Posts tagged ‘golpismo’

octubre 1, 2010

Correa, amigo, el pueblo está contigo

abril 25, 2010

¿El imperio de la ley o la ley del imperio?

El concepto “imperio de la ley” se nos suele vender a menudo como receta de progreso y justicia igualitaria. En la teoría del neoliberalismo todos estaríamos sometidos a él, sin distinción de clases económicas u orígenes culturales. La realidad en cambio nos indica que bajo este imperio de la ley sólo se esconde la ley del imperio, entendiendo imperio en el sentido empleado por Negri y Hardt en su ya clásico libro.

La ley, al igual que sucede con la información o incluso con el lenguaje, no es neutral. En la ley está implícitamente escrito un proyecto político. Cuando nuestra ley otorga a una serie muy limitada de instituciones privadas el inmenso poder de crear dinero de la nada está plasmando, negro sobre blanco, un proyecto político totalitario. Cuando la ley establece el concepto de “persona jurídica” con el fin de igualar los derechos de los individuos y las corporaciones está defendiendo un proyecto político plutocrático. Cuando la ley consagra los derechos inviolables de la propiedad privada ilimitada sobre las necesidades materiales de las masas desposeídas pone los cimientos necesarios para la fundación de la mayor de las dictaduras, la fasciocapitalista.

El fascismo se adapta a los tiempos. Ahora, en su fase postmoderna, más sonriente y bajo un barniz pseudodemocrático, puede denominarse fasciocapitalismo

El discurso del fascismo se va adaptando a los tiempos: El uniforme militar es sustituido por los trajes de Armani; ahora es menos nacional-católico y más sionista, es menos xenófobo y más aporófobo, es menos identitario y más globalizador, es menos autárquico y más deslocalizado. Junto con los rasgos ya mencionados todos los demás elementos originarios (homofobia, machismo, represión, jerarquización extrema, islamofobia, militarismo, clerofilia…) siguen permaneciendo vigentes con envoltorios remozados. No obstante tras algunos cambios aparentes el neofascismo  sigue siendo igual de autoritario, igual de violento, igual de colonialista, igual de dogmático, igual de ecocida y, sobre todo, igual de servil a los grandes propietarios a como siempre ha sido.

Entendemos por fasciocapitalismo la doctrina que promueve que todo el aparato represivo del que dispone el Estado (Ejército, Policía y Medios de Comunicación) debe ponerse al servicio de los intereses del capital privado para garantizarle tasas de beneficio siempre crecientes. La criminalización del sindicalismo, el ataque directo a sus principales líderes, el “vaciado” efectivo del derecho de huelga o la asfixia legal de la negociación colectiva son procedimientos plenamente válidos para esta ideología política deudora de Milton Friedman. Fue implementada con notable “éxito” en el Chile de Pinochet y exportada, bajo distintas presentaciones, a los cinco continentes. A veces podemos encontrarla bajo el nombre más amable de “neoliberalismo”. Thatcher, Reagan o Bush aplicándola en sus colonias o más recientemente Álvaro Uribe en su propio territorio han sido alguno de sus alumnos aventajados. Con pequeñas adaptaciones ajustadas a la realidad concreta de cada entorno geográfico es la doctrina dominante en el mundo actual, desde Honduras hasta la China.

El fasciocapitalismo ha incorporado todas las recetas del neoliberalismo para mejor dominar a los ciudadanos a través de la “fórmula Pinochet” y sus alianzas con la escuela económica de los “Chicago Boys”.  Los mecanismos de sometimiento social se van refinando a través de herramientas tales como el control  financiero hegemónico de los mass-media, la ludopatización de la sociedad o la utilización de acciones terroristas bajo control del estado. Italia es un buen ejemplo de esta evolución, ya que reúne todos los ingredientes, incluido el terrorismo de bandera falsa (“estrategia de la tensión“) para destruir a la izquierda y encarcelar a sus líderes, entre los cuales, por cierto estuvo el propio Toni Negri, antes mencionado.

Afortunadamente aún hay esperanza plasmada a través de numerosos movimientos sociales populares, cada vez más conscientes de los mecanismos que rigen el sistema.

abril 20, 2010

“Pérfido” Lobo, protegido del golpismo fasciocapitalista

Este es el rostro del cómplice de los crímenes. La marioneta de los golpistas, los terratenientes y los amos del norte

Este hombre representa la “libertad” que el capitalismo proporciona a los pueblos. Impunidad para la explotación, la tortura y el expolio perpetrado por parte de la dictadura del capital. Represión para los campesinos, los sindicalistas y los trabajadores. Mientras ellos roban y asesinan los pobres se mueren de hambre. El Gobierno de Porfirio Lobo, sólo reconocido por apenas dos docenas de países en el mundo, es la segunda etapa del régimen golpista. Se siguen vulnerando los derechos humanos, se asesina a campesinos, periodistas, a miembros de la Resistencia y son los cuerpos de seguridad del Estado quienes dan balazos. Paramilitares llegados de Colombia e Israel ayudan en el trabajo. El gobierno de Estados Unidos sentía que con el presidente Manuel Zelaya estaba perdiendo el control de su aliado en Centroamérica. Honduras ha sido siempre el gendarme de Estados Unidos. También quería dar un golpe al proceso de integración de los pueblos latinoamericanos. Y decidió intervenir y rearmar al gendarme, que le ha comprado mucho material militar en los meses en que mandó Roberto Micheletti. La CIA, al igual que en otras innumerables ocasiones, fue quien promovió el golpe. En su plan original ya figuraban el golpe, la solución de la crisis con la convocatoria de elecciones y el abultar el resultado de esas presidenciales para que el nuevo Gobierno fuera reconocido. Todo eso forma parte de un plan de Estados Unidos para controlar el país y darle legitimidad con medidas como la amnistía a los golpistas, y ahora la Comisión de la Verdad. ¿Qué puede hacer esa comisión si se ha amnistiado a los culpables?.

Entrevista completa a Carlos Humberto Reyes, lider de la resitencia en Honduras

A %d blogueros les gusta esto: