Posts tagged ‘industria_militar’

diciembre 26, 2010

Mexico: Si quieres la Paz defiende la Justicia

Sin Justicia, Igualdad y oportunidades para todos la Paz es una quimera

En el año 2001 la ONG católica “Manos Unidas” ponía en marcha una campaña con el lema “Si quieres la Paz defiende la Justicia”. Aquella sencilla frase tenía un contenido político demasiado explícito para ser soportada por las jerarquías episcopales reaccionarias que secuestraron a la Iglesia después del Concilio Vaticano II. Pronto la campaña fue abandonada. Sin embargo la inmensa verdad que encierra esta sentencia sigue siendo perfectamente válida 10 años después.

Actualmente México vive una “guerra contra la delincuencia” que se ha cobrado ya al menos 30.000 vidas en muy poco tiempo. Las autoridades mexicanas, al igual que las norteamericanas, británicas y tantas otras en el mundo pretenden convencer a sus opiniones públicas sobre la posibilidad de conseguir la Paz sin mejorar la Justicia, es decir, por medios exclusivamente violentos y represivos. Se amplían las plantillas policiales, se compran armas, se firman acuerdos con fuerzas militares y paramilitares de otros países pero no se mejora la Justicia. La corrupción y la impunidad siguen campando a sus anchas en sociedades indefensas ante los crímenes de los poderosos contra jóvenes sin futuro, contra sindicalistas, contra activistas sociales, contra inmigrantes o simplemente contra ciudadanos anónimos que estaban en el sitio equivocado. La gran mayoría de estos crímenes no serán ni siquiera investigados. Felipe Calderón está naufragando en su imposible búsqueda de la Paz por estas vías, al igual que otros gobernantes en muchos lugares del mundo.

En España se arremente contra los pocos jueces que intentan molestar mínimamente al fasciocapitalismo  que aún controla los hilos del poder y se reprimen las manifestaciones populares por la libertad de expresión en Euskadi, Catalunya y el resto del Estado en un alejamiento permanente de la Justicia, la igualdad y la dignidad de todas las víctimas históricas de cualquier tipo de terrorismo sin distinción, empezando por el franquista y terminando por el financiero. Como efecto de estas políticas profundamente erradas se constata que a las grandes multinacionales de la fabricación y venta de armamento nunca les fue mejor porque estas estrategias engendran una espiral de violencia estructural muy conveniente para aquellos que cotrolan el negocio de las carnicerías humanas. Y es tan sencillo como entender que la Paz sin Justicia es una quimera. Sobran armas, sobra cinismo, sobran ejércitos, policias y militares. Faltan voluntades políticas, jueces íntegros, investigadores independientes, valentía periodística  y legislaciones equilibradas que protejan a las personas corrientes contra los abusos del poder y del derecho de propiedad, del colonialismo y del dinero.

Gracias, Antonio, desde México por recordarnos que miles de activistas mantienen cada día una lucha contra la impunidad, aún a riesgo de perder sus propias vidas.

octubre 7, 2010

El gran negocio de las alertas terroristas difusas

¿Quién sale más beneficiado con las "amenazas difusas", las "pandemias virtuales" y los ataques terroristas de autoría oscura?

En esto días estamos asistiendo a una nueva “alerta terrorista difusa” emitida por el gobierno de EEUU y secundada por su séquito europeo. Las consecuencias de estas ambiguas alertas, manejadas con descaro como arma política y de control social, son variadas. Destaca el alza de las cotizaciones de las grandes empresas dedicadas a la venta de armas y sistemas de seguridad. Nada como un contexto de amenaza permanente e indefinida para disparar sus perspectivas de facturación. Las ventas están garantizadas tanto a gobiernos como a particulares.

Indirectamente los bancos también se verán beneficiados ya que podrán colocar nuevos créditos a todas estas entidades, tanto públicas como privadas, que perciben la necesidad imperiosa de garantizar su seguridad. El mecanismo es exactamente el mismo que se aplica en las “amenazas de pandemias”, como la reciente y fantasmal “Gripe A”. Los gobiernos corrieron a comprar vacunas despavoridos, haciendo fuertes desembolsos que engordaron directamente la cuenta de beneficios de 3 grandes laboratorios farmacéuticos y la media docena de bancos que financiaban la operación. Actualmente las vacunas se pudren en las cámaras frigoríficas de medio mundo, pero las transnacionales y los bancos ya se han llenado los bolsillos con un dinero criminal. ¿A alguien extraña que la deuda de los países se incremente en este contexto?. Para que el negocio funcione será necesaria la amplificación mediática de la amenaza artificial y centralizadamente generada. Los periódicos, radios y T.Vs al servicio de esa élite criminal jugarán su cómplice papel en este despiadado engranaje.

La sinergía entre la industria militar y los bancos es la columna vertebral del siniestro sistema capitalista que doblega las rodillas de la democracia. La banca privada lleva 100 años concediendo créditos a todas las dictaduras militares del mundo. Han ganado sumas astronómicas de dinero, así como las empresas fabricantes de armas que han trabajado codo con codo junto a ellos. También han salido beneficiados con este sistema los propios dictadores que han utilizado esas armas para someter, reprimir y torturar a sus ciudadanos de manera implacable. Para mayor escarnio los hijos de los torturados tendrán que trabajar de sol a sol para pagar los intereses de la deuda que sirvió para adquirir las armas con que sus padres fueron masacrados. Dictadores como Mobutu, Marcos, Suharto, Duvalier, el Sha de Persia, Pinochet y tantos y tantos otros saben mucho de esto. La actual deuda externa de estos países también les debe mucho. Para los bancos estos préstamos son los más rentables: Cuando una empresa entra en quiebra convocará concurso de acreedores, pagarán una pequeña parte, cambiarán de nombre y seguirán operando. Pero los países no pueden declararse en quiebra, sus ciudadanos tendrán que devolver la deuda contraida por aquellos que les han torturado. Ellos, la banca privada, son los principales interesados en engrasar esta maquinaria de la muerte. Vemos así con meridiana claridad como un enorme porcentaje del dinero que engorda la cuenta de resultados de la banca capitalista está manchado de sangre.

Ahora son las “amenazas difusas” el gran nuevo negocio que el capitalismo genocida le coloca a la ciudadanía mundial. Los trabajadores serán los paganos de este festín que la criminal aristocracia financiera del capital se corre a nuestra cuenta. Intentarán que con nuestros impuestos y nuestro sudor soportemos el expolio de la mentira, el miedo, la deuda y la explotación; el más letal de todos los terrorismos. ¿Por qué los pueblos que han padecido esta plaga de robos no tienen derecho a negarse a reembolsar una deuda tan profundamente injusta y funesta?.

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