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septiembre 16, 2014

¿Quién y cómo ha creado el “Estado Islámico”?

isis_enemigo_necesario_450Las noticias que llegan de Iraq y Siria vuelven a destapar la estrategia macabra de las grandes corporaciones del armamento y la banca internacional para generar expectativas de valorización para sus empresas a partir de la sangre y la destrucción de la vida de millones de seres humanos. Los gobiernos de los países dominantes saben  bien que la fabricación de un enemigo temible les resulta imprescindible para la implementación de sus “planes de crecimiento” y el mantenimiento de un cierto grado de control y legitimación social ante sus propias poblaciones. Como bien nos decía el maestro Galeano son las armas las que necesitan a las guerras. Solo así puede entenderse que los gobernantes de Arabia Saudí, Kuwait, Emiratos y otras dictaduras del golfo (aliados inquebrantables de las monarquías y los presidentes de Europa y NorteAmérica) lleven años promoviendo la creación de esos ejércitos terroristas mercenarios ante los cuales ahora, de manera repugnántemente cínica, nuestros gobiernos occidentales se “rasgan las vestiduras”. Desde que en el 2001 el señor Bush decretara el comienzo de la cruzada contra el terror, el terror no ha hecho más que crecer. Las decapitaciones que ejecutan los mercenarios que combaten en Siria e Iraq son sorprendentemente similares a las que los multimillonarios jeques y ministros saudíes, dueños de enormes estructuras empresariales, decretan contra mujeres y hombres en sus propios estados. Las más horripilantes dictaduras teocráticas del planeta son, aunque parezca increíble, nuestros más fieles “socios comerciales” en la zona sin que esto despierte el más mínimo escrúpulo moral en los monarcas políticos del “mundo civiizado”. Los mismos líderes que relataban entonces, con gran solemnidad, que el combustible espiritual y monetario del terror debía ser buscado en las remotas cuevas afganas de Tora-Bora ya no pueden ocultar que su verdadero origen no era otro que los imponentes y lujosos rascacielos de Dubai o La Meca.

En una entrada de Mayo-2012 (Engordando al monstruo salafista) explicábamos esta estrategia de “huida hacia adelante” que el capitalismo internacional estaba diseñando como mecanismo empresarial de lucha contra la crisis de crecimiento económico que están enfrentando. Otros gurús de las finanzas lo llamarían “caos controlado” o “destrucción creativa”. En otras palabras: Aniquilamiento brutal de la vida y las infraestructuras de zonas ricas en recursos naturales o con alto valor geoestratégico para proceder a su reconstrucción, que será reembolsada gracias a la explotación de esas mismas fuentes de materias primas. África también conoce demasiado bien ese terrorífico juego. Negocio asegurado para los vendedores de armas, para los bancos prestamistas, las empresas energéticas y para las grandes constructoras que procederán a la edificación de nuevas infraestructuras destinadas a erigirse sobre terrenos convenientemente devastados. Un ejemplo de ello, aunque con matices coloniales específicos, es el reciente genocidio en Gaza para el cual ya se están firmando los correspondientes contratos de negocio. Los pobres ponen los muertos y el sufrimento. Los directivos de las grandes empresas y los gobernantes corruptos bajo su mando se quedan con todos los beneficios. Desgraciadamente para que este siniestro plan, digno de mentes psicópatas, pueda implementarse hace falta la creación del enemigo necesario en forma de terrorismo ideológicamente impulsado y financieramente alimentado por nuestros propios socios con domicilio en Riad, Abu Dhabi, Bahrein, Kuwait y otros centros similares de poder corporativo. Los mismos que imprimen su propaganda en las camisetas de los grandes clubes deportivos hacen llegar sus petrodólares a nuestros enemigos. Son los negocios. Ya se sabe que los magnates siempre juegan a dos bandas. Desde Wall Street o la City, nuestros “aprendices de brujo” hacen con el salafismo el mismo juego táctico que décadas atrás hicieron con el nazismo justo antes de su gran eclosión, en esa aparente y fría equidistancia pragmática tan propia de los capitales “inteligentes”. Asistimos al tenebroso bucle orweliano en el que los hijos bastardos de nuestros más queridos “aliados” están llamados a erigirse en nuestros más odiados antagonistas para que el edificio simbólico de nuestra legitimidad moral pueda mantenerse en pie. En la lógica perversa del dinero cuyo destino es fecundarse a si mismo la conservación de la vida no resulta rentable mientras su destrucción es un objetivo conveniente bajo la óptica del inversor. De la misma forma el mantenimiento de los servicios públicos que garantizan cierto nivel de equidad paraliza el crecimiento del PIB al tiempo que su desmantelamiento dinamiza a las bolsas y mercados. Hasta el 2011 el monstruo se presentaba ante nuestros ojos transformado en un bello príncipe pero ahora su manto empezó a caer mostrándose, poco a poco, ante el mundo como lo que realmente es. Ya lo conocemos. Comenzamos por fin a mirarlo fente a frente, sin máscaras ni deslumbrantes ropajes. Ahora toca vencerlo y, sin duda, estamos dando pasos para ello.

P.D. Lamentamos escribir de manera tan reiterada la misma entrada desde hace cierto tiempo pero, desgraciadamente, creemos que sigue siendo necesaria.

Para saber más: 23 verdades incómodas sobre EI, por Nazanim Armaniam

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mayo 23, 2013

El origen de las células durmientes yihadistas

Andreas Von Bülow no es ningún patán. Se trata, nada más y nada menos, que de un ex-ministro de Ciencia y Tecnología del poderoso gobierno alemán, entre 1980 y 1982, así como Secretario de Estado en el Ministerio de Defensa alemán entre 1976 y 1980. Sabe muy bien de lo que habla porque ha conocido desde dentro el funcionamiento de los servicios secretos de los estados. En diversas entrevistas, artículos y libros nos ha explicado el fenómeno del terrorismo islamista de manera que todos podamos entenderlo mejor:

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Usted estaba en el gabinete de Helmut Schmidt, cuando los soldados soviéticos entraron en Afganistán. ¿Cómo fueron las cosas en aquel entonces?

Los estadounidenses presionaron para que se impusieran sanciones comerciales, exigieron el boicot de los Juegos Olímpicos en Moscú… en el que participó el Gobierno alemán… y hoy lo sabemos: Fue una estrategia del Consejero de Seguridad estadounidense, Brzezinski, la desestabilización de la Unión Soviética a partir de los Estados musulmanes vecinos: Se atrae a los rusos a Afganistán y se les crea un infierno, su propio Vietnam. Con un importante apoyo de los servicios secretos de EE.UU. se entrenó en Afganistán y Pakistán a por lo menos 30.000 combatientes, procedentes de los más bajos y desestructurados nichos sociales, dispuestos a todo a cambio de dinero. Estamos hablando de personas psíquicamente traumatizadas por el odio y por la violencia que posiblemente ha sido ejercida contra ellas de forma previa, no de personas religiosas. Es como si una potencia extranjera con grandes recursos monetarios organizara a través de influyentes mediadores locales a los más ultras de los clubs de fútbol europeo para que iniciaran una cruzada contra el islam. Descerebrados a los que se ofrece dinero fácil y excitantes aventuras a cambio de perseguir y matar a sucios extranjeros. Osama Bin Laden fue uno de los principales organizadores de estas campañas de reclutamiento, siempre en coordinación directa con los servicios secretos de EEUU, Arabia Saudí y Pakistán. Escribí hace años: “Provenientes de esa gentuza aparecieron en Afganistán los talibán criados en las escuelas coránicas wahabíes y financiadas por dinero occidental y saudí, que ahora aterrorizan y destruyen el país”. [Muchos de esos fanáticos han sido después convenientemente dispersados por el mundo, con la connivencia de los servicios secretos británicos, saudíes, israelíes, pakistaníes y estadounidenses, para seguir extendiendo una red de terror difuso que ayude a fabricar un enemigo necesario para mantener el control social en Occidente, una excusa perfecta para la represión de todo tipo de movimientos sociales de protesta, un vector para legitimar el establecimiento de bases militares estadounidenses en Oriente Medio y, sobre todo, una fabulosa oportunidad de negocio para grandes empresas transnacionales dedicadas al sector de la energía y del armamento militar. Podríamos afirmar, sin temor a equivocarnos, que las grandes cúpulas empresariales de EEUU, Europa y los países del Golfo han estado incubando con enorme cuidado y esmero el germen de un nuevo fascismo, ahora con retórica islamista, en Oriente Próximo desde hace décadas para exportarlo posteriormente en las dosis adecuadas al resto del mundo].

¿Quiénes están detrás del terrorismo?

Especule un poco. Con ayuda de horrendos atentados, mediáticamente amplificados, las sociedades occidentales están siendo sometidas a una forma suave pero persistente de manipulación psicológica. Ya no aparece el concepto del enemigo comunista, ahora hay que reemplazarlo por los pueblos musulmanes. Se les imputa que engendran el terror suicida. ¿Lavado de cerebro? ¡Es duro de tragar! ¿Es así?. La idea del concepto del enemigo necesario no es mía. Proviene de Zbigniew Brzezinsky y de Samuel Huntington, dos precursores de la política de inteligencia y de política exterior de EE.UU. Huntington pensaba ya a mediados de los años 90, que la gente en Europa y EE.UU. necesitaba a alguien a quien odiar ­ para fortalecer su identificación con su propia sociedad. Y Brzezinski ya propugnaba, cuando era consejero del Presidente Jimmy Carter, que EE.UU. debía tener acceso exclusivo a todas las materias primas del mundo, sobre todo al petróleo y al gas. Los atentados yihadistas convienen exactamente al modelo de negocio de las grandes compañías energéticas, de todo el complejo militar-industrial-académico y subsidiariamente de los servicios secretos. Llama la atención. Las grandes reservas de materias primas están ahora a disposición de los países de la OTAN, también los caminos para los oleoductos, y… eso lo describió exhaustivamente Erich Follath en Der Spiegel: “Se trata de bases militares, de drogas, de reservas de petróleo y gas natural”… Compruebo que la planificación de los atentados del 11S fue una realización magistral desde el punto de vista técnico y organizativo. ¡Secuestrar en cosa de minutos cuatro aviones de gran capacidad y pilotarlos hasta su objetivo en una hora mediante complicadas maniobras! Es inconcebible sin muchos años de apoyo y experimentación con recursos logísticos, tecnológicos y militares altamente especializados. ¿Quién puede disponer de algo así?.

Si nos remontamos al primer atentado contra el WTC en 1993 podremos ver como se atrapó a todo el grupo terrorista que llevó a cabo la operación. Se ha sabido que la CIA y el FBI se habían infiltrado en la organización mucho tiempo antes de los atentados. El fabricante de la bomba fue un agente provocador del FBI. Su superior se comprometió a sustituir los explosivos por sustancias químicas inocuas para poder capturar a los atacantes con las manos en la masa y prevenir cualquier daño. Sin embargo la cúpula del FBI no cumplió su compromiso. El resultado fueron varias víctimas mortales y mil heridos. Otro hecho extraño: los miembros del grupo terrorista tenían vetado el acceso a EEUU y figuraban en una lista del FBI y del Departamento de Estado. Curiosamente, la CIA se encargó de que se hiciera la vista gorda ante la prohibición de entrada al país. [La conclusión es que parece ser que la utilidad política de un atentado real es muy superior a la utilidad policial de una captura de agentes criminales con intención de cometer un atentado, en el cálculo de costes y beneficios que las cúpulas dirigentes se hacen en torno al fenómeno del terrorismo. Para ellos resulta infinitamente más útil dejar que suceda o incluso hacer que suceda].

Fuentes:

ingenieria_social

febrero 27, 2012

¿Está el terrorismo saudí operando en el interior de Siria?

La organización terrorista saudí aparece una y otra vez detrás de sanguinarios movimientos en Siria, Libia, Yemen e Iraq

Es un auténtico sarcasmo que países totalitarios como Qatar, Emiratos Árabes Unidos o Arabia Saudí, en donde los partidos políticos están prohibidos, exijan elecciones libres en Siria. Los gobiernos de Israel, Arabia Saudí y EEUU tienen intereses convergentes en la zona pero conocen su debilidad numérica y su ausencia total de legitimidad ante los ciudadanos de Oriente Medio y el Norte de África. La única forma de imponer su agenda es hacer valer su fortaleza armamentística y financiera mediante la extensión del caos, la violencia y la difusión de la ideología salafista. Esta estrategia solo puede ser articulada a través del despliegue de células terroristas que actúan con extrema crueldad, sembrando el pánico entre la población civil de los países de la zona. Hasta ahora Siria era uno de los países en los que existía mejor grado de convivencia entre chíies, suníes, cristianos y otras confesiones religiosas.

A partir de las recientes masacres ocurridas en Irak y Siria, se puede deducir que Arabia Saudí está pisando firmemente en un camino que ha de ser visto como una manera de redefinir su guerra encubierta contra Irán, una estratagema orientada a lograr que el régimen de Assad caiga, para aislar así al gobierno de Irán. En este escenario queda claro para quien trabaja Al-Queda, con qué objetivos y con qué financiación.

Inmediatamente, coincidiendo con la retirada de las fuerzas de EE.UU. de Irak, una serie coordinada de explosiones mortales se apoderó de Irak, lo que llevó a la masacre de decenas de civiles. El 22 de diciembre de 2011, múltiples explosiones de bombas ocurrieron simultáneamente en Bagdad, causando la muerte de decenas de civiles inocentes. Otra serie de explosiones dirigidas a peregrinos musulmanes chiítas el viernes (6 de enero) mataron al menos a 71 personas. La inmensa mayoría de las explosiones se dirigen contra los musulmanes chiítas (obsesión secular de los saudíes) con el objetivo de inspirar el sentimiento de que es una cuestión de violencia sectaria. Como siempre se trata de imponer el “Divide y Vencerás”, propio de los ejércitos que trabajan en desventaja numérica y con ausencia de legitimación social.

Mientras tanto Washington está aprovechando la tensión en el país y juega la carta del sectarismo, por un lado, y el envío de un mensaje de que Irak no es capaz de mantener la seguridad y la estabilidad en el país. En la situación actual, Washington está redefiniendo la guerra en Irak mediante el fomento del caos y la conmoción en ese devastado país. Por su parte el gobierno USA también ha subcontratado a mercenarios de financiación saudí para orquestar un escenario similar, con consecuencias igualmente devastadoras, en Siria; todo orientado al derrocamiento del actual gobierno y con ello a la eliminación de uno de los principales aliados de Irán. Ni que decir tiene, que mientras mas fuerza tiene el brazo político y militar de Israel en Oriente Medio, mas garantizados están los intereses de Washington en la zona, ya que ambos obedecen a intereses económicos comunes y la misma ideología política. El viernes (6 de enero), un atacante desconocido detonó explosivos en un semáforo en el barrio densamente poblado de Al-Midan, en Damasco, matando al menos a 25 personas en su mayoría civiles e hiriendo a decenas más. Se teme que la cifra aumentará a medida que algunos de los heridos están en estado crítico. Alguien desde el interior de Siria nos envió este documento: REQUIEM POR EL HERMANO DE UNA AMIGA EN ALEPO. Siria imputó al terrorismo salafista saudí la autoría de estos atentados.

Otro ataque terrorista de esta naturaleza ocurrió hace unas dos semanas (23 de diciembre de 2011), cuando dos atentados con bombas mataron al menos a 44 personas fuera de los edificios de inteligencia sirios.

La violencia engendra violencia. Con la crisis creciendo en la región, el eje Washington-Riad-Tel Aviv estará en mejores condiciones para pescar en río revuelto y cumplir con su largamente acariciado sueño de ejercer el control sobre el Oriente Medio mediante la eliminación del díscolo Irán, que aún se yergue en el frente del contrapoder.  Sin embargo, parece que la triple alianza no pisa en tierra firme. Irán no es Afganistán ni es Irak. Irán es un país con un poderoso aparato militar, muchos aspectos de los cuales aún no  conoce Washington. Por lo tanto, los halcones del imperio corren un grave riesgo con sus planes expansionistas.  En la práctica pronto podrían darse cuenta de los fundamentos mal calculados, equivocados y mal interpretados en donde han construído sus presunciones acerca de Irán. Sin duda estamos ante graves riesgos de atizar una nueva confrontación de bloques, conformándose una nueva alianza Rusa-China-Iraní frente al triángulo filoterrorista USA-Arabia Saudí-Israel. En medio del tablero de operaciones aparece Siria y en ella la vida de millones de personas inocentes que luchan por sobrevivir.

Fuentes: Siria: ¿La próxima “guerra humanitaria” de la OTAN? (Global Research),  La Próxima Guerra, Crónica del periodista Webster Tarpley desde Damasco y Boletín Armas contra las guerras

septiembre 12, 2011

11-S: Solo ellos pudieron hacerlo

Diez años después de la masacre, la sombra de la duda sobre el origen y la autoría de estos actos terroristas se agiganta cada vez más. Aquí se expone una breve selección de solo 6 cuestiones no resueltas, entre las muchas posibles, acerca de este horrendo crimen contra la humanidad:

1. ¿Cómo pudo el rascacielos de 47 plantas WTC7, anexo a las torres gemelas y no impactado por avión alguno, colapsar de manera limpia, rápida y simétrica, por el exclusivo efecto del fuego, sin que ello tenga precedente en ningún otro acontecimiento similar de la historia de la ingeniería?

2. ¿Por qué la fuerza aérea de Estados Unidos, que es la más poderosa del mundo, no pudo interceptar ninguno de los cuatro aviones comerciales que volaron fuera de ruta por sus cielos durante un largo periodo de tiempo?

3. ¿Por qué colapsaron vertical y limpiamente las Torres Gemelas cuando las temperaturas generadas como efecto del queroseno y la duración en el tiempo del incendio no son suficientes para fundir el acero de sus estructuras?

4. ¿Cómo pudo un piloto aficionado hacer volar un avión comercial y, tras una maniobra acrobática, estrellarlo contra un edificio prácticamente invulnerable como el Pentágono, 78 minutos después del primer informe sobre el posible secuestro del avión, dejando un orificio de penetración de reducido tamaño en el muro?

5. ¿Por qué resultó tan pequeño el lugar del choque en Shanksville, Pensilvania, del vuelo 93 y por qué no se encontraron los restos de ese cuarto avión hasta mucho tiempo después de que ocurrieran los hechos?

6. ¿Por qué se atacó Afganistán cuando la mayoría de los terroristas identificados tenían nacionalidad saudí y no existía ninguna prueba concluyente sobre la implicación de los afganos en los atentados?

No debe olvidarse que el país que más recursos dedica a financiar y propagar el terrorismo por el mundo es Arabia Saudita. Sus petrodólares wahabbies mantienen a ese oscuro engendro llamado Al-Queda con todas sus ramificaciones sunita/salafistas en Pakistán, Marruecos, Argelia, Libia, Jordania, Yemen… La mayor parte de los atentados que suceden en Iraq o Irán contra los fieles shiíes son financiados por Arabia Saudí. La salvaje represión contra los manifestantes de la primavera de Bahréin ha sido implementada con recursos saudíes. Y, esto es lo mejor, Arabia Saudí tiene una inquebrantable alianza con todos los gobiernos de EEUU y una relación cordial y estratégica con Israel. ¿Quiénes son entonces los principales responsables del terrorismo mundial? ¿Qué es y para quien trabaja Al-Queda?

agosto 8, 2011

Londres, la violencia inducida y el control social

Violencia, una estrategia funcional a los intereses del poder

Nos llegan noticias sobre actos violentos acaecidos en distintos puntos de Londres en las dos noches pasadas. Las interpretaciones que la gente tiende a realizar de estos fenómenos suele ajustarse a uno de estos dos esquemas, que podríamos llamar Versión A (o “versión de derechas”) y Versión B (“versión de izquierdas”):

* Versión A: “La policía hacía su trabajo frente a injustificables manifestantes pobres y violentos”

*  Versión B: “La violencia de los manifestantes pobres estaba justificada debido a sus condiciones de vida y la marginación que sufren”.

Pero, ¡ojo! hay una Versión C: “Los primeros manifestantes violentos encapuchados no eran pobres marginados, sino grupos infiltrados de mercenarios pagados por lobbys con poder económico (e incluso por los servicios de inteligencia del estado británico), con el objetivo de criminalizar las justas protestas pacíficas de las clases desfavorecidas y crear un clima de vandalismo agresivo despolitizado”.

Solo estamos viendo opiniones confrontadas que se decantan por las versiones A y B. Este juego es funcional para el poder porque ambas versiones establecen una conexión estrecha y visible entre pobreza y violencia. Ambas versiones aceptan tácitamente que un ciudadano pobre es potencialmente un ciudadano violento. Ambas versiones, implícitamente, contribuyen a “criminalizar la pobreza” en el imaginario de las masas despolitizadas de clase media que se informan básicamente a través de la TV. Tanto la versión A como la B impiden “de facto” una extensión contrasistémica y pacífica del conflicto político existente ya que la inmensa mayoría de la población siente pavor a la violencia organizada, independientemente de sus causas. Basta recordar como Sarkozy salió victorioso y fue el gran beneficiado de la oleada de incidentes similares ocurridos hace unos años en los suburbios de Paris. Incluso en el Mayo-68 pasó algo similar, con una victoria electoral final de las élites financieras. Los científicos sociales al servicio del poder tienen este fenómeno perfectamente estudiado y lo utilizan con destreza e impunidad cada vez que el clima de la protesta social (y por tanto de la politización de la sociedad) sube por encima de los niveles que ellos estimen peligrosos para sus intereses de clase. Este ambiente violento crea las bases para justificar ante la sociedad el control autoritario y policial de los mecanismos horizontales de comunicación a través de las redes sociales, a los que se acusará de haber servido de canal indispensable para que los actos vandálicos y el pillaje en las tiendas hayan podido producirse.

Personalmente nos parece más verosimil la versión C. Hay numerosos ejemplos que muestran el uso funcional del terrorismo y los climas de violencia inducida, como herramienta al servicio del poder, para el control social de las masas y la desactivación de la protesta política. Fue muy frecuente en todas las luchas altermundialistas de la década de los 90 y principios del nuevo siglo (especialmente en Londres), en donde todas las multitudinarias manifestaciones anticapitalistas eran reventadas por pequeños y misteriosos grupos encapuchados violentos. No pensamos que esos encapuchados violentos, que siempre aparecen en Londres, Barcelona u otros muchos lugares, sean anarquistas; su estrategia es demasiado funcional al poder. El anarcopacifismo (que hasta ahora es una de las principales líneas metodológicas del 15M) es la estrategia de acción más destructiva contra el poder de las clases dirigentes y, por tanto, más funcional para los intereses de la inmensa mayoría de la ciudadanía mundial. En cuanto a los marxistas y anarquistas más ortodoxos que aún puedan sentirse seducidos por la mística de la violencia como herramienta revolucionaria, solo les diría que, en nuestra opinión, si Marx o Bakunin hubieran nacido en 1975 no apostarían hoy por la lucha armada como ariete para derribar al capitalismo y para construir un nuevo modelo de sociedad. Quizás ellos hoy intentarían aportar sus puntos de vista y sus importantes herramientas de análisis social, dentro de algún gran movimiento asambleario, horizontalista e internacionalista, en Alemania, Inglaterra, Rusia, Grecia, Italia, EEUU…

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