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noviembre 2, 2015

El origen del dinero, la deuda y el mito del trueque: Aprendiendo con Graeber(I)

EnDeuda_zpscf27e31aHace unos pocos años el antropólogo estadounidense David Graeber nos regalaba un libro importante para entender el origen de la deuda y el dinero, tal como los conocemos en la actualidad. Se trata de Debt, the first 5000 years. Dejo aquí algunas ideas clave:

  • Los sistemas de crédito son, históricamente, muy anteriores a la invención de las monedas como muestran estudios del antiguo Egipto y Mesopotamia. La traducción de las tablillas realizadas en escritura cuneiforme datadas en 3200 años antes de Cristo nos explican que la base fundamental de la economía era el crédito. La disponibilidad de moneda (generalmente en porciones de plata casi sin trabajar) era muy escasa. Los créditos solían compensarse llegado el tiempo de la cosecha en cereal o ganado. La “casa comunal” de la época mesopotámica era habitualmente el templo o el palacio y en él debían compensarse estos créditos. Este sistema de préstamos estaba basado en una economía de escala humana, impregnada inevitablemente por sentimientos de pertenencia al grupo, amistad, envidias y relaciones afectivas. Matematizar la economía es, por tanto, un mero artificio equivalente a la matematización de la conducta humana.
  • Para que los préstamos se conviertan en deuda es necesario introducir el uso de la violencia, la coacción o la esclavitud en la relación interpersonal. La actual “ciencia económica” pasa por alto este detalle presentándonos un cuadro de situaciones de intercambios y deudas entre iguales basado en el mutuo beneficio como base explicativa de una disciplina hipotéticamente aséptica, empírica y neutral.
  • La multiplicación de las deudas siempre ha constituido un grave problema en las sociedades humanas. Para intentar controlarlo se introducían mecanismos de salvaguarda como los jubileos, las condonaciones parciales, las leyes en defensa de los endeudados o la condena moral del lucro y la usura. Esos mecanismos de control se han difuminado parcialmente con el auge del neoliberalismo y con su protección a ultranza de los acreedores. Por ello urge recuperarlos para evitar situaciones de progresivo desastre social.
  •  Las formas más primitivas de economía, según las evidencias antropológicas, se basarían en formas de economía del don. Las personas sencillamente se ayudaban entre sí (como sigue sucediendo actualmente en el contexto de la familia) o se “regalaban” las cosas que cada uno necesitaba, siempre que vivieran en el seno de una misma comunidad. También existirían almacenes comunales de alimentos y otros bienes. Este hecho vuelve a ser pasado por alto, de forma interesada y manipuladora, por el relato de la economía convencional que sitúa en su lugar el mito fundacional del trueque, con individuos que intercambian mercancías “en tiempo real” en un contexto de frio cálculo mercantil, buscando cada uno su interés egoista y momentáneo. Las cosas, sencillamente, no sucedieron de ese modo, según toda la evidencia antropológica disponible.
  • No debemos confundir “crédito” con “deuda”. (La deuda es una forma de corrupción del crédito, mediante el uso o la amenza de uso de la violencia). El trueque se reservaba para los intercambios con los extranjeros o incluso con comunidades rivales.  La historia convencional, de la que nos hablaba Adam Smith y muchos economistas clásicos, que traza una línea progresiva entre trueque directo –> moneda –> crédito , no se corresponde con la realidad.  El crédito amistoso y no el trueque directo sería el origen de la economía, apareciendo posteriormente la moneda y finalmente el trueque como forma muchas veces anecdótica de intercambio comercial o reservada a momentos de extrema carestía.
  • El origen de la moneda, tal como hoy la conocemos, es el establecimiento de un mecanismo concreto, puesto en marcha por una institución de poder (Estado, ejército, rey, grupo militar dominante) para la recaudación de tributos u obligaciones de pago en una comunidad. La moneda acuñada fue a menudo aquello que la casta militar dominante determinó aceptar a cambio de perdonar la vida a una comunidad conquistada. Para ponerla en circulación se distribuía como medio de pago a los soldados de sus ejércitos. La posesión de moneda confería un poder adicional a los soldados frente a las poblaciones conquistadas, que se veían constreñidas en un estado de doble sumisión (militar y económica) ante los invasores. Este es el verdadero origen de la moneda y no una evolucion “amable” ideada para “solucionar los problemas derivados del incómodo trueque”.
  • Los sistemas monetarios modernos se edifican, por tanto, sobre la capacidad de alguna fuente de poder para recaudar tributos mediante el ejercicio de la violencia. Esta fuente de poder militar, amparada en su capacidad para ejercer la violencia, contrae deudas con una o varias instituciones privadas que han conseguido acumular volúmenes de riqueza material y poder financiero. A cambio de ese préstamo (normalmente asociado a campañas militares, proyectos de conquista, guerras de anexión u operaciones de rapiña) se entrega a una o varias instituciones financieras asociadas el monopolio para la acuñación y puesta en circulación de monedas “de curso legal” (válidas para el pago de impuestos) en un proceso progresivo de monetización de la deuda contraída. Así nacen posteriormente los “bancos centrales”. Este monopolio confiere en la práctica un poder cuasi-ilimitado a la institución financiera en cuestión, ya que le da capacidad para poner en circulación tanto dinero como estime pertinente, con exigencias de reservas comprobadas cada vez menores. La inmensa mayoría de los ciudadanos no conocen o no son conscientes de este hecho y de quién y cómo crea el dinero circulante. La realidad es que los bancos crean dinero de la nada o, más exacatamente, crean el dinero de forma discreccional a partir de una promesa de devolución por parte del prestatario.
  • El relato sobre el origen del capitalismo como un sistema de libre intercambio entre iguales basado primitivamente en el trueque no se corresponde con la evidencia histórica o antropológica. El mito del trueque, sin embargo, juega un papel importante como elemento legitimador de una “ciencia empírica y susceptible de cuantificacion sobre intercambios comerciales neutrales”.
  • La creación de los bancos centrales (controlados de manera efectiva por entes financieros autónomos) representó la institucionalización de ese matrimonio de conveniencia entre militares y grandes prestamistas. Estado y mercados de capitales se retroalimentan en un círculo de hierro destinado a perpetuar una estructura de control al servicio de las élites, y cuyo principal objetivo es la explotación de las clases subordinadas. Los estados siempre se han endeudado para financiar guerras. Con los botines obtenidos, fruto del saqueo y el pillaje, se ha pagado parte de esa deuda en una ecuación que siempre se mantiene en desequilibrio, ante la necesidad de pedir nuevos préstamos. El ejemplo de Hernán Cortés es paradigmático.
  • Si fuera verdad que las deduas siempre deben terminar pagándose los bancos no tendrían ningún incentivo para calcular el riesgo de los créditos que conceden. La realidad es que hay muchísimas deudas que no se pagan, quizás la mayoría y que no todos tenemos que pagar nuestras deudas, solo algunos, generalmente los eslabones menos fuertes de la sociedad. A los más poderosos se les permitirá “refinanciarlas” o “ampliar sus líneas de crédito”.
  • Los mercados modernos de capital no operan al margen de los estados. Necesitan, por el contrario, un sistema organizado de represión, policial, judicial y militar, proporcionado por esos mismos estados para poder mantenerse.
  • ¿Qué es una deuda, al fin y al cabo?. Una deuda es tan solo la perversión de una promesa. Una promesa corrompida por la matemática y la violencia. Cuando hablamos de “deuda” como sinónimo de obligación moral de pago ante la cual debemos inclinarnos estamos asumiendo, implícitamente, el lenguaje del poder.

Más información:

Entrevista a David Graeber sobre el libro

Resumen del libro

(#Esta entrada tiene su continuación aquí –> Aprendiendo con Graeber (II): Necesidad de un sistema comunitario de crédito)

enero 12, 2014

Los comunes: ¿tragedia o modelo de futuro?

(Texto-resumen inspirado en la primera parte de la conferencia de David BollierThe Commons, Political Transformation and Cities”)

commonsLos comunes (procomún) son, en esencia, un muy antiguo sistema de gobernanza para la administración de los recursos y, a la vez, una propuesta actual y potencialmente transformadora para la política, la economía y la cultura . En su sentido más amplio los bienes comunes nos hablan sobre la gestión compartida y democrática de las cosas que tod@s necesitamos para vivir, como agua, aire, bosques, pesca, agricultura o conocimiento entre otras. Se trata de asegurar que protegemos estos recursos y los transmitimos en unas condiciones que posibiliten la vida de las generaciones futuras. Los bienes comunes se extienden desde el ciberespacio hasta el subsuelo, alcanzando los campos, los parques, los vastos repositorios de información, las plazas de las ciudades del mundo que son las cunas de la comunidad o la creación de obras culturales que deben ser compartidas para que puedan dotarse de sentido.

Sin embargo, a mucha gente, la mención del término “bienes comunes”  le evoca de inmediato la idea de un modelo inaplicable. La mayoría de los economistas del sistema nos dirán que los comunes terminan resultando una tragedia. El ejemplo clásico es que si tenemos un prado comunitario sobre el que muchos pastores pueden dejar comer a sus rebaños, ninguno de ellos tendrá un incentivo racional para limitar su consumo por lo que el prado terminará inevitablemente sobreexplotado y arruinado. Este dogma ha prevalecido en la mente popular y entre los economistas desde 1968, cuando el biólogo Garrett Hardin escribió un famoso ensayo titulado “La tragedia de los comunes”. Fue una parábola conveniente para el sistema, ya que da a entender que es necesario un régimen de derechos de propiedad privada, junto con mercados liberalizados, para resolver la tragedia de los comunes. En su interesada filosofía solo si las personas disfrutan de un régimen cerrado y fuertemente exclusivo en el disfrute de los bienes estarán motivadas para protegerlos (en este caso sus tierras de pastoreo).

Pero Hardin nos hacía trampas con su razonamiento ya que, de hecho, lo que el describía no era el modelo del procomún. Él más bien dibujaba un escenario en el que no había límites al usufructo del bien compartido, no había reglas racionales para su gestión y mantenimiento ni comunidad de usuarios. Sencillamente los comunes no son eso. Se trata de una manipulación interesada ya que lo que él  y los economistas del sistema intentaban hacernos ver como procomún no era más que un régimen de acceso desregulado a los recursos de tod@s, con depredación, rapiña y explotación de los mismos, en un caos descontrolado que nada tiene que ver con la propuesta del procomún. Los comunes (commons) tienen límites, reglas, seguimiento de uso , mantenimiento, cuidados, penalizaciones para los que van por libre y normas sociales . Un bien común exige que haya una comunidad responsable dispuesta a actuar como administradora del recurso. El procomún, por tanto, no solo hace alusión al recurso en si, sino que incluye además de forma obligatoria un modelo colectivo y racional de gestión, junto a una comunidad de usuarios, en un todo integrado. Wikipedia podría ser un buen ejemplo.

La tergiversación que Hardin realizó del concepto de bienes comunes quedó instalada en la mente de mucha gente y se convirtió en un artículo de la sabiduría convencional gracias a los economistas, ideólogos y “expertos” neoliberales. Temporalmente tuvieron éxito ya que durante las últimas dos generaciones los bienes comunes fueron considerados como un paradigma fallido de gobierno. Los manuales universitarios de introducción a la economía líderes en los EE.UU. ni siquiera mencionaban los bienes comunes como modelo de gestión.

Pero recientemente las cosas han comenzado a cambiar. La profesora Elinor Ostrom, de la Universidad de Indiana ha sido la académica más prominente en la tarea de resituar el modelo de los bienes comunes y refutar a Hardin. Tras largos años de investigación y trabajo de campo con múltiples comunidades humanas, Ostrom identificó algunos principios básicos para el diseño de una gestión exitosa del procomún. Durante las últimas décadas muchos colegas han demostrado en cientos de estudios que las colectividades humanas, conscientes de su responsabilidad, pueden hacer y gestionar con éxito la tierra, el agua, los bosques y la pesca como un bien común. Algunas lo han hecho durante cientos de años, como los pueblos indígenas, los aldeanos suizos que manejan altos prados de montaña o las comunidades de regantes, entre otros muchos. El gran logro de Ostrom ha sido ir contra el prejuicio establecido por la teoría economica convencional mientras generaba un campo fértil de estudio que combina la ciencia política, la sociología, la economía y otras ciencias sociales, llegando a ganar por ello el Premio Nobel de Economía en 2009. Por supuesto este modelo de gestión, nos recordaba la autora, no debe ser contemplado en ningún caso como una panacea o “solución mágica” a nuestros problemas políticos y socioeconómicos ya que su implementación requiere invariablemente buenas dosis de trabajo, formación y compromiso.

David-BollierEvidentemente la economía convencional tiene una gran dificultad para comprender los bienes comunes. No quiere entender que la comunidad, en lugar del individuo o el mercado, ha sido a lo largo de la historia el más eficiente agente regulador para el cuidado de las cosas que a tod@s atañen. Los bienes comunes asumen una perspectiva holística, no fragmenada, que contempla lo individual y lo colectivo como procesos anidados. Estamos, claro está, ante un paradigma muy alejado del individualismo de mercado. Los bienes comunes son también una amenaza para la economía convencional ya que nos propone una definición amplia del valor, como concepto no equiparable a precio en dinero. Porque, al fin y al cabo… ¿Cuál es el precio de la atmósfera?, ¿Cuánto vale el genoma humano? ¿y los suministros de agua dulce?, ¿Cuánto vale internet?. La falta de un precio por lo general significa que estas cosas existen fuera del mercado. El filósofo John Locke llamaba a tales cosas “res nullius”, es decir, Nulidades . Según su filosofía liberal la toma de estos bienes no está sujeta a reglas porque nadie tiene ningún derecho de propiedad exclusiva y no hay un precio para ellos. (¿No recuerda esto, en su resultado final destructivo, al modelo que describía el citado Garret Hardin, con la única diferencia de que en lugar de ser varios los pastores depredadores aquí se impone un único pastor que intentará acabar con el resto para explotar el recuso en solitario?). Según Locke, y su escuela de pensamiento, todo lo que tiene que hacer el hombre es “agregar su propio trabajo” para ganar el derecho a disfrutar ilimitadamente el bien natural codiciado. Esa es básicamente la justificación filosófica que los conquistadores y colonizadores han utilizado históricamente para reclamar la propiedad de las tierras arrancadas a pueblos ancestrales y, en nuestro tiempo, para reclamar la propiedad de los conocimientos etnobotánicos de las comunidades indígenas, de los códigos genéticos o de formas de vida microscópica con interés comercial. Es también el tipo de lógica utilizada por los arrastreros industriales que esquilman la vida en los espacios marinos. Es por eso que la tragedia de los comunes realmente debería llamarse “la tragedia del mercado”. El mercado / Estado es en gran medida incapaz de establecer límites a sí mismo o declarar que ciertos elementos de la naturaleza, la cultura o la comunidad deben permanecer inalienables para poder garantizar la supervivencia de la especie.

diciembre 17, 2013

¿Cómo cambiar hacia sociedades sostenibles? (y IV)

Se precisan reformas estructurales frente a modelos de pensamiento ya primitivos

Se precisan reformas estructurales frente a modelos de pensamiento ya primitivos

En entradas anteriores hemos enumerado de forma sintética los distintos problemas y las posibles vías de solución que pueden explorarse ante las fallas estructurales de un modo de pensamiento anticuado que pretende contemplar el mundo con la visión trasnochada propia de la soberbia liberal y mecanicista de siglos pretéritos. Se defendía también que solo mediante el establecimiento de nuevas preguntas podremos llegar a soluciones viables de futuro ya que las antiguas preguntas que nos planteaba el viejo sistema solo pueden llevarnos a “callejones” sin salida humana ni ecológica en el medio plazo. Los principios mencionados eran el principio de gestión racional de la demanda, el principio de biomímesis, el principio de ecoeficiencia, el principio de precaución y el principio de igualdad. En esta última entrada hacemos una breve alusión explicativa a los tres últimos:

3. Principio de ecoeficiencia

La pregunta clásica, en este campo, viene siendo ¿cómo sacar todo el rendimiento posible a las materias primas y a la energía disponible para maximizar la producción y la venta de mercancías?. Esta lógica lo reduce todo a un problema de eficiencia. La nueva pregunta, en este caso, debe ser ¿cómo planificar la tecnosfera humana, en cuanto al consumo de la energía y los materiales, de manera que encaje armoniosamente dentro de la biosfera?. Cuando se habla de cantidad y calidad, esta cultura bulímica nuestra tiende como siempre a la acumulación: Queremos calidad a la vez que sigue aumentando la cantidad. Pero de lo que se trata, quizá, es de que la creciente calidad compense la cantidad que ha de menguar. “La economía moderna –escribió hace más de treinta años Ernst F. Schumacher en ese clásico del pensamiento ecologista titulado Small is Beautiful— procura elevar al máximo el consumo para poder mantener al máximo la producción. En vez de ello, deberíamos maximizar las satisfacciones humanas mediante un modelo de consumo óptimo (no máximo). El esfuerzo –social y ecológico— para mantener una forma de vida basada en un modelo óptimo de consumo es mucho menor que el necesario para mantener un consumo máximo.” ¿Verdaderamente nuestros gobernantes y nuestros conciudadanos son incapaces de comprender la diferencia entre óptimos y máximos?. Sostenibilidad no es, de forma general, hacer más (aunque en algunos ámbitos haya que hacer más como en energías renovables o tecnologías limpias, por ejemplo). Se trata, sobre todo, de hacer distinto, de hacer menos y de hacer con mayor ecoeficiencia.

4. Principio de precaución

La pregunta habitual en este campo sería ¿Hay evidencia científica incuestionable que establezca que el uso de una determinada tecnología entraña un riesgo para la salud humana?. El sistema asume que si esa evidencia no existe la tecnología puede y debe ser utilizada. Este tipo de pensamiento nos coloca directamente ante lo que puede denominarse el “problema faústico”, es decir, el del “aprendiz de brujo” que termina viéndose engullido por su propio delirio de omnipotencia en el control sobre los fenómenos de la naturaleza. La nueva pregunta debería ser ¿Hay una evidencia científica que establezca que el uso de esa tecnología no implica riesgos evidentes para la salud y el medio ambiente?. El principio de precaución o principio de cautela es un concepto que respalda la adopción de medidas protectoras ante las sospechas fundadas de que ciertos productos o tecnologías crean un riesgo grave para la salud pública o el medio ambiente, pero sin que se cuente todavía con una prueba científica definitiva de tal riesgo. Para apartarnos de los “modelos” de la naturaleza necesitamos razones mucho más fuertes, y conocimiento mucho más fiable, que para seguirlos.

 5. Principio de Igualdad social

Vivimos una situación histórcia en la que el problema de la desigualdad socio-económica adquiere tintes cada vez más dramáticos. Los cuatro principios anteriores, por si solos, no son capaces de garantizar que el mundo no pueda caer en una forma de gobierno autoritario y vertical, en el que las personas dejen de ser meros sujetos pacientes de unas políticas diseñadas desde las élites. La pregunta tradicional que la retórica del sistema nos ha planteado en este campo, ha sido ¿Cómo podemos conseguir que todas las personas acumulen riquezas materiales y propiedades con una holgura tal que le proporcione una plena garantía de seguridad ante los vaivenes del destino?. La nueva pregunta que deberemos contestar en el siglo XXI será ¿Cómo podemos construir un sistema equlibrado de poder político y económico que pueda constituir un contrapeso funcional contra los excesos egoistas de ciertos grupos de presión?. El principio de igualdad social es el corolario necesario para la construcción de sociedades sostenibles ya que introduce el complemento indispensable para que la libertad, la responsabilidad y el equilibrio de poder entre los seres humanos se convierta en una salvaguarda efectiva de los posibles excesos. El humanismo, la ciencia y la inteligencia colectiva solo podrán articular soluciones viables en el largo plazo, para nuestros problemas como especie que debe vivir de manera armónica con su entorno, a través del principio de igualdad en el reparto de las responsabilidades y los beneficios que la vida nos proporciona. Cualquier otra tentativa de solución nos llevará, con una alta probabilidad, a la explosión de conflictos de escala progresiva con el medio y con nuestros congéneres.

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octubre 13, 2013

Carta a un ser humano sin empleo

José Ibarrola

José Ibarrola

Durante décadas han intentando, y en muchas ocasiones conseguido, convencerte de que la culpa de tu situación es solo tuya y de que el empobrecimiento de la gente no es más que el lógico castigo a su ineficiencia o a su falta de productividad. Han inyectado la culpa en tu pensamiento, diciéndote que lo que te pasa es la consecuencia de no haberte formado lo suficiente, de no haber tenido todo el interés necesario en progresar, de ser algo perezos@, de conformarte con poco y ahora incluso de ser un defraudador/a o un pequeño ladrón. Han intentado, y en muchas ocasiones han conseguido, convencerte de que la solución a tus problemas no pasa por asociarte y estrechar vínculos comunitarios con otras millones de personas que se ven como tú sino en aceptar de forma inevitable la realidad opresiva que te envuelve, en confiar en los juegos de azar como sueño dorado que pondrá fin a tu pesadilla cualquier buena mañana, en ahogar tus penas con los deportes de masas que se muestran por las pantallas, con las drogas legales o en la telebasura. Han intentado, y en muchas ocasiones han conseguido, convencerte de que has fracasado como persona, de que debes avergonzarte de tu condición y de no mostrarla demasiado en público porque así solo vas a encontrar el desprecio social y la agudización de tu infelicidad. Durante décadas han intentado, y en muchas ocasiones han conseguido, convencerte de que ser un des-salariado como tú equivale a no trabajar. Sin embargo tu sabes que trabajas en el hogar, que trabajas realizando labores básicas de cuidado y mantenimiento en el seno de tu familia, que trabajas duro buscando empleo o en tareas relacionadas con la economía de subsistencia, que trabajas duro para formarte si eres estudiante, que trabajas duro ayudando y dando soporte a personas que te rodean y te necesitan. Tú en el fondo sabes que no es trabajo lo que te falta sino salario.

Yo hoy quiero decirte que casi todo lo que te han contado y te han hecho creer es mentira. Eres tan trabajador como cualquiera aunque hoy no tengas salario, eres tan digno como cualquiera aunque te hayan robado tu autoestima, no eres el culpable de lo que te pasa, no eres un vago, no eres un fracasado o fracasada, no eres un corrupto o corrupta, no eres un defraudador. Solo eres una persona que aspira a subsistir y a ser feliz, como cualquier otra, una persona que trabaja cada día, que es útil y que aspira a ser más útil aún. No es caridad lo que necesitas, simplemente justicia. El otro trabajador/a no es tu enemigo sino tu único aliado posible. No te dejes engañar por aquellos que te quieren hacer confiar en los juegos de azar como solución a tus problemas en lugar de buscar alianzas con otras millones de personas que al igual que tú solo aspiran a ser felices y útiles. No hay nada dentro de ti que esté mal o que funcione mal. Es el sistema el que está mal y el que funciona mal, un sistema que legitima y justifica la desigualdad económica extrema entre los seres humanos y el afán ilimitado de lucro privado como un fenómeno normal, natural y deseable, para así anular nuestra capacidad colectiva de resistencia. Un sistema que fomenta el aumento del paro como forma de sometar más a los que aún conservan un salario, un sistema que, en definitiva, utiliza el desempleo y la precarización del empleo como mecanismo de control social en favor de las élites. Es el sistema el culpable de tu situación y, particularmente, son las grandes oligarquías de banqueros, de grandes directivos de empresas cotizadas en bolsa que suben su valor conforme despiden a más trabajadores como tú y los políticos profesionales corrompidos por los anteriores los culpables de tu dolor.

asamblea_trabajadores_desalariadosSí hay un camino, sí hay un futuro, pero no soluciones mágicas, solo inteligencia y fuerza colectiva, trabajo cooperativo, trabajo en red, preocupaciones compartidas y apoyo mutuo como formas de construir una nueva realidad. Busca alianzas con otros trabajadores y trabajadoras (tengan o no tengan salarios), pelea contra la desigualdad y su legitimación social, exige una renta garantizada de ciudadanía que mereces de sobra por tu esfuerzo, reivindica el reparto del trabajo y el reparto del poder. La defensa de lo común es nuestra esperanza.

Entrada relacionada: Diez ideas para empezar a liberarnos del control social y la explotación

agosto 31, 2013

Autolimitación de la riqueza: Una propuesta

Si hay algo que la crisis sistémica esté poniendo al descubierto ante los ojos de cualquier observador mínimamente sagaz es que actualmente se está produciendo una concentración descomunal de la riqueza en cada vez menos manos. Las mayores empresas mundiales se van haciendo más y más grandes hasta llegar a fagocitar o destruir a otras de tamaño inferior creando una posición de dominio muy inquietante incluso desde el punto de vista del propio liberalismo. La competencia desrregulada no crea más equilibrio entre los entes productivos sino, justo al contrario a como siempre se nos había explicado, genera tiranías oligopólicas que terminan por vaciar a la democracia de todo su sentido y significado real. Un buen ejemplo de este hecho puede verificarse en el panorama financiero del estado español donde cada vez existen menos bancos, creándose un oligopolio o cuasi-monopolio de facto entre empresas mastodónticas y todopoderosas como son el Santander, BBVA y La Caixa. Ellos van devorando el mercado apropiándose de más y más cuota de poder gracias a la demolición controlada de las cajas de ahorro. Algo similar puede observarse en otros sectores de la economía como la producción de energía, fármacos o la fabricación a gran escala de alimentos procesados, entre otros muchos.

Ante esta nueva dictadura, en este caso de mercado, algunas voces situadas dentro del propio capitalismo comienzan a dar la señal de alarma y plantean soluciones imaginativas para intentar garantizar algo parecido a una libre concurrencia real entre operadores de tamaño más o menos similar para que no sean capaces de llegar a destruirse con la velocidad y voracidad actual. Una de estas voces es la de Luis Molina Temboury que nos expone, según sus propias palabras, “Una sencilla solución para un inmenso problema”. Leamos muy resumidamente la presentación de su propuesta:

Para el neoliberalismo el futuro no existe. Todo se reduce al orgasmo individualista de poseer cuanto antes más que nadie. Aceptar esa demente ideología de que el futuro colectivo no debe preocuparnos es precisamente lo que ha propiciado la victoria del neoliberalismo, y también es lo que nos ha llevado hasta la crítica situación en que estamos. Nadie tiene derecho a apropiarse de riquezas desproporcionadas si eso afecta al bienestar del resto de los seres humanos, y menos aún si eso determina un horrible futuro para la humanidad. La verdadera libertad no puede significar enriquecerse a costa del dolor de los otros, es decir, de la red universal . Que el germen de los problemas es la desigualdad extrema es tan evidente como evitable. Aunque ahora esté boyante, el sistema neoliberal colapsará finalmente porque no puede ni podrá superar su contradicción esencial: no es realista pretender una acumulación ilimitada de riquezas en un entorno material finito ni sostener un crecimiento perpetuo de la desigualdad. Esa contradicción se manifiesta en el plano teórico, porque no existe ecuación matemática ni econométrica alguna que pueda sostener tan insensato modelo. También en el plano político, porque la concentración de poder que acompaña al aumento de la desigualdad ha pervertido la democracia y nos conduce aceleradamente a la dictadura del gran capital. En el plano social, la contradicción ya resulta insoportable, porque ha generado una sociedad global violenta, militarizada, insolidaria y corrupta, que convive alegremente con la pobreza, la guerra, la destrucción del medio ambiente y la vulneración de los derechos humanos. Y para terminar con la suma de las desgracias que ha producido esa contradicción, el neoliberalismo está siendo nefasto para el desarrollo personal, porque su ideario ha inoculado en lo más hondo de las conciencias una gran mentira: que somos individuos ajenos e independientes del gran todo universal. Es decir, que por aceptar la acumulación ilimitada y la desigualdad extrema como base de la organización social nos hemos condenado a vivir sumidos en el miedo, la ignorancia y la miseria, a estar presos de una ideología irracional y a ser cómplices involuntarios eternamente insatisfechos de un consumismo estúpido e irresponsable. El sistema económico neoliberal morirá y cuanto antes lo haga será mejor, porque ya ha llegado demasiado lejos. Debemos poner coto a la acumulación infinita de riqueza en manos privadas, esa regla irracional que guía al sistema por encima de cualquier otra consideración y que nos lleva aceleradamente al fin de la historia. Desperdiciar la vida y el esfuerzo de todos en el absurdo objetivo de que una minoría acumule desaforadamente mientras la sociedad entera se derrumba es un panorama desolador, sobre todo para las nuevas generaciones. Habría que preguntarse primero si todo ese cúmulo de desgracias que padecemos es evitable. Y la respuesta evidente y tajante es que sí lo es. Reconducir la actividad planetaria hacia un modelo racional, justo, solidario y creativo es muy simple, porque si el origen de todos los problemas es la desigualdad extrema, con limitar la riqueza en manos privadas todo podría ser muy diferente. Debemos tomar conciencia de que es urgente cambiar esa detestable regla del juego del sistema. La búsqueda del crecimiento ilimitado de la riqueza privada, la sagrada ley del neoliberalismo, además de ser la fuente de todos los grandes males, es también su talón de Aquiles. Sobre ella hay que actuar para construir el futuro.

logo-GracoTodo se sustenta, pues, en el simple principio de la permisividad colectiva con la desigualdad extrema. Sin embargo tenemos dificultad para reconocerlo debido a un prejuicio de nuestro pensamiento individualista. Porque, seamos honestos, desde una perspectiva sistémica no tiene ninguna fuerza lógica criticar a los grandes ricos mientras íntimamente aspiramos a convertirnos en uno de ellos. El problema de lo que ocurre en la sociedad no es tanto que haya grandes ricos como que una gran mayoría de ciudadanos anónimos haya aceptado la posibilidad y el anhelo de llegar a serlo. Si yo considero que es lícito y natural hacerme inmensamente rico -lo de menos es si esa posibilidad me queda cerca o lejos-, no puedo cuestionar el sistema neoliberal de manera coherente, es decir, que acabar con la riqueza desmedida de verdad me exige un compromiso personal. La solución es evidente, pero hasta hace poco nos faltaba algo esencial: un medio de comunicación libre para burlar el inmenso poder mediático de las élites. Con Internet, y tomando conciencia de que somos algo más que individuos, hoy disponemos de una herramienta preciosa para cambiar el mundo. El punto de partida para el cambio, la sencilla solución para el inmenso problema, sería el siguiente acuerdo voluntario:

A TRAVÉS DE INTERNET COMPROMETERSE FORMALMENTE EN UN LISTADO PÚBLICO A NO ACUMULAR RIQUEZAS MÁS ALLÁ DE UNA DETERMINADA CANTIDAD POR PERSONA. (POR EJEMPLO UN MILLÓN DE DÓLARES)”

Que la limitación de la riqueza sea un compromiso voluntario y abierto, como debe ser el acuerdo para cambiar el mundo, no significa que su incumplimiento pueda salir gratis. Lo mejor sería sancionar con el desprecio social a quien hubiese firmado el compromiso y después se hubiese arrepentido o lo hubiese violado. En el lado contrario los ciudadanos podrían valorar qué políticos, empresarios o partidos han sido capaces de firmar ese contrato público premiándoles con el correspondiente apoyo electoral o compra de productos. Una iniciativa tan simple y aparentemente cándida como esta, distribuida por la red de forma viral, podría ser un interesante experimento social porque contiene elementos que ayudarían a crear nuevos marcos de pensamiento. Limitar la riqueza, desde la implicación y el convencimiento personal, hasta una cantidad que sea suficiente para devolver el poder a la democracia y conseguir así que el flujo del comercio se redistribuya sin los actuales estrangulamientos podría constituir una palanca de cambio. Invertir la lógica actual que encumbra a los acumuladores por una dinámica de descrédito social hacia ellos también se nos antoja un requisito indispensable para ganar el futuro. 

Este es el resultado del sondeo en 15m.virtualpol:

sondeo-autolimitacion-riqueza-resultados

Gracias Luis por tu trabajo.

mayo 20, 2013

Pueblos Unidos contra la Troika: Manifiesto 1J

1j

Pueblos Unidos contra la Troika:
1 de junio Manifestación Internacional
MAREA EUROPEA Contra los recortes y por una verdadera Democracia

Las brutales e inhumanas políticas de ajuste impuestas por la odiosa Troika (el Banco Central Europeo, el Fondo Monetario Internacional y la Comisión Europea) con la ayuda de los gobiernos cómplices, están causando en Europa la mayor crisis de la democracia de las últimas décadas. Millones de personas estamos siendo condenadas al paro, la pobreza e incluso a la muerte por una deuda ilegítima e impagable, que en su mayor parte es privada; de bancos, grandes empresas y entidades financieras. El rescate Europeo a la banca, avalado y garantizando por el Estado, una vez más privatiza los beneficios mientras socializa las pérdidas y a cambio exige recortes sangrantes.
Con la excusa de la crisis de la deuda han modificado la Constitución (Art.135.3) sin escuchar nuestra voz en referéndum, imponiéndonos el desmantelamiento de los servicios públicos como la Sanidad o la Educación que son entregados al sector privado como “oportunidad de negocio”, vulnerando así los derechos sociales y laborales conquistados en las últimas décadas. Con ello se ha provocado, además, que miles de familias de los países afectados pierdan su vivienda y su vida diaria La disolución de las fronteras entre lo público y lo privado alimenta una corrupción impune que envilece nuestra sociedad y pervierte la política en su papel insustituible de instrumento de acción ciudadana. El objetivo de las privatizaciones es el expolio, la concentración de la riqueza y la profundización en las reformas neoliberales.
Ya sea a través de los memorandos impuestos por la Troika a Grecia, Irlanda, Portugal o Chipre o del rescate financiero en el caso del Estado Español se está produciendo un trasvase de dinero público a las entidades financieras a costa de la pérdida de derechos básicos, el empobrecimiento generalizado de la población y el aumento de la desigualdad social en toda Europa. Sabemos que el modelo de desarrollo insostenible de las últimas décadas basado en un alto consumo de recursos energéticos y materias primas ha llegado a su fin. Frente al crecimiento ilimitado de la economía financiera y especulativa es necesario un cambio de rumbo, pero no para salvar a los bancos sino a las personas, a las generaciones futuras y al planeta.
Este cambio de rumbo debe partir de una democratización de Europa, desde sus ciudadanos/as, para que los derechos de las personas y las decisiones políticas democráticas se impongan a la avaricia de las instituciones y mercados financieros y de las grandes multinacionales. Cuando celebramos el segundo aniversario del 15M, de la toma de conciencia política de la ciudadanía, de los nuevos movimientos sociales que están construyendo desde abajo alternativas a las políticas neoliberales a través de las asambleas, las mareas y las plataformas, sabemos que nuestra lucha es internacional y exige la convergencia de la ciudadanía de todos los países afectados. En Europa, diversos colectivos procedentes del Estado Español, Francia, Italia, Grecia, Chipre, Irlanda, Inglaterra, Escocia, Alemania y Eslovenia reunidos en Lisboa el pasado 26 de abril invitados por el movimiento portugués ‘Que se Lixe a Troika’ hacemos un llamamiento a una protesta internacional descentralizada el próximo 1 de Junio contra las políticas de ajuste del déficit bajo el lema “Pueblos Unidos contra la troika”. Este es el comienzo de un proceso descentralizado, inclusivo y participativo.
Queremos construir colectivamente, uniendo nuestras fuerzas y acciones, protestando internacionalmente contra la Troika. Llamamos a todas las personas, con o sin partido, con o sin trabajo, con o sin esperanza, a unirse a esta propuesta el próximo 1 de Junio. Apremiamos a todas las organizaciones políticas, movimientos sociales, sindicatos, partidos, colectivos, grupos informales, a unirse en esta jornada internacional.
Queremos seguir ampliando nuestras alianzas, tanto a nivel nacional como internacional, ya que somos conscientes de que sólo la suma de nuestras voces podrá detener las nuevas oleadas de recortes que se están preparando. Los pueblos de Europa han demostrado que no están dispuestos a asumir más sacrificios inútiles. Ha llegado el momento de demostrar nuestra capacidad para coordinar la lucha por otra Europa, la Europa de las personas.
De norte a sur, de este a oeste tomemos las calles en toda Europa contra la Troika
Por la Democracia, la Libertad y los Derechos sociales.
No al golpe de estado financiero. No debemos, no pagamos
Hay alternativas. Hay soluciones:
– Por la Justicia social y ambiental
– Por la Transparencia y la Democracia Participativa
– En defensa de unos Servicios Públicos y Universales
– Por una Auditoria Ciudadana de la Deuda. Contra la Deuda ilegítima

http://www.ecologistasenaccion.org/article25824.html

mayo 9, 2013

Mariano Rajoy: El presidente que más ha endeudado a los españoles

Fíjate en sus caras. En un par de años los verás en los consejos de administración de las empresas a las que ahora protegen con sus decisiones

Fíjate en sus caras. En un par de años los verás en los consejos de administración de las empresas a las que ahora protegen con sus decisiones. No trabajan para ti. Trabajan para ellos.

Cuando el PP llegó al poder, la deuda pública estaba en el 68,5% del PIB. Ahora ya (Septiembre-2014) se sitúa en el 98.9%. Todo para los bancos privados. Miseria para el pueblo.

Durante el año 2012 la deuda pública española ya experimentó uno de los mayores avances de su historia. Habría que remontarse más de un siglo, hasta la época del desastre de Cuba y Filipinas, para ver algo similar. La deuda pública había pasado de suponer un 69.3% de nuestro PIB (736.468 millones de euros) a finales de 2011, al 84.2% del PIB (883.873 millones de euros) a finales de 2012, con un escalofriante incremento del 14.9% en un solo año,  más de 145.000 millones de euros de incremento en un solo ejercicio. En Enero de 2013 volvimos a batir el registro acumulativo con un 85.3% del PIB. El tópico dice que los gobiernos socialdemócratas incrementan la deuda y los neoliberales la reducen. La realidad es que ambos la incrementan pero los neoliberales pulverizan los records con un absoluto desparpajo. A la clase social para la que trabajan les va muy bien así.

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Los regalos de dinero público a los mismos bancos privatizados que nos desahucian están en la raíz del expolio. Esta es la realidad de las políticas neoliberales del PP de Rajoy, un partido que se está encargando de colocar grilletes en los brazos y piernas de todos los habitantes del estado español y de sus hijos e hijas. Rajoy tiene ya el triste record de ser el presidente que más daño ha hecho al país, vendiendo a sus ciudadanos como esclavos a los grandes bancos y multinacionales, socializando las pérdidas de esos mismos bancos y empresas, desmantelando el estado del bienestar y condenando al exilio a los jóvenes. Nunca antes un presidente fue tan débil con los fuertes y tan fuerte con los débiles, nunca vimos tanto desprecio hacia el pueblo, al que dice representar, por parte de un gobernante. Las políticas neoliberales y capitalistas en general solo persiguen un propósito que es hacer más ricos a los ricos y más pobres y sumisos a todos los demás. La nueva ley educativa que quieren implementar está orientada a consolidar esta estructura de privilegios al servicio de las élites. El neoliberalismo y el capitalismo en general jamás concibieron la educación como un mecanismo para mejorar y humanizar la sociedad sino únicamente como una herramienta para mantener la desigualdad, el control y el poder totalitario de las élites acaudaladas sobre el resto de seres vivos, que se convierten en simples engranajes a su servicio.

Cuando les oigas decir que su prioridad es el déficit pregúntales por la deuda, que a la postre será lo que realmente le importe a tus hijos. Cuándo les oigas decir que no se puede gastar lo que no se tiene pregúntales entonces porqué ellos están endeudando al país como nunca antes nadie lo había hecho. La respuesta es evidente: Ellos no miran por tus intereses y mucho menos por los de tus hijos. Su única motivación es labrarse un futuro de bienestar y de retiro dorado para si mismos y sus familiares en el consejo de administración de alguna de esas grandes empresas a las que están beneficiando de forma escandalosa con sus decisiones a costa del empobrecimiento y la miseria de tod@s nosotr@s.

¿Quién ha gastado en España el dinero que no tenía, señor Rajoy?. La respuesta es clara: Tú, tus amigos y las empresas que muy pronto te tendrán en nómina . Miseria y explotación para el pueblo, grandeza y privilegio para la casta a la que tú aspiras a pertenecer.

marzo 30, 2013

Declaración de la Asamblea de los Movimientos Sociales – FSMundial Túnez 2013

people-gather-for-the-world-social-forum-2013-in-tunisTúnez, 29 de marzo de 2013.
Nosotras y nosotros, reunidos en la Asamblea de Movimientos Sociales, realizada en Túnez durante el Foro Social Mundial 2013, afirmamos el aporte fundamental de los pueblos del Magreb-Mashreck (desde el África del Norte hasta el Medio Oriente) en la construcción de la civilización humana. Afirmamos que la descolonización de los pueblos oprimidos es un gran reto para los movimientos sociales del mundo entero.
En el proceso del FSM, la Asamblea de los Movimientos Sociales es el espacio donde nos reunimos desde nuestra diversidad para juntos construir agendas y luchas comunes contra el capitalismo, el patriarcado, el racismo y todo tipo de discriminación y opresión. Hemos construido una historia y un trabajo común que permitió algunos avances, particularmente en América Latina, donde logramos frenar alianzas neoliberales y concretar alternativas para un desarrollo socialmente justo y respetuoso de la naturaleza. Juntos, los pueblos de todos los continentes libramos luchas donde nos oponemos con gran energía a la dominación del capital, que se oculta detrás de la promesa de progreso económico del capitalismo y de la aparente estabilidad política.
Ahora, nos encontramos en una encrucijada donde las fuerzas conservadoras y retrógradas quieren parar los procesos iniciados a dos años de sublevación popular en la región del Magreb-Mashrek que ayudó a derrumbar dictaduras y a enfrentar el sistema neoliberal impuesto sobre los pueblos. Estas sublevaciones contagiaron a todos los continentes del mundo generando procesos de indignación y de ocupación de las plazas públicas. Los pueblos de todo el mundo sufrimos hoy los efectos del agravamiento de una profunda crisis del capitalismo, en la cual sus agentes (bancos, transnacionales, conglomerados mediáticos, instituciones internacionales y gobiernos con el neoliberalismo) buscan potenciar sus beneficios a costa de una política intervencionista y neocolonialista. Guerras, ocupaciones militares, tratados neoliberales de libre comercio y “medidas de austeridad” expresadas en paquetes económicos que privatizan los bienes comunes y los servicios públicos, rebajan salarios, reducen derechos, multiplican el desempleo, aumentan la sobrecarga de las mujeres en el trabajo de cuidado y destruyen la naturaleza. Estas políticas afectan con intensidad a los países más ricos del Norte, aumentan las migraciones, los desplazamientos forzados, los desalojos, el endeudamiento, y las desigualdades sociales como en Grecia, Chipre, Portugal, Italia, Irlanda y en el Estado Español. Ellas refuerzan el conservadurismo y el control sobre el cuerpo y la vida de las mujeres. Además, tales agentes intentan imponernos la “economía verde” como solución para la crisis ambiental y alimentaria, lo que además de agravar el problema, resulta en la mercantilización, privatización y financiarización de la vida y de la naturaleza.
Denunciamos la intensificación de la represión a los pueblos en rebeldía, el asesinato de las y los líderes de los movimientos sociales, la criminalización de nuestras luchas y de nuestras propuestas. Afirmamos que los pueblos no debemos seguir pagando por esta crisis sistémica y que no hay salida dentro del sistema capitalista. Aquí en Túnez, reafirmamos nuestro compromiso con la construcción de una estrategia común para derrocar el capitalismo.

Por eso, luchamos:
* Contra las transnacionales y el sistema financiero (el FMI, el BM y la OMC), principales agentes del sistema capitalista, que privatizan la vida, los servicios públicos, y los bienes comunes, como el agua, el aire, la tierra, las semillas, y los recursos minerales, promueven las guerras y violaciones de los derechos humanos. Las transnacionales reproducen prácticas extractivistas insostenibles para la vida, acaparan nuestras tierras y desarrollan alimentos transgénicos que nos quitan a los pueblos el derecho a la alimentación y eliminan la biodiversidad.
* Luchamos por la anulación de la deuda ilegítima y odiosa que hoy es instrumento de represión y asfixia económica y financiera de los pueblos. Recusamos los tratados de libre comercio que las transnacionales nos imponen y afirmamos que es posible construir una integración de otro tipo, a partir del pueblo y para los pueblos, basada en la solidaridad y en la libre circulación de los seres humanos.
* Por la justicia climática y la soberanía alimentaria, porque sabemos que el calentamiento global es resultado del sistema capitalista de producción, distribución y consumo. Las transnacionales, las instituciones financieras internacionales y gobiernos a su servicio no quieren reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. Denunciamos la “economía verde” y rechazamos todas las falsas soluciones a la crisis climática como los agrocombustibles, los transgénicos, la geo-ingeniería y los mecanismos de mercado de carbono, como REDD, que ilusionan a poblaciones empobrecidas con el progreso, mientras privatizan y mercantilizan los bosques y territorios donde han vivido miles de años.
* Defendemos la soberanía alimentaria y la agricultura campesina, que es una solución real a la crisis alimentaria y climática y significa también acceso a la tierra para la gente que la vive y la trabaja. Por eso llamamos a una gran movilización para frenar el acaparamiento de tierras y apoyar las luchas campesinas locales.
* Contra la violencia hacia las mujeres, que es ejercida con regularidad en los territorios ocupados militarmente, pero también contra la violencia que sufren las mujeres cuando son criminalizadas por participar activamente en las luchas sociales. Luchamos contra la violencia doméstica y sexual que es ejercida sobre ellas cuando son consideradas como objetos o mercancías, cuando la soberanía sobre sus cuerpos y su espiritualidad no es reconocida. Luchamos contra el tráfico de mujeres, niñas y niños. Defendemos la diversidad sexual, el derecho a autodeterminación de género, y luchamos contra la homofobia y la violencia sexista.
* Por la paz y contra la guerra, el colonialismo, las ocupaciones y la militarización de nuestros territorios. Denunciamos el falso discurso en defensa de los derechos humanos y de la lucha contra los integrismos, que muchas veces justifica ocupaciones militares por potencias imperialistas como en Haiti, Libia, Mali y Siria. Defendemos el derecho de los pueblos a su autodeterminación y a su soberanía como en Palestina, el Sahara Ocidental y en el Kurdistán.
* Denunciamos la instalación de bases militares extranjeras en nuestros terrritorios, utilizadas para fomentar conflictos, controlar y saquear los recursos naturales y promover dictaduras en varios países. Luchamos por la libertad de organizarnos en sindicatos, movimientos sociales, asociaciones y todas otras formas de resistencia pacífica. Fortalezcamos nuestras herramientas de solidaridad entre los pueblos como la iniciativa de boicot, desinversión y sanción hacia Israel y la lucha contra la OTAN y por la eliminación de todas las armas nucleares.altermundismo
* Por la democratización de los medios de comunicación masivos y por la construcción de medios alternativos, fundamentales para avanzar en el derrocamiento de la lógica capitalista. Inspirados en la historia de nuestras luchas y en la fuerza renovadora del pueblo en rebeldía, la Asamblea de los Movimientos Sociales convoca a todas y todos a desarrollar acciones coordinadas en nivel mundial en una jornada mundial de movilización. (Fecha a definir).
Movimientos sociales de todo el mundo, avancemos hacia la unidad a nivel mundial para derrotar al sistema capitalista. Basta de explotación, basta de patriarcado, racismo y colonialismo. ¡Viva la revolución!, ¡Viva la lucha de todos los pueblos!.

noviembre 27, 2012

Acumulación por desposesión

(Artículo de Rubén Martínez. Leer aquí texto completo en su fuente original)

Desposeídos de la cultura, desposeídos de la sanidad, desposeídos de la educación, desposeídos de la propiedad, desposeídos de nuestro cuerpo, desposeídos de nuestra dignidad, desposeídos de nuestros derechos, desposeídos de otra posibilidad. La historia del capitalismo es la historia de una continua desposesión, la historia de una continua extracción de aquello producido colectivamente. Sin esa continua acumulación por desposesión, sin los decretos, rumbos institucionales y tácticas capitalistas para cercar y extraer renta de la producción social, el régimen de acumulación capitalista no podría mantenerse. Esa es la esencia de un modelo injusto en su origen e injusto en su desarrollo histórico.

El derecho a la bancarrota, la desobediencia a la estafa financiera, la lucha de las clases desposeídas, la constitución de un movimiento de escala terráquea que tome como objetivo un régimen de existencia basado en la producción, conservación y gestión de los bienes comunes, esos son los objetivos políticos que deben movilizarnos hoy. Lo que es deseable no es un mundo sin mercados y sin derechos, sino un mundo sin capitalismo. Mercados que respondan a necesidades y no fijados como medios abiertos a la explotación y la especulación; derechos que sirvan para confirmarnos como una sociedad justa y no como pretextos para la desposesión. Lo deseable es la absoluta desaparición del robo institucionalizado como única forma de vida, el juicio a un crimen histórico que logra permanecer invisible y que el actual cambio de época no va a dejar impune.

septiembre 19, 2012

Desmontando Mentiras

(Compendio tomado de http://desmontandomentiras.tomalaplaza.net/)

Mentiras sobre política

Mentiras sobre economía general

Mentiras sobre bancos y cajas

Mentiras sobre el modelo productivo e infraestructuras

Mentiras sobre energías renovables y energías convencionales

Mentiras sobre Educación y Sanidad

Mentiras sobre gasto militar

agosto 24, 2012

¿Bancos centrales o patronales de banca privada?

BCE: Dame el control del dinero y garantízame por ley la protección de la propiedad privada ilimitada. Ahora ya podréis jugar cuanto querais a la “democracia”, los partidos, las votaciones, las derechas, las izquierdas y al parlamentarismo.

Para seguir entendiendo la crisis sistémica en la que estamos inmersos no queda otra que intentar navegar por la cara oculta de las palabras, las ideas y las instituciones que cada día aparecen en los titulares de los periódicos comerciales. Una de estas instituciones es el mal llamado Banco Central Europeo (BCE). El nombre nos induce a pensar que existe una cierta dirección política pública, democrática u orientada al bien común, en la línea de lo que podría ser un fondo comunitario de tesorería. Nada más alejado de la realidad. No hay que olvidar que su constitución se asemejó al de una Sociedad Anónima por acciones que no está sujeta a ningún tipo de control por parte de los órganos democráticos de representación popular, llámense parlamentos nacionales o parlamento europeo. El nombre correcto que habría que dar a esta institución es Patronal Europea de la Banca Privada. Como en cualquier institución capitalista el poder se reparte de manera proporcional al volumen de negocio de las entidades que la forman y en nuestro caso esas entidades son “de facto” grandes bancos privados radicados en Alemania y en menor medida en Francia, Holanda y otros países. Su nivel de poder, autonomía de funcionamiento y estatuto jurídico lo convierten casi en un “Estado paralelo” con su propio gobierno soberano, una especie de monarquía europea de las finanzas,  con capacidad de ejercer tutela sobre los territorios colonizados. La segunda institución que ocupa hoy nuestra atención es el mal llamado Banco de España, otro miniestado dentro del estado. El nombre correcto que habría que dar a esta institución es Patronal Española de la Banca Privada. Al igual que sucede en el caso anterior el control es ejercido por los mayores bancos privados radicados administrativamente en el estado español que son Santander y BBVA, seguidos en menor grado por la Caixa. La patronal bancaria anhela una gran concentración empresarial, en donde los tres grandes se quedarían básicamente con todo el pastel del negocio bancario en España, a costa de la desaparición de los pequeños y con la indispensable ayuda de la bolsa común de los españoles de clase media y del resto de ciudadanos europeos que tendrían que cargar con toda la basura financiera generada por el sistema bancario y con el riesgo asociado al inmenso volumen de una deuda empresarial de muy dudoso retorno. Aunque en público se les llena la boca hablando de libertad en privado luchan, sueñan y trabajan por un monopolio totalitario en el que ellos son los emperadores. La patronal bancaria europea y la española tienen objetivos por el momento convergentes, a saber: 1) Garantizar de manera férrea el mantenimiento de su fastuoso negocio particular que consiste en el cobro de los intereses asociados a una deuda que ellos mismos se encargan de estimular partiendo de un capital que solo poseen de manera virtual. 2) Tener libre acceso a la especulación con los bonos emitidos por los tesoros públicos para financiar esa deuda. 3) Lograr la privatización de los servicios públicos básicos del Estado del Bienestar, diluyendo la protección social para aumentar así sus nichos de mercado y la dependencia ciudadana respecto al dinero y la deuda. 4) Alcanzar la privatización de las pensiones para capturar grandes masas de ahorro y liquidez disponible. 5) Disminuir los salarios para seguir estimulando la explotación del trabajo, la generación privada de plusvalía y la espiral del endeudamiento. 6) Garantizar su control hegemónico sobre el poder político.

Como ya sabemos las patronales no han sido creadas para velar por el bien común sino para defender los intereses particulares de las entidades privadas que las nutren y controlan, frente a los intereses de otros grupos sociales. Que no te quepa duda: Su agenda va radicalmente en contra de tus intereses. Esos objetivos están diseñados exclusivamente para elevar los márgenes de beneficio de sus inmensas compañías financieras en el corto plazo, a costa por supuesto de esclavizar progresivamente a los ciudadanos-trabajadores. El argumento que utilizarán retóricamente para justificar sus acciones es la necesidad de que los Estados tengan un “comportamiento de rigor y seriedad fiscal”, demanda, por cierto, que nunca se hacen a ellos mismos. El profesor Navarro nos recuerda y nos explica todas estas falacias. El BCE  inyectó un billón (sí, un billón de euros) a la banca asociada sin ponerles ninguna condición. Era evidente que daba dinero a los suyos. En cambio, exige condiciones leoninas cuando compra deuda pública. Los gobiernos de los distintos países actúan de manera completamente servil en esta opereta como correas de transmisión de las órdenes dictadas desde estas patronales bancarias, es decir desde los consejos de dirección radicados administrativa y fiscalmente en sus respectivos territorios.

En todos los casos los ciudadanos no ocupan otro papel que el de rehenes, comparsas y moneda de cambio entre estos grupos de poder y explotación. Los tiburones capitalistas afilan sus colmillos para coger la mejor parte de la presa, que somos nosotros y nosotras, es decir los ciudadanos que formamos los distintos pueblos de Europa y nuestra capacidad de trabajo-endeudamiento.  En realidad todo el edificio de la supuesta democracia liberal de la que “gozamos” se basa en dos postulados básicos: Inviolabilidad-Primacía de la propiedad individual ilimitada sobre cualquier otra consideración de carácter social o humanitario y monopolio privado en el control de los mecanismos de generación del crédito y la circulación del dinero. Todo un entramdo jurídico-ideológico diseñado en beneficio exclusivo de los grandes propietarios. Las conclusiones son claras: A) La gran Banca privada es un ente totalitario, por completo desconectado del bien común, cuyo crecimiento solo puede ir asociado a la progresiva esclavización del pueblo. B) El capitalismo es un sistema con fallas estructurales insostenibles en el medio plazo, como ya reconocen algunos analistas formados dentro de la propia filosofía del sistema.

Las soluciones pasan por una auténtica Banca Pública, sometida a un riguroso control popular y democrático, y unas nuevas bases legales que garanticen la prevalencia de la protección de los derechos humanos universales sobre los derechos a la acumulación ilimitada de propiedad privada en manos de un cada vez menor número de bancos parasitarios, grandes compañías hipertróficas e individuos acaudalados. Todo el problema se reduce, en definitiva, a una simple cuestión de prioridades. Estamos en una nueva guerra mundial de carácter asimétrico librada por los de arriba contra todos nosotros y nosotras.

agosto 10, 2012

El SAT nos recuerda que la riqueza privada está subordinada al interés general

Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general“.

¿Lenin, Bakunin, Marx, Durruti?. No, es la Constitución Española del 78, en su artículo 128.1. Desgraciadamente ya sabemos que las constituciones liberales son una simple estafa, en la que el único artículo realmente válido y efectivo es el que protege la teocracia de la propiedad privada por encima de cualquier otra consideración y los intereses de los criminales banqueros por encima de cualquier otra prioridad, como por ejemplo la salud, la dignidad, la seguridad o incluso la vida de las personas.

Es evidente que ningún ladrón llama a las cámaras de TV para que lo graben. Es evidente que esto no es un robo sino un acto político, enmarcado en la tradición humanista de la desobediencia civil, que podría ser firmado por gente tan peligrosa como Gandhi o Luther King. También habrá que explicarle a los ministros neofranquistas que el derecho de resistencia a la opresión está recogido hasta en el acta fundacional de las cínicas constituciones liberales a las que ellos ahora dicen guardar fidelidad. El Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) es una de las más valientes y dignas opciones político-sindicales existentes en el estado español. Gente como las del SAT y como Sánchez Gordillo nos devuelven la esperanza en un mundo auténticamente humano, hablan claro y no dudan en decirnos a través de su activismo diario que dentro del capitalismo no hay solución.

La acción del SAT ha recibido el respaldo de la ciudadanía, expresado a través de diversas encuestas de opinión como la del Huffington Post (61% a favor frente a 31% en contra), elperiodico.com (58% a favor frente a 42% en contra), elcorreoweb.com (52% a favor frente a 47% en contra) o incluso entre lectores liberales y conservadores del mundo.es (54% a favor frente al 46% en contra). También ha contado con la aprobación inequívoca de gente importante del pensamiento libre tales como:

Aunque fuera previsible que las fuerzas conservadoras respondieran de esta manera, es sorprendente y rechazable la condena que tal acto tuvo por gestores políticos que se autodefinen como progresistas. Tales voces olvidan que los mayores cambios ocurridos en nuestro y en otros países han sido resultado de agitación y desobediencia civil. El identificar ley con moralidad y/o con rectitud democrática es ignorar o desconocer el papel de la ley en reproducir un sistema injusto y escasamente democrático, como es el español. Lo que han hecho aquellos sindicalistas es, en un acto de desobediencia civil, mostrar la situación dramática en la que se encuentran más de un millón de familias españolas que viven en situaciones miserables (que creíamos habían ya desaparecido en España), resultado de unas políticas públicas frente a las cuales la única actitud de decencia democrática es la de rebelarse frente ellas. Hay que agradecer a tales sindicalistas que, con tal acto, la sociedad española se concienciara del impacto que tales políticas están teniendo en nuestro país.

“La acción llevada a cabo por los sindicalistas del SAT puede ser ilegal, pero en el contexto de crisis aguda en el que nos encontramos es del todo legítima, mientras que precarizar las condiciones laborales puede ser, lamentablemente, legal pero no tiene nada de legítimo. Y cada vez son más las personas conscientes de ello. De aquí que frente la legitimidad y el apoyo a estas movilizaciones, la única opción del poder sea la represión y la criminalización. Solidaridad, pues, con aquellos que no se resignan y luchan”.

“Algunos denunciarán que la acción del SAT es ilegal. Efectivamente, lo es. Pero la cuestión no reside en saber en qué lado de la frontera jurídica cae, sino en si es una acción legítima y digna o si por el contrario no lo es. Y cuando sabemos que las necesidades humanas básicas pueden satisfacerse técnicamente pero el único obstáculo para conseguirlo es el propio marco institucional, diseñado en beneficio y garantía de la gran empresa y las grandes fortunas, es cuando acciones como las del SAT recobran toda su naturaleza revolucionaria y de justicia social. En ese punto la ilegalidad es legítima y contribuye a preparar el terreno para un cambio institucional que primero y ante todo ha de construirse en el plano ideológico.”

“Si los políticos incumplen sus programas, el pueblo no tiene la obligación de cumplir sus leyes”. Diego Cañamero

agosto 9, 2012

Lo que no te cuentan sobre Siria

El pueblo, como siempre, el único perdedor en las guerras promovidas por los imperios económicos para ampliar sus mercados y en el despliegue de los diferentes terrorismos de estado a su servicio

Las claves para entender qué está pasando en Siria son diversas. Su emplazamiento geo-económico y el potencial consumo de su pueblo en mercancías provenientes de los países occidentales no es la menor de ellas. Un objetivo fundamental pero nunca abiertamente declarado será establecer el “libre mercado”; la entrada del capitalismo por la puerta grande en una región, Oriente-Medio, cuya población, cercana a las 200 millones de personas, es un codiciado consumidor. ¿Cómo es esto? Veamos solo un ejemplo:

En los primeros meses de la ocupación de EE.UU en Irak, y mientras la atención mediática se centraba en la cuestión de la democratización del mundo árabe, el estadounidense L. Paul Bremer III, máxima “Autoridad Provisional de la Coalición” (CPA), decretó 100 órdenes que regirían como leyes intocables. La número 81 es sobre “Patentes, Diseño Industrial, Información Confidencial, Circuitos Integrados y Variedades de Plantas”. Por medio de esta orden, el campesinado iraquí, que acostumbraba guardar semillas para la siembra siguiente, perdió su soberanía y pasó a estar obligado a comprarlas, debido a que la nueva legislación prohibía expresamente la reserva propia de semillas. Es solo un ejemplo de lo que supone en la práctica la “libertad” capitalista. Así es como la Autoridad Provisional abrió las puertas legalmente a  Monsanto, Syngenta y Bayer, entre otras múltiples transnacionales, que entraron a Irak con alfombra roja aprovechándose de leyes diseñadas a su medida en detrimento de los empobrecidos productores locales.

En un artículo publicado por la ONG Canal Solidario en su página Web, el 16 de noviembre de 2004, se reproducían palabras del ecologista y consultor ambiental Mariano Cereijo, quien aseguraba que, de convertirse Irak en una potencia mundial en el cultivo de transgénicos, “quedaría demostrado que la hegemonía militar del Nuevo Orden Mundial facilitará el consumo y cultivo de transgénicos”. Ocho años después de decretada la nueva ordenanza sobre semillas en Irak, varias organizaciones sociales de Paraguay han denunciado que la empresa Monsanto estaba detrás del golpe institucional al presidente de ese país Fernando Lugo. Monsanto pareciera ser un emisario directo de los intereses de los EE.UU en Paraguay, Honduras u otros países. En América Latina saben que la entrada de semillas transgénicas llega a través de los tratados de libre mercado (TLC), o impuestos directamente mediante golpes de estado. Si nos remonatamos aún más en el tiempo no será difícil comprobar como el interés por ampliar los mercados asimétricos capitalistas estuvo detrás de los golpes de estado de Chile, Argentina, Brasil o Uruguay en décadas anteriores.

Pero volvamos de nuevo a Oriente Medio. El 31 de octubre de 2006 el parlamento de Turquía aprobó la ley N° 5553 sobre semillas. Mediante esta ley, Turquía permite la entrada a su país de semillas transgénicas que influirían directamente sobre su campesinado, el cual representa el 35% de la población total del país, aboliendo el uso de mecanismos tradicionales de cultivo, lo que supondría dependencia, desempleo y miseria para sus pequeños agricultores y la pérdida progresiva de semillas originales. La multinacional Monsanto opera en Israel, Turquía e Irak. Sin embargo no ha podido penetrar aún ni en Irán ni Siria…

Otra cuestión sobre el conflicto que suelen omitir los medios cuando informan sobre Siria es el apoyo por parte de la dictadura de Arabia Saudí, (un país que aún hoy día no duda en decapitar a sus mujeres díscolas acusándolas de brujería), al llamado “Ejército Libre de Siria”. ¿Se puede esperar mucha libertad de un ejército mercenario financiado por una casta feudal y sanguinaria como la de los Saud?. Tampoco te comentarán mucho sobre los intereses de Israel y por supuesto menos aún de las fuentes de apoyo logístico e ideológico de los comandos yihadistas que parecen estar asumiendo un papel muy destacado como primera línea de ataque terrorista en estos conflictos, asesinando despiadadamente a familias enteras indefensas y colgando posteriormente los videos en la red. Se habla de odios interétnicos entre suníes y chíies, o entre kurdos y árabes, pero no te explicarán quien ha alimentado históricamente estas divisiones mediante el uso indiscriminado del terrorismo y quien las mantiene en la actualidad.  Tampoco nos suelen contar que en la guerra del salafismo-wahabismo contra los “apóstatas” shíies los que ponen los muertos siempre son los segundos, en una persecusión con claros tintes teocráticos, xenófobos y abiertamente criminales que suele ser narrada con fría comprensión y benevolencia por la prensa comercial europea. Después de todo … ¿quién diablos podría desear algo tan descabellado como un Islám unido, pacífico y democrático, en buena armonía con los kurdos?.

Parte de la información ha sido extraída de este artículo: Los kurdos en la primavera árabe

agosto 6, 2012

Humanismo socialista libertario

Humanismo Socialista Libertario, filosofía teórica y pensamiento práctico siempre actual

Evidentemente no inventamos nada nuevo. Ni los movimientos altermundistas, ni el Foro Social Mundial, ni las actuales corrientes de indignados en todo el mundo pueden entenderse sin acudir a estas fuentes. Autores de la talla de Ernst Bloch, Erich Fromm o incluso Bertrand Russell ya mostraron en el pasado siglo XX su adhesión a esta filosofía política, tanto desde el punto de vista de la elaboración teórica como desde el de sus sus concretas opciones vitales. Su apuesta histórica por el socialismo no autoritario sirve como denuncia de las estrecheces y las imposturas del pensamiento liberal y ensanchan enormemente el concepto de libertad para recordarnos que no es libertad de propiedad lo que la sociedad necesita, sino libertad respecto a la propiedad; no es libertad de comercio, lo que la sociedad necesita, sino libertad respecto a la jungla del lucro, no es emancipación del individuo egoísta respecto a la sociedad feudal, sino libertad de la humanidad respecto a cualquier forma de opresión ejercida por una clase social, élite o casta que pretenda dominarla.

La concisa Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano, de 1789, abrió la puerta a todas las constituciones liberales escritas hasta la fecha. En ella podían apreciarse 4 ejes básicos, enumerados en su artículo II: “La finalidad de toda asociación política es la conservación de los derechos naturales e imprescriptibles del hombre. Esos derechos son la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresión”. Sin embargo, más de dos siglos después, puede apreciarse con claridad que el único de los 4 derechos básicos realmente desarrollado de manera inviolable  y sagrada ha sido el derecho a la propiedad privada, en detrimento de los otros tres. Ese es todo el núcleo del liberalismo realmente existente, quedando todos los demás principios, artículos y postulados como elementos meramente ornamentales y decorativos, con un peso político completamente accesorio y siempre subordinado al dogma teocrático de la propiedad privada. Diecisiete artículos que supusieron un bello fraude ya que todo quedaba reducido a la mitad de uno solo entre todos ellos, el único importante, el artículo final.

Esta es la gran impostura denunciada por el humanismo socialista libertario: El liberalismo ha mutilado sus propios principios, convirtiéndose en una trampa tautológica que en último extremo se refugia en vacías apelaciones a la ley, una ley escrita siempre a medida de las propias oligarquías que defienden a muerte su propia acumulación de propiedad privada creciente e ilimitada, convirtiendo en papel mojado el resto de los derechos que ellos mismos proclamaron de una manera completamente hipócrita. Este es todo su legado. No existe actualmente libertad política efectiva (como nos recuerda acertadamente el movimiento mundial de los indignados), no existe actualmente derecho efectivo a la propia seguridad y, por supuesto, se niega sistemáticamente por vía policial y legislativa el derecho de resistencia a la opresión. La conclusión no puede ser otra que la evidencia absoluta del fraude fundacional del pensamiento y la práctica del liberalismo, fraude que se repite una y otra vez cada vez que una nueva constitución neoliberal es promulgada o reforzada en algún lugar del mundo, como ha sucedido recientemente en el estado español.

Un ejemplo práctico de lo que supone el Humanismo socialista libertario fue desarrollado, nada menos que en 1935, por el reconocido filósofo, matemático  y premio Nobel de literatura Bertrand Russell. A pesar de los muchos años transcurridos sus puntos de vista sobre la conveniencia del reparto del trabajo en un mundo progresivamente tecnificado son de plena actualidad:

El concepto de deber, en términos históricos, ha sido un medio utilizado por los poseedores del poder para inducir a los demás a vivir para el interés de sus amos más que para su propio interés. Por supuesto, los poseedores del poder ocultan este hecho aún ante sí mismos, y se las arreglan para creer que sus intereses son idénticos a los más grandes intereses de la humanidad […] Ésta es la moral del estado esclavista, aplicada en circunstancias completamente distintas de aquellas en las que surgió. No es de extrañar que el resultado haya sido desastroso. Tomemos un ejemplo. Supongamos que, en un momento determinado, cierto número de personas trabaja en la manufactura de alfileres. Trabajando—digamos—ocho horas por día, hacen tantos alfileres como el mundo necesita. Alguien inventa un ingenio con el cual el mismo número de personas puede hacer dos veces el número de alfileres que hacía antes. Pero el mundo no necesita duplicar ese número de alfileres: los alfileres son ya tan baratos, que difícilmente pudiera venderse alguno más a un precio inferior. En un mundo sensato, todos los implicados en la fabricación de alfileres pasarían a trabajar cuatro horas en lugar de ocho, y todo lo demás continuaría como antes. Pero en el mundo real esto se juzgaría desmoralizador. Los hombres aún trabajan ocho horas; hay demasiados alfileres; algunos patronos quiebran, y la mitad de los hombres anteriormente empleados en la fabricación de alfileres son despedidos y quedan sin trabajo. Al final la mitad de los hombres están absolutamente ociosos y sin ingresos, mientras la otra mitad sigue trabajando demasiado. De este modo, queda asegurado que el inevitable tiempo libre produzca miseria por todas partes, en lugar de ser una fuente de felicidad universal. ¿Puede imaginarse algo más insensato?. (Tomado del “Elogio de la ociosidad“)

El humanismo socialista defiende la libertad individual y colectiva del ser humano para diseñar su propio destino, en respeto y equilibro con la naturaleza, frente a la justificación de la opresión y la explotación inherente a otras ideologías. Su método de análisis es el pensamiento dialéctico, frente a los estrechos límites del mecanicismo cartesiano, la creencia en la dignidad y capacidad de decisión de la persona, frente a planteamientos deterministas y la preferencia por la racionalidad del socialismo libertario frente a la irracionalidad del capitalismo ecocida. Promueve principios fuertemente anclados en la ética y en la lógica tales como que el sacrificio de un pueblo en beneficio de los acreedores no es algo que los gobernantes puedan decidir por si solos, especialmente si ellos no sacrifican nada. La meta de cualquier sociedad no puede ser el productivismo y el consumo material sino el pleno desarrollo consciente y responsable del ser humano que supera su alienación y alcanza su óptimo nivel de desarrollo a través del libre trabajo asociado y autogestionado. Ayer, hoy, mañana, siempre… puro sentido común.

julio 26, 2012

Demolición controlada del Estado Social: Un proyecto político

Los aprendices de brujo del neoliberalismo, en su delirio de omnipotencia, se sienten guiados por las valquirias en el momento histórico actual. Ellos son los elegidos. En su fantasía mesiánica están llamados a una misión trascendente y purificadora de la sociedad en su propio provecho. Creen saber lo que hacen: Necesitan hundir a los países en la miseria para poder aplicar su ideología política. Les resulta muy difícil ocultar su gozo místico mientras aplauden al caudillo de turno y gritan ¡qué se jodan! contra el parado, el empleado público, el autónomo o el ciudadano medio. Aplicando su estrategia de la “doctrina del shock”, ya testada hace años en Chile, Indonesia, Rusia y otros muchos países, pretenden instaurar un nuevo régimen de totalitarismo explotador ahora también en Europa occidental. Su agenda se proyecta en una serie de fases progresivas, con próxima estación en la inevitabilidad del rescate-ahogamiento,  cuyo objetivo final es el control y la dominación del ser humano a través de la mercantilización radical de todos los aspectos básicos para la vida: Educación, Sanidad, Vivienda, Agua y Alimentos. Alguien les enseñó que todo lo que entre en la esfera monetaria del pago directo podrá ser dominado mejor por su gran máquina de expropiación. Saben que los ingentes capitales monetarios ociosos solo pueden encontrar rentabilidad colonizando nuevos espacios de necesidades humanas básicas hasta ahora garantizadas por la carta universal del derecho a la vida, aún recogido en las constituciones europeas. Por supuesto estas recetas solo pueden conducir al aumento de la desigualdad pero para ellos y para la clase a la que pertenecen eso nunca fue problema. El capital insaciable necesita devorarlo todo para alimentarse, empezando por la democracia y la libertad colectiva, para continuar después con el jugo vital de sus propios súbditos y esclavos.

La historia no es nueva. Ya la vimos en SurAmérica en todo su apogeo durante los años 70 y 80, en el Asia tercermundista o en el África rica en recursos naturales pero depauperada casi hasta el exterminio por las mafias bancaria-institucionales del mercado capitalista. En Europa pensábamos que la cosa no iría con nostros porque eso solo afectaba a sociedades hipotéticamente atrasadas e incultas que no habían conseguido adpatarse a los nuevos tiempos y al exigente mundo moderno. Algo así no podría llegar al mundo rico. Ahora vamos a empezar a comprobar con espanto cuan estúpidos e ignorantes hemos sido. Como muchos ya pronosticaron en el pasado el capitalismo depredador no puede detenerse ante nada porque la explotación ilimitada y progresiva del ser humano y de la tierra está escrita en sus propios genes.

Los gobernantes españoles, representados por la muñeca diabólica que suele dar el parte de guerra tras la reunión del consejo con una mezcla maléfica de sádico placer y estupidez dibujada en su rostro, se toman en serio su trabajo sicario al servicio de las oligarquías financieras. Quieren forzarnos a aceptar su agenda política antidemocrática por la vía del miedo y la inevitabilidad de los hechos consumados. Una agenda política repleta de dolor, injusticia, desempleo y expropiaciones de bienes públicos por parte de los que nada producen. “Más pobres seréis más dóciles y trabajaréis mejor”, parecen querer decirnos en su lenguaje de empresa de servicios designada por la teocracia del dinero para dar las noticias de la liquidacición y cierre.

Sin embargo, a pesar de este sombrío panorama, no debemos ser pesimistas. La Historia nos enseña que los grandes avances y revoluciones se producen en este tipo de contextos, en los que se dan las condiciones de crisis apropiadas para la emergencia de nuevos estados de conciencia y nuevos paradigmas de pensamiento. Cada vez con más fuerza cobrarán vigencia ideas, ancladas en la ética de un humanismo socialista y libertario, que nos empujarán a buscar nuevas soluciones comunitarias para los viejos problemas, con la cuestión fundamental de la propiedad de los bienes básicos para la vida, incluyendo al crédito, como telón de fondo.

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