobre quién y cómo genera las crisis económicas y sociales, exigiéndole responsabilidades a los verdaderos culpables.
  2. Defiende lo que es de tod@s, el procomún, la ecología, los servicios sociales básicos y universales o la renta básica de ciudadanía, opononiéndote con fuerza al robo que supone la apropiación y la privatización del patrimonio colectivo de nuestra especie por parte de las élites. Exige un nuevo tipo de dinero, sometido al control democrático, que sitúe la satisfacción de las necesidades básicas de todas las personas y la instauración de una Banca pública y ética como máximas prioridades políticas.
  3. No sucumbas a los cantos de sirena que provienen de la apelación al endeudamiento. Exige la auditoría de toda la deuda pública ya que la mayor parte de ella se ha generado de una manera ilegítima, sin el consentimiento de aquellos a los que se les va a exigir su devolución.
  4. Haz un uso extremadamente reflexivo de tu tiempo de ocio y no permitas que los entretenimientos vacíos o nocivos narcoticen tu conciencia. No toleres que estas formas de falsa anestesia social (deportes de masas, fiesta de los toros, telebasura, drogas…) se endosen con cargo a la deuda pública.
  5. Repudia los juegos de azar e identifícalos como lo que realmente son: Un arma al servicio del poder.
  6. Exige que se investigue hasta el fondo los orígenes financieros e intelectuales de todos los actos de violencia que se ejercen contra poblaciones indefensas. Busca la verdad y cuestiona las interpretaciones oficiales.
  7. Defiende al trabajo y al trabajador@ frente a la explotación de los ricos, entendiendo que solo a través de la disminución de la jornada laboral podrá llegarse a un reparto justo de las tareas productivas y reproductivas necesarias para el progreso de los pueblos.
  8. Denuncia todos los abusos y atrocidades cometidos por el poder y por las fuerzas represivas a su servicio. Exige una justicia reparadora frente a las agresiones que cada día sufren las personas que pelean en la defensa de la dignidad de los pueblos.
  9. No caigas en la trampa de legitimar la desigualdad social. Defiende la justicia distributiva y la equidad en el disfrute de los bienes disponibles y, sobre todo, exige el reparto horizontal del poder como única vía para conseguir la emancipación y el empoderamiento de las personas sencillas frente a la dictadura de las élites.
  10. Desactiva racionalmente la manipulación de la información que los grandes medios comerciales realizan, siempre al servicio de escondidos intereses particulares. Contrasta las fuentes, rastrea los medios alternativos, se crític@ y busca la formación de tus propias respuestas políticas a los grandes problemas sin dejarte arrastrar por conclusiones prefabricadas. Tomemos el mando. Desarrollemos toda la potencia de nuestra inteligencia colectiva y de nuestra acción coordinada al servicio de la supervivencia equilibrada de la especie y del planeta.

libertad

noviembre 27, 2012

Acumulación por desposesión

(Artículo de Rubén Martínez. Leer aquí texto completo en su fuente original)

Desposeídos de la cultura, desposeídos de la sanidad, desposeídos de la educación, desposeídos de la propiedad, desposeídos de nuestro cuerpo, desposeídos de nuestra dignidad, desposeídos de nuestros derechos, desposeídos de otra posibilidad. La historia del capitalismo es la historia de una continua desposesión, la historia de una continua extracción de aquello producido colectivamente. Sin esa continua acumulación por desposesión, sin los decretos, rumbos institucionales y tácticas capitalistas para cercar y extraer renta de la producción social, el régimen de acumulación capitalista no podría mantenerse. Esa es la esencia de un modelo injusto en su origen e injusto en su desarrollo histórico.

El derecho a la bancarrota, la desobediencia a la estafa financiera, la lucha de las clases desposeídas, la constitución de un movimiento de escala terráquea que tome como objetivo un régimen de existencia basado en la producción, conservación y gestión de los bienes comunes, esos son los objetivos políticos que deben movilizarnos hoy. Lo que es deseable no es un mundo sin mercados y sin derechos, sino un mundo sin capitalismo. Mercados que respondan a necesidades y no fijados como medios abiertos a la explotación y la especulación; derechos que sirvan para confirmarnos como una sociedad justa y no como pretextos para la desposesión. Lo deseable es la absoluta desaparición del robo institucionalizado como única forma de vida, el juicio a un crimen histórico que logra permanecer invisible y que el actual cambio de época no va a dejar impune.

febrero 13, 2012

¿Qué se pretende con la séptima reforma laboral?

¿alguna duda?

Tomas Iglesias es un economista tremendamente sensato que suele explicar las cosas con claridad y sencillez. En su última entrada (¿A la séptima se dará alguien por enterado?) nos cuenta que ninguna reforma laboral (y esta es ya la séptima) ha perseguido realmente crear empleo sino que, en todos los casos, se ha buscado facilitar el despido y precarizar las condiciones de trabajo.

Tras la falsa retórica de todos los gobiernos las reformas laborales solo han buscado un único objetivo que es someter a la fuerza laboral activa a mayores condiciones de explotación. Para ello es necesario diseñar un marco en el que el empleado se sienta constantemente amenazado ante un horizonte de precarización, bajada de salarios o el fácil y fatal despido. Este marco le ayudará a recordar quien manda y quien obedece, le preparará psicológicamente para aceptar resignadamente más horas de trabajo y más intensas con menores retribuciones y menos periodos de descanso. Todo está inventado ya, desde que un economista barbudo explicó hace mucho aquello de que la acumulación de renta y beneficio solo puede conseguirse mediante la explotación de la fuerza de trabajo, que es en realidad la única fuente elástica de valor.

A los grandes empresarios y a sus gobiernos serviles no les interesa en absoluto acabar con el paro porque esto les colocaría en una posición de debilidad ante su antagonista que es la fuerza laboral. Es por ello que, a pesar de todas las reformas laborales que nos juraban combatir el desempleo, la base estructural de los dos millones de parados en el estado español no solo no se ha roto nunca sino que, muy al contrario, va camino de triplicarse, estando actualmente situada en más de  cinco millones, como muestra el siguiente gráfico:

El “suelo” de parados le resulta muy útil al sistema como arma privilegiada para el sometimiento del trabajador en activo (Gráfico de Javier Sevillano)

¿Para qué han servido, pués, las reformas laborales?. La realidad es que las reformas laborales solo pretenden ayudar a los dueños a explotar más fácilmente la única fuente real de creación de valor, que es el trabajo. Como hemos comentado en otra entrada el endeudamiento del sector privado español es de los más altos del mundo desarrollado. La deuda privada, que es el auténtico cáncer de la economía española, solo podrá disminuir mediante la venta de activos/participaciones a inversores extranjeros, la disminución de gastos corrientes y el aumento de beneficios empresariales. Para conseguir cualquiera de esas tres metas resulta básico el aumento de la tasa de explotación de la fuerza de trabajo y la disminución de los costes laborales. Alguién podría pensar … pero … si sube el paro los actuales gobernantes ¡perderán las próximas elecciones!. La casta política encargada de la gestión de gobierno sabe que eso no dependerá realmente de ellos sino de la coyuntura económica. Sencillamente no les preocupa algo que ellos no pueden controlar. El gráfico anterior nos muestra que el desempleo disminuyó en el periodo 2004-2007, en la primera legislatura de Zapatero, lo cual desmonta el argumento del fasciocapitalismo españolista de que “Zapatero creó el Paro”. Cualquiera puede ver que el paro no lo crea Zapatero sino la crisis sistémica originada por el terrorismo financiero internacional. Es absurdo pensar que Zapatero fuera muy bueno en la primera legislatura y muy malo en la segunda.

¿Y si la crisis no se arregla y sigue subiendo el paro tres años más?. Eso tampoco le quita el sueño a nuestros dirigentes. En el caso de no salir reelegidos en las próximas elecciones… ¿a quién le importa dejar el gobierno, una vez succionado su jugo?, ¿Qué más les da si ya están conectados con el corazón del sistema, con toda una agenda de contactos y redes de influencia cuidadosamente tejidas que les permitirán vivir con comodidad el resto de sus vidas, a través del canallesco sistema de las “puertas giratorias”?.

marzo 27, 2011

La flexibilidad del mercado laboral solo empeorará las cosas

La precarización solo agrava los problemas

Tomado de Rebelión: La falsa panacea de la flexibilización del mercado laboral, por Helen Mees.

La competitividad se ha convertido en una de las palabras económicas de moda en nuestros tiempos. Barack Obama la pregonó a los cuatro vientos durante su discurso sobre el Estado de la Unión en enero, y los líderes europeos desde el conservador David Cameron en Gran Bretaña hasta el socioliberal José Luis Zapatero en España y el nuevo ministro de Economía de Japón Kaoru Yosano la abrazaron como una prioridad. Ahora bien, ¿qué tipo de competitividad tienen en mente?

Cuando se le preguntó durante una entrevista en septiembre de 2007 si los gobiernos europeos deberían liberalizar los códigos laborales de sus países, Alan Greenspan, el ex presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, respondió que las leyes de protección del empleo de Europa inhibían significativamente el desempeño económico y resultaban en un desempleo crónicamente alto en todo el continente. En Estados Unidos, a la gente se la puede despedir más fácilmente que en cualquier otro país y por eso la tasa de desempleo en aquel momento siempre es muy baja. Esto hoy se está rebelando como otra gran metira: Ya no estamos en septiembre de 2007 y el desempleo estadounidense hoy es del 9,4%, no del 4,5%. Y, según el sucesor de Greenspan, Ben Bernanke, no hay motivos para suponer que la tasa de desempleo alcance el 5% -normalmente considerada la tasa de desempleo natural- en el futuro cercano.

En los años 2000-2009, y a pesar de su enorme flexibilidad laboral, Estados Unidos perdió dos millones de empleos en el sector privado en general -el total cayó de 110 millones en diciembre de 1999 a 108 millones en diciembre de 2009, a pesar del gasto masivo del consumidor-. Esa caída del 1,4% se produjo en una década en la que la población de Estados Unidos creció aproximadamente el 9,8%.  Para entender lo que está sucediendo, consideremos el caso de Evergreen Solar, el tercer fabricante más grande de paneles solares en Estados Unidos, que anunció en enero que cerraría su principal fábrica estadounidense, despediría a sus 800 empleados en el lapso de dos meses y trasladaría la producción a China. La gerencia de Evergreen mencionó el mayor respaldo gubernamental que existe en China como su razón para el traslado.

Evergreen es sólo uno de muchos casos que sugieren que Estados Unidos podría encontrarse en medio de lo que el economista de Princeton Alan Blinder en 2005 definió como la Tercera Revolución Industrial. Según Blinder, entre 42 y 56 millones de empleos estadounidenses –aproximadamente un tercio de todos los empleos en los sectores privado y público en el país- son vulnerables de terminar en el exterior. Blinder también predijo que el mercado laboral flexible y fluido de Estados Unidos se adaptaría mejor y más rápido a la globalización que los mercados laborales europeos.

En todo caso, recién estamos en las primeras etapas de esa revolución, y el resultado sigue siendo incierto. Pero una comparación preliminar entre Alemania, la mayor economía de Europa, y Estados Unidos sugiere que la primera está mejor equipada para arreglárselas en la era de la globalización. Multinacionales alemanas como Siemens y Daimler están aumentando la inversión para satisfacer la demanda tanto de los mercados emergentes como del mercado interno. Las compañías planean incorporar cientos de miles de empleos en todo el mundo sólo este año. Mientras que muchos de estos empleos estarán en Asia, ambas compañías dicen que también sumarán empleos altamente calificados en Alemania.

¿Hay que agradecerle por esto a la rigidez del mercado laboral de Alemania? En realidad, podría ser parte de la explicación. Un estudio reciente de la Oficina de Planificación Central en Holanda muestra que los trabajadores con un contrato permanente reciben más capacitación financiada por el empleador que los trabajadores con un contrato temporario. Al no tener facilidad para despedir los empresarios alemanes se ven impulsados a apostar por la formación y la innovación en lugar de por la deslocalización, con el consiguiente beneficio para el tejido económico de su propio país.

A los empleadores estadounidenses les resulta mucho más fácil eliminar trabajadores de su plantilla –o, como dice Robert Gordon de la Northwestern University, desechar todas las sillas de playa- que a los empleadores alemanes. El código laboral de Alemania prohíbe este tipo de despidos. Además los empleadores alemanes, a su vez, son menos proclives que los empleadores estadounidenses a despedir empleados, porque han invertido más en el capital humano de sus compañías. Con menos capacidades específicas vinculadas a la empresa que sus pares alemanes, los trabajadores norteamericanos son más susceptibles a los despidos.  Ahora que la burbuja inmobiliaria estalló, Estados Unidos se encuentra falto de capacitación, falto de educación y falto de maniobra en la competencia global por empleo.

Mientras tanto la alemana Siemens, consciente de los beneficios de la rigidez del mercado laboral, adoptó la medida inusual de prometerles a sus empleados un trabajo de por vida. El año pasado, la compañía selló un acuerdo con el sindicato IG Metall que incluye una promesa de no despido para su fuerza laboral alemana compuesta por 128.000 trabajadores.

enero 20, 2011

La explotación del trabajador y el síndrome de Estocolmo

Rebelión contra la explotación, única solución

No es difícil observar, en la actual fase explosiva del capitalismo, como las clases adineradas se resisten salvajemente a ver decrecer sus márgenes de beneficio y no vacilan en su pretensión de profundizar la explotación progresiva de la fuerza de trabajo. Los capitales se mueven por todos los rincones del globo de manera fulminantemente depredadora, buscando siempre el mejor nicho posible para esquilmar al asalariado y a la naturaleza (sus únicas fuentes de ingreso), tan brutal e impúnemente como les sea posible. La existencia de regímenes dictatoriales, con suspensión del derecho de huelga, imposibilidad de afiliación a sindicatos independientes y libertad de acción represiva, conforman un panorama ideal para la valorización de sus capitales. Ejércitos de trabajadores de reserva, sistemáticamente pauperizados, proporcionan una ventaja estratégica para las clases explotadoras en esta guerra asimétrica del capital contra el trabajo. Algunos ciudadanos, rehenes del terrorismo financiero, terminan por desarrollar una suerte de Síndrome de Estocolmo que les crea un lazo de sumisión y dependencia afectiva respecto a sus captores. El sistema consigue humillarlos hasta el punto de que terminan por interiorizar una condición de derrotados que los alinea con sus agresores y los enfrenta con quienes los defienden, de la misma forma que les sucede a muchas víctimas de abuso o maltrato. La psicología experimental ha descrito las particularidades de este bucle de dependencia emocional entre dominador y dominado partiendo de modelos como el de la “indefensión aprendida” . El síndrome de Estocolmo de los asalariados explica, en una buena parte, como los partidos neoliberales, sicarios de los intereses de los grandes causantes de la crisis sistémica, arrojan aún buenas expectativas electorales en importantes países. La alienación  se ve perfectamente reforzada y complementada con execrables mecanismos de control cognitivo, (imprescindibles para la legitimación social de la desigualdad, la explotación y la acumulación de recursos necesarios para el bienestar de muchos en manos de pocos), como las loterías y  los juegos de azar. Todo vale con tal de nublar la comprensión de los hechos económicos y políticos que regulan nuestra vida , en la que tras cualquier forma de acumulación se esconde la perpetración de un robo legalizado.

Pero frente a este panorama sombrío no debemos olvidar que contínuamente aparecen grupos fuertemente combativos que no aceptan la lógica de la sumisión y que se rebelan contra los abusadores. Recientemente en Túnez hemos visto algún ejemplo que también es posible contemplar en otros muchos lugares y momentos de la historia. En cierta forma es nuestra decisión aceptar la lógica de la complicidad con los torturadores o revolvernos contra esas oligarquías tiránicas y fácilmente identificables que se nutren exclusivamente de la expropiación del trabajo y la riqueza de todos. A pesar de la resignación de un segmento de los explotados el grito de la Justicia está emergiendo  y resonará como un estruendo por los cinco continentes, con especial atención  a nuestra hermana África, durante el próximo Foro Social Mundial en Senegal.

septiembre 16, 2010

Trabajador: ¿mejor quemado o ahogado?

El gran restaurante del capitalismo internacional se ve obligado a reducir la lista de productos que figuran en su carta debido a la escasa viabilidad y perspectivas de futuro del negocio. Dos menús, no más, es todo lo que les queda para ofrecer al estómago del sufrido ciudadano:

El Menú I es el más tradicional y económico. Incluye bajada de salarios, pérdida de derechos laborales, aumento de la edad de jubilación, reducción de las pensiones, aceptación de condiciones de trabajo cada vez mas degradantes, aumento de la jornada laboral, renuncia a la defensa jurídica frente a los abusos, disminución del tiempo de ocio, renuncia a compartir tu tiempo con tus hijos, pareja,, amigos, familia… . Entronca con la tradición europea feudal, las prácticas esclavistas y los castigos medievales relacionados con el fuego (“burning”).

El Menú II es más moderno y elaborado. Pasa obligatoriamente por el endeudamiento disparado de los particulares, las empresas y las propias arcas públicas de gobiernos arrodillados. Incluye “ingeniería financiera”, es decir sumisión total a la banca privada, a las transnacionales y a los inversionistas especuladores, así como la compra generosa de activos tóxicos a cargo del tesoro público. Actualmente este menú es más del gusto norteamericano y está emparentado con otras elaboraciones más sofisticadas, tales como el “waterboarding”.

Los menús sirven tanto para individuos como para esos grandes grupos llamados “estados” o “países”. En este último caso el menú I recibe el nombre de “restricción del gasto social” y el menú II “aumento del déficit”. Lo sentimos, pero la cocina y el cerebro de nuestros chefs ya no da más de si.

¿No les gustan los menús?. No se preocupen: Podrán mezclar platos de las 2 opciones. ¡La libre elección del cliente y la personalización de las ofertas son el rasgo distintivo de este restaurante!. Incluso si te empeñas podrás conseguir los dos menús por el precio de uno. Aún no satisfecho: Te garantizan también barra libre de agua, tierra y aire completamente envenenados sin límite de consumo. ¿No es maravilloso?

Todo queda reducido a dos opciones. No hay más: Pauperización o Endeudamiento. ¿Prefieres terminar quemado o ahogado?

Necesitas dinero: No problem!. Tómalo

¿Cuánto necesitas?

septiembre 14, 2010

Terrorismo de las transnacionales contra el pueblo mapuche

Su principal delito: defender la propiedad comunal. Eso los convierte en "terroristas" según el lenguaje del capital impuesto por bancos y grandes propietarios

Los poderes económicos que quitan y ponen gobiernos decidieron hace algunos años que oponerse al robo y al expolio debía ser considerado terrorismo, cada vez que ellos así lo decretasen. Oponerse a la apropiación de madera, agua o tierras ancestrales de pueblos originarios por parte de grandes transnacionales debía ser etiquetado como terrorismo. Defender la propiedad comunal frente a la privatización de la tierra era una actividad intolerable que tenía que ser revertida por la fuerza. Así nacen en Inglaterra los “enclosures” para después imponerse a sangre y fuego por el resto del mundo. Los intereses despóticos de tiranías totalitarias machacan al bien común bajo el disfraz de la modernidad. La propiedad comunal, según establecen las leyes de estos poderes, es algo detestable, inaceptable y primitivo. La privatización de enormes extensiones de territorio robado a las comunidades populares para el beneficio exclusivo de pequeños oligarcas era bautizado como “civilización, cultura y progreso”, según el curioso diccionario que el capitalismo se empeña en imponernos.

Por esto, y algunas otras “pequeñas cosas”, siguen hoy en Huelga de Hambre los comuneros mapuches que viven en el Sur de América.

http://www.mapuchenoticias.com/

julio 27, 2010

¿Es el desempleo un hecho natural?

Jorge Riechmann, una voz destacada para entender y curar las patologías socio-ambientales de nuestro tiempo

A nadie escapa la circunstancia de que la mayoría de las colectividades humanas han padecido históricamente innumerables problemas sociales: enfermedad, tiranía, pobreza, esclavitud, injusticia… Sin embargo no resulta tan evidente observar que esas mismas sociedades no se enfrentaban al desempleo masivo y estructural propio de nuestro paisaje económico actual. Un análisis algo más detenido de la cuestión nos lleva a comprender que este nuevo tipo de desempleo endémico es un fenómeno propio de las sociedades capitalistas post-modernas. Se trata de un factor intrínsecamente unido al propio desarrollo del sistema, de una apuesta ideológica concreta sobre cómo deben hacerse los ajustes en el reparto de la riqueza entre las distintas clases sociales. La ley capitalista establece que  las clases dominantes deben mantener a toda costa sus tasas de beneficio y que esto requiere continuos ajustes sobre el número de empleos remunerados y/o sobre sus condiciones de desarrollo cotidiano. Por supuesto los ajustes estructurales necesarios para alcanzar un progreso real en las condiciones de vida de los seres humanos pasan por caminos completamente diferentes: Nuevo reparto de las tareas, nuevas definiciones de empleo, nuevos sistemas de retribuciones no necesariamente monetarizados y una disminución de las jornadas laborales. Lo único que sucede es que en este caso ya no podría garantizarse la acumulación de riqueza y poder por parte de las élites económicas que actualmente los detentan, un “pequeño problema”, para nada insalvable.

Por otro lado el temor a la pérdida del empleo constituye un poderoso mecanismo  (junto con el control privado sobre la distribución del dinero o el uso estratégico de la violencia) generador de conformismo y sumisión en las masas ciudadanas. El capitalismo, en su fase actual, necesita mantener un alto índice de desempleo y precariedad laboral para garantizar bajos niveles de protesta y conflictividad en las masas asalariadas que tenderán a percibir su explotación como un “privilegio”.

El siglo XXI comienza así alumbrando un nuevo fenómeno conocido como jobless growth, el “crecimiento” sin empleo. Se trataría de la fórmula perfecta para los detentadores de capital y para los mercados. Cabría preguntarse… ¿crecimiento de qué y para quién?. Las grandes empresas aumentan sus tasas de ganancia sin las “pesadas lacras” de los costes laborales. Nada de esto es casual, sino fruto de la aplicación de la lógica capitalista del reparto y de sus premisas ocultas para la manipulación de crédulos grupos de ciudadanos que tenderán a aceptar de una manera no consciente la degradación de sus condiciones de vida como algo inevitable.

El desempleo estructural y la pérdida de derechos de los trabajadores no es, en consecuencia, un hecho natural. Tan sólo se trata de una apuesta ideológica articulada por las élites económicas para mantener un sistema depredador que les beneficia pero que resulta manifiestamente insostenible a medio plazo.

Para una profundización en esta cuestión recomendamos los importantes y numerosos trabajos de Jorge Riechmann.

abril 20, 2010

“Pérfido” Lobo, protegido del golpismo fasciocapitalista

Este es el rostro del cómplice de los crímenes. La marioneta de los golpistas, los terratenientes y los amos del norte

Este hombre representa la “libertad” que el capitalismo proporciona a los pueblos. Impunidad para la explotación, la tortura y el expolio perpetrado por parte de la dictadura del capital. Represión para los campesinos, los sindicalistas y los trabajadores. Mientras ellos roban y asesinan los pobres se mueren de hambre. El Gobierno de Porfirio Lobo, sólo reconocido por apenas dos docenas de países en el mundo, es la segunda etapa del régimen golpista. Se siguen vulnerando los derechos humanos, se asesina a campesinos, periodistas, a miembros de la Resistencia y son los cuerpos de seguridad del Estado quienes dan balazos. Paramilitares llegados de Colombia e Israel ayudan en el trabajo. El gobierno de Estados Unidos sentía que con el presidente Manuel Zelaya estaba perdiendo el control de su aliado en Centroamérica. Honduras ha sido siempre el gendarme de Estados Unidos. También quería dar un golpe al proceso de integración de los pueblos latinoamericanos. Y decidió intervenir y rearmar al gendarme, que le ha comprado mucho material militar en los meses en que mandó Roberto Micheletti. La CIA, al igual que en otras innumerables ocasiones, fue quien promovió el golpe. En su plan original ya figuraban el golpe, la solución de la crisis con la convocatoria de elecciones y el abultar el resultado de esas presidenciales para que el nuevo Gobierno fuera reconocido. Todo eso forma parte de un plan de Estados Unidos para controlar el país y darle legitimidad con medidas como la amnistía a los golpistas, y ahora la Comisión de la Verdad. ¿Qué puede hacer esa comisión si se ha amnistiado a los culpables?.

Entrevista completa a Carlos Humberto Reyes, lider de la resitencia en Honduras

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