Este mercado mata al mercado

prisonplanetLas mentiras y trampas del neoliberalismo intentan permanecer ocultas tras la bruma de la crisis sistémica.  Se nos dice que es necesario aumentar la competencia mientras que el resultado práctico de las medidas que se toman camina en la dirección opuesta. Mientras  se nos vende un teórico “libre mercado”, que hipotéticamente tiende al equilibrio y a  la autorregulación, se anima a las grandes empresas y a los bancos a que se fusionen para ser “más sólidos”, en un proceso de compra mediante acuerdo o absorción.  Lo que se consigue en la realidad, una vez abandonada la  retórica hueca,  es que cada vez existan menos competidores, es decir un mercado cada vez más cautivo: los emperadores del capital luchan en el coso planetario hasta que uno de ellos se erige como el gran vencedor, alcanzando una posición de hegemonía. Todos los demás le garantizarán lealtad en el vasallaje y dominación para los súbditos.  Finalmente esta competencia matará a la competencia, el mercado mata al mercado, la “libertad” de cartón-piedra que nos vende el sistema terminará por asesinar a la libertad auténtica, esa que te permite elegir entre un abanico de opciones genuinamente diferentes.  El capitalismo nos conduce por la vía rápida hacia un monopolio mundializado para cada sector de actividad económica o en todo caso hacia un oligopolio de concertación entre un ramillete de opciones extremadamente reducido.  El sistema y sus “expertos” pretende ocultarnos el hecho fundamental de que esa competencia de la que nos hablan sólo puede darse en realidad entre contendientes de características similares en cuanto a peso y volumen. La única forma de aproximarnos a una competencia mínimamente sana es penalizando a los grandes (empresas, países y propietarios) y protegiendo a los pequeños.  Sin esta premisa la competencia y la propia libertad están condenadas a agonizar en el pantano sulfuroso de un totalitarismo encubierto. Por supuesto la idea no es mía, fue enunciada hace ya más de 150 años por un tal Proudhon, pero su actualidad y verosimilitud siguen siendo salvajemente inquietantes.

Etiquetas:

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: