Posts tagged ‘legitimación’

octubre 13, 2013

Carta a un ser humano sin empleo

José Ibarrola

José Ibarrola

Durante décadas han intentando, y en muchas ocasiones conseguido, convencerte de que la culpa de tu situación es solo tuya y de que el empobrecimiento de la gente no es más que el lógico castigo a su ineficiencia o a su falta de productividad. Han inyectado la culpa en tu pensamiento, diciéndote que lo que te pasa es la consecuencia de no haberte formado lo suficiente, de no haber tenido todo el interés necesario en progresar, de ser algo perezos@, de conformarte con poco y ahora incluso de ser un defraudador/a o un pequeño ladrón. Han intentado, y en muchas ocasiones han conseguido, convencerte de que la solución a tus problemas no pasa por asociarte y estrechar vínculos comunitarios con otras millones de personas que se ven como tú sino en aceptar de forma inevitable la realidad opresiva que te envuelve, en confiar en los juegos de azar como sueño dorado que pondrá fin a tu pesadilla cualquier buena mañana, en ahogar tus penas con los deportes de masas que se muestran por las pantallas, con las drogas legales o en la telebasura. Han intentado, y en muchas ocasiones han conseguido, convencerte de que has fracasado como persona, de que debes avergonzarte de tu condición y de no mostrarla demasiado en público porque así solo vas a encontrar el desprecio social y la agudización de tu infelicidad. Durante décadas han intentado, y en muchas ocasiones han conseguido, convencerte de que ser un des-salariado como tú equivale a no trabajar. Sin embargo tu sabes que trabajas en el hogar, que trabajas realizando labores básicas de cuidado y mantenimiento en el seno de tu familia, que trabajas duro buscando empleo o en tareas relacionadas con la economía de subsistencia, que trabajas duro para formarte si eres estudiante, que trabajas duro ayudando y dando soporte a personas que te rodean y te necesitan. Tú en el fondo sabes que no es trabajo lo que te falta sino salario.

Yo hoy quiero decirte que casi todo lo que te han contado y te han hecho creer es mentira. Eres tan trabajador como cualquiera aunque hoy no tengas salario, eres tan digno como cualquiera aunque te hayan robado tu autoestima, no eres el culpable de lo que te pasa, no eres un vago, no eres un fracasado o fracasada, no eres un corrupto o corrupta, no eres un defraudador. Solo eres una persona que aspira a subsistir y a ser feliz, como cualquier otra, una persona que trabaja cada día, que es útil y que aspira a ser más útil aún. No es caridad lo que necesitas, simplemente justicia. El otro trabajador/a no es tu enemigo sino tu único aliado posible. No te dejes engañar por aquellos que te quieren hacer confiar en los juegos de azar como solución a tus problemas en lugar de buscar alianzas con otras millones de personas que al igual que tú solo aspiran a ser felices y útiles. No hay nada dentro de ti que esté mal o que funcione mal. Es el sistema el que está mal y el que funciona mal, un sistema que legitima y justifica la desigualdad económica extrema entre los seres humanos y el afán ilimitado de lucro privado como un fenómeno normal, natural y deseable, para así anular nuestra capacidad colectiva de resistencia. Un sistema que fomenta el aumento del paro como forma de sometar más a los que aún conservan un salario, un sistema que, en definitiva, utiliza el desempleo y la precarización del empleo como mecanismo de control social en favor de las élites. Es el sistema el culpable de tu situación y, particularmente, son las grandes oligarquías de banqueros, de grandes directivos de empresas cotizadas en bolsa que suben su valor conforme despiden a más trabajadores como tú y los políticos profesionales corrompidos por los anteriores los culpables de tu dolor.

asamblea_trabajadores_desalariadosSí hay un camino, sí hay un futuro, pero no soluciones mágicas, solo inteligencia y fuerza colectiva, trabajo cooperativo, trabajo en red, preocupaciones compartidas y apoyo mutuo como formas de construir una nueva realidad. Busca alianzas con otros trabajadores y trabajadoras (tengan o no tengan salarios), pelea contra la desigualdad y su legitimación social, exige una renta garantizada de ciudadanía que mereces de sobra por tu esfuerzo, reivindica el reparto del trabajo y el reparto del poder. La defensa de lo común es nuestra esperanza.

Entrada relacionada: Diez ideas para empezar a liberarnos del control social y la explotación

abril 3, 2013

Decálogo para ejercer el control y explotación de las masas

1. Estimula, tanto como sea posible, la rivalidad, la envidia e incluso el odio entre las razas, etnias, religiones, géneros e identidades nacionales. Así conseguirás que la gente descargue su frustración contra los económicamente iguales o los inferiores y tenderá a olvidarse de los robos perpetrados desde las élites de poder.

2. Ponle precio y propietario a todos los bienes, acostumbra a la gente a pagar por ellos y procura que el dinero sea el eje regulador de todas nuestras relaciones. Así conseguirás que los que tienen más o dispongan del poder arbitrario de crearlo mediante crédito puedan mantener siempre una posición absoluta de dominio.

3. Consigue que la gente se acostumbre a vivir a base de préstamos. Los ciudadanos endeudados tenderán a ser más dóciles, menos reivindicativos, más dependientes, más explotables y se sentirán culpables cuando tengan dificultades.

4. Inúndalos, a través de las pantallas y los emisores de radio, de entretenimiento vacío, con especial predilección por los espectáculos deportivos de masas, que le ayude a evadirse de sus problemas y a no pensar en los orígenes de los mismos.

5. Ofréceles una sobredosis de todo tipo de juegos de azar que ponga ante ellos un horizonte mágico, rápido e indoloro para salir de la jaula en la que día a día se van viendo más atrapados. Así conseguirás adultos socialmente irresponsables, egoístas, insolidarios y psicológicamente infantilizados, siempre fáciles de seducir  y dominar.

6. No dudes en implementar la estrategia de la tensión, el terrorismo inducido o los atentados de bandera falsa para inocular el miedo y la parálisis en la sociedad. Fabrica enemigos que te ayuden a justificar el recorte de libertades y la escalada de la represión de manera global, difusa e indiscriminada.

7. Precariza el empleo, baja los salarios y destruye puestos de trabajo. Así conseguirás que aquel que aún lo conserve sea más sumiso y complaciente con quien lo explota ante el temor a seguir los pasos de sus iguales.

8. Utiliza a las fuerzas y cuerpos represores del Estado para ahogar las reivindicaciones o protestas y sembrar las dudas sobre su utilidad y legalidad. Amenaza, multa o golpea según la necesidad planteada por cada situación. Así la gente, poco a poco, terminará por desgastarse en el esfuerzo hasta caer en el desánimo.

9. Genera el discurso que legitima la desigualdad como justo premio a los más capaces y lógico castigo para los vagos o los inútiles. Así los acostumbrarás a mirar con suficiencia y desprecio a los que tienen menos que ellos, mientras respetan, admiran y reverencian a los más ricos y poderosos.

10. Selecciona cuidadosamente la información que vas a difundir  y la que vas a velar. Después manipúlalo todo según mejor convenga a tus intereses particulares mediante las numerosas técnicas disponibles.

Si sigues estos consejos en unas pocas décadas podrás conseguir resultados tan espectaculares como estos:

(Esta entrada tiene su respuesta y adecuado contrapunto en.. 10 ideas para empezar a liberarnos del control y la explotación capitalista)

julio 12, 2012

Adelson, un empresario psicópata en busca de carne fresca

Según palabras de Sheldon Adelson “las dos amenazas fundamentales de la sociedad son el Islam y los sindicatos”. El siniestro Adelson, octavo hombre más rico de EEUU, simboliza perfectamente la ideología fasciocapitalista y los intereses del 1% que se sitúa en la cúpula de la pirámide de poder, en esta lucha de clases que libran contra el resto de la población mundial desde tiempos inmemoriales.

Como nos recuerda la plataforma “Aturem EuroVegas”, la evidencia empírica demuestra que el negocio del juego y el modelo de ocio que comporta sólo genera riqueza a la multinacional propietaria, sin aportar beneficios reales en los territorios cercanos ni a sus empresas. El Estado de Nevada, donde se encuentra Las Vegas, es el primero en tasas de paro y el tercero en criminalidad violenta de todos los EE.UU.

La empresa de los casinos trae asociados inevitablemente graves efectos secundarios, como el aumento de la corrupción, las mafias, las drogas, la prostitución y las ludopatías. Reconocidos expertos en la materia (como Roberto Saviano) han alertado que Eurovegas supondrá un fuerte polo de atracción para la mafia internacional.

Financiador privilegiado del lobby sionista que sueña con esclavizar a los palestinos, ha puesto una serie de condiciones para la construcción de EuroVegas, condiciones que apuntan claramente hacia la consolidación de una mafia con apoyos institucionales. Las condiciones que Adelson pretende imponer a los sicarios políticos que controlan Madrid y Barcelona son:

  1. Que el Estatuto de los Trabajadores no tenga vigencia en EuroVegas.
  2. Cambio de la Ley de Extranjería en el territorio hipotético de Eurovegas.
  3. Garantías del Estado de cara a un préstamo comunitario.
  4. Derogación de la Ley Antitabaco en las instalaciones.
  5. Exenciones en los pagos a la Seguridad Social y otros beneficios fiscales.
  6. Cambios en la ley de prevención de blanqueo de capitales.
  7. Permitir la entrada de ludópatas y menores a los casinos.

Y, no lo olvidemos, los Juegos de Azar son un potente mecanismo de Ingeniería Social, al servicio del capitalismo criminal, orientado a validar, legitimar y santificar la desigualdad social en la psique colectiva e individual de las clases populares. Esa misma desigualdad que se agranda cada día y que podemos contemplar en los ingresos crecientes de los 534 consejeros y miembros de la alta dirección de las empresas del IBEX-35 (73.000 euros de sueldo medio mensual, 25 veces el salario medio de sus empleados), frente al 31.2% de población española, cuyos ingresos no llegan al salario mínimo.

agosto 1, 2011

20-N: IU, UPYD, CCOO y UGT tienen una buena oportunidad para conquistar su credibilidad

"Nuestros sueños no caben en vuestras urnas": 15M en estado puro

El Movimiento 15M ha puesto el dedo en la llaga señalando explícitamente las claves para entender los problemas que asolan actualmente al estado español, a Europa y al Mundo. Algunos de sus lemas principales son perfectamente descriptivos: “No es una crisis, es el sistema” o “Lo llaman Democracia y no lo es”. Pero … ¿Cuál es la traducción práctica y coherente de estas incontestables verdades en nuestro comportamiento político ciudadano, de cara a la próxima convocatoria de elecciones generales el 20-N?. Si estamos de acuerdo en que “no nos representan” … ¿en qué manera podremos ejercer nuestro derecho al voto?. Analicemos la cuestión y abramos debate.

1) Existe  la opinión generalizada de que, bajo este sistema económico-parlamentario, la soberanía no reside realmente en el pueblo sino en los banqueros y en los especuladores. Es claro y diáfano que son ellos quienes mandan y quienes imponen sus esquemas ideológicos y sus “soluciones” políticas en contra de la opinión mayoritaria de la ciudadanía. Un entramado legal promovido de manera opaca y antidemocrática por las élites económicas, a nivel nacional e internacional, ha dejado a los gobiernos locales completamente desprovistos de poder para intervenir de manera efectiva en la defensa del bien común.

2) El lider de IU, tercer partido político español en número de votos, declaró recientemente que “unos comicios sin reforma de la ley electoral suponen una estafa para la democracia y los ciudadanos“.

3) Las agresiones contra los derechos ciudadanos y laborales que provocaron la convocatoria de la Huelga General del 29-S, por parte de numerosas organizaciones sindicales incluidas las mayoritarias UGT y CCOO, no solo no se han revertido sino que, muy al contrario, se han agravado profundamente. Estos dos grandes sindicatos han sufrido una gran erosión en su credibilidad social debido a su excesiva complacencia con las élites económicas a las que antes hemos aludido. Ante sus justas demandas y reivindicaciones (aquí, en Francia, Grecia y otros muchos lugares) la respuesta del poder siempre ha sido la misma: “No puede hacerse nada, son las normas”. (También podrían haber dicho: “Estas son las reglas: Nosotros siempre ganamos y vosotros siempre perdéis”).

Mientras estas normas legales tramposas, de “rango superior”, sigan vigentes las urnas nunca podrán proporcionar una solución a los problemas sistémicos. Los banqueros y los especuladores juegan con cartas marcadas, ellos saben que los resultados electorales serán irrelevantes mientras subsistan las reglas del juego que ellos mismos se han encargado de blindar, como por ejemplo el art. 123 del Tratado de funcionamiento de la UE.

Nuestra conclusión es que tanto IU y UPYD como CCOO y UGT tienen una excelente oportunidad de ganar credibilidad ante la ciudadanía española. En lugar de aspirar a instrumentalizar el movimiento 15M como ya han intentado, tanto UPYD en esta ocasión o IU en esta otra, harían mejor en solicitar el voto blanco, nulo, el apoyo a plataformas del tipo Ciudadanos en Blanco o incluso la defensa de la ABSTENCIÓN, lo que supondría de facto un plante democrático a estas elecciones fraudulentas (calificativo utilizado por el propio Cayo Lara, según puede leerse en el artículo anteriormente enlazado). Cualquiera de las cuatro opciones propuestas son tan legales y legítimas como el voto por unas siglas políticas concretas, nada al margen de la ley. La búsqueda de la coherencia intelectual no deja otra alternativa que la NO PARTICIPACIÓN en estas elecciones.

Por supuesto siempre podrá alegarse el discurso cortoplacista, el manido y dañino argumento del “mal menor” (que al final se traduce en mal mayor y en lenta agonía de los derechos políticos y laborales de la ciudadanía) del … “Esta propuesta del voto abstencionista solo beneficia a la derecha”. Pero … ¿realmente importa que sean 100 ó 200 los escaños del PP en el Club de la Carrera de San Jerónimo?, ¿Serán muy diferentes las decisiones económicas que dictarán los amos del IBEX-35 a nuestros gobernantes y parlamentarios si invertimos esos números de diputados entre PP/PSOE?, ¿Aún no queremos entender que las decisiones políticas no se toman en el Parlamento de la Nación sino en los consejos de administración de las grandes corporaciones?, ¿No queremos entender que lo único que quizás se juega en estas elecciones es si gobierna Rajoy, el favorito del BBVA o el “caballo Rubalcaba” del Santander?. Y respecto a IU, siendo ciertas muchas de las afirmaciones de su líder Cayo Lara … ¿no es cierto que el sistema bipartidista y la “arquitectura institucional” pactada por las élites condena siempre a la más completa irrelevancia al tercer partido de ámbito nacional?, ¿Merece la pena contribuir a la legitimación de todo este escenario teatral, donde nada es realmente lo que aparenta ser?. NO, no es el 20-N el día en que la clase trabajadora española se juega sus derechos, sino el 18, el 19, el 21, el 22, el 23… . En el devenir de la Historia nada es políticamnete irreversible, todo lo que se pierde se puede reconquistar si planificamos adecuadamente nuestras luchas y nuestras metas. Vamos lento porque vamos lejos y queremos construir una bases completamente nuevas para la política y la economía. Quizás no seamos nosotros y nosotras, los que ya tenemos más de 40, quienes las disfrutemos por completo, pero sí los jóvenes y los niños que ahora están creciendo.

El Movimiento 15M se está encargando de demostrar que se puede hacer política al margen de los partidos, desde la calle, desde las plazas, desde las asambleas, desde la horizontalidad. Ese es el camino. Y, por supuesto, teniendo siempre en mente la perspectiva de la movilización social (con la cita importante del 15 de Octubre en la agenda) e incluso la convocatoria de una Huelga General para el mes de Noviembre y la apertura de un nuevo proceso constituyente, al estilo islandés. Podremos ganar o podremos perder, pero lo que nunca deberemos hacer es renunciar a la DIGNIDAD. Nuestros sueños no caben en vuestras urnas.

abril 19, 2011

La legitimación social de la desigualdad (II)

Frente a la cortina ideológica que se afana en legitimar la desigualdad pervive una certera percepción de la realidad en millones de ciudadanos libres

En una entrada anterior hemos comenzado a analizar el tema crucial de la legitimación social de la desigualdad. Si queremos entender por qué el mundo funciona de la manera en que lo hace actualmente y no de otra es necesario interrogarse acerca de los mecanismos ideológicos que legitiman la desigualdad social y sobre las premisas erróneas que, a fuerza de ser externamente repetidas de manera masiva, terminan por interiorizarse en el diálogo mental que millones de sujetos mantienen cada día consigo mismo en la intimidad de sus pensamientos.

* ) “Prevenir las muertes causadas por la pobreza conduciría a la superpoblación”. Esta antigua forma malthusiana de legitimación social de la desigualdad se ha convertido en nuestros días en demasiado directa y sólo puede ser abiertamente defendida desde posiciones filofascistas. No obstante sigue ejerciendo una influencia nada desdeñable en el imaginario colectivo de las capas más acomadas e influyentes de la sociedad. La falsedad del argumento queda demostrada ante el hecho de que son precisamente las sociedades más pobres las que tienen los más altos índices de natalidad mientras las que gozan de mayores comodidades materiales tienen una natalidad que a duras penas resulta suficiente para no perder población. Los datos empíricos apuntan justo en la dirección contraria de este aporófobo y predarwinista concepto malthusiano ya que luchar contra la pobreza se convierte precisamente en una de las mejores maneras de controlar el supuesto exceso de población.

* ) “Los países pobres siguen siendo pobres a pesar de las ayudas y la cooperación que les prestamos. Esto prueba que la culpa no es nuestra sino de ellos”. El argumento es una de las múltiples formas que adopta el principio general de culpabilización de las víctimas, que ya fue abordado en la entrada precedente. La falsedad en este caso consiste en una simple manipulación política del lenguaje ya que las supuestas ayudas que el mundo desarrollado prestaría a los grupos más desfavorecidos no son tales, sino más bien al contrario: Los “créditos blandos” o las “ayudas para la importación” son un negocio para los bancos y las élites empresariales que controlan la producción mundial al facilitarles nuevos mercados cautivos, aumentar el margen de explotación sobre la fuerza laboral, generar dependencia respecto a las metrópolis y destruir incipientes competidores locales. Llamar a esto “ayuda” es solo una perversión del lenguaje al igual que sucede con el término “rescate” aplicado a las economías de países desarrollados cuando en realidad se está sometiendo a sus ciudadanos a nuevas mermas de soberanía y a nuevas deudas que los convierten en pseudoesclavos de las élites que cuentan con la capacidad legal para crear dinero de la nada en forma de crédito-deuda. Tanto las ayudas como los rescates se dan en realidad en sentido inverso: los pobres ayudan a los ricos y los trabajadores rescatan a los bancos.

* ) “La lucha contra la desigualdad es un problema técnico, no político. La globalización capitalista por si sola y al margen de los partidos políticos, tenderá a reducir la injusticia social“. Esta gigantesca mentira viene asociada a toda una estrategia despolitizadora comandada por los amos del dinero que ya denunció en los años 70 el filósofo Habermas y más recientemente Zizek. La esfera de lo abiertamente político es progresivamente secuestrada, vaciada de contenido y colonizada por una política oculta, por una neopolítica que se redefine en términos supuestamente científicos, empresariales y tecnológicos. Lo que subyace es un discurso totalitario del beneficio privatizado como principio rector de la política. El discurso legitimador de la desigualdad se realiza aquí de manera sutil presentándola como un efecto secundario, temporal y reversible que se correjirá en el futuro si hacemos caso a “los técnicos”. El argumento oculta el hecho de que la Ciencia solo es un instrumento y que, por tanto, no da respuestas acerca de los principios ético-políticos que deben regir una sociedad, solo sirve de manera eficaz a la implementación de aquellos principios que alguien haya previamente establecido de igual forma que ningún ordenador es capaz de autoprogramarse. Aunque está ya empíricamente demostrado que la aplicación práctica del principio rector de la búsqueda del máximo beneficio monetarizado como motor político solo genera cotas cada vez mayores de desigualdad y un aumento de la brecha entre ricos y pobres  el patrón sigue siendo defendido apelando también al plano emocional, no consciente y subjetivo de los individuos, además de a supuestos y completamente falaces “argumentos técnicos”.

La repetición de estos principios de manipulación psicológica va produciendo progresivamente una fuerte bifurcación entre la realidad y la percepción ideológicamente construida de esa misma realidad cuyas consecuencias se visualizan de manera cada vez más dramáticas. Volver a politizar a la sociedad en su sentido más amplio, profundo y responsable es trabajar por la libertad y la democracia. Y hablar de Política es hablar de ideologías y de filosofía no de personajes o de rostros mudables que el poder puede quitar o poner a su antojo. Todo es ideología, hablemos sin miedo de ideologías y de sus consecuencias; identifiquémoslas y contrastémoslas. Frente a la ideología capitalista … la ideología humanista.

(Algunas de las ideas contenidas en esta entrada han sido tomadas de POGGE, T. “La pobreza en el mundo y los derechos humanos”. Ed. Paidos. Barcelona 2005. [Ed. Original, 2002]).

abril 2, 2011

¿Es el conocimiento científico ideológicamente neutral?

Quizás la mayoría de la gente tendería a responder de una manera afirmativa a esta cuestión, sin necesidad de mayores reflexiones. Sin embargo un estudio algo más profundo de la pregunta nos revelará perspectivas discrepantes. Se trata sin duda de un problema largamente debatido desde hace décadas que suele zanjarse, en el mejor de los casos, con afirmaciones del tipo “Debe distinguirse entre ciencia, que siempre será neutra desde el punto de vista político, y aplicaciones del conocimiento científico que sí pueden ser susceptibles de uso perverso por los grupos de poder dominante”. Pero aún esta afirmación, aparentemente juiciosa, sigue siendo muy discutible.

No es raro encontrar, incluso dentro de la izquierda marxista, quienes defienden la creencia de que hay una contradicción intrínseca entre ciencia e ideología. Bajo este punto de vista el desarrollo científico nos hará cada vez más libres al acercarnos al conocimiento de la verdad. Los que así piensan pasan de largo sobre el hecho de que el relato científico de cada época se pone al servicio del sistema ideológico y político dominante en ese momento histórico, de manera que no solo no existe contradicción entre ambos sino que se establece una relación de dependencia entre ellos, como muy bien puede comprobarse  a través de famosos trabajos que figuran en la Historia de la Ciencia, como On the Origin of Species by Means of Natural Selection, or the Preservation of Favoured Races in the Struggle for Life (El origen de las especies por medio de la selección natural, o la preservación de las razas favorecidas en la lucha por la vida) de Charles Darwin, An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations de Adam Smith, Social Statics de Herbert Spencer o An Essay on the Principle of Population de Thomas Robert Malthus, por citar solo algunos. La influencia de estas obras en todo el desarrollo posterior de la política y en sus correspondientes justificaciones basadas en argumentos científicos y religiosos ha sido enorme y aún pervive de manera muy potente en la ctualidad.

Un indudable componente clasista y legitimador de la desigualdad subyace en la ciencia creada por Darwin

Entendemos que la ciencia no es neutra respecto a los problemas que analiza. Algunos temas acumularán cientos y miles de horas de investigacion mientras otros apenas obtendrán financiación para un puñado de estudios. Por supuesto tenderán a seleccionarse tópicos y desarrollos tecnológicos susceptibles de ser rentabilizados por grandes compañías, especialmente en Medicina, Química, Biología o Farmacia, cuyo beneficio irá destinado principalmente a sus directivos y accionistas, mientras otros hallazgos no inmediatamente orientados a una explotación económica privada serán relegados. Todo el conocimiento que pueda servir para perpetuar el dominio de las élites sobre las mayorías será favorecido, incluido el desarollo de técnicas para manipular los deseos, opiniones y emociones de la población.

La supuesta “comunidad científica”, entendida como algo neutral y objetivo, suele ser otro mito ideológico más: Ahí está la jerarquía, la división del trabajo, las férreas luchas de ego en el seno de departamentos y universidades, las guerras de autoría o los criterios editoriales en las revistas y periódicos con mayor prestigio y audiencia a la hora de seleccionar qué debe ser publicado y qué grado de difusión deben recibir las distintas producciones. No son raros los “estudios por encargo” en Economía, Sociología o Historia, con el único objeto de reunir evidencia científica que dé sustento y legitimidad a una tesis fijada de antemano, con una orientación claramente política. Si las conclusiones se ajustan a la tesis inicial apoyada por los financiadores la retribución para los investigadores será mucho mayor y los encargos de nuevos proyectos estarán garantizados. Desgraciadamente el conocimiento científico se ha utilizado a lo largo de la historia como excusa para la legitimación de la desigualdad, para devaluar el conocimiento popular o los saberes ancestrales o para dotar de una aureola de infalibilidad a grupos e ideas predeterminadas por el poder económico en función de sus intereses particulares. Los depositarios de la verdad revelada se reservan siempre la última palabra para marcar las tendencias sobre nuestros hábitos y comportamientos deseables o, por el contrario, para sancionar lo ineficiente, lo antiguo o lo irrelavante.

Al igual que podemos hablar de teologías al servicio de la dominación y teologías al servicio de la liberación también es posible hablar de ciencia al servicio de la explotación y ciencia al servicio del humanismo. Ningún conocimiento permanece neutral ni completamente objetivo cuando el ser humano lo sitúa bajo la lupa de sus siempre limitados instrumentos intelectuales de análisis. Dios o el diablo nos libren, por tanto, de esos seres celestiales e hipotéticamente neutrales conocidos como “técnicos” a la hora de planificar políticas económicas, culturales, energéticas o medioambientales ya que tras ellos, seguramente, solo se esconderá la ideología de las élites oculta tras un manto de impunidad.

(Esta entrada es deudora de Adolfo Olea, Máximo Sandín y quintaesencia)

Para un análisis más detallado de la cuestión puede consultarse este artículo de Adolfo Olea publicado hace ya décadas pero aún plenamente vigente:

¿Es la Biología un discurso de dominación?-Adolfo Olea

marzo 24, 2011

Liberarnos de los juegos de azar: Una medicina social

los juegos de azar, una pieza estratégica para el mantenimiento de la hipnosis colectiva

La legitimación social de la desigualdad constituye un puntal estratégico para el mantenimiento del actual modelo suicida de producción y distribución de los bienes conocido como capitalismo. En otra entrada se analizó esta cuestión fundamental para entender el estado de apatía, sumisión y confusión que parece atenazar a las sociedades hipotéticamente avanzadas en su intento de articular soluciones a la gravísima crisis sistémica que nos asola. Todos somos capaces de ver que las cosas van mal: Guerra, violencia, racismo, explotación, contaminación, adicciones, pobreza, paro… . La lista de los males es interminable pero una férrea tenaza mental nos impide implementar remedios que vayan a la raíz de los problemas. La explicación a esta desconcertante enfermedad social es la legitimación social de la desigualdad y, muy  especialmente, el papel desempeñado por los juegos de azar como mecanismo privilegiado para la perpetuación de esta parálisis colectiva. Ya en otras ocasiones hemos escrito sobre esto.

¿Que pasaría si hicieramos el experimento político de abolir por completo los juegos de azar en, por ejemplo, el estado español?. Nuestra sociedad, repentinamente privada de su principal opio psicológico, sufriría un shock de tal envergadura que, en cuestión de pocos años, quedaría profundamente transformada. En un primer momento la reacción sería de ira y agresividad, como la que experimenta un adicto cuando se le retira la sustancia que le proporciona una falsa “esperanza para vivir”. Superada esta fase la sociedad quedaría sumida en el abatimiento, el dolor y la depresión al comprender que su vida, muy posiblemente, se enfrenta a unas expectativas bastante lúgrubes circunscritas a un universo de explotación. La tercera etapa sería la del empoderamiento, la soberanía y  la liberación a través del entendimiento de que solo mediante el apoyo mutuo, la cooperación y la fuerza colectiva podemos alcanzar la verdadera plenitud individual.

La sociedad ecuatoriana, silenciada en los medios de comunicación al igual que la islandesa, nos da una auténtica lección de profundización democrática y de libertad al plantear esta cuestión en un referéndum popular, junto con otras importantes preguntas. ¿Logrará Ecuador convertirse en uno de los primeros países de nuestro entorno libres de juegos de azar?

marzo 15, 2011

La legitimación social de la desigualdad (I)

El desmontaje de los mecanimos de legitimación social de la desigualdad es una tarea prioritaria para afrontar el futuro de nuestra especie

El sistema capitalista se ha revelado en las últimas décadas como una formidable máquina generadora de desigualdad. Es un elemento vital en la supervivencia del sistema implementar mecanismos sociales capaces de legitimar dicha desigualdad, de manera que sea incorporada por la psicología individual de los sujetos como algo normal, inevitable o incluso deseable. No es fácil conseguir este efecto en la mente de los ciudadanos ya que se trata de una tendencia que se revela contraria a la memoria genética de la especie, conservada por mujeres y hombres de una manera instintiva. A ningún político de ningún partido se le ocurriría confesar abiertamente que su programa no está orientado por los valores de Justica e Igualdad debido a que estos valores apuntan hacia nuestra supervivencia colectiva, siendo algo innato y natural en el ser humano. Por tanto la legitimación social de la desigualdad solo puede ser impulsada mediante “mecanismos indirectos” y nunca de manera frontal por el rechazo instantáneo que nos produciría. Pero … ¿cuáles son algunos de estos mecanismos sutiles para la fabricación de un consenso que opera en contra de nuestros propios intereses colectivos?. Destacaremos 4 principales:

* Culpabilización de las víctimas: Los mensajes que se lanzan desde los sistemas de creación de opinión tienden a establecer que el nivel de riqueza de cada individuo está estrechamente relacionado con su nivel de esfuerzo,  laboriosidad y sacrificio. Por supuesto solo se trata de un tópico que no mantiene relación con los hechos cotidianos. La pobreza, desde este punto de vista, solo sería la consecuencia lógica de la falta de capacidad de trabajo, de la ausencia de ambición, de la vagancia, el vicio o la depravación. Según esta perspectiva “cada uno recibe lo que se merece” y, por tanto, las víctimas de la explotación o la pobreza son, en una buena parte, culpables de su realidad. Bajo este prisma de análisis los ricos quedan liberados de cualquier responsabilidad sobre la situación miserable de las masas desposeídas y la desigualdad queda legitimada como resultado de un sistema lógico de premios y castigos.

* Naturalización de la búsqueda del lucro personal como fundamento social: Los mecanismos de conformación de la opinión llevan décadas transmitiendo la idea de que la acumulación ilimitada de beneficios no sólo es legítima sino incluso deseable como motor de la actividad económica. Los grandes ideólogos del sistema desde Smith hasta Friedman intentan manipular el afán de justicia universal a través del establecimiento del axioma que consagra la potenciación del egoísmo como el mejor principio distributivo y la mano invisible del mercado como fuerza equilibradora aliada del bien. Esta teleología, que recuerda inevitablemente al teorema ultraconservador del “diseño inteligente”, actúa en la práctica como un principio dogmático-teocrático que debe creerse a pesar de que toda la evidencia empírica apunta en sentido inverso. Si el lucro personal es el principio máximo que debe impulsar el funcionamiento de una sociedad se tenderá a aceptar como normal que los ricos sean cada vez más ricos ya que son los que demuestran más habilidad en el manejo de las reglas naturales que rigen la interacción social.

* Manipulación de la teoría darwiniana de la “lucha por la existencia”: Los estudios originales de Darwin llegaban a la conclusión de que las especies más capaces de adaptarse al medio se imponen a las menos aptas. La manipulación aquí consiste en transmitir la idea de que la lucha por la supervivencia se produce entre individuos de una misma especie cuando, en realidad, esa lucha se produce contra las duras condiciones externas que el medio les plantea, actuando los individuos de una misma especie de manera colectiva, solidaria y cooperativa en la gran mayoría de las ocasiones. Las especies raramente desaparecen en lucha contra otras especies sino al verse doblegadas por circunstancias climáticas, químicas o atmosféricas hostiles. Tampoco tienden a acumular recursos sino a utilizarlos de manera racional. Sin embargo el neodarwinismo y el darwinismo social deforman las tesis originales de Darwin para fabricar un imaginario colectivo de lucha mortal entre iguales y de competencia cruel por el acaparamiento de bienes estratégicos. La teoría neoliberal adopta esta visión envenenada de la evolución natural para aplicarla de una manera altamente reduccionista al mundo de la economía, aspirando así a legitimar la desigualdad social como una consecuencia de la natural diferencia de aptitud de los grupos sociales a la hora de “adaptarse” al medio, entendiendo por tal la capacidad para generar plusvalías monetarias siempre crecientes.

* Potenciación indiscriminada de los juegos de azar: Los mecanismos anteriores quedan perfectamente plasmados de manera tangible en la ludopatización de la sociedad a través de un continuo bombardeo promocional de todo tipo de sorteos, loterías, rifas, casinos y cupones que nos prometen ingentes premios a cambio de prácticamente nada. Basta escuchar 1 hora de radio en algunas de las principales cadenas comerciales para darnos cuenta de la enorme envergadura de este lavado de cerebro permanente que penetra en la psique de los individuos dentro del contexto de las sociedades capitalistas. El mensaje codificado es claro: La acumulación de riqueza no es solo legítima y deseable sino que además se constituye en el ideal máximo de felicidad para cualquier individuo en “su sano juicio”. No importa que se transfiera riqueza de muchos a los bolsillos de pocos porque, en última instancia, esa captación desmesurada de bienes debe ser el objetivo final de cualquiera de nosotros, tanto a nivel individual como en términos de clan, peña, tribu, familia o clase.

A nadie debe extrañar que estas ideas y mecanismos, operando a pleno rendimiento, conduzcan hacia la “elección democrática” de partidos abiertamente neoliberales y neofascistas.

Sin embargo la hipnosis colectiva que estas psicologías deformes producen en un porcentaje importante de ciudadanos tienden a revertirse de manera inevitable ante nuevas fuerzas contrasistémicas que desmonten sus argumentos y los sustituyan por fundamentaciones humanistas y racionales. Esto ya se está produciendo con la emergencia de los nuevos paradigmas ecologistas, decrecentistas, libertarios, feministas, pacifistas, indigenistas y por multitud de movimientos sociales y ciudadanos que reclaman el apoyo mutuo como única vía para enfrentarnos a las graves amenzas medioambientales que actualmente acechan a nuestra especie. La legitimación de la desiguladad, en este contexto, equivale a la legitimación del suicidio colectivo. La historia de la vida demuestra que sólo la cooperación radical constituye un pasaporte para el futuro.

[Esta entrada ha sido ampliada con argumentos adicionales en La legitimación social de la desigualdad (II)]

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