Posts tagged ‘funcionarios’

marzo 8, 2011

Servicio privatizado, servicio encarecido

Servicio privatizado=Coste del servicio+Porcentaje de beneficio para banqueros, directivos y especuladores

La teocracia bancaria-neoliberal, que se nos pretende imponer como doctrina de fe, pontifica que privatizar los servicios públicos es la mejor forma de abaratarlos y hacerlos eficientes. Sin embargo no tienen empacho en comenzar pidiéndonos dinero bajo ese curioso epígrafe de “costes de transición a la competencia”. Pero… ¿no lo estamos liberalizando precisamente para ahorrarnos costes?. Los datos empíricos y la evidencia histórica contradicen una y otra vez esta gigantesca mentira del supuesto ahorro.

En primer lugar hay que observar que los países con más servicios privatizados, como EEUU o Reino Unido acumulan, una deuda-país enormemente alta. Esto sigue siendo igualmente cierto si realizamos el cálculo en porcentajes de PIB.  ¿Cómo es posible acumular esta deuda si sus servicios de transporte, suministro de energía, educación y sanidad están altamente privatizados?, ¿Cómo es esto posible si los porcentajes de empleados públicos en Reino Unido son de los más bajos de toda Europa?, ¿Cómo es posible que en los países nórdicos, con abundantes servicios públicos y altos porcentajes de funcionarios, sea donde mejor se vive y donde tienen la deuda externa más controlada?. La respuesta es clara: La teoría neoliberal es una gigantesca estafa, un engaño que solo beneficia a las grandes empresas, sus directivos y  sus accionistas en detrimento del bien común y de los intereses de la gran mayoría de los ciudadanos.

Por regla general los servicios privatizados empeoran en calidad y suben en precio. Numerosos ejemplos así lo atestiguan, siendo paradigmáticos el de los ferrocarriles británicos o el de la energía eléctrica en California o México. Para profundizar en los dogmas del neoliberalismo criminal y los enormes agujeros que sus amadas privatizaciones terminan por provocar en las cuentas públicas de los países puede visitarse esta muy recomendable entrada del blog de Alejandro Pérez: Privatizar no es rentable.

La privatización añade al coste natural del servicio el porcentaje de beneficio del banquero prestamista, el sueldo del directivo megabonificado, el dividendo del accionista especulador, la comisión del gran político intermediario que “santificó” la operación, más los “costes de transición a la competencia”. Como es lógico la tarifa final será muy superior a la resultante del simple coste del servicio, ofrecido sin ánimo de lucro y gestionado para conseguir un simple equilibrio entre ingresos y gastos.

octubre 21, 2010

La soberanía británica a merced de los mercados

El gobierno liberal-conservador británico encargado de gestionar la debacle de su propio modelo capitalista ha anunciado que recortará medio millón de empleos públicos para intentar reducir los gastos del Estado. Un lector ordinario de esta noticia asumiría que la deuda pública del Reino Unido debe ser altísima debido a un gasto disparado en prestaciones sociales y que su número de funcionarios es insostenible. Pues bien, ambas ideas son completamente falsas. El porcentaje de funcionarios en Reino Unido (3.4%) está muy por debajo de la media europea, como quedó ya demostrado en este estudio. Respecto a su deuda pública volvemos a encontrarnos con la sorpresa de que está entre las más bajas del continente, en torno al 13% sobre el total de su deuda-país, frente al 25% de Alemania o el 34% de Italia:

Composición sectorial de la deuda. Fuente McKinsey Global Institute. 2008

El problema no está en las cuentas del gasto público sino en la descomunal deuda privada (Deuda de las empresas+deuda de los bancos+deuda de los hogares) situada en más del 300% de su PIB. El diccionario político del sistema tiene entre sus dogmas que la deuda privada es un motor económico, mientras la deuda pública es como una gran adúltera que debe ser lapidada. En un caso la líbido promiscua del endeudamiento no solo se tolera sino que incluso se aplaude con entusiasmo, mientras en el segundo caso se repudia, se proscribe y se castiga. Sólo los entes privados pueden disfrutar de los placeres prohibidos del crédito mientras los poderes públicos deben soportar las torturas de la austeridad para salvarse de arder en el infierno del catecismo capitalista.

Cameron necesita encontrar financiación desesperadamente en los mercados para que toda esa deuda privada pueda seguir renovándose y no termine por engullirle también a él. El otrora orgulloso imperio se ha convertido hoy en un guiñapo, una piltrafa, un pelele en manos de especuladores y fondos de inversión carroñeros. Hay que ofrecer sacrificios a los amos del capital para que estos le sigan perdonando la vida al país por unos meses más y ¿qué mejor que la cabeza de sus funcionarios y las prestaciones sociales destinadas a compensar mínimamente a las clases empobrecidas por el neoliberalismo?. Eso es lo que los “expertos” llaman ganarse la confianza de los mercados. La exigencia de reducir la deuda pública, aunque esta sea porcentualmente muy baja, es el impuesto revolucionario que el terrorismo financiero exige a las soberanías populares. La cleptocracia entiende que sólo así podrá haber lugar para nuevos salvatajes de sus empresas y bancos, fuertemente endeudados, a costa del erario público en el futuro. Sólo así podrá continuar el festín asimétrico de las bolsas cuyas posibles pérdidas quedan aseguradas a costa de los impuestos ciudadanos. El capital sabe que las empresas, los bancos e incluso las familias tienen vías para declararse insolventes y dejar de pagar. Sin embargo a los fondos públicos, conseguidos con los ahorros populares, siempre les tocará dar la cara. Es la extorsión capitalista a los trabajadores, a los ciudadanos y a los gobiernos. Hablar de Democracia y Soberanía en el Reino Unido es ya todo un eufemismo.

La dictadura totalitaria de los banqueros, que por definición en la biblia del sistema nunca pueden perder, es quien controla los designios vitales de los aturdidos ciudadanos británicos y europeos. Hay que dejar colchón para nuevas inyecciones de liquidez o nuevos rescates de bancos privados quebrados. Hay que ahorrar para volver a entregar dinero a fondo perdido a los ladrones que después nos extorsionarán cómodamente. Son las reglas estúpidas e insostenibles que entre todos vamos a desmontar.

junio 9, 2010

Mil mentiras sobre los funcionarios

El número de funcionarios en España está por debajo de la media Europea. (Pulsa para ampliar)

La leyenda negra dice que España es un país de funcionarios pero ¿más que Francia, menos que Alemania, igual que Estonia, el doble que Finlandia? La Presidencia francesa de la Unión Europea realizó en 2008 la comparativa más actual que existe sobre los cuerpos de funcionarios en un informe titulado Administration and the Civil Service in the EU 27 Member States. Analiza datos de 25 países del continente europeo entre los que no está España. Tomando los mismos datos de España en 2008, ¿en qué lugar del ranking quedamos?: Pués en la zona media-baja, exactamente en el puesto 16, al mismo nivel que Italia y Alemania. Es mentira, por tanto, que España sea un país de funcionarios. Nuestro nivel está incluso por debajo de la media europea.

Italia tenía hace dos años 3.400.000 empleados públicos, el 5,7% de la población, uno por cada 17 habitantes, una cifra muy similar a la española -5,5%, uno por cada 18- y a la alemana -donde había 4.500.000 funcionarios para más de 82 millones de personas, lo que se traduce en un 5,4%, 18 habitantes por cada empleado público-. El país que lidera la lista es Suecia, donde trabajan para la administración 1.125.000 personas, suponen el 12,3% de la población y tocan apenas a ocho habitantes por funcionario. Le siguen Finlandia, Letonia y Malta, con nueve por cabeza. Bélgica y Francia ocupan los puestos séptimo y octavo, ambos con 12 funcionarios por habitante. Irlanda, Portugal y Países Bajos también ganan a España, los dos primeros con 13 habitantes por cada empleado público y el último, con 16. Con menos funcionarios que España hay 11 países, incluidos Luxemburgo -en el puesto 17, con 21 vecinos por trabajador público-, Reino Unido -en el 19, con 29 por cabeza- y Grecia -el 20o de la clasificación, con un habitante más por funcionario que Reino Unido-. Los tres países de cola son República Checa, donde un funcionario atiende a más de un centenar de habitantes, Rumania, con 127, y Eslovaquia, con hasta 135. La mediana de funcionarios por país está en 5,9%, mientras la de España queda en 5,52%.

Otras mentiras fácilmente desmontables mirando este gráfico son:
– “Los países con graves problemas de deuda tienen muchos funcionarios”: Es mentira, ya que Grecia y Reino Unido tienen unos volúmenes de deuda total altísimos teniendo un porcentaje muy bajo de funcionarios.
– “Los países con muchos funcionarios son ineficientes”: Es mentira, ya que Suecia y Finlandia con porcentajes de empleados públicos que doblan a los de España proporcionan unos excelentes índices de bienestar, calidad de vida y bajo endeudamiento.

Si quieres datos ampliados con los enlaces correspondientes puedes descargar este documento en pdf:

funcionarios.pdf

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