Posts tagged ‘lobbys’

marzo 5, 2012

Tráfico de influencias, el negocio de oro de las casas reales

La frontera entre los negocios, la corrupción y el tráfico de influencias siempre fue difusa en las monarquías. No es raro ver a destacados representantes de las casas reales europeas “engrasando” importantes pelotazos empresariales en los que el principal beneficiario será una gran corporación privada que casi nunca aparecerá en la foto. El dinero público destinado a mantener una institución como una “Casa Real” es puesto al servicio de intereses privados bajo el muy discutible principio de que ello se hace “por el bien del país”. Generalmente no es el bien del país en cuestión lo que está en juego sino la cuenta de resultados de la empresa capaz de acceder a tan privilegiado y exquisito servicio de “lobby” y, por supuesto, el beneficio del lobbysta que cobrará su correspondiente comisión (en dinero o en especie) por el servicio prestado. Algunos dirán que este despiadado cinismo empresarial es necesario, pero… ¿es necesario además pagarlo con el dinero de nuestros impuestos?, ¿Tendrá este servicio gratuito de lobby de altos vuelos para las empresas del IBEX algo que ver con nuestro déficit público?, ¿No sería más lógico que el Santander, Repsol o Santa Bárbara se pagaran sus propios servicios de lobby?.

La cosa viene de lejos, no en vano la reina regente María Cristina de Borbón se hizo célebre por su implicación en negocios turbios que le reportaron enormes beneficios. Participó en operaciones de especulación con la sal, con los ferrocarriles e, incluso, con la trata de esclavos, según pudimos leer aquí. Se llegó a afirmar que no había proyecto industrial en el que la Reina madre no tuviera intereses. Su fortuna se estimaba en 300 millones de reales. En la actualidad vemos como importantes negocios que van desde la construcción privada de líneas de alta velocidad en países totalitarios o la venta de armas, hasta “representación diplomática” con grandes multinacionales automovilísticas o energéticas se hacen a través de estas prestigiosas entidades de lobby empresarial. Una vez más el dinero público es inyectado en beneficio exclusivo de grandes corporaciones privadas, con la bendición de los intermediarios de sangre azul. El mantenimiento de las casas reales supone en la práctica un inmenso regalo, pagado con dinero de todos, a grandes empresas cotizadas en bolsa, que cuentan con un valiosísimo servicio gratuito de representación y relaciones públicas destinado a la consecusión de contratos con administraciones públicas nacionales e internacionales. Son los famosos “Conseguidores”, en este caso con pedigrí aristocrático. Por muchísimo menos Juan Guerra fue crucificado en los años 90, claro que él no tenía apellidos de rancio abolengo. Afortunadamente tenemos países como Islandia que están demostrando otra forma de hacer las cosas y que hoy sientan en el banquillo a sus jefes institucionales por connivencia culposa con megaempresas similares a las aquí agasajadas por nuestros grandes mandatarios.

junio 22, 2011

E.Coli, transgénicos y transnacionales

Por Silvia Ribeiro,  investigadora del Grupo ETC.

La manipulación genética agroindustrial, factor oculto tras las pandemias

“El surgimiento de una nueva cepa letal de la bacteria Escherichia coli (E. coli) en los alimentos en Europa pone de manifiesto, nuevamente, el desastre sanitario en que nos ha metido el sistema agroalimentario industrial.  Lo tratan como accidente, pero en realidad es algo cada vez más frecuente, porque es una consecuencia sistémica. Era lo esperable, al igual que el surgimiento de la gripe porcina y la gripe aviar.

Las autoridades sanitarias del gobierno alemán, donde primero se identificó el brote, acusaron como causantes de contaminación a los pepinos orgánicos españoles. Lo tuvieron que rectificar porque era falso, pero ya habían causando grandes pérdidas. Acusan también a tomates y lechugas, se especula con leche, carnes y agua embotellada. Según el Instituto Robert Koch de Alemania, se trata de una cepa desconocida, producto de recombinación de otras, que dio la nueva E. coli enterohemorrágica O104:H4. Al principio sospechaban de la E.coli O157:H7, la que se encontró en carne molida de grandes empresas como Cargill y que en 2008 motivó el retiro de 64 millones de toneladas de carne de Estados Unidos y miles de afectados.

En este caso dicen no saber de dónde salió ni cuánto va a durar, pero se ha extendido a varios países europeos y ha causado 18 muertes y más de 2000 internaciones que pueden tener consecuencias graves. Se podría agregar una larga lista de accidentes graves del sistema alimentario industrial (carnes contaminadas, melamina, dioxinas, aditivos y envases de plástico tóxicos, adulteraciones). Lo cierto es que gracias a la industria agroalimentaria controlada por una veintena de trasnacionales globales, la comida pasó de ser necesidad, placer y cultura, a convertirse en una permanente amenaza a la salud.

En el caso de las bacterias E.coli, de las que hay muchas diferentes cepas, éstas son usadas y manipuladas en forma intensiva y masiva por la industria, por lo que están favoreciendo todo el tiempo la creación de nuevas cepas. Por ejemplo, son un elemento importante en la construcción de transgénicos (agro-alimentarios, farmacéuticos y veterinarios), son el vector de fermentación de la biología sintética (manipulando con genes artificiales bacterias E. coli y levaduras, por que son rápidas y fáciles de usar), son el vector para fabricar hormonas transgénicas (hormona de crecimiento bovino) para que las vacas produzcan absurdas cantidades de leche que las enferman y nos enferman. En la mayoría de los casos, para probar si la transgenia fue exitosa, les aplican antibióticos, por lo que además de la transferencia horizontal de material genético entre diferentes bacterias (que de por sí promueven los transgénicos), aumentan también la resistencia a antibióticos.

Como las E.coli están presentes en todas partes pero aumentan con ciertas condiciones (almacenamiento, transporte, temperaturas, etc) , en las grandes instalaciones se las combate con bactericidas lo cual promueve aún más mutación y resistencia.

La presencia de bacterias y virus, normales o por falta de higiene y otras condiciones, puede suceder tanto en pequeñas producciones locales, como en grandes. Pero en las pequeñas y descentralizadas, sea desde la cría animal a los cultivos, intercambio y procesamiento de alimentos, mercados locales, queda focalizada o diluida entre muchas otras fuentes de diversidad animal y vegetal.

Es justamente el carácter masivo y uniforme de los cultivos y animales que los hace más vulnerables, al tiempo que los ataques continuos con químicos que todo el tiempo crean más resistencia, agregado a largos transportes y diversos empaques que exigen los grandes supermercados, lo que converge para crear las cepas más peligrosas. Ya en la espiral destructiva, para controlar todo esta debacle de enfermedad que crean –las que se destapan y las muchas sobre las que no toman estadísticas– aplican más químicos como conservadores, aplican irradiaciación de alimentos y empaques con nanotecnología para que los alimentos parezcan frescos; aunque sean nocivos.

Igual que con la gripe porcina, no es verdad que las autoridades no sepan de dónde salió la nueva cepa. Incluso, desde ya, les podemos decir de dónde vendrán muchas de las próximas bacterias y virus patógenos.

El verdadero origen del desastre es que el sistema agroalimentario haya sido secuestrado por las trasnacionales y que para que ganen más, nuestra comida sea transgénica, nos haga obesos, tenga menos nutrientes y esté llena de venenos, sean químicos o nanotecnológicos. Tan brutal ha sido el secuestro en los mercados, que en lugar de tener que advertir los que tienen tóxicos, se etiqueta –con alto costo para productor y consumidor– los productos orgánicos, los que no tienen tóxicos. Y de pasada, afirman que son el origen de cepas patógenas.

Consecuentemente, el control de la inocuidad alimentaria se ha transformado en una máquina comercial que lejos de favorecer la salud pública y prevenir enfermedades, es un sistema selectivo de privilegios para las grandes empresas, para desplazar e impedir la producción y consumo de productos campesinos, de pequeños productores y de muchos países del Sur. (Recomiendo ver informe de Grain, Food Safety for Whom: Corporate Wealth vs. Peoples’s Health www.grain.org)

Pese a todo eso, 70 por ciento del planeta aún se alimenta de la producción campesina, comunitaria, familiar. Por la salud de todos y la del planeta, es lo que tenemos que rescatar y apoyar, contra la voracidad homicida de las trasnacionales”.

Fuente: http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=4211

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