Izquierdas y derechas en la centralidad capitalista (II)

00-we-are-the-99-percentLas dinámicas de crisis globales interconectadas (laboral, financiera, ecológica, migratoria, democrática, energética…) siguen avanzando en el actual 2014 con rumbos erráticos y poco predecibles. Aunque no siempre de una manera evidente podemos comprobar que, conforme el proceso discurre, los contornos que dibujan los mapas y las fronteras de los conflictos reales desbordan los aparentes esquemas de confrontación entre supuestas izquierdas y derechas políticas. Los vendavales que hacen crujir los mástiles de nuestras sociedades decadentes, en forma de paro, deuda, violencia y exclusión social, se compadecen mal con simplificaciones y polaridades políticas forzadamente encorsetadas en izquierdas y derechas por la retórica predecible del poder dominante. Las cuestiones medulares que vertebran la política (y por tanto el conflicto social entre lo que es y lo que debería ser) interpelan a las comunidades humanas y desdibujan por completo los contornos de una división simétrica inducida entre frentes ideológicos empaquetados y artificialmente presentados. Nos referimos a retos tales como las demandas identitarias de los pueblos que aspiran a escribir su propia historia, las luchas contra el capitalismo depredador y antidemocrático realmente existente, articuladas en múltiples plataformas tanto internacionalistas como patrióticas, la espiritualidad de la resistencia ante el retroceso de los derechos humanos en muchos lugares del planeta o incluso la composición orgánica de los movimientos obreros y sindicales a lo largo del tiempo. No será dificil encontrar evidencias que nos ayuden a entender que cualquiera de estos frentes de confrontación contra el modelo económico impuesto por el poder de las élites se ha nutrido de elementos culturales que beben en distintas tradiciones de haceres y saberes, constituyendo finalmente tejidos de oposición difícilmente etiquetables en izquierdas o derechas.

En el ámbito del estado español es posible citar diversos ejemplos de estas amalgamas sólidas de resistencia y contrataque. En el campo de las luchas contra el capitalismo depredador podríamos citar estructuras transversales tales como las Plataformas de Afectados por la Hipoteca, las Mareas Ciudadanas que luchan exitosamente por la salvaguarda de los servicios públicos o en general al fenómeno ciudadano de las multitudes indignadas que exigen una democracial real. En el campo identitario, nunca exento de potentes controversias y paradojas, podemos fijarnos en la Asamblea Nacional Catalana que promueve un referéndum soberanista por la autodeterminación, con sustento político en muy amplias capas de población pertenecientes a supuestas derechas, centros e izquierdas. En el campo de la espiritualidad encontramos la existencia de importantes corrientes religiosas y humanistas, provenientes de distintas familias y tradiciones políticas que defienden la centralidad del ser humano y su liberación frente a la mercantilización de la vida. La historia nos demuestra que el anticapitalismo es una poderosa pulsión de resistencia de los pueblos contra la distopía de un mercado omnipotente capaz de engullir los más básicos derechos político-laborales de las comunidades y de las personas, comenzando por su derecho a la soberanía democrática e identitaria y terminando por su elemental derecho a subsistir físicamente ante la miseria creciente. Este anticapitalismo ha bebido tanto de las hipotéticas derechas como de las izquierdas o de los centros. En el lado contrario también hemos contemplado a supuestas izquierdas y derechas convirtiéndose en puntales muy gruesos que han salido escandalosamente en defensa del sostenimiento de un sistema enormemente injusto en sus momentos de debilidad, como sucedió con la reforma del artículo 135 de la Constitución española. De igual forma podemos encontrar a supuestas izquierdas y derechas que colaboran, de manera combinada, en el sostenimiento de un nacionalismo esencialista y exclusivista construído sobre el menosprecio al extranjero y su puesta bajo sospecha, como está sucediendo actualmente en Francia y en otros muchos lugares.

Pero… si las líneas de los conflictos sociales y políticos realmente existentes no se dejan cartografiar con rigor en términos de polaridad izquierdas-derechas… ¿dónde situar las fronteras entre lo que es y lo que debería ser para entender el presente y construir un futuro de convivencia, paz y justicia entre los pueblos?. ¿No será la propia concepción de la sociedad como una estructura vertical, donde el poder se ejerce desde arriba hacia abajo, de una manera intrínsecamente autoritaria en menoscabo de la participación colectiva en la toma de decisiones, frente a un modelo horizontal donde el poder nace desde la base, configurando de manera directa todas las decisiones políticas que afectan a nuestra vida en común?. Por supuesto ese conflicto entre dos concepciones estructuralmente diferentes de la vida en sociedad es, de manera integral, un conflicto ideológico con raíces filosóficas y políticas muy profundas. El verticalismo, un sistema de pensamiento y organización que no confía en la capacidad del ser humano para gestionar de manera auténticamente democrática y colectiva su presente y su futuro contra el horizontalismo, un proyecto que parte de la idea de que la humanidad como conjunto y como constelación de pueblos diversos, está capacitada para autogobernarse de manera adaptativa e inteligente. El futuro, que se hace presente a cada instante, nos interpela a cada una de nosotras para que tomemos partido en este conflicto ideológico. ¿Entregar el poder a “los que saben” o conservarlo para redistribuirlo con equidad?. ¿Confiar en la inteligencia de la multitud o en el pragmatismo brutalmente egoísta de las élites?. Cada camino exige su precio, su coste de oportunidad y sus peajes. Aunque parezca sencillo no es una decisión fácil de tomar.

Entrada relacionada: Izquierdas y Derechas en la centralidad capitalista (I)

2 Responses to “Izquierdas y derechas en la centralidad capitalista (II)”

  1. http://www.eldiario.es/politica/Recortes-Cero_0_250225264.html – No más de 10.000, no menos de 1.000

    http://www.eldiario.es/piedrasdepapel/Capitalismo-desigualdad-siglo_XXI_6_224737531.html – Libro de Piketty demostrando la tendencia del capitalismo a la acumulación creciente e insostenible de poder y beneficios.

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