Posts tagged ‘ganemos’

octubre 10, 2015

El ajedrez de la confluencia

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Nos acercamos al momento de una nueva cita electoral y el panorama sigue arrojando grandes áreas de incertidumbre en lo político, en lo social y en lo económico. Las fuerzas opuestas a la dictadura de las élites y las grandes corporaciones siguen con su partida de ajedrez para dilucidar la construcción de una opción electoral capaz de convertirse en poder institucional relevante. Observamos desde Andalucía que un partido con un 15% de intención de voto en tendencia descendente y con un candidato que empieza a dar síntomas de agotamiento pretende devorar a otro partido con un apoyo del 8% en tendencia ascendente y con un candidato con gran aceptación y solvencia entre grandes masas de fieles votantes. No existe parangón en la naturaleza de un animal capaz de vencer y engullir a otro de más de la mitad de su tamaño de un solo bocado, a nos ser que el depredador esté siendo víctima de algún fenómeno alucinatorio. En algunos territorios ni siquiera estamos hablando de una gran diferencia de tamaño entre ambos especímenes sino más bien de un peso y volumen similar. Las cúpulas de “Podemos” malinterpretan la realidad cuando hablan del “mandato de VistaAlegre” ya que aquello se produjo en una coyuntura sociopolítica que ya ha quedado bastante desfasada por los acontecimientos posteriores. Tampoco son demasiado coherentes cuando apelan a sus problemas con la “sopa de siglas” cuando la propuesta ha sido la de un espacio de confluencia nuevo, amplio y neutral y cuando ellos, además, no tuvieron ningún problema en aceptar sopas de siglas en Cataluña o en otros territorios según su curioso catálogo de principios a la carta. Se ha falseado la realidad cuando se acusó en los inicios a “Ahora en Común” de ser un artefacto creado por IU como ha quedado demostrado posteriormente cuando los “auténticos” promotores de la plataforma la han abandonado, reteniendo además la marca y poniendo trabas para su uso. Tampoco han estado finas las cúpulas de “Podemos” cuando han diseñado una estrategia de “compra” o de “fichajes” de los candidatos de otras formaciones, mediante negociaciones individuales, incitando de alguna forma al transfuguismo político como atajo o “regate corto” para conseguir objetivos electorales de difícil acceso mediante el convencimiento y la negociación sincera, abierta y transparente en torno a unas bases programáticas sólidas.

Tal como están las cosas, en el momento presente, toca empujar a favor de proyectos confluyentes como “Ahora en Común” a tod@s aquell@s que estamos convencidos de que es posible alcanzar una lista unitaria que englobe al “bloque de los comunes” desde unos presupuestos de respeto a la diversidad y de acuerdos de confluencia. Es necesario adoptar una visión no hegemónica o de imposición unilateral de marca, ni de dominio sumiso de unas familias políticas sobre otras. Podemos es necesario pero Podemos solo no puede. Encuentros con otras formaciones políticas como “Por un Mundo + Justo”, Pacma, Partido X, Equo, Recortes Cero, IU, Frente Cívico, Partido Humanista, partidos regionalistas transformadores, Partido Pirata, plataformas municipalistas, feministas, ecologistas, republicanistas, sindicalismos comprometidos, StopDesahucios, Ganemos, movimientos sociales, asociaciones vecinales y una interminable lista de agentes de cambio son indispensables. Siempre desde la humildad y la no atribución de méritos colectivos como propios. Los reiterados intentos de enfriar el proceso o incluso de sabotearlo desde la prensa alineada con el régimen nos indican que una confluencia real, de amplio espectro, asusta al poder. Las primarias abiertas de Ahora en Común (o la marca alternativa que finalmente se determine) van en la línea correcta. Este proceso de elección de personas candidatas dará visibilidad mediática y legitimidad a la plataforma confluyente. La lógica es que las bases de “Podemos” terminen por imponer un punto de mesura a sus líderes para que la mayoritariamente anhelada confluencia termine siendo una realidad tal como sucedió en Barcelona o en Madrid con los acuerdos finales entre Ganemos y Podemos. Estamos a tiempo. Cualquier otro escenario generaría frustración y no sería entendido por una ciudadanía con un enorme deseo de cambio.

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Nota adicional: Como todas sabemos al final no fue posible. En el siguiente artículo de Pablo Lópiz Cantó, profesor de Filosofía de la Universidad de Zaragoza y firmante del manifiesto ‘Ahora en Común’ se hace un análisis retrospectivo que, a nuestro juicio, se acerca mucho a la realidad –>

https://www.diagonalperiodico.net/la-plaza/28257-por-fracaso-ahora-comun.html

marzo 15, 2015

Ganemos – Mario Emecka

Creemos la ciudad que merecemos,
por lo que somos, por lo que queremos
todos juntos ganemos

Estrofa 1:

Manos al aire, puños al cielo
Hay un atraco en mi ciudad y no queda dinero
Solo nos queda dignidad y está besando el suelo
Y mejor luchar a seguir mordiendo el anzuelo

Estamos en las calles, en las plazas, en los parques
Nuestras palabras son sus balas, nuestras ganas son sus tanques
Nuestras armas son la unión y la ilusión
Por dejar de ir detrás y ellos delante

No me representa un traje con corbata
Que dice ser patriota desde su cortijo
Qué saben del que sufre o ama, del que muere o mata
De las familias sin trabajo ni cobijo

Pa’ tanto chorizo ya no quedan panes
Se las suda el país mientras su partido gane las elecciones
prometen el paraíso
Y luego hacen lo que les sale de los cojones

ESTRIBILLO:

Creemos la ciudad que merecemos
Veamos lo que nunca vemos
Por lo que somos, por lo que queremos
¡Todos juntos ganemos!

Hagamos la ciudad que soñamos
Digamos lo que siempre callamos
Por lo que somos, por lo que amamos
¡Todas juntas ganamos!

Estrofa 2:

Tenemos las ideas claras
Quejarse a la pantalla de la tele no sirve de nada
Ya vale de no estar en sus planes
Queremos el poder en asambleas ciudadanas

Y qué será mañana…
Ni olvida ni perdona, el pueblo unido siempre gana
Aquí y ahora, está en nuestras manos
La integridad y dignidad de cada persona

Ni rojo ni azul
El color de la libertad lo tengo yo, lo tienes tú
Somos nosotros mismos, luchando por lo mismo
Esto no es populismo, es sentido común

Entre derechas e izquierdas no distingo
Yo sé de los que sobreviven de lunes a domingo
De los que hacen y sienten su ciudad
De Fátima a Poniente, del Brillante a los Vikingos

Estamos hartos de no ser importantes
Yo no me mato a estudiar pa’ ser inmigrante
Menos anti-depresivos y tranquilizantes
Que el único remedio está en que el pueblo se levante

Cada cuatro años votamos pa’ la foto
Con un sistema electoral que no refleja lo que voto
Promesas solo son falacia..
Esto no es democracia, es una puta bonoloto

ESTRIBILLO:

Creemos la ciudad que merecemos
Veamos lo que nunca vemos
Por lo que somos, por lo que queremos
¡Todos juntos ganemos!

Hagamos la ciudad que soñamos
Digamos lo que siempre callamos
Por lo que somos, por lo que amamos
¡Todas juntas ganamos!

gc

diciembre 22, 2014

Ganemos, algo más que Podemos

Los distintos movimientos “Ganemos”, que se extienden por todos los territorios que conforman el estado español, siguen ampliando su espacio. Los últimos pasos significativos han sido dados en Barcelona, con la aprobación de su código ético “Gobernar Obedeciendo” y en Madrid con su borrador de reglamento para la elección de candidat@s, pensado para evitar que ninguna corriente, partido o grupo de poder pueda monopolizar el control del proyecto. Este es un elemento fundamental que pone en valor el hecho de que “Ganemos”, es algo más que “Podemos”. Frente a las tentaciones de verticalismos renovados, listas-plancha y familias políticas con un control hegemónico sobre las marcas electorales, los Ganemos reivindican la pluralidad, la diversidad, la participación y el respeto a las minorías, mediante el fortalecimiento de los mecanismos que impiden el “todo o nada” a la hora de elegir listas de personas o ideas que se presentan como un producto acabado, cerrado y empaquetado, “listo para votar”.

Ganemos no es solo Podemos porque también pretende dar voz protagonista a las Mareas, a las Marchas por la Dignidad, al Quincemayismo, a los Frentes Cívicos, al movimiento Ecologista, al movimiento Feminista, al movimiento por la Cultura Libre, al movimiento Obrero, al movimiento Vecinal, a la Red Ciudadana, Equo, Humanistas… y a un largo etcétera constituido por una enorme multitud de personas y asociaciones que no forman parte orgánica de “Podemos”. Los “Ganemos” nacen con la aspiración y la voluntad de que el colectivo, el pueblo organizado, debe estar muy por encima de los personalismos de los grandes líderes y las familias políticas con vocación hegemónica. Los “Ganemos” nacen con el convencimiento de que el poder de la ciudadanía empoderada y de la inteligencia colectiva debe estar por encima del gobierno críptico de los expertos y las “mentes privilegiadas”. Solo nos cabe desear y empujar para que tod@s los agentes implicados, y en especial los partidos políticos, estén a la altura del reto, sabiendo poner sus fuerzas y su energía detrás de la gente común y no delante de ella como, desgraciadamente, ha sucedido hasta ahora en no pocas ocasiones.

Para terminar un bello texto ilustrado, denominado Carta por la Democracia,  primorosamente editado por el Movimiento por la Democracia, que describe y enmarca este nuevo espíritu de esperanzada rebelión ciudadana. ¡Gracias a tod@s los que lo hacéis posible!.

noviembre 5, 2014

Ganemos Madrid: Palabras de Guillermo Zapata

 

octubre 16, 2014

“Frente de Izquierdas”: Una marca política ineficiente

En el pasado mes de Mayo del presente año se celebraron elecciones al Parlamento Europeo, con unos resultados que merecen un análisis sosegado. Tanto en España (Izquierda Plural -10%), como en Alemania (Die Linke – 7%), Francia (Front de Gauche – 6%), como  en Portugal (Bloco de Esquerda – 4%), las coaliciones que decidieron utilizar la etiqueta “LaIzquierda” en su identificación electoral obtuvieron unos resultados bastante limitados. En otros países como Italia, Bélgica, Holanda, Reino Unido y países del Este también pudo observarse como las formaciones autodenominadas “De izquierda” o bien repitieron los resultados conseguidos 5 años antes (cuando aún estábamos en el inicio de la crisis) o bien perdieron votos y escaños. (Elordi, C. Cuadernos de eldiario.es #06 – pg.80). Solo la Grecia de Syriza (26%) supuso una excepción a esta regla general.

Por otro lado salta a la vista el hecho de que fueron los movimientos con fuertes tintes identitarios y localistas los que más subieron en estos comicios. Buenos ejemplos podrían ser los de Francia (Front National – 25%), Reino Unido (UKIP – 26% ), Irlanda (Sinn Fein – 17%), Euskadi (Bildu – 23%), Bélgica (Vlaamse), Escocia (SNP), , …

Los hechos demuestran una vez más de forma clara que en contextos de fuerte crisis capitalista las organizaciones expresamente  autodefinidas como “de izquierdas” no son capaces de rentabilizar electoralmente el desencanto social mientras que otros grupos políticos que se agarran a la especificidad lingüística-cultural, al euroescepticismo económico y a la defensa de su propia soberanía política anclada en lo local (dejando en segundo plano su hipotética adscripción izquierdista o derechista), multiplican sus apoyos. Para entender este fenómeno resulta muy conveniente acudir a autores contrastados como Karl Polanyi que ya en 1948 (“La Gran Transformación”) nos explicaba como el grado de violencia estructural necesario para imponer un mercado internacional desregulado genera inevitablemente una reacción defensiva de igual o parecida fuerza por parte de los pueblos que se niegan a aceptar su sumisión a poderes despóticos externa y minoritariamente controlados. La historia demuestra que esta resistencia siempre tiende a hacerse más fuerte y operativa a través del énfasis en lo local e identitario, muy por delante de enfoques con débil aceptación popular que postulan el internacionalismo obrero como estrategia de defensa ante la agresión. Analizar este fenómeno en términos de “izquierdas buenas y perdedoras” frente a  “derechas malas y ganadoras” no deja de ser, cuanto menos, un planteamiento simplista, melancólico e ineficiente desde el punto de vista de la búsqueda de la necesaria superación del sistema imperante. Este esquema de análisis, además, no permite explicar la realidad ya que algunas de las opciones nacionalistas a las que antes hemos hecho alusión son progresistas en sus planteamientos sociales (Bildu, Sinn Féin), mientras otras son conservadoras (FN, UKIP). Si bien es cierto que el fantasma amenazador de la xenofobia (provocado por la fuerte carga de miedo difuso hacia el diferente que nos inocula el sistema) siempre acecha, hay un punto de conexión entre todas esas marcas electorales en la defensa de lo autóctono, la soberanía identitaria y la lucha tenaz contra un capitalismo globalizado y unos mercados inequívocamente depredadores. Insistir en esa estrategia de comunicación política que levanta la bandera del abstracto “Frente de Izquierdas” a pesar de que los resultados históricos cuestionan su validez de forma tozuda, equivale a pretender que la realidad sociológica se acomode a nuestros esquemas en lugar de construir una estrategia política que parta del conocimiento profundo de dicha realidad como punto de arranque para intentar transformarla. Los electores tomarán partido por aquellos grupos que logren ser percibidos como sólidos garantes de sus derechos culturales, sociales y laborales. Su autodefinición explícita como izquierdistas o derechistas no supone ningún valor añadido para esas organizaciones, sino más bien al contrario, una fuente de sospecha y escepticismo para el potencial elector.

Nuestras conclusiones personales, a raíz de la reflexión acerca de los resultados de las últimas elecciones europeas son:

– Por regla general las candidaturas electorales que opten por autoetiquetarse expresamente como “Frente de Izquierda” o “Bloque de Izquierda” tendrán un techo electoral muy limitado, a no ser que se asocien expresamente con una opción soberanista, como es el caso de ERC en Catalunya.

– Los movimientos políticos más prometedores estarán asociados a opciones que se decantan por la horizontalidad, la regeneración ética de la sociedad, el uso decidido de las nuevas tecnologías para la profundización democrática, la transversalidad, la búsqueda valiente del bien común frente a los oligopolios empresariales, la participación directa de la ciudadanía como fuente de poder y la lucha decidida contra la corrupción. (M5S en Italia, Podemos en España…).

– El internacionalismo, siendo completamente necesario como vía definitiva para la superación del funesto capitalismo que nos asola, debe ser introducido mediante nuevas herramientas y estrategias de comunicación política, mucho mejor coordinadas entre los movimientos sociales de diferentes países.

– Los movimientos ecologistas críticos con el sistema (Partidos “Verde” alternativos) de carácter transversal, bien asentados en todos los países de la Europa del norte, también suponen una importante fuente de legitimidad política que debe ser potenciada en la construcción de nuevas marcas electorales con vocación transformadora.

– Los planteamientos del libertarismo social y autogestionario podrían constituir una buena fuente de fundamenación política para la construcción de alternativas presentadas bajo la forma de una nueva centralidad humanista y post-capitalista.

– Frente a una política tradicional que ha huído del establecimiento de límites y controles (en la economía financiera, en la producción material, en la acumulación de riqueza, cargos o poder institucional, en la generación de impactos sobre los ecosistemas…) comenzarán a gozar de mucho mayor prestigio las marcas electorales que planteen abiertamente la necesidad de la limitación y el control en todos los aspectos anteriores, así como en el reparto efectivo del poder realmente existente.

– Las opciones políticas exitosas parten del apego al terreno, se anclan en lo local, para (a partir de ahí) elevarse progresivamente hacia lo global. Etiquetar esto como izquierda o derecha resulta, cuanto menos, ineficiente como estrategia de comunicación orientada al crecimiento significativo en el número de apoyos y en el respaldo popular que pudiera llegar a alcanzar una determinada marca electoral. La variable fundamental para predecir su éxito en las urnas vendrá determinada por la credibilidad del proyecto y sus candidat@s, por la capacidad de empatizar con la gente corriente y, sobre todo, por la carga de ilusión por el cambio que puedan llegar a generar las propuestas de acción que se lanzan a la ciudadanía. Dejar que cada cual decida que etiqueta usar para definir el perfil ideológico implícito en dicha propuesta parecer ser la estrategia más inteligente. Ahora mismo no son “frentes de izquierda” lo que necesitamos. Desde el punto de vista de la comunicación política nos serán mucho más útiles las “alianzas ciudadanas”, frentes del 99% generadores de nuevos imaginarios colectivos y nuevos modelos de sociedad que tengan en el reparto efectivo y horizontal del poder su principal brújula ideológica. En donde algunos verán una peligrosa radicalidad izquierdista otr@s veremos una nueva racionalidad centrista, humanista y post-capitalista sólidamente asentada en el más diáfano sentido común.

agosto 18, 2014

Ganemos la política para las personas

En los últimos meses estamos asistiendo al nacimiento de iniciativas ciudadanas, en  multitud de poblaciones del estado español, que se van conformando bajo la etiqueta “Ganemos”. El pistoletazo de salida lo marcaría la plataforma Guanyem Barcelona junto con Ganemos Madrid (que en un primer momento adoptó el nombre de Municipalia). Rápidamente han seguido propuestas similares como Ganemos Valladolid, Ganemos Málaga, Ganemos Murcia y otras muchas en estado de gestación. Aunque cada localidad mantiene sus singularidades y autonomía organizativa se trataría de un proceso general de confluencia entre movimientos ciudadanos, mareas, colectivos sociales, sindicales y grupos políticos alternativos en torno a unos principios básicos que entroncan con tradiciones emancipadoras de distinto signo y procedencia. Esta convergencia surge también a raíz del convencimiento de que la crisis capitalista nos plantea a tod@s un reto de tal envergadura que ningún frente de batalla puede ser ya banalizado, incluyendo ahora (y esta es la novedad) el frente institucional además del de la indispensable movilización en la calle y redes sociales. Para entender estos procesos es necesario situarnos en el contexto de la actual crisis sistémica en la que estamos sumergidos, en el anhelo de empoderamiento ciudadano que se desató de manera espectacular en el año 2011 y en el surgimiento de las múltiples movilizaciones e iniciativas políticas que hemos visto acontecer en este ciclo histórico. Aunque sería imposible hacer una enumeración completa de todas las corrientes que alimentan este río no deberíamos pasar por alto al 15M, StopDesahucios, las mareas, las marchas indignadas, el FrenteCívico, Equo, Podemos, el Partido X, ecologistas, feministas, el sindicalismo combativo, cristian@s de base o el movimiento humanista entre otros muchos. Mención aparte merecen tod@s l@s activistas de los infatigables movimientos libertarios y anarcosindicalistas sin cuya sólida acción directa, siempre al margen de las intrigas y reyertas partidistas, no hubiese sido posible esta emergente reconfiguración de nuestro imaginario político colectivo.

El protagonismo principal, no obstante, es el de la ciudadanía activa, comprometida y movilizada en torno a la ineludible necesidad de adoptar un cambio de régimen para revertir el tsunami que las élites oligárquicas, con ayuda del PPSOE, han desatado contra las mayorías sociales con objeto de apropiarse de todo el patrimonio común y de ponerlo a disposición restringida de su exclusivo disfrute, control y explotación. Se trata de una agresión violenta de los de arriba contra todos los demás, ante la cual se percibe la ineludible necesidad de no permanecer pasivos. El movimiento “Ganemos” supone también una clara interpelación de la ciudadanía a los partidos políticos tradicionales no hegemónicos para que transformen radicalmente sus métodos de trabajo pasando del verticalismo de sus cuadros dirigentes al horizontalismo que demanda la nueva sociedad, para que despierten de su letargo autista con audacia y generosidad y para que por fin se alineen junto con los intereses de la ciudadanía sin tratar de aprovecharse de sus necesidades. El debate subyacente no es otro que el de la redistribución del poder en el seno de la sociedad y en el de las propias organizaciones. El tiempo de las vanguardias ya pasó. Es el momento de apostar por la transformación profunda de la política entendiendo que los viejos problemas requieren nuevas soluciones y que estas solo podrán ser alcanzadas desde una apuesta radical por el bien común, la democracia real, y la renuncia indispensable a una buena parte de nuestros egoísmos personalistas.

Para saber más: De Guanyem a Ganemos: La apuesta municipal se extiende, Guanyem crea escuela y Más de 30 iniciativas de confluencia ciudadana.

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