Posts tagged ‘paz’

marzo 29, 2013

El Sionismo, el Judaísmo y la Teología

Viernes Santo. 2013

Israel sigue siendo un pueblo fracasado. Este mensaje resuena una y otra vez en el Antiguo Testamento, piedra angular del Judaísmo. Desde un punto de vista teológico Israel ha traicionado su Alianza fundacional con Dios debido a sus múltiples e innumerables pecados; por ello es un pueblo condenado a un éxodo simbólico y a una diáspora exculpatoria. Juan el Bautista vuelve a recordarlo en el Nuevo Testamento: Israel solo podrá rehabilitarse cuando limpie la mancha de sus crímenes y para ello deberá nacer de nuevo como pueblo universal desde el perdón, la humildad, el arrepentimiento, la absoluta renuncia a la violencia y el amor incondicional a todos sus semejantes. El pueblo necesita una purificación total para restablecer su alianza rota con Dios y para ello, siguiendo este relato teológico, Juan el Bautista ofrece un nuevo rito de conversión radical mediante el bautismo en el Jordán, abriendo un nuevo camino individual y colectivo para la reconstrucción del pacto con Dios.

Sin embargo a fecha de hoy, Viernes Santo de 2013, el llamamiento del Bautista (que simboliza toda la fuerza carismática del profeta judaico Elías) sigue sin ser escuchado. Las circunstancias necesarias para la ansiada reconciliación entre Dios y su pueblo no se han producido. Los crímenes de Israel siguen añadiendo sangre a la sangre derramada. No ha habido perdón, humildad, arrepentimiento ni renuncia a la violencia. La idolatría y el culto a los falsos dioses (entre los que destaca Mammon, el becerro de oro) no paran de acrecentarse en esta postmodernidad capitalista. El amor incondicional a los semejantes, es decir, la llegada de ese día en que ya no levantará la espada nación contra nación y los pueblos vivirán en paz bajo la vid y la higuera (Miq. 4,3-4), parece estar muy lejano. La Alianza sigue destruída y la Tierra Prometida aún no puede otearse en el horizonte.

La ocupación de Palestina es, por tanto, radicalmente ilegítima desde el punto de vista religioso y por ello el Sionismo puede considerarse una escandalosa usurpación y una sanguinaria traición al propio Judaísmo. El gran pueblo de Israel (que es un forma alegórica de referirse a toda la humanidad) sigue abocado al éxodo y a la diáspora, condenado a vagar presa de su propio egoísmo y proverbial desorientación.

Una Palestina libre y completamente desmilitarizada, en la que todos los pueblos puedan vivir en paz, igualdad y fraternidad, es el horizonte que el Dios de todas las creencias sigue aguardando para nosotr@s. Es esa nuestra Tierra Prometida, nuestro Otro Mundo Posible que hoy se reclama desde el FSM de Túnez-2013.

abril 5, 2012

Judíos y Shiíes hermanados en la Paz del Viernes Santo

La noche de hoy es muy importante en el calendario cristiano. Nada mejor que un mensaje de paz entre judíos y musulmanes en el Viernes Santo cristiano. Una vez más vuelve a demostrarse que la gente sencilla es capaz de convivir y no quiere la guerra, son las élites sembradoras de odio las únicas interesadas en generarlas. ¿Cómo si no puede explicarse que los judíos de Persia, orgullosos de su milenaria identidad iraní, no quieran irse a vivir a Israel ni aún a cambio de grandes cantidades de dinero?. Pruebas y más pruebas de que no hay guerras de religión sino guerras por petróleo, guerras por dinero, guerras por inconfesables ambiciones promovidas y orquestadas desde la ideología capitalista del egoísmo. Ciudadanos de Irán e Israel lo saben y por ellos están promoviendo a través de las redes sociales miles de pequeñas acciones individuales de apoyo recíproco y reconocimiento mutuo, con el objetivo de desactivar los misiles de odio y desconfianza lanzados desde el poder.

Parece que la iniciativa parte de un padre judío pacifista, Rony Edry, que escribió la siguiente carta en una red social:

“Para el pueblo iraní, a todos los padres, madres, hijos, hermanos y hermanas:

Para que haya una guerra entre nosotros, primero debemos tenernos miedo unos a otros. Debemos odiar. Yo no tengo miedo de ustedes. Yo no te odio. Yo no te conozco. Ningún iraní me dañó”.

Cuando a veces se ve “un iraní” en la televisión hablando de la guerra, escribió, “Estoy seguro de que no representa a todo el pueblo de Irán … Si ves a alguien en tu TV hablando sobre el bombardeo… puedes estar seguro de que no representa a todos los israelíes. A los que sienten lo mismo, os pido compartir este mensaje y ayudarnos a llegar al pueblo iraní”.

Los iraníes, por su parte, han respondido de forma entusiasta. Nos llegan también noticias de musulmanes de EEUU que no han dudado en ofrecer su mezquita a una comunidad judía para celebrar sus cultos hasta encontrar una Sinagoga. “Israelíes, no os odiamos, os amamos. Iraníes, nunca os bombardearemos, os amamos”. Nadie puede negar tajantemente que Cristo no los contempla hoy con aprobación camino del cielo.

septiembre 23, 2011

Un solo estado llamado Palestina

Rabinos judíos y clérigos musulmanes, reunidos recientemente en Teherán

Desde hace décadas los musulmanes pobres de Palestina están siendo engañados con falsas promesas, expoliados y violentamente reprimidos por las élites financieras que controlan el poder en Oriente Medio. La mayor parte de estos tiranos son sionistas “judíos”, pero también hay sionistas “musulmanes” acaudalados y corruptos (con importantes apoyos de Arabia Saudí), formando parte del equipo de los carceleros. Algunos supuestos negociadores palestinos han destapado, con el paso del tiempo, su condición de cobardes oportunistas y traidores a su pueblo martirizado. Pasaron ya 20 años desde los falsos acuerdos de Oslo y Madrid, artimañas de unos y otros para ganar tiempo a la espera de soluciones mágicas que pudieran desactivar el conflicto sin comprometer el status de poder y privilegio ejercido por las élites neocoloniales y sus capataces de confianza. Gracias a todos ellos la “solución” de los dos estados ya se quedó vieja, sin tan siquiera haber llegado a nacer. Pero el reloj de la historia marca la cuenta atrás para la caida de las oligarquías represoras en Egipto, Libia, Yemen, Túnez, Bahréin, Siria, Arabia Saudí, Israel y tantos otros lugares. La única solución viable de futuro para Palestina es un solo estado pacífico, multiétnico, multirreligioso y desmilitarizado, en el que se garanticen los derechos sociales de ateos, musulmanes, judíos y cristianos, viviendo juntos en pie de igualdad, sin dominadores ni dominados. Los tiempos de los estados racistas, teocráticos y exclusivistas, como el actual Israel, están acabando para dar lugar a nuevos escenarios donde la justicia, la igualdad, la libertad y la democracia real formen la columna vertebral de sociedades plurales y multiculturales. No son izquierdas contra derechas, ni judíos contra musulmanes, ni ateos contra creyentes. La única lucha, la de siempre, ha sido la de los de arriba contra los de abajo, la lucha por la liberación de los humillados.

Entrada relacionada: Carta a los sionistas

diciembre 26, 2010

Mexico: Si quieres la Paz defiende la Justicia

Sin Justicia, Igualdad y oportunidades para todos la Paz es una quimera

En el año 2001 la ONG católica “Manos Unidas” ponía en marcha una campaña con el lema “Si quieres la Paz defiende la Justicia”. Aquella sencilla frase tenía un contenido político demasiado explícito para ser soportada por las jerarquías episcopales reaccionarias que secuestraron a la Iglesia después del Concilio Vaticano II. Pronto la campaña fue abandonada. Sin embargo la inmensa verdad que encierra esta sentencia sigue siendo perfectamente válida 10 años después.

Actualmente México vive una “guerra contra la delincuencia” que se ha cobrado ya al menos 30.000 vidas en muy poco tiempo. Las autoridades mexicanas, al igual que las norteamericanas, británicas y tantas otras en el mundo pretenden convencer a sus opiniones públicas sobre la posibilidad de conseguir la Paz sin mejorar la Justicia, es decir, por medios exclusivamente violentos y represivos. Se amplían las plantillas policiales, se compran armas, se firman acuerdos con fuerzas militares y paramilitares de otros países pero no se mejora la Justicia. La corrupción y la impunidad siguen campando a sus anchas en sociedades indefensas ante los crímenes de los poderosos contra jóvenes sin futuro, contra sindicalistas, contra activistas sociales, contra inmigrantes o simplemente contra ciudadanos anónimos que estaban en el sitio equivocado. La gran mayoría de estos crímenes no serán ni siquiera investigados. Felipe Calderón está naufragando en su imposible búsqueda de la Paz por estas vías, al igual que otros gobernantes en muchos lugares del mundo.

En España se arremente contra los pocos jueces que intentan molestar mínimamente al fasciocapitalismo  que aún controla los hilos del poder y se reprimen las manifestaciones populares por la libertad de expresión en Euskadi, Catalunya y el resto del Estado en un alejamiento permanente de la Justicia, la igualdad y la dignidad de todas las víctimas históricas de cualquier tipo de terrorismo sin distinción, empezando por el franquista y terminando por el financiero. Como efecto de estas políticas profundamente erradas se constata que a las grandes multinacionales de la fabricación y venta de armamento nunca les fue mejor porque estas estrategias engendran una espiral de violencia estructural muy conveniente para aquellos que cotrolan el negocio de las carnicerías humanas. Y es tan sencillo como entender que la Paz sin Justicia es una quimera. Sobran armas, sobra cinismo, sobran ejércitos, policias y militares. Faltan voluntades políticas, jueces íntegros, investigadores independientes, valentía periodística  y legislaciones equilibradas que protejan a las personas corrientes contra los abusos del poder y del derecho de propiedad, del colonialismo y del dinero.

Gracias, Antonio, desde México por recordarnos que miles de activistas mantienen cada día una lucha contra la impunidad, aún a riesgo de perder sus propias vidas.

octubre 6, 2010

Carta a los sionistas

 

Palestina: Un solo estado, desmilitarizado, con igualdad de derechos y obligaciones para ateos, judíos, cristianos y musulmanes

 

Amigos del sionismo:

El odio os está consumiendo, ese es vuestro drama.

No os empeñéis más en criminalizar al Islám. A la larga es inútil. Deberíais saber que Islám es paz, al igual que Judaísmo es paz y Cristianismo es paz. Las tres religiones son una sola, porque tienen un tronco común. No creo que Yavhé (quien quiera que sea y donde quiera que habite) esté muy contento contemplando lo que hacéis con su mensaje originario de fraternidad entre los seres humanos. También los musulmanes son vuestros hermanos. Vuestro odio contra ellos se vuelve contra vosotros mismos. Vuestro odio patológico y vuestro miedo acabarán por destruiros. Aunque no consigáis entenderlo, a pesar de vuestra inteligencia, “Asesinato es Suicidio”. Esto ya fue explicado magistralmente por gente como Franz Hinkelammert y otros pensadores. Afortunadamente hay muchos judíos en el mundo que sí son consecuentes con su religión y con su condición de seres humanos, gente como Neturei Karta o como el IJAN (www.ijsn.net). Ellos opinan que la forma en que tratáis a vuestros hermanos musulmanes de Palestina supone una deshonra y una vergüenza para el Judaísmo que supuestamente pretendéis defender. Lo único que estáis consiguiendo es que el mundo no sionista, es decir el 99.9% de la humanidad, cada vez os vea más como unos vulgares, crueles y aprovechados ladrones de tierra.

Vuestra idea absurda del “hogar nacional” está incendiando el mundo, ¿es ese vuestro objetivo?. Los derechos que imagináis tener sobre esas tierras son solo la ensoñación de una mente enferma. La única solución a largo plazo para esa zona del planeta donde queréis vivir es la fundación de un único estado desmilitarizado llamado PALESTINA. Para entender  Palestina podría servir de metáfora la figura inclasificable de Jesús de Nazaret: pacifista, defensor del proto-socialismo como sistema superior de creación y distribución de la riqueza, crítico implacable de los grandes mercaderes y de los amos del dinero, fundador del cristianismo, amigo de paganos y prostitutas, profeta importantísimo y venerado por el Islám, profundo conocedor de los libros fundacionales del judaísmo y sus costumbres, semita, arameo, galileo, palestino.

Palestina está en el origen de la humanidad, un crisol cultural que dio cobijo a cientos de pueblos diversos a lo largo de su historia milenaria, entre los cuales el judío solo fue uno más. Palestina será un país donde tendrán que convivir paganos, musulmanes, judíos, cristianos… . Si pudiéramos preguntarle a vuestro Dios seguro que así lo querría.

El hogar nacional del pueblo humano se llama Palestina.

Paz, Libertad e Igualdad para todos.

Entrada relacionadas:

Judaísmo, Semitismo, Sionismo

junio 1, 2010

Hamas, auténticos representantes del pueblo palestino

Hamas, frente al genocidio de la Nakba, simboliza la enorme dignidad de un pueblo martirizado.

El movimiento político Hamas se consolida, cada día más, como el auténtico y legítimo representante del pueblo palestino. Su incontestable victoria en las últimas elecciones frente a la corrupta Fatah, su contención de la violencia, sus redes de apoyo social al pueblo sufriente y su ejemplo de dignidad frente a la actitud genocida del gobierno israelí, así lo indican.

El terrorismo de estado ejercido por Israel contra la flota de la libertad hace, a día de hoy, evidente la estrategia criminal e incendiaria de los sionistas, en un permanete intento de “huida hacia delante” dentro de la escalada belicista en la que parecen sentirse cómodos. El estallido de una guerra en Oriente Medio es vista por los halcones fasciocapitalistas a ambos lados del Atlántico como su única posibilidad para relanzar una economía en proceso de implosión sistémica por efecto de la deuda recursiva y las bajas expectativas de incremento en las tasas de ganancia de sus conglomerados industriales, militares y financieros dentro de un contexto global de Paz y Justicia.

Frente a este peligro inminente hay que escuchar las voces de  los judíos pacifistas de Neturei Karta que proponen lo siguiente en su web:

1) The State of “Israel” must be dissolved. The UN decision of 1947 to partition Palestine and create the State of Israel must be recognized as a mistake, and undone.

2) The Palestinian people must take full sovereignty over the entire land of Palestine.

3) Jews who already live in Palestine may remain in the country under Palestinian rule, and may request that the Palestinians grant them equal citizenship.

4) Implementation: The UN should prepare laws that regulate the execution of the above process so that it should be as equitable, humane and painless as possible. A sufficiently long time must be allotted for the process to take place.

El Estado de Israel debe ser disuelto. Su creación en 1948 fue un trágico error. El pueblo palestino debe tomar la soberanía sobre la totalidad de Palestina, incluyendo los actuales territorios sobre los que se asienta el Estado de Israel. Los judíos que residen allí pueden optar por permanecer en el nuevo país (Palestina) en igualdad de derechos con sus conciudadanos cristianos y musulmanes o emigrar a otros países de acogida, con importantes comunidades judías (EEUU, Canada, Argentina, Sudáfrica, Francia…). El proceso debe ser supervisado por organismos internacionales, como la Asamblea General de la ONU, garantizando Justicia y Paz para todos los habitantes de la zona, independientemente de su credo, raza o procedencia étnica, en igualdad de condiciones y derechos.

Aunque con disitintas palabras y tonos discursivos los judíos pacifistas están pidiendo lo mismo que Hamas, que Turquía, Irán, Venezuela, Bolivia o millones de ciudadanos anónimos de los cinco continentes: La aplicación de la Justicia Universal y los Derechos Humanos.

marzo 11, 2010

Nakba

700.000 palestinos fueron expulsados de sus casas en 1948 por una nueva y despiadada forma de colonialismo. El más crudo antisemitismo se cebo contra ellos y hoy ese pueblo perseguido sigue clamando Justicia.

Lleva más de 40 años fuera de su país de nacimiento, pero cuando se expresa en español aún conserva un inconfundible acento argentino. De familia judía, Eytan Bronstein llegó a Israel cuando apenas tenía cinco años -1966-, seguramente sin imaginar que un día ‘lucharía’ contra el estado que en ese momento le acogía. De hecho estuvo prisionero en una cárcel militar por no querer enrolarse en el ejército israelí durante la guerra contra el Líbano y en la Intifada.

El autor de los libros ‘La nakba, una tragedia palestina’ y ‘La historia de los judíos de Israel’, Eytan Bronstein indica que la organización que preside, Zochrot, no apoya la resolución de dos territorios, dos estados. Manifiesta que “no tenemos un plan para la solución final, pero queremos la construcción de un estado único, democrático y no sólo para los judíos. No va a ser un estado israelí, sino un estado entre el mar Mediterráneo y el Valle del Jordán, más Gaza. En él tienen que vivir judíos y palestinos, los refugiados y sus descendientes”. En este ‘nuevo’ estado los judíos serían minoría, pero Bronstein señala que “va a ser mejor para nosotros, porque habremos superado décadas de guerras y militarización. Creo que es mejor vivir en un país democrático que en un país estructurado como un ejército”.

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febrero 27, 2010

Guernica, Palestina

Hay un lugar en la Tierra donde las huelgas de hambre no son noticia, donde las armas son bendecidas antes de masacrar a los inocentes, donde el grito de los justos es ahogado tras décadas interminables.

Rifat Odeh Kassis es un cristiano palestino al que se le prohibe pisar “legalmente” Jerusalem, su tierra, desde que siendo niño iba de la mano de su padre.
Entrevista a Rifat Odeh Kassis

Para el sionismo no hay diferencia entre los palestinos cristianos y los palestinos musulmanes. Sencillamente ellos no pertenecen al “pueblo elegido”. Son extranjeros ilegales y delincuentes en su propio país. Hay miles de ellos en las cárceles, son presos políticos por el simple hecho de oponer resistencia ante aquellos que han invadido su país y confiscado sus tierras. De estos presos políticos no se habla en los medios de comunicación occidentales. Sus huelgas de hambre, sus torturas, sus humillaciones, sus asesinatos…no son noticia.

Así se humilla a las palestinas en Israel

febrero 13, 2010

Jesús y el Judaísmo

Jesús, el palestino, inasible objeto de deseo para los ideólogos del choque de civilizaciones

En la última década hemos asistido a la llegada de una multitud de publicaciones cuyo único objetivo es afirmar, de manera compulsiva, que Jesús de Nazaret era incuestionablemente judío. Punto final, asunto concluído, no se admiten preguntas. (Ni siquiera la pregunta … vale, bien, pero … ¿qué es un judío?). Parece evidente que las élites que detentan el poder económico mundial están tremendamente interesadas en fijar de manera indisoluble un pacto o alianza entre los lobbys sionistas y los fundamentalismos cristianos, tratando de apropiarse del icono “Jesús de Nazaret”, como patrimonio exclusivo, como nexo estratégico ideal para ser  utilizado de ariete contra el Islám, en su interesada ideología del “choque de civilizaciones”. El sionismo agresor, completamente deslegitimado en el plano popular internacional, precisa para su supervivencia a corto plazo secuestrar este tipo de símbolos, con la connivencia del fundamentalismo cristiano neoliberal.

A pesar del enorme esfuerzo económico, mediático e intelectual invertido en fabricar “verdades históricas” para dar soporte ideológico a esta alianza neo-colonial, la realidad es tozuda y no siempre se deja domesticar. La relación entre Jesús y el Judaísmo es mucho más compleja, ambigua y contradictoria de lo que, de manera insistente e hiperreduccionista, se nos intenta hacer entender. Basta una breve revisión del tema para darnos cuenta de las realidades escondidas tras el discurso burdamente simplista y lleno de trampas que la cultura del imperio intenta colocarnos:

1. En la época de Jesús el término judío tenía un sentido completamente diferente al que tiene en la actualidad. Judío era entendido, desde un punto de vista religioso, como “creyente en la unicidad de Dios” (monoteísta), en contraposición de los gentiles/paganos que, o bien no creían o bien tenían otros dioses relacionados con tradiciones helenísticas (politeístas) o cultos panteístas. En este sentido amplio Jesús era judío… al igual que lo serían todos los seguidores de cualquiera de las tres grandes religiones abrahámicas en la actualidad, incluídos los cientos de millones de musulmanes que habitan la Tierra. No debemos olvidar que el Islám rinde culto a las enseñanzas de Jesús de Nazaret, así como a los profetas del Antiguo Testamento que es el libro fundacional del Judaísmo. ¿Habrá sitio en el “hogar nacional judío” para tanta gente?.

2. El término judío en la actualidad tiene un sentido muy diferente al original ya que sólo incluye a los seguidores de la tradición talmúdica (menos de un par de decenas de millones de personas en el mundo, es decir menos del 1% de la población mundial). A diferencia de los musulmanes,  los judíos de la actualidad no aceptan la figura de Jesús de Nazaret como un referente de autoridad religiosa. (¿Serán los judíos actuales  menos “judíos” que los propios musulmanes, que sí creen en las enseñanzas de Jesús de Nazaret?). La trampa que nos tienden los “think tanks” sionistas es crear una sensación de identidad entre el judaísmo abierto, inclusivo y pacifista de Jesús (que abarcaría actualmente a casi el 60% de la población mundial, creyentes en las tres grandes religiones abrahámicas) con el actual judaísmo sionista israelí que es cerrado, exclusivista, violento y pseudofascista (menos del 0,1% de la población mundial, un pequeño porcentaje sobre el total de los judíos, ya de por sí un grupo muy minoritario a escala mundial). Cualquier parecido entre ambos conceptos es pura coincidencia, exceptuando la utilización manipuladora del adjetivo “judío”.  El pensamiento único al servicio de las élites tendría una supuesta potestad para manejar el concepto en un sentido abierto,  inclusivo y universalista o profundamente excluyente,  etnocrático y nacionalista según la conveniencia en cada momento y situación.

3. Ni siquiera en la época de Jesús de Nazaret el término “judío” tenía un sentido unívoco. Una vez superado el punto de acuerdo sobre la unicidad de Dios se abrían enormes brechas entre el protocomunismo esenio (corriente en la que, muy posiblemente, estaba encuadrado Jesús de Nazaret), el dogmatismo farisaico o el legalismo saduceo. Hasta tal punto llega la ambigüedad del término que en el propio evangelio se refleja una visión negativa de los judíos como “asesinos de Jesús” y otra visión más positiva como pueblo depositario del mensaje revelado a Moises. La propia prédica de Jesús es una crítica continua a la visión del judaísmo defendida en su época por las autoridades políticas y religiosas, críticas que afectan a núcleos esenciales de la creencia judaica y que, en último extremo, le cuestan la vida acusado de blasfemia. Lo que olvidan decir los intelectuales a sueldo de Israel es que si usamos la acepción restringida del término judío (esa que maneja el sionismo para definir lo que ellos llaman “hogar nacional”), como seguidor de las tradiciones y preceptos talmúdicos… Jesús no era judío.

4. Es muy posible que en la versión original del Evangelio se estuviera apelando a un gentilicio con el término “judío” como natural de Judea, al igual que se usan otros muchos gentilicios en las Escrituras (samaritano, galileo, idumeo, nabateo…). En este sentido hubiese sido menos ambigua la traducción “judeano”. Basta ojear este pasaje de Jn 11, 7-8: “Después dijo a sus discípulos: “Volvamos a Judea”. Le replicaron: “Maestro, hace poco los judíos querían apedrearte, ¿y otra vez quieres ir allí” para comprender el valor gentilicio del término. En este sentido Jesús tampoco sería judeano (judío) ya que está más que atestiguado que su matriz social, familiar y cultural era Galilea, no Judea. En Jn 7, 52: “Estudia mejor las Escrituras y verás que de Galilea no salen profetas” o en Jn 7, 41: ¿…acaso puede el Mesías venir de Galilea?.

5. A pesar de que continuamente se intenta deslizar interesadamente la idea contraria no hay nada de étnico en la condición de judío. Hay judíos etíopes, sudafricanos, neozelandeses, argentinos, rusos, austríacos… Como ha sucedido en cualquiera de las otras religiones ha habido históricamente una “captación de adeptos”,  que se traduce en “conversiones” realizadas en multiplicidad de nichos étnicos y geográficos, muy diferentes entre si. No en vano la gran mayoría de los judíos que habitan actualmente en Israel no son étnicamente semitas ya que proceden de centro-europa y Europa del Este, constituyendo lo que se conoce como la “nación yiddish”. Los yiddish o judíos askenazíes (el 80% sobre el total de los judíos) son convertidos a lo largo de la historia y por tanto carecen de ningún tipo de vínculo étnico con los originarios judíos semitas. Nunca, jamás los tatarabuelos de estos askenazíes vivieron en Palestina. Si consideramos que, desde un punto de vista étnico y teniendo en cuenta su abrumadora superioridad demográfica, son los askenazíes los que controlan de manera casi completa el manejo, el concepto y el destino del pueblo judío también podría afirmarse que Jesús no es un yiddish (judío). En este sentido el historiador judío contemporáneo Shlomo Sand, antes citado, llega a afirmar que desde el punto de vita étnico los actuales palestinos serían descendientes mucho más directos de los judíos que vivían en Canaán en el siglo I que los que actualmente ocupan Palestina, procedentes originariamente de Europa Oriental.

Canaán, cuna del multicultural pueblo palestino

6. Aún aceptando un lejano y dudoso parentesco entre la mayoría yiddish y la minoría hebrea es necesario recordar que el origen del pueblo hebreo es Mesopotamia, actual Iraq. Los hebreos invaden Canaán (la actual Palestina) entrando en guerra con los habitantes de aquella tierra, que ya venía siendo habitada por los cananeos (ascendientes de los palestinos) desde al menos 10 siglos antes. Las tribus hebreas se organizan en una alianza militar que recibirá el nombre de Israel. Canaán es rebautizada como “Palestina” por los romanos, en honor de los filisteos (Palestina=Tierra de los filisteos), otro pueblo invasor procedente del Mar Egeo y enemigo de los israelitas. Hay pobladores cananeos previos a las invasiones filisteas y hebreas,  que siguen viviendo allí durante milenios, durante la época de Jesús (Mt. 15, 21-28),  tras siglos de dominación romana y hasta la actualidad.

7. En calidad de invasores temporales los israelitas tendrían los mismos derechos sobre tierra cananea que los egipcios, los sirios, los iraníes, los turcos o incluso los británicos, como podemos comprobar en esta sinópsis cronológica. Los habitantes más legitimados para vivir en esa tierra serían los cananeos, es decir los palestinos y sus descendientes. El nombre de ese país no tendría que ser otro que Palestina o Canaán. Dentro de ese país, en justicia histórica, deberían convivir palestinos ateos, palestinos musulmanes, palestinos judíos, palestinos cristianos y palestinos panteístas. Como cuna de religiones debería ser una nación de paz, completamente desmilitarizada.

Respecto a la cuestión ¿Jesús judío, Jesús Galileo o Jesús Palestino? y sus implicaciones existe una discusión abierta en la entrada de la wikipedia sobre Jesús de Nazaret.

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