Posts tagged ‘Irlanda’

junio 8, 2011

¿Por qué se hundió Irlanda si apenas tenía deuda pública?

Es la deuda privada la que hunde a los países, no la pública

Es muy curioso comprobar como el país con la deuda pública más baja de toda la tabla ha sido el primero en quebrar. ¿No se nos había “enseñado” que lo que lleva los países a la quiebra es su deuda pública? ¿Cómo pudo quebrar, en primer lugar, el que menos deuda pública tenía?.

El diccionario ideológico del capitalismo neoliberal establece que el gasto privado se llama “inversión” y el gasto público se llama “deuda”. Los irlandeses fueron alumnos aventajados en creer a pie juntillas este catecismo difundido por la teocracia bancaria. El resultado de asumir una premisa tan pueril, propia de mentes adoctrinadas, fue la implosión económica del país. ¿Cómo pudo suceder que un país con una deuda pública bajísima, que se situaba en torno al 5% de la deuda externa total (frente al 25% de Alemania o el 27% de Francia) , tuviera que ser “rescatado”? ¿No se nos había dicho siempre que era la deuda pública el origen de todos los males de los países?. Quisieron tapar el sol con la mano y no quisieron ver que era la deuda privada la que realmente estaba devorando a sus hijos. Pensaron que por no incluir el concepto en su diccionario este dejaría de existir. En el lenguaje capitalista a los bancos no se les rescata sino que se les “inyecta liquidez”, se les “recapitaliza” o se crean “fondos de contingencia para fortalecer su solvencia”. La palabra “rescate” solo se aplica a los ciudadanos que tendrán que pagar con su trabajo y sus ahorros esas inyecciones, recapitalizaciones o fondos de contingencia. La realidad es que fueron los banqueros que se balanceaban sobre la burbuja inmobiliaria los que hundieron el país. Como decía Galileo ante los ignorantes fanatizados que pretendían juzgarlo … “y sin embargo se mueve”.

Tanto Irlanda como Islandia tenían una deuda pública bajísima y eso no salvó a sus ciudadanos de ver atacados gravemente sus derechos básicos. Todo el debate sobre la deuda pública de los países no es más que una cortina de humo, una estrategia del capital para que la gente no entienda realmente lo que pasa. Por mucho que los países consigan reducir su gasto público, a base de sangrantes sacrificios y humillaciones, seguirán desprotegidos contra el ataque de los especuladores y la voracidad cancerígena de la deuda privada inherente al sistema capitalista.

mayo 13, 2011

La lucha contra la desigualdad exigirá el cierre de los mercados especulativos

La postración de Irlanda, la mejor credencial del modelo neoliberal y del efecto de los mercados sobre los países

La población irlandesa cometió el grave error de apoyar al neoliberalismo durante varias décadas y de morder el anzuelo de todas sus mentiras. Las consecuencias de esta apuesta estratégica para ellos ha sido la siguiente: 1- Rebaja de los presupuestos públicos en 15.000 millones de euros, lo que supone reducir drásticamente el gasto social y la inversión, dejando el sector público a merced de la privatización de recursos y derechos. 2- Recortar 25.000 empleos públicos. 3- Reducir los salarios en un 12%. 4- Aumentar el IVA hasta el 23%. 5- Aumentar progresivamente la edad de jubilación hasta los 68 años y reducir el fondo de reserva de las pensiones en 17.500 millones usados para el rescate. 6- Aumentar las tasas universitarias en un 20%. 7- Implementar nuevos impuestos sobre el consumo de agua y energía y aumentar los impuestos sobre la renta.

Los que están muy contentos son sus banqueros que han cometido actos criminales amparados en las leyes neoliberales y que se han ido tranquilos e indemnes, escondidos tras el manto protector de los ahorros y los derechos del pueblo.

Esto es lo que le reserva el neoliberalismo a los estados que deciden abrazarlo. Para que el robo y el expolio pueda articularse es fundamental la existencia de bolsas y mercados de valores.  El ciclo especulativo es simple y brutal: Se decide a qué país pertenecerá la población trabajadora que va a ser objeto del ataque. A continuación entra en acción un concierto para delinquir conformado por corredores de bolsa, calificadoras de riesgo y especuladores. Después de apostar al alza de los valores en bolsa para inflar las burbujas, se precipita una venta masiva de esas acciones y títulos. Por la inercia del mercado, sus precios tienden a la baja y, seguidamente, las todopoderosas calificadoras elevan la prima de riesgo a la cuantiosa deuda del país en cuestión. Los intereses por la obtención de recursos frescos crecen exponencialmente para ‘cubrir el riesgo’ de los especuladores ante la evidente debilidad económica. Esta insolvencia genera el pánico y hunde la bolsa, donde los que antes apostaron al alza hacen su agosto comprando valores a la baja, seguros de que los Estados acudirán con recursos de los contribuyentes a rescatar la economía antes de que ésta se hunda definitivamente. Por eso el rescate viene siempre acompañado de dolorosos ‘planes de ajuste’ que exprimen a la población para arrebatarle los recursos necesarios para pagar a los especuladores. Por eso hablamos de ‘ajustes criminales’. Las ganacias para los especuladores se han edificado exclusivamente sobre la miseria, el empobrecimiento y la explotación de los trabajadores que son simples víctimas de estas intrigas mafiosas y totalitarias.

Sin este mecanismo privilegiado del terrorismo económico la estrategia de saqueo de dinero público a cargo de las élites privilegiadas sería prácticamente inviable, a no ser que se recurriera directamente al uso de la fuerza militar y policial contra la población al estilo de Bahrein, Yemen o Arabia Saudí.

Las bolsas de valores y los mercados financieros actúan también como un potente mecanismo estimulante de la desigualdad social ya que aportan fuentes de financiación y negocio adicionales a las empresas más grandes en detrimento de las oprtunidades de las más pequeñas. Las bolsas y los mercados financieros sirven exclusivamente para hacer más fuertes a los fuertes y más débiles a los débiles. En una democracia económica cambiarán las prioridades. Estas palancas terroristas deberán ser eliminadas y sustituidas por mecanismos inversos de reparto, redistribución y reequilibro de la economía siempre en beneficio de los sectores, empresas cooperativas y trabajadores que necesiten mayor grado de protección por su interés social.

noviembre 21, 2010

Las mentiras del capitalismo cristalizan con fuerza en Irlanda

El “tigre celta” capitalista a punto de consumar el streap-tease: Ayer aclamado … ¿y mañana?

(Entrada actualizada el 11/6/2014 –> http://www.guerraeterna.com/la-carta-de-trichet-que-precipito-el-fin-de-la-soberania-irlandesa/ )

¿Qué necesita un país para tener éxito en la economía capitalista globalizada? El FMI, la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y todo el cenáculo del pensamiento único dirían que las recetas son simples: Reducir el déficit presupuestario, bajar los salarios, privatizar servicios públicos, desregular el sector financiero, mantener bajos los impuestos para atraer capitales, aumentar las exportaciones e imponer una dieta de austeridad al estado del bienestar.
Hay un solo problema: El partido liberal gobernante en Irlanda desde hace décadas viene aplicando todas esas recetas con la precisión del alumno aventajado y parece que no le ha ido demasiado bien. Se está achicando el Estado justo cuando el costo de los rescates bancarios aumenta.
Si hay un país que prueba el desastre en que se ha convertido el capitalismo, no es Grecia, ni siquiera España o Portugal. Es Irlanda. Cuando los países violan las normas y eso les trae problemas, no es algo tan sorprendente. Pero si ateniéndose a la norma de todos modos tienen tantos problemas, es porque algo falla en el sistema propiamente dicho.

Cuando ya estalló la crisis Irlanda aplicó recortes sociales antes que nadie, no hicieron huelgas, fueron chicos aplicados y sumisos. Eran el ejemplo a seguir por el resto de Europa y el mundo. Los resultados de estos sacrificios están a la vista y constituyen un magnífico ejemplo para todos los demás países que quieran entender hacia donde conducen, una por una, las recetas capitalistas 1000 veces prescritas como dogma de fe.
El patético neoliberalismo español ponía como ejemplo al “tigre celta” hasta hace dos días. El bufón Rajoy y su amiga Aguirre nos dirán mañana simplemente que la crisis sistémica se convertirá por arte de magia en “hilillos de plastilina” que ellos taponarán con sus facultades portentosas y sus recetas capitalistas cuando lleguen al poder. Supongo que ya se abstendrán de intentar dar más argumentaciones técnicas para no seguir haciendo el ridículo. Casi mejor que prueben de nuevo con un cuento como el de la famosa niña de su pasado fin de campaña.

Me basé en esta entrada, modificando algunos términos:

En Irlanda la austeridad no logra reanimar la economía

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