Posts tagged ‘paro’

noviembre 30, 2015

La herencia de Rajoy explicada en 12 datos

  1. MENOS EMPLEO, MENOS GENTE CON UN TRABAJO REMUNERADO: Según la EPA, a 31 diciembre de 2011 en España trabajaban 18,15 millones de personas y a 30 de septiembre de 2015 lo hacían 18,04 millones, en concreto 104.300 personas menos.
  2. MENOR NÚMERO DE PERSONAS DESEMPLEADAS CON DERECHO A PARO: Ahora, poco más de la mitad de los parados (54%) percibe la prestación por desempleo, cuando al principio de la crisis tres de cada cuatro desempleados estaban cubiertos (72%).
  3. MENOR CUANTÍA DE LA PRESTACIÓN POR DESEMPLEO: La cuantía media de la prestación por desempleo ha bajado desde que el PP llegó al poder. El Gobierno la recortó en julio de 2012; pese a ello en octubre de aquel año la prestación media aún era de 859,3 euros. Tres años después, en octubre de 2015 —último dato conocido—, dicha prestación había bajado hasta los 797,7 euros. Son 61,6 euros menos al mes y casi un 8% menos en términos porcentuales.
  4. DEVALUACIÓN SALARIAL. TRABAJANDO POR MENOS DINERO: El salario medio anual ha caído desde los 19.100 euros anuales a los 18.400.
  5. MÁS TRABAJADORES POBRES: La bajada de salarios auspiciada desde el Gobierno de Rajoy ha tenido como consecuencia un importante aumento del porcentaje de trabajadores pobres entre 2011 y 2014, pasando desde el 11.7% al 14.2%. Trabajar en España ya no garantiza escapar de la pobreza. Lo saben casi uno de cada seis trabajadores.
  6. MENOS DINERO DISPONIBLE POR HABITANTE Y AÑO. La renta media por persona entre 2011 y 2014 ha bajado en unos 450 euros. La crisis se ha cebado sobre todo con las clases medias y bajas; ellas son las grandes perdedoras.
  7. MÁS PERSONAS CON DIFICULTADES PARA LLEGAR A FIN DE MES. Como consecuencia de lo anteriror las personas que declaran que tienen dificultades para llegar a fin de mes pasan de representar el 11.1% en 2011 al 17.5% en 2014.
  8. MÁS PERSONAS QUE NO PUEDEN MANTENER SU CASA CALIENTE EN INVIERNO: El porcentaje de personas que padecen pobreza energética ha pasado del 6.5% de la población en 2011 al 11.1% en 2014.
  9. MAYOR CANTIDAD DE POBLACIÓN EN RIESGO DE POBREZA: El porcentaje de población en riesgo de pobreza ha pasado del 26.7% en 2011 al 29.2 en 2014, casi uno de cada tres españoles.
  10. AUMENTO DE LA DESIGUALDAD O BRECHA ECONÓMICA ENTRE RICOS Y POBRES: El coeficiente de Gini, que es el índice que mide la desigualdad en una sociedad, ha aumentado desde el 34 al 34.7. En España ahora los ricos son más ricos y los pobres son más pobres que en 2011 gracias a Rajoy y al sistema socioeconómico que él ha impulsado.
  11. MENOS PERSONAS AFILIADAS A LA SEGURIDAD SOCIAL: En octubre de 2015 todavía hay 8.500 personas menos afiliadas a la Seguridad Social que cuando Rajoy llegó al poder. Un mal dato, pero si hay menos empleo, lo lógico es que haya menos afiliados… y menos gente para pagar las pensiones.
  12. AUMENTO DE LA DEUDA PÚBLICA O DEL DINERO QUE DEBEMOS COMO PAÍS: La deuda pública ha pasado de suponer el 70% del PIB en 2011 casi al 100% actual. Pese a los amplios recortes sociales, que han supuesto miles de millones de euros, ni Rajoy ni su Gobierno han conseguido mantener la deuda pública bajo control. Dicha deuda no ha dejado de crecer a lo largo y ancho de la legislatura hasta superar el billón de euros y rozar ya el 100% del PIB. España debe mucho más dinero en 2015 que hace cuatro años: en concreto, en septiembre de 2015 la deuda pública era 340.000 millones mayor que el mismo mes de 2011. ¿Cómo es posible ese aumento si se ha recortado el gasto? Pues porque no se gasta mucho menos que antes; simplemente, se gasta en cosas diferentes: antes se invertía más en Educación, pero ahora se dedican más de 100.000 millones a rescatar a los bancos o a la industria armamentística, por ejemplo.

Todos los gráficos ilustrativos y las fuentes para contrastar estos datos pueden encontrarse en este enlace: http://www.publico.es/economia/maltrecha-espana-deja-rajoy-graficos.html

losnumerosderajoy

Información adicional en: Quince evidencias económicas que no se deben olvidar

octubre 13, 2013

Carta a un ser humano sin empleo

José Ibarrola

José Ibarrola

Durante décadas han intentando, y en muchas ocasiones conseguido, convencerte de que la culpa de tu situación es solo tuya y de que el empobrecimiento de la gente no es más que el lógico castigo a su ineficiencia o a su falta de productividad. Han inyectado la culpa en tu pensamiento, diciéndote que lo que te pasa es la consecuencia de no haberte formado lo suficiente, de no haber tenido todo el interés necesario en progresar, de ser algo perezos@, de conformarte con poco y ahora incluso de ser un defraudador/a o un pequeño ladrón. Han intentado, y en muchas ocasiones han conseguido, convencerte de que la solución a tus problemas no pasa por asociarte y estrechar vínculos comunitarios con otras millones de personas que se ven como tú sino en aceptar de forma inevitable la realidad opresiva que te envuelve, en confiar en los juegos de azar como sueño dorado que pondrá fin a tu pesadilla cualquier buena mañana, en ahogar tus penas con los deportes de masas que se muestran por las pantallas, con las drogas legales o en la telebasura. Han intentado, y en muchas ocasiones han conseguido, convencerte de que has fracasado como persona, de que debes avergonzarte de tu condición y de no mostrarla demasiado en público porque así solo vas a encontrar el desprecio social y la agudización de tu infelicidad. Durante décadas han intentado, y en muchas ocasiones han conseguido, convencerte de que ser un des-salariado como tú equivale a no trabajar. Sin embargo tu sabes que trabajas en el hogar, que trabajas realizando labores básicas de cuidado y mantenimiento en el seno de tu familia, que trabajas duro buscando empleo o en tareas relacionadas con la economía de subsistencia, que trabajas duro para formarte si eres estudiante, que trabajas duro ayudando y dando soporte a personas que te rodean y te necesitan. Tú en el fondo sabes que no es trabajo lo que te falta sino salario.

Yo hoy quiero decirte que casi todo lo que te han contado y te han hecho creer es mentira. Eres tan trabajador como cualquiera aunque hoy no tengas salario, eres tan digno como cualquiera aunque te hayan robado tu autoestima, no eres el culpable de lo que te pasa, no eres un vago, no eres un fracasado o fracasada, no eres un corrupto o corrupta, no eres un defraudador. Solo eres una persona que aspira a subsistir y a ser feliz, como cualquier otra, una persona que trabaja cada día, que es útil y que aspira a ser más útil aún. No es caridad lo que necesitas, simplemente justicia. El otro trabajador/a no es tu enemigo sino tu único aliado posible. No te dejes engañar por aquellos que te quieren hacer confiar en los juegos de azar como solución a tus problemas en lugar de buscar alianzas con otras millones de personas que al igual que tú solo aspiran a ser felices y útiles. No hay nada dentro de ti que esté mal o que funcione mal. Es el sistema el que está mal y el que funciona mal, un sistema que legitima y justifica la desigualdad económica extrema entre los seres humanos y el afán ilimitado de lucro privado como un fenómeno normal, natural y deseable, para así anular nuestra capacidad colectiva de resistencia. Un sistema que fomenta el aumento del paro como forma de sometar más a los que aún conservan un salario, un sistema que, en definitiva, utiliza el desempleo y la precarización del empleo como mecanismo de control social en favor de las élites. Es el sistema el culpable de tu situación y, particularmente, son las grandes oligarquías de banqueros, de grandes directivos de empresas cotizadas en bolsa que suben su valor conforme despiden a más trabajadores como tú y los políticos profesionales corrompidos por los anteriores los culpables de tu dolor.

asamblea_trabajadores_desalariadosSí hay un camino, sí hay un futuro, pero no soluciones mágicas, solo inteligencia y fuerza colectiva, trabajo cooperativo, trabajo en red, preocupaciones compartidas y apoyo mutuo como formas de construir una nueva realidad. Busca alianzas con otros trabajadores y trabajadoras (tengan o no tengan salarios), pelea contra la desigualdad y su legitimación social, exige una renta garantizada de ciudadanía que mereces de sobra por tu esfuerzo, reivindica el reparto del trabajo y el reparto del poder. La defensa de lo común es nuestra esperanza.

Entrada relacionada: Diez ideas para empezar a liberarnos del control social y la explotación

abril 3, 2013

Decálogo para ejercer el control y explotación de las masas

1. Estimula, tanto como sea posible, la rivalidad, la envidia e incluso el odio entre las razas, etnias, religiones, géneros e identidades nacionales. Así conseguirás que la gente descargue su frustración contra los económicamente iguales o los inferiores y tenderá a olvidarse de los robos perpetrados desde las élites de poder.

2. Ponle precio y propietario a todos los bienes, acostumbra a la gente a pagar por ellos y procura que el dinero sea el eje regulador de todas nuestras relaciones. Así conseguirás que los que tienen más o dispongan del poder arbitrario de crearlo mediante crédito puedan mantener siempre una posición absoluta de dominio.

3. Consigue que la gente se acostumbre a vivir a base de préstamos. Los ciudadanos endeudados tenderán a ser más dóciles, menos reivindicativos, más dependientes, más explotables y se sentirán culpables cuando tengan dificultades.

4. Inúndalos, a través de las pantallas y los emisores de radio, de entretenimiento vacío, con especial predilección por los espectáculos deportivos de masas, que le ayude a evadirse de sus problemas y a no pensar en los orígenes de los mismos.

5. Ofréceles una sobredosis de todo tipo de juegos de azar que ponga ante ellos un horizonte mágico, rápido e indoloro para salir de la jaula en la que día a día se van viendo más atrapados. Así conseguirás adultos socialmente irresponsables, egoístas, insolidarios y psicológicamente infantilizados, siempre fáciles de seducir  y dominar.

6. No dudes en implementar la estrategia de la tensión, el terrorismo inducido o los atentados de bandera falsa para inocular el miedo y la parálisis en la sociedad. Fabrica enemigos que te ayuden a justificar el recorte de libertades y la escalada de la represión de manera global, difusa e indiscriminada.

7. Precariza el empleo, baja los salarios y destruye puestos de trabajo. Así conseguirás que aquel que aún lo conserve sea más sumiso y complaciente con quien lo explota ante el temor a seguir los pasos de sus iguales.

8. Utiliza a las fuerzas y cuerpos represores del Estado para ahogar las reivindicaciones o protestas y sembrar las dudas sobre su utilidad y legalidad. Amenaza, multa o golpea según la necesidad planteada por cada situación. Así la gente, poco a poco, terminará por desgastarse en el esfuerzo hasta caer en el desánimo.

9. Genera el discurso que legitima la desigualdad como justo premio a los más capaces y lógico castigo para los vagos o los inútiles. Así los acostumbrarás a mirar con suficiencia y desprecio a los que tienen menos que ellos, mientras respetan, admiran y reverencian a los más ricos y poderosos.

10. Selecciona cuidadosamente la información que vas a difundir  y la que vas a velar. Después manipúlalo todo según mejor convenga a tus intereses particulares mediante las numerosas técnicas disponibles.

Si sigues estos consejos en unas pocas décadas podrás conseguir resultados tan espectaculares como estos:

(Esta entrada tiene su respuesta y adecuado contrapunto en.. 10 ideas para empezar a liberarnos del control y la explotación capitalista)

marzo 20, 2012

Deuda, Paro y Terrorismo, armas privilegiadas de dominación masiva

Deuda, Paro, Terrorismo… ¿Enemigos o amigos del poder?

Para las élites siempre fue un problema mantener a raya el ansia de libertad de los pueblos. ¿Cómo conseguir que un segmento extremadamente pequeño de población pueda mantener bajo control, dirigir, doblegar la resistencia y finalmente someter a masas humanas de un tamaño miles de veces superior?. Tres son los mecanismos que destacan en la planificación del control social:

1. La Deuda: En la gestación de esta crisis sistémica aparece con nitidez la generación premeditada de una deuda desorbitada, por parte de entidades privadas. Se conceden préstamos a gente insolvente para hacer aumentar de manera artificial los niveles de endeudamiento. El capital que se presta no existe, es ficticio, se crea de la nada, pero finalmente la deuda se hace real y se utiliza como herramienta de dominación contra la clase trabajadora en su conjunto. Los bancos privados saben que son demasiado grandes para caer, forzando su rescate y colocando a las arcas públicas en una posición de extrema debilidad, situación que irremediablemente les hará a éstas claudicar y entregar su soberanía. La deuda es el arma de dominación más potente que existe, teniendo en cuenta además que puede ser  utilizada por el poder de manera completamente asimétrica según se trate de la mayoría ciudadana de trabajadores (“Han vivido por encima de sus posibilidades, habéis sobrepasado el límite, no se puede gastar lo que no se tiene, es hora de pagar la fiesta”) o de la minoría silenciosa acaudalada que controla el poder (“Necesitan barra libre de liquidez para que funcione la economía”). Aunque todo el mundo DEBE , el concepto “deuda”, a efectos prácticos, solo se aplica al ente que debe ser dominado. El ente dominador tiene “inversiones”. Unos son no solventes y los otros sí, sin que entendamos muy bien quién y en base a qué criterios reparte las matrículas y los suspensos en solvencia. Recuerda que mientras el poder te cuenta que pretende combatir la deuda, está creando en realidad más deuda (mediante rescates a entidades financieras quebradas, “inyecciones de liquidez” a los bancos, vacaciones fiscales a grandes multinacionales, entidades episcopales y clubs de fútbol, créditos al consumo de bienes de lujo, permisividad ante el fraude, préstamos a interés muy bajo para supuestos emprendedores o simplemente rehusando aumentar la recaudación por impuestos directos). La nueva deuda generada, volverá a servir para seguir dominándote.  Poco va a importar que la hayas contraído tú (a título personal), la empresa privada o el Estado. La factura al final irá a las espaldas del trabajador. La deuda solo es para ti, no para ellos. Ellos crean las deudas, se benefician de su existencia y nosotros las pagamos.

El camino para luchar contra este arma de dominación masiva pasa por la creación de una Banca Pública Ética, la auditoría completa de la deuda, el repudio de toda la deuda corrupta o fraudulenta, la exigencia escrupulosa de responsabilidades penales y patrimoniales a políticos profesionales y empresarios, evitar a toda costa el pedir crédito a entes privados, crear mecanismos de intercambio comercial no monetarizado e impulsar monedas sociales no acumulables, bancos de tiempo y redes cooperativas de producción-distribución-consumo.

2. El Paro: Mientras te dicen que su principal objetivo es combatir el paro, están creando las condiciones para generar más paro, mediante mecanismos como las reformas laborales, la automatización de todo tipo de procesos de producción o la optimización de costes salariales. A mayor paro, mayores posibilidades de dominar a los que trabajan, menores posibiliades de éxito sindical y mayor dificultad para conseguir grandes índices de seguimiento en las movilizaciones por los derechos de los trabajadores. El poder necesita el paro, se nutre de él y lo estimula, aunque cínicamente digan todo lo contrario en sus discursos oficiales. No es de extrañar, pués, que el desempleo mundial se encuentre en el nivel más alto de la historia, o que se produzca el curioso fenómeno del crecimiento sin empleo. La forma de combatir en este campo es reduciendo el ámbito del trabajo asalariado en beneficio de otras fórmulas, realizar un nuevo reparto justo de las cargas, recortar las jornadas laborales, limitar las diferencias entre los sueldos más altos y los más bajos y reclamar una renta básica de ciudadanía.

3. El terrorismo: Es la tercera pata, indispensable para el control de las masas. El terrorismo inducido sirve siempre de excusa para la represión de la protesta legítima, es el mecanismo ideal para la desestabilización de gobiernos díscolos, estimula la venta de armas (una de las fuentes de ingresos fundamentales para las élites) y crea las condiciones óptimas para el rediseño geopolítico de zonas ricas en recursos naturales. Detrás de todas las invasiones hay una estrategia previa de terrorismo planificado, orquestado desde el poder. ¿Quién financia a Al-Qaeda?, ¿A qué intereses sirve?. En este tercer campo nuestra estrategia debe ser la investigación exhaustiva y la difusión de toda la información referente a las fuentes de financiación del terrorismo, las fuentes de adoctrinamiento, la procedencia de las armas y los mecanismos de reclutamiento. ¿Hacia qué gobiernos y empresas nos conducirán esas pesquisas?.

El poder no puede sobrevivir sin deuda, sin paro y sin terrorismo. Detrás de todos sus discursos falsos y cínicos solo se esconde un inconfesable interés en planificar, estimular y mantener activas estas tres armas privilegiadas para el control y la dominación de los pueblos. Sin esa triada maligna jamás podrían conseguirlo. Lo importante no es lo que te cuentan, es lo que hacen y lo que consiguen. Fíjate en el resultado de sus acciones, no en sus palabras o en sus supuestas intenciones. Cuando veas aumentar la deuda, el paro o el terrorismo piensa en quienes son los máximos beneficiados y tendrás un retrato muy certero de los autores del crimen.

febrero 13, 2012

¿Qué se pretende con la séptima reforma laboral?

¿alguna duda?

Tomas Iglesias es un economista tremendamente sensato que suele explicar las cosas con claridad y sencillez. En su última entrada (¿A la séptima se dará alguien por enterado?) nos cuenta que ninguna reforma laboral (y esta es ya la séptima) ha perseguido realmente crear empleo sino que, en todos los casos, se ha buscado facilitar el despido y precarizar las condiciones de trabajo.

Tras la falsa retórica de todos los gobiernos las reformas laborales solo han buscado un único objetivo que es someter a la fuerza laboral activa a mayores condiciones de explotación. Para ello es necesario diseñar un marco en el que el empleado se sienta constantemente amenazado ante un horizonte de precarización, bajada de salarios o el fácil y fatal despido. Este marco le ayudará a recordar quien manda y quien obedece, le preparará psicológicamente para aceptar resignadamente más horas de trabajo y más intensas con menores retribuciones y menos periodos de descanso. Todo está inventado ya, desde que un economista barbudo explicó hace mucho aquello de que la acumulación de renta y beneficio solo puede conseguirse mediante la explotación de la fuerza de trabajo, que es en realidad la única fuente elástica de valor.

A los grandes empresarios y a sus gobiernos serviles no les interesa en absoluto acabar con el paro porque esto les colocaría en una posición de debilidad ante su antagonista que es la fuerza laboral. Es por ello que, a pesar de todas las reformas laborales que nos juraban combatir el desempleo, la base estructural de los dos millones de parados en el estado español no solo no se ha roto nunca sino que, muy al contrario, va camino de triplicarse, estando actualmente situada en más de  cinco millones, como muestra el siguiente gráfico:

El “suelo” de parados le resulta muy útil al sistema como arma privilegiada para el sometimiento del trabajador en activo (Gráfico de Javier Sevillano)

¿Para qué han servido, pués, las reformas laborales?. La realidad es que las reformas laborales solo pretenden ayudar a los dueños a explotar más fácilmente la única fuente real de creación de valor, que es el trabajo. Como hemos comentado en otra entrada el endeudamiento del sector privado español es de los más altos del mundo desarrollado. La deuda privada, que es el auténtico cáncer de la economía española, solo podrá disminuir mediante la venta de activos/participaciones a inversores extranjeros, la disminución de gastos corrientes y el aumento de beneficios empresariales. Para conseguir cualquiera de esas tres metas resulta básico el aumento de la tasa de explotación de la fuerza de trabajo y la disminución de los costes laborales. Alguién podría pensar … pero … si sube el paro los actuales gobernantes ¡perderán las próximas elecciones!. La casta política encargada de la gestión de gobierno sabe que eso no dependerá realmente de ellos sino de la coyuntura económica. Sencillamente no les preocupa algo que ellos no pueden controlar. El gráfico anterior nos muestra que el desempleo disminuyó en el periodo 2004-2007, en la primera legislatura de Zapatero, lo cual desmonta el argumento del fasciocapitalismo españolista de que “Zapatero creó el Paro”. Cualquiera puede ver que el paro no lo crea Zapatero sino la crisis sistémica originada por el terrorismo financiero internacional. Es absurdo pensar que Zapatero fuera muy bueno en la primera legislatura y muy malo en la segunda.

¿Y si la crisis no se arregla y sigue subiendo el paro tres años más?. Eso tampoco le quita el sueño a nuestros dirigentes. En el caso de no salir reelegidos en las próximas elecciones… ¿a quién le importa dejar el gobierno, una vez succionado su jugo?, ¿Qué más les da si ya están conectados con el corazón del sistema, con toda una agenda de contactos y redes de influencia cuidadosamente tejidas que les permitirán vivir con comodidad el resto de sus vidas, a través del canallesco sistema de las “puertas giratorias”?.

marzo 27, 2011

La flexibilidad del mercado laboral solo empeorará las cosas

La precarización solo agrava los problemas

Tomado de Rebelión: La falsa panacea de la flexibilización del mercado laboral, por Helen Mees.

La competitividad se ha convertido en una de las palabras económicas de moda en nuestros tiempos. Barack Obama la pregonó a los cuatro vientos durante su discurso sobre el Estado de la Unión en enero, y los líderes europeos desde el conservador David Cameron en Gran Bretaña hasta el socioliberal José Luis Zapatero en España y el nuevo ministro de Economía de Japón Kaoru Yosano la abrazaron como una prioridad. Ahora bien, ¿qué tipo de competitividad tienen en mente?

Cuando se le preguntó durante una entrevista en septiembre de 2007 si los gobiernos europeos deberían liberalizar los códigos laborales de sus países, Alan Greenspan, el ex presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, respondió que las leyes de protección del empleo de Europa inhibían significativamente el desempeño económico y resultaban en un desempleo crónicamente alto en todo el continente. En Estados Unidos, a la gente se la puede despedir más fácilmente que en cualquier otro país y por eso la tasa de desempleo en aquel momento siempre es muy baja. Esto hoy se está rebelando como otra gran metira: Ya no estamos en septiembre de 2007 y el desempleo estadounidense hoy es del 9,4%, no del 4,5%. Y, según el sucesor de Greenspan, Ben Bernanke, no hay motivos para suponer que la tasa de desempleo alcance el 5% -normalmente considerada la tasa de desempleo natural- en el futuro cercano.

En los años 2000-2009, y a pesar de su enorme flexibilidad laboral, Estados Unidos perdió dos millones de empleos en el sector privado en general -el total cayó de 110 millones en diciembre de 1999 a 108 millones en diciembre de 2009, a pesar del gasto masivo del consumidor-. Esa caída del 1,4% se produjo en una década en la que la población de Estados Unidos creció aproximadamente el 9,8%.  Para entender lo que está sucediendo, consideremos el caso de Evergreen Solar, el tercer fabricante más grande de paneles solares en Estados Unidos, que anunció en enero que cerraría su principal fábrica estadounidense, despediría a sus 800 empleados en el lapso de dos meses y trasladaría la producción a China. La gerencia de Evergreen mencionó el mayor respaldo gubernamental que existe en China como su razón para el traslado.

Evergreen es sólo uno de muchos casos que sugieren que Estados Unidos podría encontrarse en medio de lo que el economista de Princeton Alan Blinder en 2005 definió como la Tercera Revolución Industrial. Según Blinder, entre 42 y 56 millones de empleos estadounidenses –aproximadamente un tercio de todos los empleos en los sectores privado y público en el país- son vulnerables de terminar en el exterior. Blinder también predijo que el mercado laboral flexible y fluido de Estados Unidos se adaptaría mejor y más rápido a la globalización que los mercados laborales europeos.

En todo caso, recién estamos en las primeras etapas de esa revolución, y el resultado sigue siendo incierto. Pero una comparación preliminar entre Alemania, la mayor economía de Europa, y Estados Unidos sugiere que la primera está mejor equipada para arreglárselas en la era de la globalización. Multinacionales alemanas como Siemens y Daimler están aumentando la inversión para satisfacer la demanda tanto de los mercados emergentes como del mercado interno. Las compañías planean incorporar cientos de miles de empleos en todo el mundo sólo este año. Mientras que muchos de estos empleos estarán en Asia, ambas compañías dicen que también sumarán empleos altamente calificados en Alemania.

¿Hay que agradecerle por esto a la rigidez del mercado laboral de Alemania? En realidad, podría ser parte de la explicación. Un estudio reciente de la Oficina de Planificación Central en Holanda muestra que los trabajadores con un contrato permanente reciben más capacitación financiada por el empleador que los trabajadores con un contrato temporario. Al no tener facilidad para despedir los empresarios alemanes se ven impulsados a apostar por la formación y la innovación en lugar de por la deslocalización, con el consiguiente beneficio para el tejido económico de su propio país.

A los empleadores estadounidenses les resulta mucho más fácil eliminar trabajadores de su plantilla –o, como dice Robert Gordon de la Northwestern University, desechar todas las sillas de playa- que a los empleadores alemanes. El código laboral de Alemania prohíbe este tipo de despidos. Además los empleadores alemanes, a su vez, son menos proclives que los empleadores estadounidenses a despedir empleados, porque han invertido más en el capital humano de sus compañías. Con menos capacidades específicas vinculadas a la empresa que sus pares alemanes, los trabajadores norteamericanos son más susceptibles a los despidos.  Ahora que la burbuja inmobiliaria estalló, Estados Unidos se encuentra falto de capacitación, falto de educación y falto de maniobra en la competencia global por empleo.

Mientras tanto la alemana Siemens, consciente de los beneficios de la rigidez del mercado laboral, adoptó la medida inusual de prometerles a sus empleados un trabajo de por vida. El año pasado, la compañía selló un acuerdo con el sindicato IG Metall que incluye una promesa de no despido para su fuerza laboral alemana compuesta por 128.000 trabajadores.

enero 9, 2010

2009, resumen del año: La bolsa gana un 30%, el empleo cae un 30%.

Capitalismo: System Error

Muchos expertos llevan años avisándonos de que este capitalismo de cuarta generación está ejerciendo un poder destructor enorme sobre el tejido social y sobre el empleo. La gran mayoría de medios de comunicación no lo cuentan a pesar de la enorme evidencia empírica acumulada. Es notorio que el sistema actual está experimentando un “desacoplamiento brutal” entre la economía real (intercambios de productos y servicios tangibles, empleos, salarios, bienestar social) y la economía virtual (cotizaciones bursátiles, masa monetaria, valores, bonos, “productos financieros”…). En principio este dato no preocupa en exceso a la opinión pública debido a nuestra casi total ausencia de formación teórica al respecto. Sin embargo hay unas consecuencias evidentes y muy preocupantes cuando conseguimos darnos cuenta de cómo funciona realmente el sistema y de que nada hay de fortuito en estos acontecimientos.

En el caso que nos ocupa no es difícil comprobar como el valor de las acciones de la bolsa española (IBEX-35) aumentó en el ño 2009 cerca de un 30%, mientras que hubo una destrucción de empleo también cercana al 30%.  ¿Es sólo aparente la relación entre ambos datos?. Mucho nos tememos que no. El beneficio de las grandes empresas en bolsa se está produciendo, en una buena proporción, a costa de la destrucción masiva de empleo. Cuando una gran compañía despide trabajadores (sea General Motors, Wall Mart o Banco Santander) su cotización en bolsa suele aumentar en la práctica totalidad de los casos ya que el despido de trabajadores incrementa la expectativa de rentabilidad del negocio. También podemos darnos cuenta de que el flujo de dinero que reciben este ramillete de compañías privilegiadas cotizadas en bolsa (¿llegará al 0.01% del total de empresas existentes?) se retrotrae de todas las demás, aumentando los problemas de financiación y capacidad de desarrollo del restante tejido productivo y empresarial. Dicho resumidamente, los grandes crecen a costa de los pequeños. En un ejemplo más cercano podemos observar como el aumento de tamaño de una gran cadena de distribución (tipo Carrefour o Corte Inglés) supone el cierre de una gran cantidad de pequeños comercios y la subida del desempleo entre los autónomos, que no pueden competir. A buen seguro que los mal remunerados empleos de vendedor o cajera creados por estas cadenas serán muy inferiores en números absolutos a la cantidad de pequeños comerciantes que tendrán que echar el cierre a sus negocios.

El aumento del capital, medido como beneficio de las grandes compañías, se está produciendo a costa de un incremento neto de la destrucción de empleo. De esta forma es la propia dinámica de este capitalismo necrófago la que se está convirtiendo en el principal factor explicativo en la destrucción del tejido social en la actualidad. De igual forma que los eucaliptos bloquean el crecimiento de otras especies vegetales en la naturaleza las macroempresas están esterilizando el tejido primario de los intercambios humanos igualitarios. La limitación en el crecimiento de los grandes será una condición indispensable para que los pequeños puedan subsistir.

A %d blogueros les gusta esto: