El gorilita Micheletti y sus patrocinadores son los legítimos dueños de Honduras. El único delito de Zelaya ha sido pretender realizar una consulta a su pueblo, algo descabellado para los “amos” de Honduras. Esta oligarquía contempla al Derecho -los derechos- como un reglamento interno de gestión, de la misma manera que el Estado ha sido el Consejo de Administración de esa inmensa fábrica privada a su servicio que suponen ellos debe ser una Sociedad. En Honduras estamos ante más de lo mismo. El juego institucional, el juego democrático, los valores constitucionales no les interesan en tanto no sirvan de instrumento a sus intereses. Tampoco les interesa debatir sobre procesos de cambio a pesar de que después de 200 años en el poder sólo han construido sumideros sociales de cochambre, miseria y corrupción. Eso sí con pequeños reductos de lujo obsceno que para nada les averguenzan. Por no haber sabido no han sabido siquiera ser productores o gestores políticos porque nada para el pueblo han producido ni ningún Estado han construido. No son nada, sólo primarios oligarcas golfos, ladrones y golpistas. Ellos y… sus cómplices internacionales políticos, económicos y mediáticos, probablemente con la CIA y los servicios secretos israelíes como maestros de ceremonia.
Honduras y el Derecho Constitucional
Mientras tanto el grupo PRISA, con oscuros maridajes económicos en todo este putrefacto conglomerado, no ha considerado de interés mediático dar hoy ni una sola línea sobre Honduras en la portada de su periódico on-line llamado “elpais”. Todo muy paradigmático y propio de esta “democracia” capitalista tan del gusto de banqueros, cleptócratas y neoliberales.


Durante una reciente feria del libro celebrada en mi ciudad me sentí fuertemente atraido hacia el “stand” instalado por la CNT. Tras un rato hojeando varios títulos cuidadosamente editados por la Fundación Anselmo Lorenzo decidí llevarme
El banquero Madoff ha sido condenado de manera rápida y fulminante. El capitalismo quiere lavarse la cara. Sin embargo millones de Madoffs, en diferentes escalas, pululan ufanos por el sistema financiero mundial. En cierta forma este hombre sólo es un cabeza de turco porque la inmensa mayoría de los bancos del mundo operan con un esquema Madoff. Cualquier “fondo garantizado” aplica un esquema Madoff, cualquier promesa de “rentabilidad segura” (como la que se ha hecho de manera más o menos explícita a los millones y millones de ciudadanos que han jugado a invertir su vida en el mercado inmobiliario, embarcándose en la firma de mareantes hipotecas) trabaja sobre la filosofía Madoff. Madoff es la esencia del propio capitalismo que crece sobre un acúmulo de deuda piramidal. Madoff no es ni más ni menos que un banquero que nos mira sonriente bajo la visera de su gorra.
Los mass-media europeos y norteamericanos utilizan de manera masiva unas interesantes etiquetas para referirise a los distintos países del mundo: Cuando hablan de gobiernos anti-imperialistas y/o anti-capitalistas utilizarán indudablemente el calificativo “régimen”. Los ejemplos más repetidos son el “régimen castrista”, el “régimen de los ayatolás” o últimamente el “régimen chavista”. Si tienen que referirse a gobiernos totalitarios o férreas dictaduras aliadas de los intereses del gran capital utilizarán la palabra “monarquía”; así hablarán de las “monarquías del golfo” o de la “monarquía alauita”. Finalmente reservarán la palabra “democracia” para los países que han abrazado la teocracia capitalista neoliberal y la agresión militar contra países que desafíen al poder de las élites financieras transnacionales: así tenemos a las “democracias europeas”, las “democracias anglosajonas” o la “democracia israelí”. Democracias paradójicas en donde es imposible que no gane uno de los dos partidos oficiales propuestos por el consejo de guardianes del capitalismo financiero. Lenguaje para mentes formateadas a golpe de impacto verbal programado.
Vicente Ferrer nunca se conformó con la realidad en la que le había tocado vivir y siempre aspiró a transformarla por la vía de la acción. Fue tremendamente libre e independiente en todo lo que hizo y no tuvo temor en enfrentarse con jerarquías de poder muy consolidadas, fueran en la India o en el Vaticano. El principal problema con el que se enfrenta la humanidad es la pobreza y la injusticia. No valen soluciones cosméticas, caritativas o asistenciales. Sólo enfrentándonos con la raíz del problema, con su base estructural, podremos aspirar a superarlo. Vicente Ferrar vió claro todo esto y de ello hizo una praxis de vida. Evidentemente fue un hombre con unas sólidas raíces espirituales. Sin palabras ha conseguido hacer llegar a millones de personas su mensaje: Otro mundo es posible, otra Iglesia es posible.
Los medios de desinformación de masas han emprendido su cruzada particular contra Ahmadineyad, programadamente redoblada con motivo de las elecciones nacionales iraníes. Muchos podían intuir esta nueva edición de las campañas de desestabilización de países soberanos y antiimperialistas que tantas veces hemos presenciado ya. Se intentó con Chávez, se intenta con Morales y se intentará con cuantos osen enfrentarse contra la teocracia imperial de mercado. Las encuestas de EEUU, previas a las elecciones, daban un apoyo al actual presidente de 2 votos contra 1, tal como parece haber sucedido en las urnas. Irán no es sólo Teherán, como Venezuela no es sólo Caracas, ni España es sólo Madrid. El interior del país, los campesinos, los obreros, las clases más desfavorecidas apoyan masivamente a Ahmadineyad, pero esta información no será fácil de encontrar en los periódicos de hoy. Estamos ante una revuelta promovida por las élites empresariales fuertemente apoyadas desde el exterior. Las transnacionales quieren todo el petróleo y el candidato “reformista” no tendrá demasiados problemas en entregárselo, al igual que Alán García ha hecho con los recursos de la Amazonia peruana. Una vez que los amos del mundo toman sus decisiones “estratégicas” ya sólo resta mover los peones dentro del país para poner en marcha una de esas “revoluciones de colorines” que tanto gustán a las élites intelectuales de la cleptocracia occidental. De momento han fracasado en Venezuela, también en Bolivia. Ahora quieren probar suerte en Irán. Evidentemente este gran país tiene muchas cosas que corregir, quien esté libre de pecado tire la primera piedra, comenzando por la eliminación de la pena de muerte. De ahí a poner en duda el apoyo mayoritario que el pueblo de Irán da a Ahmadineyad, muy por encima de todos los demás candidatos presentados, hay un largo trecho que la mezquindad y cinismo occidental saber recorrer a la velocidad del rayo. Os dejo algunos artículos recientemente publicados para formarse un punto de vista alternativo sobre la cuestión:
